Archive for the Sociedad Category

1º de mayo

Posted in Imágenes, Política, Sociedad on 01/05/2015 by athelvok
Il Quarto Stato, de Giuseppe Pellizza da Volpedo

Il Quarto Stato, de Giuseppe Pellizza da Volpedo

El Neoliberalismo ha hecho estragos a la clase obrera de todas las naciones del globo. La necesidad de un mundo donde primen los Derechos Humanos frente a los intereses financieros es urgente. Y en estos tiempos excepcionales el cambio es obligatorio.

¡Arriba los trabajadores y trabajadoras de todas las naciones del mundo!

Crímenes y errores, por El Gran Wyoming

Posted in Censura, Historia, Manipulación, Opinión, Política, Sociedad, Terrorismo on 19/11/2014 by athelvok

Actualizada 18/11/2014 a las 10:56

 

Ya no saca pecho don Rodolfo Martín Villa para defender las acciones criminales que llevaban a cabo las fuerzas del orden público contra un pueblo indefenso que luchaba por la libertad. Cuando la sangre regaba nuestras calles, cuando los crímenes acababan de cometerse, aparecía don Rodolfo en los medios de comunicación tergiversando los hechos, encubriendo los asesinatos, justificando lo injustificable con la arrogancia que confiere la impunidad, provocando lágrimas de rabia en los ciudadanos que asistían impotentes a la representación de aquella ignominia con los cuerpos aún calientes.

No le vamos a negar el derecho a ejercer la cobardía para salvar el pellejo a este prohombre de la patria que tanto ha hecho, según algunos que tienen superado el pasado, para que todos disfrutemos de democracia y libertad, pero ahora que todavía podemos hablar yo también voy a ejercer el mío a discrepar. Creo que ni la democracia, ni la libertad, deben nada a personajes como Martín Villa o Manuel Fraga Iribarne, otro presunto responsable del advenimiento de la normalidad democrática a nuestro país que también ha muerto sin rendir cuentas a la Justicia, ya que dedicaron toda su inteligencia y energía cuando eran más validos a que en España no hubiera libertad ni democracia nunca.

Sólo cuando murió el dictador y el cambio era inevitable se apuntaron al juego que habían condenado y reprimido con saña toda su vida en una especie de chantaje político según el cual su presencia en las instituciones calmaría las ansias golpistas del Ejército, siempre con un pie en la calle debido a la cantidad de atentados terroristas que se perpetraban entonces. Pero no confundamos los hechos ni las intenciones. Mientras vivió el dictador ambos fueron estrechos colaboradores, responsables y ejecutores de aquella política corrupta y sanguinaria y su brillante carrera en El Régimen lo confirma. El más mínimo gesto, la menor sombra de duda, la tibieza ante la adicción al Caudillo se convertían en cese fulminante del cargo, acarreado a domicilio por un motorista que salía de El Pardo y que para los políticos de la época representaba la mismísima imagen de la parca. Entonces no se hablaba de fieles, no era suficiente, sino de “adictos” y ambos lo eran, sumisos e implacables.

Escuché las declaraciones de Martín Villa en RNE en las que afirmaba mostrarse dispuesto a declarar ante la jueza argentina y arrancaba con cierta sorna diciendo que todavía le queda humor para afrontar este suceso. Parece que le ha sorprendido esta orden de arresto, no entiende de dónde puede sacar esa señora su relación con aquellos hechos criminales y afirma que “ni hizo ni pudo hacer” ya que nunca fue ministro con Franco a pesar de que tuvo oportunidad. Mala memoria gasta don Rodolfo: cuando pudo se extralimitó, y pudo, bien sabe que pudo, fue un periodo de incuestionable omnipotencia, nunca se pudo tanto como en aquel tiempo de humillación, secuestro, tortura, y muerte. Fue una era de terror, de pánico, de vergüenza por la condición en la que sumían a los ciudadanos.

En cualquier caso, no todo lo punible pasa por haber sido ministro de Franco y obvia que tuvo otros cargos de gran responsabilidad durante la dictadura. Pero no se entiende bien a qué viene esa polémica porque los hechos con los que se le relaciona, los asesinatos de Vitoria, tuvieron lugar en el año 1976, cuando Franco estaba muerto, y él sí era ministro, primero de Relaciones Sindicales, y más tarde de Gobernación, a los tres meses de aquellos sucesos y, sin duda, nombrado en premio a su colaboración en la negación de los hechos y la legitimación de aquella política, como cuando dio un paso al frente y de la mano de su colega Fraga tuvo el valor de presentarse en el hospital a visitar a los heridos como si se hubiera tratado de un accidente de tráfico en lugar de una masacre, tal y como la describió uno de los policías que intervino en el ajusticiamiento y pedía más cartuchos.

En las grabaciones de las comunicaciones entre los policías se escucha cómo se dan instrucciones para evitar que los que estaban encerrados en una iglesia pudieran escapar, con lo que se hubiera evitado el resultado final: “Aquí ha habido una masacre”; “De acuerdo”, responde el compañero; “Pero de verdad una masacre”; “Estoy en plaza Salinas, hemos contribuido a la paliza más grande de la historia”, sentencia otro policía.

Les molestó a tan intrépidos y valerosos políticos que las familias les recriminaran aquella visita al hospital: “¿Venís a rematarlos?”, les increpó un familiar. Sin duda fue un acto de propaganda innecesario, un gesto de crueldad excesivo, un desprecio a los muertos y a los heridos que incrementaba su dolor ante la impotencia de ver al verdugo pasearse arrogante comprobando la dimensión de su obra. No fueron a pedir perdón, sino a hacer méritos y dejar claro a la opinión pública quién mandaba allí y hasta qué punto estaban dispuestos a perpetuar un sistema que agonizaba.

Aquella hazaña quedó en el recuerdo de algunos que vivimos los hechos no como un acto de legítima defensa ante la agresión sufrida por la policía a manos de ciudadanos armados, tal y como se difundió en su día la noticia, ¿lo recuerda, don Rodolfo?, sino como un asesinato injustificable de obreros indefensos que salían atropellándose de la iglesia de la que estaban siendo desalojados con gases para ser ametrallados desde fuera. Aunque injustificable no sería un término válido para todos, esto decía don Manuel en el año 2003 con respecto a aquellos crímenes: “No puedo decirle que la actuación fue excesiva en aquellos momentos, fíjese cómo han actuado ahora los rusos en el teatro Dobrovka”. Se refería al asalto por parte de las tropas rusas de aquel teatro donde murieron 39 terroristas y 129 de los rehenes que tenían secuestrados. Que hubiera actos más sanguinarios que los que se producían durante su ministerio le eximían de toda responsabilidad, por lo visto.

De aquel tiempo viene una frase que pronunció Martín Villa para relativizar los asesinatos de las fuerzas del orden: “Lo nuestro son errores, lo suyo son crímenes”. Se refería a ETA, todo era ETA, todos eran ETA y todo lo justificaba ETA. Eran laxas las conciencias de los chicos del régimen. En fin, no se trata de mirar hacia atrás con ánimo de venganza, como replican periodistas que, sin embargo, nos recuerdan constantemente los crímenes de Stalin, sino de hacer justicia para que la Historia tenga coordenadas.

Yo no era el ministro”, dice. Es cierto era su compañero de fatigas don Manuel Fraga Iribarne, presidente fundador del partido que hoy nos gobierna hasta su muerte y recordado por la mayoría de los representantes de los partidos del arco parlamentario como arquitecto de nuestra sistema democrático y padre de la Constitución. Yo, como digo, no estoy de acuerdo.

Apela nuestro recién nombrado ministro de Justicia, Rafael Catalá Polo, a la ley de amnistía ignorando que no es incompatible con la investigación de los hechos. Imagínese que es inocente, no se le puede amnistiar. Primero se investiga, luego se juzga y, si ha lugar, se amnistía al condenado, pero para poder aplicarle la ley, primero hay que hacer una instrucción y saber qué ocurrió en aquel tiempo que usted, señor ministro, dice que hemos superado. Usted, seguro. Hubo muchos que superaron aquello el mismo día, pero yo no. Y le ruego que no generalice. No habito en el rencor, pero no quiero superar aquellos crímenes, toda aquella basura. Es una cuestión de conciencia, de respeto, de memoria a aquellos que con su sangre nos trajeron la democracia, no fueron los que portaban las armas. Tampoco los que les daban las órdenes y les encubrían para mantener sus privilegios y medrar en aquel sistema corrupto.

Nadie fue investigado ni condenado por aquellos hechos. Cuarenta años después nos dicen que tampoco se puede. Hablemos pues de Maduro y de la Ley Mordaza de Ecuador.

Miles de personas protestan contra la austeridad en Grecia

Posted in Estafa, Política, Sociedad on 18/11/2014 by athelvok

Atenas es escenario hoy de una multitudinaria protesta para rechazar las medidas contra la crisis impuestas por la Unión

Europea y el Fondo Monetario Internacional en una manifestación que conmemoraba la revuelta estudiantil de 1973.

El centro de Atenas fue hoy escenario de disturbios, al término de una manifestación en la que decenas de miles de griegos conmemoraban el cuadragésimo primer aniversario de la revuelta estudiantil que supuso el final de la dictadura.

La marcha se dirigía pacíficamente hacia la embajada de Estados Unidos, donde finalizaba, cuando algunos manifestantes levantaron barricadas con papeleras y contenedores a los que prendieron fuego y lanzaron cócteles molotov y piedras a los agentes antidisturbios, que respondieron con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras.

Según los servicios de emergencias, nueve personas resultaron heridas leves en las cargas policiales, pero ninguna de ellas tuvo que ser hospitalizada.

De acuerdo con la Policía griega, en la manifestación participaron cerca de 20.000 personas, aunque las estimaciones de la prensa local elevan la cifra hasta los 30.000 participantes.

“Las juntas no caen con elecciones, sino en las calles”, “Pan, trabajo, educación y libertad” y “El pueblo y la juventud en primera fila” fueron algunos de los lemas que se podían leer en las pancartas.

A diferencia de convocatorias anteriores, este año la palabra “trabajo” fue de las más repetidas, así como las consignas contra el fascismo, el sistema capitalista y el Ejecutivo griego (“En contra de un Gobierno de la UE y del FMI” y “Abajo el Gobierno y Amanecer Dorado”).

En la marcha participaron partidos políticos como el izquierdista Syriza, el Comunista (KKE) y fuerzas de izquierda extraparlamentaria como el Frente de Izquierda Anticapitalista (Antarsya), sindicatos de profesores de secundaria, guardias escolares, farmacéuticos, funcionarios y asociaciones de estudiantes.

En la madrugada del 17 de noviembre de 1973, un tanque del Ejército griego arrolló la puerta principal de la Universidad Politécnica de Atenas, ocupada por miles de estudiantes que pedían el final de la Dictadura de los Coroneles y que consiguieron que su lucha marcase el principio del fin de siete años de opresión.

Aunque el recuento oficial fue de 23 muertos, se desconoce que ocurrió con otras 32 personas cuyos nombres figuraban en la lista inicial de fallecidos tras la actuación de los militares y de los disparos de francotiradores de la Policía.

“Estoy aquí para conmemorar la revuelta contra la dictadura, pero también para protestar contra el Gobierno actual”, dijo a Efe Manolis, de 59 años, que en 1973, cuando los universitarios plantaron cara a los tanques, vivía en Livadia (Grecia central) y se enteró de lo ocurrido por su hermano que era estudiante.

Marios, estudiante de 19 años, se unió a la marcha para protestar contra la violencia policial, la falta de fondos destinados a la educación y “porque merece la pena manifestarse para recordar al poder que seguimos estando activos”.

Otro de los muchos jóvenes que salieron a la calle para celebrar este aniversario fue Ksanzí, de 22 años, quien expresó a Efe su indignación por el difícil escenario económico y para reivindicar que no se protesta lo suficiente y que “raramente hay manifestaciones”.

Insurgente

9-N, “Escolta, Espanya”, por Jaime Pastor

Posted in Historia, Opinión, Política, Sociedad on 12/11/2014 by athelvok

10 nov 2014

Jaime Pastor
Profesor de Ciencia Política de la UNED y autor de Cataluña quiere decidir, Icaria, 2014

El acontecimiento vivido en Catalunya este domingo ha sido un ejercicio de participación democrática y de desobediencia masiva, alegre y festiva, frente a un Estado y un gobierno que, como ha escrito Suso de Toro, han hecho el ridículo ante el mundo anunciando, primero, que la consulta no se iba a celebrar y, luego, ante el hecho consumado, que era “antidemocrática, inútil y estéril”. Un ridículo que puede ser mayor si, respondiendo a la presión electoralista de UPyD, se les ocurre recurrir al Código Penal para criminalizar a los promotores.

Es cierto que esta consulta “alternativa” no ha sido la que, por culpa del gobierno y del Tribunal Constitucional, estaba prevista inicialmente con todas las garantías democráticas y que ha contado con el boicot de fuerzas y sectores sociales catalanes partidarios del doble No. Pero también lo es que el grado de participación alcanzado (2.305.290 personas) y el eco mundial que ha obtenido este acto “ilegal” no tienen precedentes en Europa. Todo esto le da un valor simbólico enorme y obligará sin duda a que sea materia obligada dentro de la agenda de la Unión Europea, pese al autismo que sigue mostrando el gobierno de Rajoy, ya que se ha convertido en un factor añadido de inestabilidad política y de “prima de riesgo” en la eurozona.

Por eso viene a cuento el viejo poema de Joan Maragall de 1898 que empezaba así: “Escolta, Espanya –la veu d’un fill que et parla en llengua castellana”, y concluía con “Adèu, Espanya”. En aquel entonces, tras la caída del Imperio en Cuba, Filipinas y Puerto Rico, era un catalanismo emergente el que se ponía en marcha frente a un nacionalismo español mayoritario que se haría cada vez más conservador, reactivo y militarista hasta que llegó la Segunda República y entonces ya era la “cuestión catalana” la que hubo que encarar abiertamente, no sin tensiones. De ahí nació un recortado Estatut de autonomía que pronto se vería frustrado  por la derecha católica y, luego, por  el franquismo.

Más tarde, la “Transición” significó un nuevo punto de partida pero pronto, después del 23F de 1981, se vio que a los dos grandes partidos, como ha recordado Bartolomé Clavero, solo les interesaba reafirmar la primera parte del artículo 2 de la Constitución sobre la “indisolubilidad e indivisibilidad de la nación española”, dejando en el cajón el desarrollo del término “nacionalidades”. Ahora, una vez agotada la “tercera vía” que quiso ser el Nou Estatut, y ante el agravio comparativo que genera una crisis económica convertida en pretexto para la recentralización política por parte del PP, es ya un demos con vocación de sujeto soberano propio el que se afirma en Catalunya frente a un régimen decadente al que, incontestablemente, le ha ganado la partida en este “día histórico”, como han tenido que reconocer el líder de Ciutadans o Francesc de Carreras, entre otros. No cabe sorprenderse, por tanto, de que el independentismo encuentre cada vez más apoyos.

Ante ese panorama no es posible seguir ya con la política del avestruz desde el Estado y la sociedad española. De la respuesta que se dé al clamor mayoritario en Catalunya a favor de su derecho a decidir depende también el futuro de este Estado y de una idea de España que no trate a aquélla como “parte de su cuerpo” sino de igual a igual. Porque solo así se podrá llegar a establecer libremente una nueva relación de vecindad, ya sea federal, confederal u otra y evitar un, ya definitivo, “Adèu, Espanya”.

Afortunadamente, soplan vientos de cambio en la política española y el ciclo electoral de 2015 anuncia el comienzo del fin de este régimen corrupto cuyas elites, sin escrúpulo alguno para modificar la Constitución y “ceder” soberanía a los mercados financieros y la troika, continúan por el contrario aferrándose a la concepción esencialista de la nación española inscrita en ese texto “sagrado”.

Esperemos, pues, que las nuevas fuerzas ascendentes en el Estado español sepan escuchar esta vez el mensaje que llega desde Catalunya y se comprometan, ya desde ahora, a reconocer no solo la realidad plurinacional de este Estado sino también a apoyar lo que allí se decida. En todo caso, la historia también nos enseña que incluso esas promesas, como ocurrió con Azaña y los republicanos españoles en la II República, primero, y luego con el PSOE y el PCE en la “Transición”, pueden verse incumplidas en nombre del “sentido común” dominante (o sea, de lo que digan los “poderes fácticos” de ayer y de hoy). Por eso la única garantía de que el movimiento soberanista-independentista no se vea de nuevo defraudado es que siga adelante en su desafío democrático, desbordando cuando sea necesario el marco de la legalidad vigente y buscando la convergencia con los pueblos del Estado español que también están reclamando su derecho a decidir y su soberanía. En ese camino esperemos que también puedan librarse del control que sobre ese movimiento va a querer ejercer una CiU dispuesta a “refundarse”, queriendo así hacer olvidar que también sus dirigentes forman parte de “la casta” corrupta y han estado en la vanguardia de las política neoliberales.

Público

Daenerys Targaryen, Tyrion Lannister y la lucha de clases

Posted in Literatura, Política, Sociedad on 08/11/2014 by athelvok

Estos dos personajes de ‘Juego de Tronos’ se rebelan contra las reglas establecidas en la estratificada sociedad de la serie

HBO / Daenerys Targaryen, se rebela contra el poder de los señores en ‘Juego de Tronos’

 Rompen las cadenas del poder establecido. Cuestionan que leyes y justicia sean el mismo concepto, máxime cuando la justicia en la que se anclan esas normas va en beneficio de quienes las promulgan. No se muerden la lengua. Miran a los ojos de su interlocutor, sea su aliado, su amigo o su rival. Daenerys Targaryen y Tyrion Lannister son los emblemas de los valores de la lucha de clases en la sociedad que dibuja en ‘Juego de Tronos’. (ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS)

Los Siete Reinos, el Muro y El Este. Grosso modo, son los territorios del mundo de ‘Juego de Tronos’, tan diferentes entre sí como sus gentes, sus tradiciones, su clima y sus reglas. Ficticios, pero con unos rasgos tan reconocibles que trasladan al espectador indudablemente a una época que guarda similitudes con la Europa medieval. Blandir la espada o pagar para que otros la empuñen según guste es la simplificación del concepto ‘justicia’ que se encuentra en las sociedades de cualesquiera de los tres escenarios de ‘Juego de Tronos’. Las diferencias entre todos sus mundos convergen en una gran similitud: las clases sociales son el eje de toda civilización en esta serie de HBO, basada en las novelas de fantasía de la saga ‘Canción de hielo y fuego’ escritas por George R.R. Martin.

Reyes por la gracia divina (que suele ser la de la espada y el oro); grandes señores propietarios de castillos, tierras y ejércitos; el pueblo temeroso que vive para trabajar, resignado a su suerte y que siempre agita la bandera del vencedor; y los esclavos, aquellos sin derecho a nada, tratados como animales o peor y a quienes todos humillan: sus amos para hacerles saber que son de su propiedad, la plebe para volcar su frustración que produce estar bajo cualquier yugo opresor.

Es el boceto que saldría de un cuadro que retratase la sociedad de la Europa medieval así como, quizá -y con matices-, de la de cualquier época de la existencia del hombre. Y es el boceto de los mundos de ‘Juego de Tronos’. Frente a esa opresión, hay quien alza su brazo, quien levanta su mirada, despega sus labios y llama a la unidad para romper las cadenas; o quien, sencillamente, entiende que es más fácil deshacerse del collar que lo ata a uno mismo que intentar que todo el mundo comprenda que los collares no debieran ser necesarios en las personas. De una forma o de la otra, en ‘Juego de Tronos’ -como en la historia de la humanidad- hay personajes que ni comparten ni están dispuestos a asumir esa férrea estratificación social.

Daenerys Targaryen es uno de esos personajes. La bella madre de dragones posee todas las actitudes para liderar y para gobernar. Por ella fluye sangre regia y ha desempeñado esa labor de “reinar” como Khaleesi(título similar al de reina) para el puebloDothraki. Y la está desempeñando ahora, en las dos últimas temporadas de ‘Juego de Tronos’, sometiendo bajo su mandato a las ciudades que, en el Este, se va encontrando a su paso: Astapor, Yunkai, Meereen.

Pero Daenerys de la Tormenta (así se nombra ante sus enemigos) no deja caer el fuego de sus dragones -‘Juego de Tronos’ está plagado de figuras mitológicas y fantásticas- sobre las bases de las ciudades que toma, sino sobre quienes las gobiernan y las poseen, los grandes amos. Los esclavizadores de Bahía de Esclavos, como se conoce a esa tierra.

No pretende la sumisión de pueblos, esclavos y soldados; todo lo contrario, Daenerys invoca a la libre voluntad de los que un día estuvieron oprimidos a decidir si luchan junto a ella o marchan. “No me debéis vuestra libertad. No puedo dárosla. Vuestra libertad no era mía para dárosla. Os pertenece a vosotros y sólo a vosotros. Si queréis recuperarla, debéis tomarla vosotros mismos. Todos y cada uno de vosotros”. Así se dirige Danerys a los esclavos de la ciudad de Astapor tras deshacerse de los señores que la gobernaban.

Daenerys ha aprendido que el valor que encierra la voluntad de un hombre que lucha agradecido a quien le ha dado la libertad es mucho mayor que el fuego de un dragón o que las lanzas mercenarias de cualquier ejército. Por eso, ciudad que visita, ciudad en la que sus opresores gobernantes son ajusticiados.En Meereen (cuarta temporada) proclamó: “Primero fui a Astapor. Los que eran esclavos en Astapor, ahora están detrás de mí, libres. Después fui a Yunkai. Los que eran esclavos en Yunkai, ahora están detrás de mí, libres. Ahora he venido a Meereen. No soy vuestra enemiga, tenéis al enemigo a vuestro lado. Vuestro enemigo roba y mata a vuestros hijos. Vuestro enemigo no os depara más que cadenas y sufrimiento y órdenes. Yo no os traigo órdenes, os traigo una elección. Y a vuestros enemigos les traigo lo que merecen”.

Les dio a beber a los amos de esta ciudad el amargo brebaje que ellos vendían como justicia entre sus ciudadanos. Fueron crucificados extramuros como ellos crucificaron a casi 200 niños inocentes en pro de las leyes que regían la urbe. En la particular manera de entender la justicia que posee esta joven mujer no es que un crimen se compense con otro. Sencillamente, para ella, hacer pagar a los criminales con la misma moneda, no es cometer un crimen.

Conforme avanzan los capítulos de ‘Juego de Tronos’, se define con mayor precisión la fuerza interior que lleva a la chica Targaryen a comandar a sus huestes con la bandera de la libertad sobre sus cabezas. Su meta última, tomar Poniente y hacerse con el trono de Hierro es pospuesta al conocer que las ciudades que ha ido tomando y en las que convirtió a todas sus gentes en ciudadanos libres vuelven a estar en manos de caudillos absolutistas: “¿Cómo voy a gobernar los siete Reinos si no puedo controlar la Bahía de Esclavos?¿Por qué confiaría nadie en mí? ¿Por qué iba nadie a seguirme? No dejare que a los que he liberado vuelvan a ser encadenados“, asevera al enterarse de la noticia.

Es un personaje (maravillosamente interpretado por la actriz británica Emilia Clarke) que desprende fuerza, raza, carácter y autodeterminación. Rebosa personalidad y firmeza. No le tiembla el pulso para ejecutar a un poderoso y a la vez compadecerse de un pobre cabrero que ha perdido su rebaño.

Tyrion, el pequeño gran hombre de ‘Juego de Tronos’

Personalidad, firmeza, entereza y mucha dosis de realismo es lo que define al enano más noble de la serie, hijo del hombre más poderoso de los Siete Reinos y perteneciente a los Lannister, la familia más adinerada; de ahí su poder. Así es Tyrion Lannister.

Tyrion vive a la sombra del esplendor que rodea a su familia. El poder y el miedo que infunde hace resplandecer a su padre como si de una corona de oro se tratase. La belleza de su hermana Cersei y su hermano Jaime lo relegan a ocupar el hueco reservado para bufones cortesanos.

Si hay un personaje que se mire al duro y cruel espejo de la realidad cada día, ese es Tyrion. “Nunca olvides qué eres, porque desde luego el mundo no lo va a olvidar. Conviértelo en tu mejor arma, así nunca será tu punto débil. Úsalo como armadura y nadie podrá utilizarlo para herirte“, le aconseja en un momento de la serie al personaje de Jon Nieve. Al ser preguntado en la primera temporada si le molesta que le llamen gnomo, él responde con toda ironía: “Si dejas que se den cuenta de que sus palabras te hacen daño, jamás te librarás de las burlas. Si te ponen un mote, recógelo y transfórmalo en tu nombre”. Ironía, sarcasmo… son las espadas que usa Tyrion y que otros no pueden empuñar. Como él, por su morfología, está incapacitado para tomar armas y medirse en el campo de batalla, otros laureados señores y caballeros poseen la incapacidad mental de ver más allá de sus narices. Tyrion es consciente de ello tanto como de su pequeñez: “Mi hermano tiene su espada; el rey Robert tiene su maza; y yo tengo mi mente. Pero una mente necesita de los libros igual que una espada de una piedra de amolar para conservar el filo”.

Escupe en la sociedad de clases de ‘Juego de Tronos’. Fiel a su estilo obsceno, puede mearse en ella si quiere. Cansado de que le respeten por su apellido mientras se burlan a sus espaldas por su aspecto, Tyrion valora a cada persona que aparece ante él por las intenciones que presenta y por el trato que le propina.

El pequeño Lannister no es el gran libertador que el espectador puede encontrar en Daenerys. La rebelión de Tyrion contra lo establecido es individual. Es capaz de amar a una puta tratándola como a una dama, de nombrar caballero a un vulgar mercenario vividor o de abofetear y humillar al propio rey de los Siete Reinos, su engreído sobrino Joffrey.

"I'm guilty of a far more monstrous crime. I'm guilty of being a dwarf!"

“I’m guilty of a far more monstrous crime. I’m guilty of being a dwarf!”

Esta semana, Tyrion Lannister y el actor que lo encarna en ‘Juego de Tronos’ (de una manera sublime), Peter Dinklage, se han colocado como trending topics a nivel mundial y también a nivel nacional. La razón ha sido el pasaje del sexto capítulo de la cuarta temporada (el último emitido) en el que Tyrion es sometido a un sumarísimo juicio por el asesinato de Joffrey. Juicio presidido por su padre y en el que su hermana declara en su contra. Hundido al comprobar cómo todos le dan la espalda y piden su cabeza -algo que no le sorprende-, Dinklage nos deja una de las más gloriosas escenas protagonizadas por su personaje en la que Tyrion arremete contra todos los presentes (“Os salvé. Salvé esta ciudad y vuestras inútiles vidas. Debí dejar que Stannis os matase a todos”) y se declara inocente del delito de asesinato que se le imputa a la par que confiesa su culpabilidad en otro asunto: “Soy culpable de un crimen mucho más monstruoso. Soy culpable de ser enano […]Habéis estado juzgándome por eso toda la vida”, le espeta a su padre.

Su talla es pequeña, su dignidad enorme. Su agudeza le ha llevado a darse cuenta de algo en lo que Daenerys Targaryen también parece haber reparado: “Casi todos los hombres prefieren negar la verdad antes que enfrentarse a ella”. Daenerys y él se enfrentan a la realidad sin tapujos. Como afiladas espadas, cortan las cadenas que marcan el modo de vida en la sociedad de ‘Juego de Tronos’. La lucha de clases en esta ficción la encabezan ellos.

CadenaSer

Los guerreristas norteamericanos se afianzan en el poder, por Vicky Peláez

Posted in Economía, EEUU, Estafa, Opinión, Política, Sociedad on 08/11/2014 by athelvok

Vicky Peláez

13:10 06/11/2014
Vicky Peláez

El poder real es económico, entonces no tiene sentido hablar de democracia (José Saramago, 1922-2010)

Estados Unidos es uno de los países más contradictorios en el planeta junto con sus dirigentes tanto demócratas como republicanos.

Su presidente Barack Obama es su típico representante ya que fácilmente confunde la verdad con la mentira y utiliza el cinismo para convertir lo negro en blanco o viceversa. Siguiendo esta pauta, los más destacados organismos internacionales tienen las mismas reglas de juego.

Por ejemplo, el Comité del Premio Nobel de la Paz sabía perfectamente cuando le otorgó este prestigioso galardón que no era cierto de que “Barack Obama dio esperanza al mundo para el mejor futuro…un mundo sin armas nucleares”, porque en ese mismo año Washington empezó un programa de rearme nuclear para asegurar su hegemonía global.

Ahora todo el mundo sabe los “logros” de este Premio Nobel de la Paz: bombardeó siete países en menos de seis años de su presidencia,  deportó a  2.500.000 indocumentados, la mayoría hispanos, igualmente eliminó las posibilidades de una reforma de inmigración, militarizó la policía nacional, creó condiciones para el “terrorismo mediático” nacional e internacional, atacó a los sindicatos de maestros, se olvidó de sus promesas de aumentar el salario mínimo y su última hazaña a nivel internacional ha sido el golpe de Estado en Ucrania con el pretexto de dominar en el futuro a Rusia iniciando así  una nueva Guerra Fría.

Por supuesto, que el autor verdadero de esta política no era el mismo Obama, responsable del poder nominal, sino los oligopolios de las transnacionales que constituyen el poder real tanto en los Estados Unidos como en la Unión Europea (UE). En un reciente artículo, dos de los más lúcidos especialistas en el Sistema Económico Mundial, Samir Amin y Aulio Borón, afirmaron que “el imperialismo actual tiene como su centro indiscutido a EEUU con cinco oligopolios”: el tecnológico; el control de los mercados financieros; el acceso a los recursos naturales del planeta; el control globalizado de los medios de comunicación; y el control de las armas de destrucción masiva.

El propósito de las transnacionales es instalar paulatinamente una sola entidad económica a nivel planetario y posteriormente un gobierno global. Actualmente las cadenas de las corporaciones transnacionales representan el 80 por ciento del comercio mundial, según el informe de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD, 2013).

Las 90 transnacionales más poderosas tienen su sede en los países de la Alianza Transatlántica del Comercio e Inversión (EE.UU., Alemania, Francia, Holanda, Italia, Bélgica, Luxemburgo, España y el Japón). Las mega corporaciones tienen a su disposición grandes centros de estudios e investigación (“think tanks”) como Heritage Foundation, Cato Institute, Rand Cporporation, Center for American Progress, American Enterprise Institute y muchos otros que los están guiando hacia su meta del dominio del mundo.

A la vez, presentan para el consumo general informes distorsionados para confundir la opinión pública y alinearla con los intereses ocultos de las transnacionales. De acuerdo al estudio de la organización Imparcialidad y Exactitud en la Información (FAIR), los 25 más influyentes “think tanks” en los EE.UU. reciben fondos de corporaciones, gobierno o grandes donantes, como ExxonMovil, Chevron, Shell y de los productores de armas como Lockheed Martin, Boeing, General Dynamics etc.

Lo mismo sucede con muchos medios de comunicación, como por ejemplo Financial Times, The Economist que según el ensayo de James Tracy, “La Guerra, la Propaganda de los Multimedios y el Estado Policiaco”, forman parte del Grupo Pearson, propiedad del mayor banco de inversiones en el mundo, Black Rock. En general la prensa globalizada es manejada por una elite privilegiada. Actualmente en los Estados Unidos seis media gigantes controlan el 90 por ciento de la información que reciben los norteamericanos (GE, News Corporation, Disney, Viacom, The Warner, CBS) obteniendo más de 200 mil millones de dólares al año.

La elite la constituyen 232 ejecutivos que determinan qué es lo que debe saber y ver el público. Lo mismo sucede en la Unión Europea, con pocas excepciones, donde la industria global de telecomunicaciones igual como en Norteamérica está controlada por la poderosa Agencia de Seguridad Nacional (NSA) con la venia de los gobiernos locales.

Precisamente los medios de comunicación globalizados guiados por “think tanks” convirtieron la tortura en el “interrogatorio reforzado”, las guerras de agresión en “guerras humanitarias” o “guerras por la democracia” y las víctimas de las guerras fueron presentados como sus “autores”. Los acontecimientos en Ucrania provocados por Washington y Bruselas dieron un empuje al sector industrial militar que hábilmente presentó a Rusia como uno de los principales peligros para la seguridad del mundo occidental.

Muy interesadamente, el presidente Barack Obama, el secretario de Defensa, Chuck Hagel y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg señalaron al unísono a Moscú como una amenaza, exigiendo inmediatamente al Pentágono “más dinero porque debían prepararse para enfrentar a Rusia”.

El presupuesto actual del Pentágono es de 600 mil millones de dólares pero contando proyectos y programas con otros departamentos como el de Energía, su gasto anual sería cerca de un millón de millones de dólares. Se sabe que uno de cada cinco dólares de impuestos que pagan los ciudadanos es para el Pentágono.

Actualmente el departamento de Defensa ordenó a su Servicio Clandestino de Defensa de enviar unos 500 agentes encubiertos a los países donde “la situación es muy compleja”, siendo Rusia uno de los principales blancos del espionaje junto con China, Cuba e Israel, de acuerdo a The Washington Post. Actualmente más de 700 agentes del servicio secreto militar reciben un suplemento monetario por hablar ruso y 2.725 por dominar español.

Sin embargo, el pueblo norteamericano se mantiene indiferente a todo esto. Lo que le interesa es su situación económica individual que se está deteriorando. La recuperación económica de la que está hablando Obama es para la clase privilegiada mientras la clase media y la de recursos bajos ven a diario declinar su capacidad financiera.

Este año se considera como el peor para Barack Obama desde que asumió la presidencia. El número de pobres aumentó en 5,5 millones y la pobreza infantil creció de 30,1 a 32,3 por ciento. El índice de aceptación del presidente es alrededor del 39 por ciento. Y todo sucedía en las elecciones de medio término para renovar la totalidad de la Cámara de Representantes (435 escaños) y el 36 de los 100 asientos en el Senado.

Normalmente las elecciones de medio término reflejan el grado de aceptación de las gestiones del presidente por los ciudadanos. Por eso no es de extrañar que los demócratas fueran derrotados y Obama deberá gobernar sus últimos dos años con el Capitolio en manos de la oposición y acostumbrarse a que los republicanos tengan la mayoría en el Senado (52 asientos frente a 44 de los demócratas) y en la Cámara de Representantes (242 frente a 174 de los demócratas).

La crisis económica, el miedo al virus Ébola y al terrorismo, la falta de credibilidad de Obama fueron los factores  que influyeron en los resultados de las elecciones aunque según The Washington Post, la mayoría de los estadounidenses opinan que ni los demócratas ni los republicanos tienen un plan coherente para gobernar. Simplemente fue un voto de rechazo a la actual política interna de Barack Obama, mientras que la política exterior de este gobierno ni les interesó a los votantes.

Todo esto hace suponer que no habría ningún cambio y la militarización de la política exterior de los Estados Unidos seguirá su curso. Hace poco el ex subsecretario del Tesoro, Paul Craig Roberts escribió que en el sistema político norteamericano el candidato elegido no está en deuda con los votantes sino con los intereses especiales de sus donantes financieros. “Una vez elegido el congresista sirve a los grupos de interés privados que lo han puesto en el cargo. En los EEUU el gobierno puede ser comprado y vendido como todo lo demás”. Así de simple.

RIANovosti

Gran Bretaña acusa a Google, Facebook, Twitter y Microsoft de “ayudar a los terroristas yihadistas”, por Alfredo Jalife-Rahme

Posted in Alfredo Jalife-Rahme, EEUU, Geopolítica, Internet, Manipulación, Occidente, Opinión, Próximo Oriente, Sociedad, Terrorismo on 08/11/2014 by athelvok

 

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Imagen de una aplicación de Twitter en un iPhone, captada recientemente en Nueva York. Foto Ap

En un estrujante escrito que recuerda el apotegma del incomensurable comunicólogo canadiense Marshall McLuhan –el medio es el mensaje–, pues nada menos que Robert Hannigan, anterior diplomático y flamante (con un solo mes en su cargo) jefe de una de las principales agencias del espionaje británico, GCHQ, arremete en el Financial Times que la World Wide Web (WWW) es una red selecta de comando y control del terrorismo (http://goo.gl/D47ZJb). ¡Superuf!

Comando y control forman parte de la panoplia de guerra asimétrica del Pentágono, sumada a la ciberguerra y sus múltiples técnicas –operaciones de seguridad (OPSEC, por sus siglas en inglés), engaño militar, operaciones sicológicas (PSYOP, por sus siglas en inglés), guerra electrónica y guerra sicológica– cuyo objetivo es la destrucción física de las instalaciones de las comunicaciones enemigas.

Robert Hannigan adelanta el supuesto sentir de la opinión pública –no especifica de dónde, pero se infiere que sea la anglosajona– manipulada con tanta información terrorífica desde el 11/S hasta el extraño ébola: La gente no quiere que las plataformas de las redes sociales faciliten el asesinato cuando los yihadistas del Estado Islámico (EI) constituyen el primer grupo terrorista cuyos miembros han crecido en Internet.

¿Se adelanta Gran Bretaña (GB) a la inminente balcanización de Internet que promueve el BRICS y, tras bambalinas, Alemania, que no puede ver ni en pintura a Google?

Que conste que ya había adelantado la ciberguerra, ciberyihadismo y control de Internet en la era de la desinformación, donde mostraba la sobredimensionada sapiencia del EI en cibernética (http://goo.gl/NpyJnn), sofisma acrobático que realiza Robert Hannigan sin red de protección: los yihadistas explotan el poder de la WWW para crear una amenaza con un alcance casi (sic) global, lo cual requiere la cooperación de las trasnacionales tecnológicas.

¿Cuál es la razón por la que GB desea comandar y controlar a sus aliadas trasnacionales de las redes sociales?

A juicio de Robert Hannigan, hoy los yihadistas del EI adoptan a la WWW como un canal estridente en el que se promueven, intimidan a la gente y radicalizan a nuevos reclutas.

No es poca cosa cuando 85 por ciento de los mil 600 millones de la comunidad islámica global son sunitas que constituyen la matriz operativa del califato del EI.

Según Robert Hannigan, los extremistas del EI usan los servicios de mensajes y redes sociales como Twitter, Facebook y WhatsApp, mediante un lenguaje entendible para sus pares, salpicados de escalofriantes videos descargados de Youtube, con barbáricas decapitaciones, fuera de todo control (sic). ¿Será?

A su juicio, Al Qaeda y sus terroristas usaron Internet como un lugar donde distribuyeron material en forma anónima o se congregaron en los espacios negros (sic), lo cual ha sido superado por su linaje genealógico de los yihadistas del EI, mejores en ciberterrorismo.

Robert Hannigan fustiga en forma grotesca que la causa del ciberterrorismo ha sido ayudada por Snowden (¡supersic!) al copiar sus altos niveles de encriptamiento para diseminar su mensaje que hasta parecen aprobados por Snowden. ¿Ya existe el exorcizado “ copyright Snowden”?

El jefe del espionaje británico abulta la capacidad letal de los yihadistas del EI, que envían 40 mil tuits al día.

Ahora resulta que 12 mil vulgares mercenarios, cuya mayoría proviene de Europa, son los genios de la cibernética del siglo XXI, lo cual representa un mayor desafío a las agencias de inteligencia, como la británica GCHQ, cuando los terroristas han encontrado maneras de esconder sus operaciones mediante la tecnología móvil y los teléfonos inteligentes, que han incrementado las opciones asequibles en forma exponencial, con técnicas para encriptar mensajes o hacerlos anónimos.

En la era post Snowden de la desinformación, Robert Hannigan lamenta que GCHQ y sus agencias hermanas (sic) MI5 y SIS no puedan lidiar con tales desafíos de gran escala sin el apoyo mayor del sector privado, incluyendo las principales trasnacionales estadunidenses de tecnología que dominan la WWW.

Robert Hannigan nos viene con el cuento texano de que tales trasnacionales desean permanecer neutrales (¡supersic!), afuera o por encima de la política, y que mantienen una relación difícil con los gobiernos. Yeah, yeah!

El problema hoy es que los servicios de las redes sociales de las trasnacionales de Estados Unidos albergan el material de extremismo violento o la explotación infantil como rutas de facilitación del crimen y el terrorismo, cuando, aunque les moleste, se han convertido en las redes de elección de comando y control para los terroristas y los criminales, que sólo pueden ser disuadidos mediante mejores arreglos para facilitar la investigación legal.

Llama la atención que Robert Hannigan eluda la asociación cibernética de Israel (http://goo.gl/B0KDGV y http://goo.gl/O8n2ep), mientras expone el cibersamaritanismo de la pérfida Albión: proteger los datos de los ciudadanos conforme el sector privado se encuentra cada vez más bajo presión en la forma en que filtra y vende los datos de sus usuarios. ¿A poco hacen eso?

Viene una frase clave de la inminente censura selectiva en la era de la desinformación: el debate (¡supersic!) maduro (sic) sobre la privacidad en la era digital, la cual no ha sido nunca (sic) un derecho absoluto, cuando algunas (¡supersic!) trasnacionales de la tecnología se encuentran en un síndrome de negación sobre su mala utilización, que no deben servir para facilitar el abuso de niños u homicidios.

Robert Hannigan arroja un insustentable chascarrillo barato: Internet es consecuencia de los valores de la democracia occidental y no al contrario.

Steven Swinford, del Daily Telegraph, apunta sin tapujos que el jefe del espionaje británico dice que las firmas tecnológicas de Estados Unidos ayudan al terrorismo (http://goo.gl/sEKlWd), en especial Facebook y Twitter, que usan los yihadistas para intimidar a la gente e inspirar a reclutas en todo el mundo. ¿Tan sueltos andan Facebook, Twitter, Google y Microsoft que forman parte, con sus conocidos dueños, del complejo bursátil financierista de Wall Street? ¡Otra de vaqueros texanos!

Lo real es que las filtraciones de Edward Snowden, hoy acompañado por su novia en el forzado asilo ruso, pusieron en la picota los conceptos occidentales de las elusivas democracia, soberanía y seguridad (por cierto, la materia más difícil que he impartido en toda mi vida en la UNAM).

The Financial Times –nunca olvidar, propiedad de BlackRock, el mayor banco de inversiones del mundo (http://goo.gl/bHNNPJ)– procura, al final del texto de Robert Hannigan, una pregunta inducida cuya respuesta puede ser prevista –“¿La privacidad online debe ser sacrificada para combatir el terrorismo?”– para las futuras censuras y control/comando absolutos de las redes sociales en Internet, que se han vuelto una amenaza democrática al cibertotalitarismo bajo el pretexto del ya muy visto caballo de Troya israelí-anglosajón del yihadismo del EI.

Es curioso que las locuaces cuan incontinentes trasnacionales de Estados Unidos hayan declinado hacer comentarios.

LaJornada

Vasos Comunicantes

De cómo unas cosas tienen relación con otras.