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¿Por qué y para qué la Conselleria de Sanitat cierra camas y centros de salud?

Posted in Estafa, Opinión, Política, Sanidad, Sociedad on 22/10/2014 by athelvok

sheila picorelli (*) 09.10.2014 | 05:25

¿Por qué y para qué la Conselleria de Sanitat cierra camas y centros de salud?

La Conselleria de Sanitat durante los meses de verano ha cerrado el 17% de las camas en los hospitales del País Valencià y ha vuelto a cerrar los centros de salud a partir de las 15 horas de la tarde, exceptuando parte de los de la «franja costera». Estas medidas se unen a –según los informes de la Sindicatura de Comptes– una disminución de personal sanitario per cápita y a la disminución de las sustituciones de las personas de licencia por vacaciones. Estos recortes conducen a una saturación de los servicios de urgencias que fomenta un aumento en el número de errores y que imposibilita proporcionar una asistencia a la que la ciudadanía tiene derecho.

Los argumentos de la Conselleria para estas «medidas» son que hay una disminución de las necesidades durante el verano y que hay que disminuir el «elevado» gasto en sanidad. Estos dos argumentos no son ciertos.

No han disminuido las necesidades porque en un contexto de crisis económica y de repago de las medicinas, aumenta la dificultad para cubrir las necesidades de las personas con los problemas de salud más complejos, y las de las poblaciones con niveles altos de paro, de pobreza y desprotección social (factores que determinan la frecuencia de los problemas de salud). Por contra, el conseller muestra desconocimiento cuando afirma que las necesidades disminuyen porque la gente se va de «vacaciones».

En relación con el gasto, según un informe de la Plataforma per l’Auditoria Ciutadana del Deute, los gastos totales per cápita en sanidad, teniendo en cuenta la inflación, aumentaron un 11,6% entre el 2002 y el 2012. Este aumento no se sabe a dónde ha ido dirigido, ya que la opacidad de las cuentas impide distinguir lo destinado a atención de lo destinado a beneficios de las empresas privadas concertadas. A pesar de este aumento, el gasto sanitario per cápita del País Valencià ha estado por debajo de la media del resto de CC AA, y el presupuesto aprobado en el 2013 fue de 965 ? per cápita, el más bajo del Estado. No es cierto que haya existido un exceso de gasto.

Por otra parte, de forma paradójica, los recortes pueden aumentar los gastos sanitarios. Como ha hecho público el informe «Panorama de la Sanidad 2013» de la OCDE, los recortes están limitando la asistencia sanitaria. La disminución de personal y el cierre de centros y de camas disminuyen la accesibilidad a la atención, y aumenta la gravedad de los problemas de salud. Cuando la gente –después de un periodo de espera– recibe la asistencia –si no han fallecido–, sus problemas requieren, en ese momento, tratamientos más complejos, que tienen menor efectividad, así como estancias hospitalarias más prolongadas y, por ello, mayor gasto.

¿Y la eficiencia? Siendo el presupuesto sanitario menor que en otros territorios del Estado, si nuestros servicios dieran una calidad semejante, tendríamos un sistema de salud de alta eficiencia. Sin embargo, los datos no lo confirman.

Según los Informes de la Federación de Asociaciones en Defensa de la Sanidad Pública, los servicios sanitarios del País Valencià reciben una calificación global de «deficiente» (ocupando las últimas posiciones en estos últimos 5 años), y se caracterizan por un mayor número de pacientes por médico/a y por un mayor gasto farmacéutico, lo que sugiere procesos asistenciales de calidad pobre, en el que la solución de los problemas está centrada en la receta de más medicinas, cuando lo que las personas pueden necesitar son, por ejemplo, actividades preventivas, tratamientos de rehabilitación, psicológicos o de apoyo en el domicilio.

Si no hay una disminución de necesidades ni un exceso de gasto legítimo, ¿cuál es el motivo de la disminución de personal per cápita, del cierre de camas y de centros de salud? La respuesta hay que buscarla en la política del Gobierno central de convertir en públicas las deudas privadas de los bancos y de las grandes empresas. Para ello emprenden una «contención del gasto (social)» (a nivel central, autonómico y municipal) que permite destinar el dinero de los servicios públicos al pago de la deuda. El PSOE y el PP modificaron el artículo 135 de la Constitución para que el pago de una deuda ilegítima quede por encima de la atención a las necesidades de las personas.

Y ¿para qué?, ¿cuál es el objetivo? La política del Gobierno central y de la Generalitat es ceder los servicios públicos a empresas privadas y multinacionales, que buscan extraer beneficios privados de lo que antes era común. Para que se expanda el negocio de la sanidad privada hay que disminuir la cobertura que da la sanidad pública. La Conselleria ha dado áreas de salud enteras a empresas privadas y les asegura que puedan obtener beneficios (por ejemplo, se les remiten usuarios desde los centros públicos, se les atienden los problemas complicados y caros, y se les garantiza un aumento anual del precio por el contrato). Esta «colaboración público-privada», como ha mostrado la Sindicatura de Comptes, resulta más cara que una asistencia 100% pública. Esta es la realidad. No han disminuido nuestras necesidades durante el verano ni hay un exceso de gasto.

(*) Firman también este artículo Begoña Bevià, Francisco Macià, Antonia Molina Habas y Manuel Giron, en representación de la Associació Ciutadana en Defensa de la Sanitat del País Valencià.

DiarioInformación

Guía del paciente para evitar ser derivado a un centro privado

Posted in Estafa, Manipulación, Sanidad, Sociedad on 20/10/2014 by athelvok

 

La derivación de pacientes a centros privados, para que se les realicen pruebas diagnósticas o intervenciones quirúrgicas, está “legalizada” por el artículo 90 de la Ley General de Sanidad -aunque, en teoría, antes de hacerlo, los centros públicos deberían haber realizado una «utilización óptima de sus recursos propios»-.

Sin embargo -desde hace muchos años- todas las comunidades autónomas (independientemente de quien haya gobernado) han mantenido infrautilizados los centros públicos, para “justificar” una derivación, cada vez mayor, de los procesos y pacientes «rentables» a centros privados. Mientras, el sector público se sigue haciendo cargo de lo complejo y lo costoso.

Tras 28 años de vigencia, con el conformismo y el silencio de todos los partidos políticos con representación parlamentaria, hay suficientes datos objetivos que demuestran que este artículo es un mecanismo ideado para desmantelar la sanidad pública y potenciar la privada, al tiempo que se llenan los bolsillos de sus accionistas. Sin duda, debería ser derogado.

¿POR QUÉ ES PREFERIBLE SER ATENDIDO EN UN CENTRO PÚBLICO?

Existen muchas razones, pero las principales son:

CALIDAD

– Múltiples estudios internacionales, publicados en prestigiosas revistas científicas, ponen de manifiesto que la mortalidad es superior en los pacientes atendidos en centros con ánimo de lucro: un 2% en adultos, un 8% en pacientes crónicos y un 9,5% en recién nacidos.

– La sanidad pública es la única que puede asegurar la calidad y la universalidad en la asistencia, por ello hay que evitar que se desvíe el dinero público de nuestra asistencia sanitaria a ninguna empresa.

– Cuantos más pacientes elijan la privada, más se justificará la rebaja de presupuestos, y el deterioro de la calidad, en los centros públicos.

– Los trabajadores de los centros públicos no reciben (aún) incentivos económicos por dar altas prematuras, no ingresar a los pacientes, realizarles pocas pruebas, etc., como ocurre en los centros privados.

– Los centros públicos, por lo general, están mejor dotados de material y recursos humanos.

ECONOMÍA

– El objetivo fundamental de las empresas es la obtención de beneficios.

– En consecuencia, la sanidad privada es muchísimo más cara que la pública.

– Cuando eres operado en un centro privado, por lo general todo el proceso posterior se realiza en un centro público. Es decir, los hospitales privados cobran a la Administración por la intervención, pero se desentienden del proceso posterior: seguimiento, curas, etc.

¿QUIÉN TE LLAMA PARA OFRECERTE LAS CITAS?

El sistema de citaciones está privatizado en Madrid desde 2010.

Quien te llama para darte una cita no es ni un sanitario, ni un trabajador público, sino unteleoperador de la empresa Indra, quien, siguiendo indicaciones, trata por todos los medios que aceptes ser derivado a un centro privado.

¿QUÉ CENTROS SON PRIVADOS?

Los hay de tres tipos:

– Los privados «de toda la vida»: aquellos centros y clínicas que nos ofrecen, para “adelantar” pruebas o intervenciones quirúrgicas (La Milagrosa, Beata Mª Ana de Jesús, Hospital de Madrid –varios-, Ruber, S. Francisco de Asís, Centro de Resonancia Magnética de la calle General Arrando, y un larguísimo etcétera).

– Los «nuevos» privados, que la Administración nos presenta como públicos y que ha convertido en «hospitales de referencia» para cientos de miles de madrileños: hospitales de Valdemoro, Rey Juan Carlos-Móstoles y Torrejón –y el de Villalba cuando lo abran-, así como la Fundación Jiménez Díaz (con los ambulatorios de Pontones y Quintana).

También es enteramente privado el laboratorio central de referencia de San Sebastián de los Reyes, que realiza las analíticas de más de un millón de madrileños.

– Los semipúblicos -o semiprivados, según se mire-: otros 7 hospitales propiedad de empresas constructoras en los que «todo es privado», con excepción del personal sanitario (hospitales de Majadahonda, Arganda, Aranjuez, Coslada, San Sebastián de los Reyes, Parla y Vallecas).

CUANDO NECESITES SER ATENDIDO, ¿TIENES DERECHO A ELEGIR UN CENTRO PÚBLICO Y RECHAZAR UN CENTRO PRIVADO?

Sí; hay que exigir que la atención sanitaria que nos hayan indicado -pruebas, consulta con el especialista, hospitalización- se realicen en un centro público.

¿QUÉ PUEDES HACER SI SE TE ADVIERTE DE QUE SER TRATADO EN UN CENTRO PÚBLICO IMPLICARÁ UN LARGO RETRASO?

Si el teleoperador alega que la cita en un centro público va a suponer un largo retraso, debes exigir varias cosas:

– Que el teleoperador se identifique con nombre y apellidos.

– Que te comuniquen por escrito los tiempos de espera en los centros públicos en los que te niegan la cita porque existe una gran demora.

– Si es posible y te llaman a un teléfono móvil, activa la opción «GRABAR» o el altavoz para que alguien pueda atestiguar lo que te están diciendo.

En muchas ocasiones, los teleoperadores indican que la lista de espera en un centro público es de varios meses. Con posterioridad, los propios pacientes han llamado directamente al hospital o centro de especialidades públicos y han descubierto que no tenía demora o que la espera era de unas pocas semanas.

En definitiva, tratan de derivar los pacientes hacia los centros privados, vaciando de actividad los centros públicos, para mejor justificar su posterior desmantelamiento y/o cierre.

¿QUÉ REPERCUSIÓN TIENE QUE TE NIEGUES A ACEPTAR, EN LA PRIMERA LLAMADA, LA OPCIÓN DEL CENTRO PRIVADO?

Cuando se ofrece un centro privado y el paciente lo rechaza porque quiere ser tratado en un centro público de su elección, la Consejería de Sanidad le «castiga» excluyéndole de la lista de espera «estructural» y pasándole a «otra», en la que a veces se espera hasta 6 veces más.

¿TE PUEDEN DEJAR EN EL LIMBO, SIN CITA EN NINGÚN CENTRO?

Si, desgraciadamente ya tenemos documentados casos en los que pacientes han sido mantenidos durante meses en una situación en la que no se les daba cita ni en un centro público, ni en uno privado. En ese caso, contacta con nosotros ( info@casmadrid.org) y trataremos de ayudarte a ejercer tus derechos.

¿CÓMO ACTUAR SI, TRAS RECHAZAR SER ATENDIDO EN UN CENTRO PRIVADO Y DARTE CITA EN UNO PÚBLICO CON MUCHA DEMORA, TU SITUACIÓN EMPEORA O SE AGRAVA?

En primer lugar ponte rápidamente en contacto con tu centro público, explicando tu situación para que te atiendan lo antes posible.

Si no te ofrecen una solución aceptable, te recomendamos que registres una carta en la Consejería de Sanidad, solicitando que se te facilite cita a la mayor brevedad e indicando que, si no recibes atención adecuada, en un plazo razonable, les harás responsables de las consecuencias que puedan producirse.

Es necesario saber que la legislación estatal sobre tratamiento homogéneo de la información sobre las listas de espera (R.D. 605/2003) establece que, para la realización de pruebas diagnósticas/terapéuticas o consultas externas, los pacientes deben ser clasificados como «solicitud preferente» (realización en un periodo máximo de 15 días) o «solicitud ordinaria».

En el caso de intervenciones quirúrgicas, las prioridades son: 1) pacientes cuyo tratamiento quirúrgico no admite una demora superior a 30 días, 2) recomendación de intervención en unplazo inferior a 90 días y 3) pacientes cuya patología permite la demora del tratamiento.

¿ES POSIBLE CONOCER LA LISTA DE ESPERA REAL POR HOSPITALES, AMBULATORIOS O SERVICIOS DE ATENCIÓN ESPECIALIZADA?

Actualmente es imposible, pues, aunque la Administración conoce en todo momento cuál es la situación de las listas de espera quirúrgicas y/o diagnosticas, no la hace pública.

¿QUÉ PASA SI LA ADMINISTRACIÓN TE ASIGNA “FORZOSAMENTE” A UN CENTRO PRIVADO: HOSPITALES DE VALDEMORO, REY JUAN CARLOSMÓSTOLES, TORREJÓN, VILLALBA CUANDO LO ABRAN, Y LA FUNDACIÓN JIMÉNEZ DÍAZ?

Esperanza Aguirre prometió “libertad de elección de médico y hospital”. Sin embargo, la ley que aprobó el PP (la de Libertad de Elección) es una trampa: sólo deja elegir hospital o especialista cuando «necesitemos ser tratados de una enfermedad concreta». Es decir, «la ley no nos permite elegir hospital de manera permanente».

Lo han hecho así de manera intencionada, para asignarnos forzosamente a centros privados, para que, mientras no necesitemos utilizar los servicios, parte del dinero que cada madrileño o madrileña tiene asignado para su asistencia sanitaria (unos 1.100 €/persona/año) pase a empresas privadas.

¿A DÓNDE PUEDES ACUDIR PARA PONER UNA RECLAMACIÓN O DENUNCIAR QUE TE IMPIDEN LA LIBRE ELECCIÓN?

Es posible reclamar en varios lugares y es muy importante hacerlo, siempre por escrito y guardando la copia, por si más adelante hubiese que iniciar acciones legales o de otro tipo:

– Registro de la Consejería de Sanidad, C/ Aduana nº 7, dirigida al propio Consejero.

– Defensor del pueblo, C/ Eduardo Dato, 31, 28010 Madrid (o a través de su página web:http://www.defensordelpueblo.es/es/Queja/presenta/modalidad.jsf)

Comunica tus quejas a  info@casmadrid.org

Guia del paciente para evitar ser derivado a un centro privado, pdf para web.

Guía del paciente para evitar ser derivado a un centro privado, pdf para imprimir blanco y negro.

Guía del paciente para evitar ser derivado a un centro privado, pdf para imprimir color.

 

casmadrid

 

Insurgente

A las heroínas y a los héroes de lo cotidiano: a nuestros trabajadores sanitarios, por Sara Porras

Posted in Enfermedad, Estafa, Opinión, Política, Sanidad, Sociedad on 12/10/2014 by athelvok

12 oct 2014

Sara Porras Sánchez
Coordinadora de Mujeres de IU Comunidad de Madrid @sara_en_madrid

¿Se imaginan Uds. que en su centro de trabajo tuvieran que enfrentarse a una enfermedad contagiosa que, según las personas expertas, tiene una mortalidad de entre el 60 y el 90%? ¿Se imaginan que para hacerlo no tuvieran la formación suficiente ni los medios adecuados? A esto es a lo que se están enfrentando las mujeres y hombres que trabajan en el Hospital Carlos III de Madrid. Un centro amenazado y en proceso de desmantelamiento que en poco tiempo ha sufrido el azote constante de los recortes, visto cómo se han cerrado salas y servicios, entre otras las habitaciones de presión negativa – utilizadas para tratar las enfermedades infecciosas- y que justo hoy, el Presidente – no electo- de la Comunidad de Madrid oficializa su desmantelamiento.

Madrid tiene el terrible honor de ser la primera ciudad europea en la que se registra un contagio de ébola. No fue suficiente para las autoridades del Ministerio de Sanidad que en reiteradas ocasiones se advirtiese de que los hospitales madrileños no cumplían con las medidas necesarias para atender éste tipo de enfermedades. La megalomanía de una Ministra, con problemas para diferenciar entre un coche de gama normal o uno de gama alta, se antepuso ante cualquier otra consideración, incluidas las de la OMS que exige que el nivel de protección de seguridad del hospital sea P4, mientras que el Hospital Carlos III sólo posee el nivel de seguridad P3. La gestión que siguió a este primer contagio fue asimismo vergonzosa, siendo denunciada por las trabajadoras y trabajadores de sanidad la falta de medios, de recursos, de formación y de medidas de protección suficientes.

Hemos visto en muchos de los telediarios – a excepción del de las televisiones públicas- trajes absolutamente deficientes que aislaban las extremidades con cinta aislante, hemos sabido también que no se cumplieron los protocolos en la supervisión de los sanitarios al desvestirse, elemento obligatorio para evitar errores que pongan en riesgo la vida de las personas responsables de cuidar de nuestra salud.

A pesar de los reiterados fallos, de la ausencia de protocolos y equipos suficientes para hacer frente a esta terrible crisis sanitaria, el gobierno del Partido Popular y sus voceros han tenido la ominosa desfachatez de pretender culpar a la auxiliar de enfermería que, recordamos, se presentó voluntaria para atender al religioso repatriado. Cualquier país normal, cualquier gobierno decente, habría puesto en marcha un dispositivo para informar puntualmente a la población sobre la gestión que se hace para evitar riesgos. Cualquier país normal, cualquier gobierno decente habría exigido responsabilidades políticas por la ineptitud de una gestión que ha puesto en riesgo la vida de sus ciudadanos. No nos confundamos, si ahora Teresa está luchando por su vida es consecuencia directa de las decisiones políticas del gobierno, no es una plaga divina, no es algo inevitable.

Las heroínas y los héroes de lo cotidiana, aquellos que se enfrenta día a día a la enfermedad y a la muerte y la transforman en vida están dando hoy, como siempre, un ejemplo de dignidad y de valor. Nuestras trabajadoras sanitarias son, sin duda, una de las mejores muestras de la importancia de los servicios públicos en nuestro país. Por eso no vamos a permitir que se culpe a los trabajadores en un estado en el que si se accidenta el Alvia es culpa del maquinista, si se estrella el avión es culpa del piloto o si descarrila el metro de Valencia es responsabilidad de sus trabajadores. Aquellas que se levantan día a día y cumplen con su deber aun sabiendo que al hacerlo ponen su vida en riesgo es un reflejo de todas las personas dignas que se merecen un gobierno mejor. Que se merecen unas responsables públicas que estén a su altura y que no se merecen a una oligarquía política que no tiene ningún aprecio por su población y que se han enriquecido durante años a costa de nuestro empobrecimiento.

Ojalá cuando se escriba la historia, a estos años los llamen los años del saqueo porque eso significará que las gentes dignas de este país recuperaron el gobierno. La diferencia entre la vida y la muerte son unos servicios públicos que en vez de atendernos por el tamaño de nuestra cuenta corriente, nos atiendan por las necesidades que tenemos. La salud es un problema del conjunto de la población, no se puede tener una sociedad sana sino se garantiza la atención sanitaria de calidad a todas y a todos. Hace mucho que los de arriba decidieron que antes de cualquier otra consideración lo primero era garantizar sus propios intereses, por eso es el momento de ganar. Es el momento de construir una democracia en la que las mayorías sociales decidamos cómo queremos vivir y no un régimen en el que si algo falla no dudará en echarnos la culpa a nosotras.

Hoy Teresa lucha por su vida mientras cientos y miles de trabajadoras y trabajadores sanitarios continúan día a día haciendo su trabajo, cumpliendo con su deber, salvando nuestras vidas y garantizando nuestro bienestar. Ésa es la España que nos merecemos, la de las personas honradas, sin tarjetas black  y con decencia y esa es la España que debemos reconstruir.

A mi padre, enfermero incansable, que me inculcó el amor por el servicio público y que me enseñó que no hay justicia posible si no tenemos garantizado el derecho a la salud para todas y todos.

Público

Informe de Red Roja: Antes de que el material altamente inflamable acumulado empiece a arder y más allá de las elecciones, lo esencial es preparar el parto de lo nuevo

Posted in BRICS, China, Economía, Educación, EEUU, Estafa, Europa, Geopolítica, Irán, Israel, Manipulación, Occidente, Opinión, OTAN, Palestina, Próximo Oriente, Qatar, Rusia, Sanidad, Siria, Terrorismo, Ucrania, UE on 02/10/2014 by athelvok

Informe político de Red Roja (Octubre 2014)

 

I. El fin de las ilusiones. Una nueva recesión avanza, especialmente en las economías centrales.

La realidad vuelve a contradecir, esta vez con más intensidad que las precedentes, las previsiones de organismos internacionales (FMI, OCDE; Comisión Europea.. etc), de los gobiernos y de los gabinetes de análisis – convenientemente subvencionados – que anunciaban crecimientos sostenidos en las principales economías occidentales, y especialmente de las europeas, para 2014. Se hicieron profecías sobre un supuesto principio del fin de la crisis que carecían de cualquier fundamento, como Red Roja y cada vez más analistas serios vienen diciendo. Tales oráculos obedecían – y obedecen – a la ilusión de que transmitiendo “confianza a los mercados” éstos pudieran protagonizar el ansiado comienzo del despegue económico y a intentar vender el humo de que las políticas de ajustes, privatizaciones, recortes salariales y contrarreformas laborales sirven para impulsar el crecimiento y no sólo, como sucede, para aumentar el poder, el patrimonio y la renta de la plutocracia europea.

Esos vaticinios sistemáticamente equivocados, responden a objetivos centrales en el marco de la lucha de clases: impedir que la clase obrera sea consciente de las contradicciones irresolubles del capitalismo en crisis y que comprenda la inutilidad de sueños reformistas – con viejos o nuevos ropajes políticos – para así mantener encandilados a unos pueblos que cada vez están menos dispuestos a soportar la aniquilación de sus vidas.

Los avances en el PIB que se registraron en 2013 en la Tríada imperialista (EE.UU., UE y Japón) se debieron básicamente a la puesta en circulación de dinero público barato, prácticamente sin intereses, procedente de sus bancos centrales. Como señalan algunos analistas: los gobiernos de las grandes potencias “financian por decreto la marcha del capitalismo mundial”[i]. Inyectan grandes masas de dinero que no se invierten en la esfera productiva, poco rentable, y se emplean en la compra de bonos del tesoro a intereses mucho más altos, con lo que generan “buenas noticias”, porque el aumento de la demanda tiende a bajar la prima de riesgo.

Este “crecimiento” no sólo es absolutamente artificial y caduco, sino que contribuye a intensificar la superacumulación general de capital. Los bancos centrales están inoculando dinero a la economía para que no colapse y sustituyendo a la banca privada que no da créditos porque está ocupada en asegurar su liquidez y, sobre todo, porque no ve negocio alguno en hacerlo. No hay crecimiento productivo pero si grandes cantidades de dinero circulante, con lo que los negocios especulativos están asegurados y también cada vez más nuevas burbujas financieras.

Los datos económicos del primer semestre de 2014 han derribado todos los delirios.

La situación económica de la UE ha llevado a Paul Krugman (premio Nóbel de Economía 2008) a decir que “Europa huele a desesperación” y que sus condiciones son peores que en la Depresión de 1930. En 2013, el PIB de la UE tuvo un valor negativo del 0,2%. En 2014 tras un leve aumento del 0,2% en el primer trimestre cayó al 0% el segundo. El pronóstico era de un crecimiento del 1,2% para este año.

Los resultados de las principales economías de la zona euro son aún más demoledores:

  • Para Alemania, la “locomotora europea” los cálculos hablaban de un crecimiento en 2014 del 1,8%. La realidad es que creció un 0,8% en el primer trimestre y cayó a menos 0,2% en el segundo.
  • Francia tuvo un crecimiento 0 en los primeros trimestres de 2014. El Gobierno ha rebajado a la mitad sus perspectivas de crecimiento (del 1 al 0,5%) y ha anunciado que no cumplirá los objetivos de déficit en 2014, a pesar de mantener unos recortes del gasto público de 50.000 millones de euros.
  • Italia, que contrajo su crecimiento en 2013 en un 1,9%, cayó un 0,1% en el primer trimestre de 2014 y un 0,2% en el segundo, entrando en franca recesión. Los vaticinios de un crecimiento para 2014 de un 0,6% se han esfumado, así como el cumplimiento del objetivo de déficit del 2,6%, que se calcula que llegue al 3%. Las presiones de la Comisión Europea sobre el Gobierno Renzi arrecian señalando la urgencia de que acometa “reformas estructurales”, es decir, nuevas contrarreformas laborales y aún más drásticas reducciones del gasto público.

En conjunto, el desempleo en la Eurozona crece de forma continuada desde hace dos años y alcanza la cifra récord de 19,2 millones de personas, de las que casi la tercera parte son aportadas por el Estado español.

Fuera de la Eurozona, el crecimiento de Gran Bretaña empieza a tener signos de estancamiento tras registrar aumentos del 3,2% en tasa interanual. No obstante es la economía europea con mayores aumentos del PIB. Las cifras macroeconómicas, que -por ahora – preservan al Reino Unido de la caída en la recesión, ocultan el brutal aumento de las desigualdades sociales que, por cierto, es uno de los principales pilares del auge del independentismo en Escocia. Efectivamente, datos recientes dan cuenta de que cinco familias acumulan más riqueza que 12,6 millones de personas, mientras el 95% de la población ha visto reducidos sus ingresos en el 12% desde 2003 y millones se hunden en la miseria. De ahí que el crecimiento espectacular en los últimos dos años de las personas partidarias de la independencia – pese a no ser mayoría en el referéndum – esté directamente relacionado con la crisis y con la oposición a las políticas británicas de recortes y privatizaciones, especialmente en lo referente a la sanidad

El PIB de EE.UU. creció en 2013 un tímido 1,9% y mientras se pronosticaba un aumento para 2014 del 2,9%, lo que hizo fue retroceder en esa misma cantidad en el primer trimestre, mientras en el segundo avanzó un 1%.

El PIB de Japón, que preveía un crecimiento del 1,2% para este año, se ha desplomado cayendo un 7,1% en tasa interanual, mayor que el sufrido en 2011 con ocasión del terremoto y el tsunami. La producción industrial sufre el mayor retroceso desde hace tres años y, sobre todo, se desploma el consumo privado (menos 19,2%) tras un aumento en abril del IVA para intentar reducir su voluminosa deuda pública que alcanza los 7,29 billones de euros (el 245% de su PIB).

Así mismo el crecimiento económico de los BRICS se debilita a pesar de seguir en cifras positivas – excepto Brasil – reflejando el retroceso en la economía mundial. Destaca el crecimiento de China superior al 7% y el de India, más de un 4%. El crecimiento de Rusia se frena con aumentos del PIB entorno al 2%, mientras que Brasil acaba de entrar en recesión, tras dos caídas sucesivas en el primer y segundo trimestre de 2014 (-0,2 y -0,6%).

No obstante, lo más destacado en relación con estos países en el plano económico es la decisión de coordinar sus economías e independizarlas de los grandes centros de poder imperial como el Banco Mundial o el FMI. La reciente decisión de crear un Nuevo Banco de Desarrollo con una dotación de 100.000 millones de dólares es la última expresión de la pérdida de influencia económica del imperialismo estadounidense – y del europeo – y de la progresiva debilidad del dólar, así como de la decidida voluntad de los “países emergentes” de construir nuevos espacios de soberanía. El comienzo de las obras del gigantesco gasoducto ruso-chino “Fuerza de Siberia”, así como los recientes acuerdos entre ambas potencias para incrementar los intercambios en materia de telecomunicaciones y de alta tecnología y así disminuir su dependencia tecnológica de EE.UU., caminan en el mismo sentido.

En síntesis, las mayores economías mundiales, excepto China, tienen un crecimiento mínimo o están ya en franca depresión. Todo ello, insistimos, cuando hasta hace pocos meses se prometía el principio del fin de la crisis económica.

El pasado 4 de septiembre el BCE se ha visto obligado a adoptar el enésimo paquete de medidas como la bajada de tipos a ras de suelo (0,05%) o la subasta de liquidez para la banca privada por valor de 400.000 millones de euros, a cambio de compromisos de abrir el crédito. Confirmando lo que venimos diciendo, la demanda ha sido la mitad de la prevista, mientras el presidente del BCE anuncia que “el crecimiento en la UE ha perdido impulso”.

Como señalábamos al principio: financiación por decreto, añadiendo más capital al ya sobreacumulado para huir de la temida deflación e inyección de enormes masas de dinero a los bancos privados que continúan sin ofrecer crédito –más preocupadas por “demostrar liquidez” y salir airosos de una dura competencia interbancaria estatal e internacional que está lejos de haberse resuelto-; y, lo que es más grave, con unas empresas que siguen sin demandar ese crédito. En resumen, medidas monetarias que suponen una huida hacia adelante y que son, como decía el mismísimo Keynes, “la mejor medida del miedo en la economía”.

Patéticas contorsiones para intentar mantener la llama de la esperanza en unas masas proletarizadas, cada vez más desesperadas, que desde Grecia a los propios EE.UU, protagonizan estallidos que reflejan el ascenso de la tensión social.

En los países de la Eurozona, mientras, se extiende la percepción de que las políticas de los diferentes gobiernos son esencialmente las mismas, independientemente de su color político como muestran los ejemplos clamorosos de Francia y de Italia. El avance electoral de partidos fascistas es el resultado también de la persistente debilidad de la izquierda institucional. Su incapacidad para constituirse en referente político del creciente malestar social que pasa inevitablemente por defender programas que planteen el No Pago de la Deuda y la salida del Euro y de la UE, determinan que en el conjunto de Europa la siniestra sombra de las banderas fascistas esté cada vez más cerca.

II. Política internacional. Agudización de las contradicciones interimperialistas entre EE.UU/Alemania

La economía capitalista se desmorona, al tiempo que su lógica interna autodestructiva avanza imparable. El objetivo prioritario del aumento de beneficios en un escenario de crisis general sin salidas intensifica la lucha sin cuartel entre las grandes potencias por el incremento de la competitividad – que se nutre casi exclusivamente de la caída de los salarios y de las condiciones laborales – y del enfrentamiento feroz por conseguir materias primas baratas que refuerza el saqueo y la destrucción de países por la vía militar.

La confrontación entre los intereses de EE.UU y Alemania – hegemónica en la UE – como grandes potencias data de hace más de un siglo y no ha hecho más que intensificarse con la crisis.

EE.UU. avanza hacia la decadencia económica y la destrucción de los mínimos vitales en su propio territorio con un incremento notable de la agitación social, mientras el dólar ve cada vez más amenazado su liderazgo en las transacciones internacionales.

Al mismo tiempo se multiplican las intervenciones militares y los preparativos de confrontación a gran escala con Rusia y China.

Es así como en una enloquecida huida hacia delante para asegurar su hegemonía mundial de la única forma posible – la militar – se disparan los gastos en defensa, que a su vez comprometen el presupuesto público y engordan la mayor deuda del mundo. Las intervenciones militares de EE.UU que van asolando países uno tras otro, en realidad, no responden sólo a objetivos de saqueo de materias primas, sino a evitar que su principal competidor – Alemania – acceda a esos mercados.

Como venimos diciendo, EE.UU. tiene necesidad de desestabilizar la situación política internacional, incluida por supuesto la económica. Y sus objetivos políticos principales no son sólo debilitar a sus enemigos más reconocidos, sino impedir que sus aliados – la UE y especialmente Alemania – crezcan de forma autónoma aumentando así la pérdida de hegemonía estadounidense en la escena internacional incluso en su tradicional campo aliado.

Las tensiones en el seno de la OTAN por el reparto de las cargas son crecientes. La crisis galopante no permite a los estados de la UE aumentar sus gastos en defensa, al tiempo que los intereses confrontados les hacen reacios a acompañar a EE.UU. en sus aventuras militares[i]. Los bombardeos sobre el Estado Islámico para Iraq y Levante (EIIL), ejecutados por EE.UU. y sus lacayos árabes de Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes, con el apoyo puntual de Francia, es buen ejemplo de cómo los aliados de la OTAN miran para otro lado.

Ante el espectáculo de manipulación informativa con el que nos asedian, es preciso afirmar que la “guerra global” proclamada por EE.UU. contra el nuevo “enemigo número 1” -criatura a la que han contribuido a construir y armar, al tiempo que juega el papel de confuso banderín de enganche para una parte del sentimiento antiimperialista del complejo mosaico político árabe – es una cortina de humo.

En este sentido, apuntemos de momento (es un asunto pendiente de analizar con más detalle y precisión) que el ataque militar de EE.UU. y sus satélites árabes al EIIL en territorio sirio, que se anuncia largo, tiene como finalidad principal debilitar al Gobierno de Damasco. El objetivo es revertir la victoria gubernamental sobre “los rebeldes moderados”, también armados por la UE y EE.UU. y actualmente en franca desbandada. Así mismo, se trata de un paso más en la escalada de su enfrentamiento con Rusia, de la que dan cuenta las protestas de Moscú y Teherán ante esos bombardeos en Siria.

El caso de Irán es un caso paradigmático de la sorda confrontación interimperialista. Mientras EE.UU. e Israel apostaron por la destrucción de Irán mediante el bloqueo económico y estuvieron al borde de la intervención militar directa, importantes empresas alemanas apuestan decididamente por el incremento de las relaciones comerciales con el país persa. Alemania presiona para disminuir las sanciones, mientras la Cámara Alemana de Industria y Comercio calcula que, en ese escenario, las exportaciones podrían pasar rápidamente de los 1.850 millones de euros en 2013 a los 10.000 millones. Alemania habría ganado así a EE.UU. el importante mercado iraní, país con el que este último apenas tiene relaciones económicas desde 1979.

Alemania, al tiempo que tiene su economía mucho menos endeudada que la de EE.UU, mantiene status de segunda potencia exportadora mundial – desde 2010 por detrás de China – y confronta con los intereses geoestratégicos norteamericanos, que a su vez resultan imprescindibles para el imperialismo alemán.

Un ejemplo reciente es el caso de China. Mientras EE.UU. avanza en el cerco marítimo al gigante asiático, en el mes de julio Merkel – acompañada de directivos de Siemens, Volkswagen, Lufthansa, etc. firmó acuerdos comerciales por valor de varias decenas de miles de millones de euros y significativamente llegó a importantes acuerdos de colaboración sobre “ciberespionaje”.

Por su parte, la política europea del imperialismo alemán, desde Bismarck, ha centrado su estrategia de dominio en el debilitamiento y la división de las potencias próximas. Tras la caída de la URSS, Alemania es el único estado que se unifica, los demás se dividen; división directamente vinculada a la influencia de las fundaciones políticas alemanas, especialmente de la Fundación Friederick Ebert, vinculada al partido socialdemócrata.

Checoslovaquia fue dividida tras la ocupación nazi de 1938 y así permaneció hasta 1945. En 1993 la división se produjo “pacíficamente” tras una simple votación parlamentaria, tras la generosa financiación de los partidos políticos de la derecha nacionalista, especialmente en Eslovaquia.

La voladura de la República Federal de Yugoslavia fue menos “pacífica” como es bien sabido. Sólo recordar que Alemania y el Vaticano fueron los primeros estados en reconocer a la Croacia independiente y que ha sido ampliamente documentado el apoyo económico y militar alemán a los nazis croatas herederos de los “ustachis” y, en general el protagonismo teutón en la destrucción de Yugoslavia[ii].

Mención aparte merecen en esta escalada de tensión las presiones de EE.UU. sobre la UE para la adopción de sanciones contra Rusia, con el pretexto de Ucrania, y que ha sido calificada con acierto por James Petras de “sodomización”. Mientras EE.UU. instiga tanto las guerras económicas como la escalada militar -como ha sucedido en todos los grandes conflictos anteriores intereuropeos– gana la partida en varios sentidos: exhibe su hegemonía militar doblegando los intereses europeos y final y perversamente forzándolos a pedir “auxilio” –petición que puede escondernos las verdaderas diferencias de fondo- al tiempo que debilita a sus competidores económicos, especialmente a Alemania.

Los datos son concluyentes: “Las exportaciones industriales de Alemania a Rusia llegan a 36 mil millones de euros; hay 20 mil millones de euros en inversiones anuales; y más de 400.000 trabajadores alemanes están empleados en empresas que exportan a Rusia. Las ventas en algunos sectores se han reducido un 15% desde junio de 2014.[…] Las exportaciones alemanas de productos cárnicos a Rusia son el 21% de las realizadas a países fuera de la UE y el 15% en el sector de los lácteos[iii]”.

Y no se trata sólo de Alemania. Todas las economías de la UE se están viendo seriamente afectadas, mientras las sanciones adoptadas por Obama contra Rusia apenas tiene repercusión sobre la economía de EE.UU.

El enfrentamiento de intereses se ha exacerbado. Las medidas adoptadas por UE – y la correspondiente respuesta de Rusia – están cayendo como un boomerang sobre una UE, y especialmente sobre Alemania, que ve precipitarse con ellas la recesión a la que está abocada.

En este escenario y para no incurrir en errores vale la pena recordar que no hay ningún milagro alemán. Sus hasta ahora comparativamente buenos resultados económicos han sido expresión del incremento implacable de la explotación de su clase obrera[iv]. Sus aumentos de productividad han sido el resultado de duras contrarreformas laborales y de la entrada masiva de mano de obra cualificada y barata procedente de los países del Este. Como señala Costas Lapavitsas: “durante las dos últimas décadas, la economía más poderosa de la Eurozona ha generado los menores incrementos en los costes laborales nominales, mientras que sus trabajadores han perdido sistemáticamente parte de la producción. La Unión Económica y Monetaria ha supuesto un auténtico calvario para los trabajadores alemanes”[v]

El papel de la poderosa Federación Alemana de Sindicatos y de la CES – de la que forman parte UGT y CC.OO. – en la cooperación con la patronal en la destrucción de condiciones laborales y en el debilitamiento de la clase obrera ha sido determinante.

III. La resistencia popular del Donbass rompeolas de la lucha antifascista y antiimperialista[vi].

Es indudable el papel protagónico de la UE, dirigida por Alemania, en el golpe de Estado que instauró en Kiev un gobierno de oligarcas con participación directa de organizaciones fascistas en ministerios claves. La autodenominada “comunidad internacional” – financiando generosamente revoluciones de colores – perseguía la entrada de Ucrania en la UE, mientras se preparaba su incorporación de facto a la OTAN; todo ello con el doble objetivo de enfrentarla a Rusia y de controlar sus gaseoductos y oleoductos y sus yacimientos energéticos y mineros, situados sobre todo en el Este de Ucrania .

Con lo que no contaban era con la organización y la fuerza del pueblo de Donbáss estructurado en un frente antifascista y contrario a la integración en la UE y en la OTAN.

Las mentiras mediáticas construidas por EE.UU. acerca de una “invasión rusa” pretendían – al igual que sucedió con las “armas de destrucción masiva” de Iraq – allanar el camino a una intervención armada y ocultar que es el pueblo del este de Ucrania el protagonista de la brillantes derrotas infligidas al fascismo y a la plutocracia dispuesta a vender el país.

El frágil acuerdo de alto el fuego de primeros de septiembre refleja el progresivo fortalecimiento militar de la resistencia popular que, efectivamente, estaba adosando sobre el terreno considerables derrotas al régimen fascista de Kiev. Pero no podemos dejar de alertar de que las prisas de Putin por el acuerdo, justo cuando la Resistencia estaba avanzando, vienen a expresar además el miedo de la oligarquía rusa a un acelerado proceso de lucha de clases en el seno del movimiento popular de Novorossia. En este, si bien partía de posiciones políticas tan respetuosas con la propiedad privada como exigía el apoyo de determinados e influyentes oligarcas locales y que se reflejaron en la primera constitución, avanzan las posiciones que expresan también en el plano militar los intereses de la clase obrera que es la que nutre mayoritariamente las filas de la Resistencia.

Los más de dos mil muertos, las decenas de miles de heridos y sus pueblos arrasados exigen de las organizaciones coherentemente revolucionarias toda nuestra solidaridad internacionalista.

Red Roja, al tiempo que saluda calurosamente la presencia de brigadistas del estado español en Novorossia, se compromete a implicarse en el desarrollo y/o creación de Comités de Solidaridad con el Donbáss en todos los lugares posibles, desde los que ofrecer cauce al sentimiento antifascista profundamente arraigado en la juventud y a la solidaridad material con un pueblo en lucha y al que se le ha destruido todo.

IV. El Estado español.

IV.1. Mentiras macroeconómicas oficiales

El guión diseñado por el PP mediante el que pretende sostener la ilusión de una reactivación económica capaz de ir poco a poco resolviendo los gravísimos problemas que afectan a millones de personas hace aguas por todas partes.

La actualización del Programa de Estabilidad para 2014 – 2017[vii] destinado a la Comisión Europea y que contiene los escenarios macroeconómicos en los que se fundamentan los presupuestos de ingresos y de gastos de las Administraciones Públicas (AA.PP.) para ese periodo, fue aprobado en Consejo de Ministros el 27 de abril y su validez ha durado menos de 4 meses. Se hizo en base a unos datos de crecimiento en el conjunto de las principales economías – que si bien ya eran mínimos – se han venido abajo.

También se basaba en un crecimiento del PIB del Estado español (el 0,4% en el primer trimestre de 2014 y el 0,6% en el segundo) que en opinión de muchos expertos es producto de manipulaciones contables. Sobre estos mínimos aumentos se ha edificado todo un cuento de la lechera que va a desaparecer con toda probabilidad barrido por el hundimiento de las mayores economías de la UE, principales compradoras de los productos que exporta el estado español; a lo que hay que añadir los retrocesos de EE.UU. y Japón.

En el ámbito interno el escenario de la “recuperación” lo sitúa dicho Plan en “la creación de empleo, la mejora de expectativas tanto de consumidores como de empresas, la moderación de precios y salarios, la mejora gradual de condiciones financieras para hogares y sociedades tras el proceso de saneamiento financiero, y el mantenimiento de un fuerte dinamismo del sector exportador”[viii].

Los supuestos crecimientos previstos por el Gobierno para los mercados españoles de exportación, el sector sobre el que se depositaban las mayores esperanzas en el Programa de Estabilidad eran del 4% y del 5,3 % para 2014 y 2015 respectivamente. Los datos reales dan cuenta de crecimientos muy inferiores, el 0,5% en el primer semestre de 2014. Todo ello antes del impacto de las medidas restrictivas impuestas por Rusia como respuesta a las sanciones de la UE. Al respecto, aunque aún es difícil de valorar, sólo las empresas de alimentación calculan en más de 800 millones de euros las pérdidas directas e indirectas del sector. La quema de banderas de la UE por parte de agricultores aragoneses simboliza bien a quién se hace responsable del desastre.

Al final del Plan se analizan posibles “escenarios de riesgo” del que destacamos el relativo a los efectos – ya más que probables – de una caída del 4% en la demanda de exportación. En ese caso, la previsión es de una caída del PIB anual entre 2014 y 2017 del 0,4% y del empleo en los mismos porcentajes. Es decir la instalación indefinida en la recesión y aumento del paro.

Algo semejante ocurre con “la mejora gradual de las condiciones financieras”.

La tergiversación sistemática de los datos sobre el éxito que supone la bajada de los intereses de la Deuda por la disminución de la prima de riesgo oculta que la cuantía total pagada es mayor porque aumenta la cantidad total de deuda, que como es sabido, se espera que llegue al 100% del PIB a finales de este año. Se dice literalmente: “Los gastos destinados a la función “Deuda Pública” se incrementaron en 2014 un 43,4% de manera que su peso alcanza el 18,9% del PIB”[ix]. Es decir, en torno a los 200.000 millones de euros y muy cerca de la mitad del monto total de los Presupuestos Generales del Estado.

IV.2. Verdades vitales. El juego de trileros de la “creación de empleo”

La mentira más importante es que el paro está disminuyendo y se están creando puestos de trabajo. Este asunto es de capital importancia cuando, entre 2007 y 2013, el 55% del desempleo generado en toda la Eurozona (que desde hace dos años añade un récord a otro en cuanto a la destrucción de puestos de trabajo) se localiza en el Estado español.

La medida que utiliza la EPA (Encuesta de Población Activa) para considerar a una persona desempleada es que no haya trabajado al menos una hora al día la semana anterior y que esté buscando trabajo. Con estos criterios, que son un insulto a la inteligencia y a la vida del pueblo trabajador, la EPA del primer trimestre de 2014 reflejaba que casi dos millones de hogares tienen a todos sus miembros en paro, de los que la mitad tienen hijos menores a su cargo.

Es decir, si ha desistido de buscarlo o ha trabajado una hora en una semana, ya se considera que la persona está ocupada aunque – obviamente -sus ingresos no sirvan para atender sus necesidades mínimas de superviviencia.

Pero, aún con esos criterios, si se incluyera a las personas que ya no buscan porque no tienen esperanza alguna de conseguir trabajo, la cifra de parados sería de 7.013.678 personas y no de 5.622.860 como dice la EPA.

Pero, en cualquier caso, ¿es cierto que se crea empleo?. La respuesta rotunda es no. La medida real, cuando la precariedad es la regla, no debiera ser el número de contratos, sino el volumen total de horas trabajadas. En el segundo trimestre de 2014 el total de horas trabajadas ha caído un 0.7% interanual, lo que representa una reducción de 97.650 puestos de trabajo a tiempo completo (suponiendo que la jornada media es de 40 horas semanales). Este dato incontestable se refleja también la caída del número de horas cotizadas a la Seguridad Social en el mismo periodo que coexiste con el pregonado aumento del número de personas cotizantes. Por otra parte, el descenso del volumen total del tiempo de trabajo no es coherente con un aumento del PIB del 0,6% como el exhibido por el Gobierno, que sería el resultado de artificios contables, o como mucho, flor de un día.[x]

Los datos anteriores reflejan un crecimiento sin precedentes de los contratos a tiempo parcial que han alcanzado el máximo histórico del 15,8%con cerca de la cuarta parte del total de contratos por debajo de las 30 horas semanales (del 14,9% en 2008 se ha pasado al 22,85 en 2014). Y todo ello gracias a las sucesivas reformas laborales del PSOE y del PP.

Mientras tanto, se destruyen puestos de trabajo a tiempo completo, sobre todo de empleo público. Los datos son concluyentes: sólo el 6,43% de los diez millones y medio de contratos realizados en los 8 primeros meses de 2014 son indefinidos y de jornada completa. La destrucción de empleo público, según datos oficiales reflejados en el Programa citado, continúa con una “tasa media de caída anual del 5,6%”, con una reducción de alrededor de 400.000 asalariados públicos en el conjunto de las Administraciones Públicas del Estado.

Ese es el secreto del “milagro” de la creación de empleo con tasas mínimas de crecimiento económico: artilugios contables y millones de trabajadoras y trabajadores esclavos con salarios estrictamente de hambre.

Lo único cierto de los análisis del Gobierno es la continuada “moderación salarial” lograda con la ayuda inestimable de los “agentes sociales”. Mientras ha aumentado la tasa de productividad por ocupado en un 2,3% en el último año, el Coste Laboral Unitario (CLU) retrocedió en 2013 un 1,6%, que se añade al retroceso del 3% que sufrió en 2012. La causa de tales “éxitos” según el propio Gobierno son las sucesivas reformas laborales y en especial la que impuso el R.D. 3/2012 que permitió abaratar brutalmente los despidos, extender los contratos a tiempo parcial, disminuir salarios y aumentar la inaplicación de los convenios.

El resultado es que mientras que la masa salarial no ha dejado de reducirse cada año desde el inicio de la crisis (la caída de este valor entre 2008 y 2013 ha sido del 13.4% en términos nominales), el excedente bruto de explotación, ha ido creciendo en términos nominales desde el año 2011, hasta el punto de que en 2013 ya había recuperado el valor máximo histórico alcanzado en 2008[xi].

El gráfico que reproducimos, tomado de la revista Marxismo Crítico y que procede de Eurostat[xii] refleja el aumento brutal de las desigualdades sociales en el Estado español, precisamente desde el comienzo de la crisis que ha golpeado sobre todo a la clase trabajadora con menos ingresos.

Relación entre la parte del ingreso total percibido por el 20% con mayor renta (quintil superior) y el 20% con ingresos más bajos (quintil inferior). Años 2008-2012

La situación más lacerante es que cada vez más trabajadores y trabajadoras pierden la prestación por desempleo. Son el 42% de todos los parados, según datos oficiales. Por eso el Gobierno exhibe como un logro que el gasto en protección a las personas paradas haya disminuido en un 18,7% y la cuantía media por persona haya caído un 8%.

Bajo estas frías cifras se oculta el drama diario de la pobreza, los desahucios, la desnutrición infantil y las muertes evitables por insuficiencia de recursos sanitarios, etc. Todo ello se expresa en el espectacular aumento de la Tasa de Suicidio en el Estado español, +11,3% en 2012 sobre la Tasa de 2011, que es ya la primera causa de muerte en varones de entre 25 y 34 años, según los últimos datos ofrecidos por el INE[xiii].

Aún así mientras este Gobierno y los anteriores del PSOE, aprobaron una rebaja tras otra de las cotizaciones de la patronal y emplearon el dinero de la Seguridad Social para comprar Deuda Pública (24.651 millones de euros desde 2012) el ejecutivo de Rajoy proyecta reducir el gasto en el seguro de paro para 2015 en 6.000 millones de euros.

IV.3. Una nueva desfiscalización de las rentas del capital

El infame saqueo de la clase obrera para transferir lo robado a la burguesía realizado por gobiernos del PSOE y del PP desde principios de la década de los 90 se traduce en que la población asalariada soporte más del 80% de la carga fiscal. El 90% de la recaudación del IRPF procede de las rentas salariales, que son así mismo quienes soportan el IVA y demás impuestos sobre el consumo. Un dato resume el escándalo: la renta media declarada por la población asalariada y pensionista es de 19.265 euros y la que procede de “actividades económicas privadas” 8.137 euros.

Sobre el fraude fiscal de las grandes fortunas y los principales empresarios, la evasión masiva de capital a paraísos fiscales, las SICAV y todo el escándalo de la defraudación masiva de los más ricos, el Gobierno ha aprobado una nueva vuelta de tuerca en la desfiscalización de las rentas del capital. Lo hace, claro está, para “incentivar la creación de empleo”.

Llamamos la atención de que esta reciente reforma fiscal, que prevé una importante bajada de los ingresos por impuestos que gravan directamente la riqueza, se produce en un escenario de medidas férreas para la reducción del déficit y la deuda. En otras palabras, lo que dejan de pagar los más ricos, lo pagará sin duda alguna el pueblo trabajador en salarios, pensiones y gastos sociales.

Las nuevas medidas, junto a algunas migajas para las rentas más bajas de camuflaje, reducen los tipos máximos en el IRPF del 52% actual al 47% y los tipos nominales del Impuesto de Sociedades del 30 al 25%.

Por ambos conceptos se prevé una reducción de ingresos de 9.000 millones de euros en los próximos dos años. Por el contrario por el aumento del IVA se ingresarán más de 3.000 millones de euros en 2014 y solo por el incremento del IVA en los productos sanitarios del 10 al 21%, se prevé un aumento de la recaudación de 264 millones de euros en 2015.

IV.4. ¿Qué se quiere decir con privatizaciones?

No se trata sólo de las cifras descomunales de dinero público que vayan a parar a empresas privadas y que en el caso de la sanidad pública del Estado alcanza los 7.200 millones de euros anuales.

Lo más importante es que hay una política deliberada de destrucción de los sistemas sociales públicos para favorecer el negocio privado. Lo público y lo privado no son conceptos aislados. Constituyen un par dialéctico: la debilidad de uno es la fortaleza de otro. Y la mejor manera de desarrollar lo privado es conseguir que las decisiones políticas de las diferentes administraciones vayan dirigidas a financiarlo con fondos públicos y a degradar los servicios públicos.

Con palabras claras: el objetivo que persiguen las Administraciones Públicas es que los sistemas públicos ofrezcan peores servicios y más caros (los copagos sirven directamente a este objetivo) para favorecer la competencia privada.

Por ejemplo, según datos del último informe del Ministerio de Sanidad[xiv] la inversión pública cayó en 3.903 millones de euros desde 2009 a 2012. En este periodo el gasto en sanidad de las familias aumentó en 2.159 millones de euros (11,5%).

En diferentes apartados de la Actualización del Programa de Estabilidad 2014-2017 aparece un objetivo, definido en términos de la jerga económico administrativa para camuflar el objetivo de destrucción del sistema público a mayor gloria del negocio privado, que se define cómo “el esfuerzo por estabilizar la ratio sobre el PIB de la formación bruta de capital fijo pública, que ya había experimentado un notable retroceso en los últimos años, y que tan importante resulta como fuente de economías de escala y eficiencias en el sector privado”[xv]

IV.5. Datos oficiales sobre la transferencia de fondos públicos a manos privadas.

Finalmente, el Programa de Estabilidad que analizamos da cuenta de los “Pasivos contingentes”, es decir, de los avales concedidos por la Administración General del Estado a 31 de marzo de 2014. Aunque somos conscientes de que estos datos reflejan sólo una pequeña parte de la realidad de la Deuda Pública, los reproducimos por su evidente interés:

Plan de Acción concertada a países de la Zona Euro: 32.853 millones de euros

Fondo de Titulación del Déficit del Sistema Eléctrico: 22.504 millones de euros.

Emisiones de la Facilidad Europea de Estabilización Financiera: 34.668 millones de euros.

Fondos para Financiacion de PYMEs: 1.727 millones de euros.

Emisiones del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) 5.795 millones de euros.

Emisiones de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb)): 48.391 millones de euros.

Avales a entidades no clasificadas: 584 millones de euros.

Es decir la Deuda oficial reconocida por transferencia de dinero público al capital privado, asciende a 146.523 millones de euros[xvi]

IV.6. ¿Qué nos espera?

Con estas perspectivas tan halagüeñas de crecimiento que, supuestamente, deberían reflejarse en un aumento de los ingresos fiscales como consecuencia de una mayor actividad económica (el Gobierno prevé un crecimiento del 1,2 % del PIB en 2014 y un 1,8% en 2015) el Gobierno ha anunciado que va a reducir el gasto público en 2015 en un 3,2%, unos 32.000 millones de euros (equivalente aproximadamente la mitad del gasto sanitario público de todo el Estado.

Si el crecimiento es menor en 2014 y en 2015 (como es más que probable) y hay que cumplir a costa de lo que sea (de la sanidad, de la educación, del seguro de paro, de las pensiones, es decir, de nuestra vida) con los objetivos de reducción de déficit y de deuda, los recortes que se avecinan van a ser descomunales.

La aplicación de la Ley 2/2012[xvii] ha supuesto que seis CC.AA., Aragón, Castilla La Mancha, Navarra, Cataluña, Murcia y Valencia hayan debido presentar un Plan Económico y Financiero extraordinario para asegurar el cumplimiento de los objetivos de déficit y de deuda en 2014 y 1015, sobrepasados en 2013. Si no los alcanzan se pondrán en marcha las medidas coercitivas – multa por valor del 0,2% del PIB nominal de su territorio- previstas en el artículo 25 de la citada Ley e incluso la disolución de gobiernos municipales o autonómicos por incumplimiento de obligaciones constitucionales, que son las establecidas en el artículo 135 de la Constitución Española reformado por PP y PSOE en agosto de 2011.

Pero no hay que engañarse. Aún si las cosas fueran mejor y hubiera crecimiento económico de ninguna manera aumentaría el gasto público. Aquí hay que volver también al artº 135 de la CE, al TSCG y a la Ley 2/2012. Estas normas establecen que, bajo la amenaza de cuantiosas multas, todas las Administraciones Públicas deben destinar los dividendos obtenidos por el hipotético mayor crecimiento económico a la reducción de la deuda[xviii].

Para cerrar el círculo de la prioridad absoluta del pago de las deudas de las AA.PP. a la empresa privada, el 20 de diciembre de 2013 se aprobó la Ley Orgánica 9/2013[xix] que extiende las medidas previstas en la Ley 2/2012 al control de la deuda de las AA.PP. con proveedores. Si el pago de la deuda con empresas supera el máximo de 30 días, se ponen en marcha medidas que puedes llegar hasta la retención de recursos de las mismas. Es decir, el pago de la Deuda, el cumplimiento de los objetivos de déficit y, ahora, el pago a proveedores, se constituye en prioridad absoluta, por delante de la satisfacción de las necesidades de la población y del cumplimiento de las propias competencias asumidas por las AA.PP.

Los resultados son demoledores. Desde el 1 de enero de 2012 al 31 de diciembre de 2013 el conjunto de las CC.AA redujo el gasto público en sanidad y educación en más de 10.000 millones de euros. Sólo en 2013 las CC.AA redujeron el gasto público total en más de 7.000 millones de euros, de los que más de un tercio corresponden a disminuciones en el gasto de personal (reducción de salarios + reducción de personal).

Las medidas puestas en marcha por el Rel Decreto Ley 20/2012 de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y el fomento de la competitividad establecen “la reducción de las cuantías máximas de las prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar, una minoración de las cuantías correspondientes al Nivel Mínimo de protección garantizado y la demora hasta 2015 de la incorporación al Sistema de Dependencia de nuevos dependientes moderados”. En consecuencia se ha reducido el Presupuesto del IMSERSO en 2014 con respecto a 2013 en un 48,6%.

El crédito destinado a los subsidios por incapacidad temporal ha disminuido en un 16,3%. Las pensiones no contributivas de la Seguridad Social descienden un 12,5%[xx].

La lista es interminable, pero no acaba aquí. Esta prevista la reducción del consumo público desde 2014 a 1017 (menos 3% del PIB, 3.000 millones euros, el recorte en gasto de los asalariados públicos (menos 1,7% del PIB) y de otros consumos de las AA.PP. (1,2% del PIB), la reducción de prestaciones sociales (1,1 del PIB) o la ya mencionada disminución del gasto en prestaciones por desempleo en 6.000 millones de euros.

IV.7 “Las medidas van en la dirección correcta pero son insuficientes”.

Esa frasecita la repiten como loros los portavoces, ya sean del FMI, de la OCDE o de la UE. Vamos bien, pero hay que profundizar las reformas estructurales, léase más contrarreformas laborales, y las políticas de ajuste.

El Programa de Estabilidad que analizamos establece que “el consumo final de todas las AA. PP. se mantendrá en tasa negativas hasta 2017, en consonancia con la imprescindible corrección del déficit excesivo”[xxi].

En conjunto, la reducción prevista en el gasto por “protección social” es del 7,5% del PIB y la reducción del gasto en sanidad supondrá una disminución de su peso en el PIB del 13,2%.

¿Cómo prevén conseguirlo?

Como el citado programa anunciaba, el Consejo de Política Fiscal y Financiera trabaja ya sobre 255 medidas[xxii] que le han propuesto las diferentes Comunidades Autónomas, sobre todo para la reducción del gasto en sanidad y educación. No hace falta insistir en que el objetivo de tales medidas es cumplir con los objetivos de déficit y de deuda marcados por la UE.

Las medidas más importantes que se barajan, que sin ninguna duda los diferentes gobiernos están decididos a aplicar, y cuyos plazos sólo dependen de convocatorias electorales las relacionamos a continuación:

  1. SanidadCopago por asistencia a consulta médica y urgencias, por prótesis, transporte sanitario, medicamentos de uso hospitalario, por el hecho de hacer una receta, por “servicios de hostelería” en hospitales o por tratamientos hospitalarios de larga instancia. Incrementar la aportación del usuario, pensionistas y activos en el copago de medicamentos. Excluir la financiación de determinadas prestaciones hasta ahora consideradas básicas para todo el Estado. Supresión de las ayudas por consumo eléctrico en terapias domiciliarias (respiratorias, diálisis, etc). Alquiler instalaciones públicas a la privada, cobro por aparcamientos en hospitales.

Desgravación fiscal para quienes tengan aseguradoras privadas (curiosamente esta medida es un recorte…pero para los ingresos).

  1. Educación. Retrasar la edad de jubilación del profesorado. Incremento del número de alumnos por profesor en un 10%, cese de funcionarios docentes e interinos durante el verano, disminuir becas (dice “ajustar”) para comedor y libros, disminución ayudas a ayuntamientos para mantenimiento edificios escolares, grados de tres años, tasas universitarias ajustadas a equilibrio presupuestario (pago 100% del gasto).
  2. Medidas generales empleados públicos. Ampliación jornada laboral a 40 horas, eliminación días libre disposición, 24 y 31 de diciembre laborables, reducción pagas julio y septiembre, ..etc.

V. La única propuesta política posible: No Pagar su Deuda y salir del Euro y la UE

Hasta aquí una pálida muestra de en qué consisten las políticas de “austeridad”: saqueo de las masas proletarizadas para pagar con dinero público las deudas privadas socializadas. En definitiva, una enorme transferencia de rentas de la clase obrera a la burguesía. Ésta, insaciable – y mientras incrementa sin tasa el reparto de dividendos y los salarios astronómicos de sus directivos, exige cada vez más “moderación salarial”, bajar los impuestos que gravan el capital y el gasto en Seguridad Social de la patronal, “para crear empleo”.

Los abrumadores datos aquí reflejados revelan un hecho incontestable:es imposible cualquier mejora en las condiciones de vida y de trabajo que no pase por salir del Euro y de la UE.

Al mismo tiempo la exigencia de derogación de la Reforma Constitucional de 2011, del Tratado de Estabilidad de la Eurozona, y de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera 2/2012, permite establecer una línea de demarcación clara entre la izquierda y la derecha, independientemente del nombre de las siglas. Más aún, esa denuncia debe explicar con claridad la inutilidad de votar a cualquier opción política que no plantee claramente el No Pago de la Deuda y la consecuente salida de la Unión Monetaria y de la UE; porque dentro no hay margen de maniobra alguno y porque las medidas previstas en la Ley 2/2012 van destinadas a eliminar a cualquier fuerza política que cometa el “delito” de priorizar las políticas sociales por encima de cualquier otra partida de gasto.

Estas tres normas muestran con nitidez cuál es la política del capital y la de sus gobiernos – y la que pretende ocultar la izquierda pactista. Sin embargo sabemos que la aplicación práctica de las leyes, así como las sentencias de los tribunales, dependen de algo tan dinámico, como la correlación de fuerzas, en definitiva de la lucha de clases.

La lucha contra ambas leyes y la intensificación del combate contra la Constitución de 1978 arranca la máscara de capitalismo humanizado de la UE mostrando su feroz rostro imperialista y desvela la engañifa de la consigna de “la vuelta del Estado de Bienestar”. En definitiva permite, paso a paso y desde lo concreto, que cada vez más gente compruebe que no hay salida en el capitalismo y vayamos acumulando las fuerzas necesarias para destruirlo

VI. CONCLUSIÓN POLÍTICA: DE CRISIS Y ESTAFAS

(o cómo más bien la estafa acecha en las puertas de salida)

Decía Lenin que para los cambios revolucionarios no basta con que los de abajo no aguanten más, sino que los de arriba ya no puedan dominar como hasta entonces. Nos hemos atrevido a añadir: “y cuando los de abajo se dan cuenta de esas debilidades”. Mucho más en situaciones de crisis general tan profunda como hemos documentado.

1. La crisis general del capitalismo no es una estafa, sino una realidad que se amplía cada vez más.

Hablar de estafa da a entender que todo es producto de una maquinación del gobierno de turno. Atribuye así un dominio de la situación exagerado a quienes tenemos que derribar y alimenta la falta de confianza en las propias fuerzas, en la lucha que realmente hay que afrontar.

Lo cierto es que estamos ante una crisis sistémica e internacional, sin parangón, de largo alcance en el tiempo pasado… y en su persistencia futura. El “pánico en Europa” del que habla Krugman se debe a que la plutocracia no sabe, no ya cómo poner a andar la economía productiva, sino evitar su derrumbe. Sólo son capaces de adoptar medidas monetarias que según Keynes son el mejor indicador del miedo en la economía. No se trata de una estafa, sino de la mayor crisis que ha conocido el capitalismo, sin final previsible. Los anuncios de “salida de la crisis” disputan titulares con los de más “entradas”… Los datos de la UE y de las principales economías mundiales anuncian una tercera recesión.

2. Decadencia económica de EE.UU, incremento de la agresividad militar e intensificación de las contradicciones interimperialistas.

A la persistencia de los factores estrictamente macro-económicos que auguran que la crisis estructural del capitalismo no encuentra salida, se le suma un factor de primera magnitud en la escena internacional: la necesidad imperiosa de la primera potencia imperial de desestabilizar la situación mundial, incluso para no dejar que sus aliados de la Guerra Fría quieran ir por su cuenta y riesgo.

Cada vez se reconoce más que EEUU lleva décadas incendiando aquí y allá , incluso contra las prioridades de agenda euroalemanas, que no les van a la zaga en intenciones imperiales pero si que van con retraso en poder materializarlas sin que se les disloque su penosamente trabajado “euro-modelo expansionista”. La necesidad interna de EEUU de desestabilizar permanentemente se constituye así en factor de primer orden. Este país no busca tanto extender de forma clásica dominios económicos como mantenerse artificialmente como primer dominador con toda la cuota de parasitismo económico-financiero que ello conlleva a expensas, como decimos, de sus propios aliados. Y para eso sólo le queda salpicar de belicismo activo todo lo que pueda cocerse a su espalda en las relaciones internacionales. Pues bien, si los capitalistas no controlan sus propias crisis y estallidos estructurales, ¿qué decir de la validez de sus previsiones cuando todo se mezcla con una situación geoestratégica (literalmente) explosiva y otra vez con la guerra a las puertas mismas de la Unión Europea, en esta ocasión, con un contrincante ruso decididamente más duro de pelar que lo fue, por ejemplo, Serbia?

3. La resistencia popular armada cosecha victorias frente al imperialismo y al sionismo.

La estela de victorias que inició la resistencia libanesa en el verano de 2006 propinando al sionismo la primera derrota de manos árabes, ha tenido continuidad en Gaza y, últimamente en Ucrania. También el Gobierno sirio, con el apoyo de Hezbolah está arrinconando a un poderoso ejército mercenario, entrenado y armado por EE.UU, Gran bretaña y Francia, entre otros países de la UE.

Los recientes comunicados de Red Roja sobre Gaza[xxiii] y Ucrania[xxiv] reflejan la posición de la organización de respaldo inequívoco a la resistencia armada del pueblo que se levanta contra el imperialismo, el fascismo y el sionismo, más allá de la composición política de la misma, que en todo caso, es nítidamente antiimperialista.

Destacamos en este informe, no sólo la legitimidad de su lucha, sino su capacidad política y militar, que les ha permitido – frente a enemigos con armamento y ejércitos muchísimo más poderosos que son capaces de aniquilar a miles de personas de la población civil, destruir su moral de combate e infringirles serias derrotas.

4. Estado español: crisis política, estafas del reformismo e ilusiones electorales.

En el Estado español, además de las desastrosas consecuencias sobre el pueblo trabajador, la crisis se refleja con especial incidencia en el ámbito político, incluido el cuestionamiento a nivel de masas del propio poder. En este terreno las voluntades, y hasta el factor sorpresa, juegan un papel relativamente mayor. También las responsabilidades son superiores. Pues aquí que tenemos definidas las estafas políticas sobre las que hay que alertar en la brega por salir de verdad de esta crisis real.

Al fin y al cabo era lógico que esta crisis global tuviera una especial incidencia política en nuestro marco estatal. Pues tampoco hace tanto tiempo que se fraguó la Estafa (con mayúscula): la de la Transición. Una estafa que se hizo para principalmente cargarse lo que ha sido el último ciclo de movilización política de masas, en búsqueda de una verdadera ruptura democrática tras el agotamiento del franquismo. Hemos escrito suficientemente sobre todo lo que actualmente se está poniendo en solfa: la propia monarquía, el bipartidismo, y ya también el “Café para todos” de las autonomías, ese invento del suarismo para conculcar el anhelo histórico del derecho de autodeterminación.

Dentro del tinglado que montaron surgen fuertes disensiones y desconfianzas internas después de décadas de idilio. Nadie quiere perder los sillones y las parcelas de poder mafiosamente ganadas. A algunos se las dio en herencia casi genética el Dictador. Otros, más a la “izquierda”, en pago por cercenar la posibilidad de una verdadera ruptura democrática consiguieron puestos de alto nivel en consejos de administración y comisariados europeos. Hasta el “ala sindical”, por tanto pactismo antiobrero, obtuvo su recompensa en otros menestERES.

Pues bien, es la crisis la que también hace que se publique lo que se repartieron en secreto. De nuevo –como en tiempos de los GAL cuando los que venían del franquismo querían también gobernar la “democracia postfranquista”– surge no la corrupción (indisociable a todos ellos), sino el arma de la acusación de corrupción. Entonces lo hacían para ver quiéngobernaba Madrid. Ahora (caso Pujol) la sacan para ver hasta dónde gobierna Madrid. Por supuesto que, de nuevo, con el mejor Lenin, no vamos a lamentar que le saquen las vergüenzas al molt honorable.

Compartimos con nuestros compañeros y compañeras de clase en las naciones sin estado del Estado español que los límites de la degradación burguesa no conocen fronteras. Como tampoco “los recortes”. Pero no vamos a reírles la gracia a quienes conocían (y coprotagonizaban) desde hace treinta años estas prácticas nada honorables. Seguiremos reclamando con efecto retroactivo lo que negó la farsa de la Traisición: el derecho a la autodeterminación y a la independencia. Incluso sabemos que la persistencia en esa reivindicación obra a favor del objetivo prioritario de sacar a toda esta caterva del poder. Por eso el 11 de septiembre y el 9 de noviembre abans que res sabrem ser companys.

Ciertamente la crisis económica ha agotado a una Transición que venía viciada desde su origen. Pero, precisamente, si queremos neutralizar intentos de reeditar estafas y farsas, toca advertir que no habrá revolución verdadera en este país que se limite a superar aquella Transición por agotamiento y no por lo que de traición por parte de una izquierda político-sindical bien “apoltronada” ha supuesto. En cualquier caso, tanta es la convicción gubernamental del papel que en toda esta degradación ha jugado una crisis económica que ellos no controlan, que sueñan con que nos creamos que la crisis va quedando atrás y ello ayude a “recentrar” a una serie de sectores sociales “recortados” en la esperanza de que no pierdan la confianza en volver al redil del “bienestar y seguridad perdidos”. Y así es como desde hace meses andan en una estrategia comunicativa de hacer ver que no está lejos la salida del túnel.

En este contexto, y volviendo al “ruedo nacional”, cobran aún menos credibilidad las previsiones del Gobierno. En realidad, ni siquiera confía él mismo en que se le crea como necesita. De ahí que se preste raudo a legislar para su particular parcela de mafia política. Así, aceleran una ley electoral municipal que prolongue el poder de los suyos –incluso asumiendo el daño colateral de que los nacionalismos más enemigos salgan favorecidos– dando por descontado que por aquellos lares tienen poco futuro “partidista”. Calculan que la “unión a la izquierda”, demasiado llena de contradicciones organizativas internas y de poses varias, no está para coaliciones previas a las elecciones. Y al fin y al cabo, los del PP, con su apuesta de imposición dictatorial en cuestiones como “la catalana”, no son precisamente los que más daños electorales relativos van a recoger en ámbitos donde, como decimos, dan por descontada su condición de minoría. Resultado: para la periferia perdida, imposición del “interés de estado” por encima de derechos y elecciones en el mejor espíritu de la transición pactada; para el resto, ingeniería electoral para desterrar sorpresas que pudieran incluso deparar eventuales presiones populares que se tomasen en serio eso de que sí se puede cambiar las cosas. Sea como fuere, es importante aprender de la historia y en línea con lo que apuntábamos al principio, no pensar que lo tienen todo previsto y calculado.

Ya en lo que se refiere a la fase actual del ciclo popular de movilización que ha traído la crisis, partimos de que esta fase está muy modulada por la apuesta política electoral de una parte importante de la protesta social, que se concreta en Podemos. Cuando hablamos de parte importante, somos conscientes del peso político sobredimensionado que cobran lo que hemos dado en llamar “sectores intermedios” ante la ausencia de un movimiento obrero organizado y la incapacidad actual de la línea revolucionaria por el socialismo de liderar la “movilización anticrisis”.

En este escenario hemos establecido que la optimización de nuestra necesaria intervención no puede hacerse de forma inmediatista sin tener en cuenta las ulteriores batallas políticas que previsiblemente nos depararán la guerra social que el capitalismo ha declarado y considerando en todo momento, además, el contexto geoestratégico y la propia experiencia histórica.

Por ello alertamos contra las falsas salidas reformistas –aún más falsas si tenemos en cuenta la naturaleza de la crisis y la verdadera historia del “bienestar perdido”– y contra esas maneras falsas de salir, como la electoralista que pone todas las esperanzas en el voto. Y no lo hacemos de forma alegre y ligera por puro purismo ideológico. Tampoco lo haremos de forma esquemática y sectaria, analizando sólo a los actores en juego por la calidad y rigor de lo que dicen.

Bien sabemos que la crisis estructural capitalista nos llega cuando aún el movimiento revolucionario por el socialismo es tributario de su propia crisis histórica. Ello afecta al propio lenguaje y explica incluso que muchas personas de buena intención sueñen con emular (de forma mecánica y forzada, eso sí) procesos bolivarianos “alejados de la ortodoxia” que, al fin y al cabo, hasta enfrentan al yanqui desde “revoluciones ciudadanas y no de manual”.

En cualquier caso, nos importa más saber que la realidad es más “ortodoxa” de lo que parece. Y que la crisis es tan profunda que cualquier persistencia en exigir lo que antes se tenía, por nimio que parezca, es motivo de inestabilidad. El propio reformismo pierde así su base hasta el punto de que se ve obligado a vestirse de alas radicales para reivindicar lo que hasta ayer nuestro ciudadano-enemigo de clase tenía a bien concederle sin tanto aspaviento.

5. La intervención de la línea revolucionaria en el movimiento popular.

Ante tantas crisis, extrañas y propias, lo esencial es intervenir claramente desde nuestra independencia de clase, pero teniendo en cuenta que la clara ausencia de nuestra clase como sujeto autónomo nos hace resaltar la importancia que hoy toma la propia práctica de la lucha como fuente de experiencia para unas masas que buscan un tanto desordenadamente la salida. En este sentido, comprobamos crecientemente cómo a partir de la asunción de la línea de demarcación del No Pago de la Deuda se abren camino la necesidad imperiosa de la salida de las instituciones euroalemanas y hasta la expropiación bancaria. Y, en pura lógica, mucha gente vota convencida de que “no bastará votar para botarlos”.

Ante la persistencia de la crisis y de la movilización (en cualquiera de sus aspectos) es de prever una degradación del propio sistema político y una fuerte tendencia a una fascistización de hecho del mismo en un escenario de antagonización de las luchas y de agresión imperialista. Máxime, cuando vivimos prácticamente en el centro del mismo sistema, con una crisis que es internacional y unos estados viejos que no dudarán en actuar de forma “anticuada y ortodoxa”, de manual si se quiere, sin respeto de fronteras ni legalidades. Y lo harán con mayor impunidad en la medida en que remarquen que nuestra resistenciade clase organizada sea menor. Y ésta será más débil cuanto mayor sea nuestra ilusión ciudadanista, hija de una revolución democrático burguesa, esta sí, realmente anticuada y decimonónica que hace tiempo que la burguesía respeta menos que nadie.

Acompañaremos las experiencias de lucha de la gente sin esconder nuestras convicciones revolucionarias, que, desde luego, no consisten en recitar frases revolucionarias, sino en intervenir en la realidad tal como es, claro, pero estableciendo lemas y consignas que impulsen y eleven las luchas de masas en su camino de toma y mantenimiento revolucionarios del poder. Ello implica necesariamente contribuir en el presente a crear un poder popular concreto que vaya estableciendo solidaridades ytomando la solución por su mano ante los problemas más acuciantes de la gente.

Partimos de la base de que la organización y la unidad es la única fuerza que el pueblo trabajador puede oponer a estas salvajes políticas que, sin duda, este Gobierno o los que vengan van a intentar aplicar. Es preciso insistir en lo que cada vez más gente intuye: Echar a este Gobierno es necesario, pero no suficiente. Cualquier otro, del color que sea, se verá constreñido a llevarlas a cabo por una Unión Europea que representa férreamente a los intereses de la gran banca alemana y española.

El fortalecimiento y la ampliación de la lucha popular necesita la creación de Comités de poder popular de barrio y de pueblo en los que estén presentes organizaciones de jóvenes, la lucha contra los desahucios, contra la privatización de la sanidad y la educación, asociaciones de vecinos, etc.

En ellos debe conjugarse la más amplia democracia con la eficacia y la capacidad de organizar y dirigir las movilizaciones.

Todas las luchas concretas, por parciales que sean, son importantes y pueden – como en Gamonal – ir mucho más allá de la reivindicación inicial y plantear el tema del poder del pueblo. La nueva lucha que el barrio burgalés ha iniciado otra vez revela el incremento en el nivel de conciencia y de organización conseguido. Para ello es vital que todo colectivo en lucha cuente con la participación y la solidaridad del resto.

En el plano político el No al pago de la Deuda, la salida del Euro y de la UE son objetivos generales imprescindiblespara que las luchas parciales se integren en un combate común y sin el cual cualquier reivindicación carece de credibilidad. Las Marchas de la Dignidad han señalado el camino.

 


[ii] Uno de los trabajos más documentados y rigurosos sobre la materia es: “El juego de la mentira. Las grandes potencias, Yugoslavia, la OTAN y las próximas guerras” – Michel Collon 1998

[iv] En cuanto a la evolución de los salarios reales desde el año 2000, Alemania ocupa uno de los últimos lugares en el UE.http://library.fes.de/pdf-files/id-moe/09326.pdf

 

[v] Lapavitsas, Cosatas (2013). Crisis en la Eurozona. Capitán Swing. Pag 33

 

[vi] Una reciente valoración política de la situación en Ucrania puede consultarse en:http://redroja.net/index.php/comunicados/2549-los-llaman-prorrusos-son-antifascistas

[viii] Programa de Estabilidad. Pag. 20

[ix] Programa de Estabilidad. Pág. 59

[x] http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia-social/epa-empleo-y-marihuana/20140902093631106745.html

[xi] Por excedente bruto de explotación se entiende, a grandes rasgos, como la porción de los ingresos derivados de la producción que se obtiene por el factor “capital”.

[xii] http://www.economiacritica.net/?p=3389

[xiii] http://www.alansaludmental.com/2014/02/03/suicidios-espa%C3%B1a-estad%C3%ADsticas-ine-2014/

[xiv] http://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/sisInfSanSNS/pdf/SCSprincipalesResultados.pdf

[xv] .Programa de estabilidad. Pág 41

[xvi] Programa de estabilidad, Pag, 84

[xviii] Ley Orgánica 2/2012 de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Artículo 32.https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2012-5730

[xx] Programa de Estabilidad. Pág 37

[xxi] Programa de Estabilidad. Pág. 23

[xxiv] http://redroja.net/index.php/comunicados/2549-los-llaman-prorrusos-son-antifascistas

Insurgente

La estrategia privatizadora en Madrid (y 4): La Atención Primaria

Posted in Estafa, Sanidad, Sociedad on 11/08/2014 by athelvok

La estrategia privatizadora en Madrid (y 4): La Atención Primaria
Un hombre sale del centro de salud de Embajadores. F.S.
10 de agosto de 2014
09:33

MADRID//  “En todo este proceso de pérdida de calidad en el sistema sanitario público, tanto de España como de Madrid, se dan dos cuestiones ligadas entre sí: el desprecio de los responsables políticos por la Sanidad Pública y su intención de privatizarla”, afirma el médico de Atención Primaria del Sermas Juan Luis Ruiz-Giménez. “Detrás de esto hay una tendencia hacia lo tecnológico que está sustentada por los intereses de las aseguradoras privadas, los fondos de inversión, ciertas empresas financieras y otra gran amalgama de industrias de electro-medicina y de farmacia”, prosigue.

Según su opinión, el plan de recortes incluido en las políticas de austeridad está orientado “a implantar un sistema sanitario privado, mercantilizado, fragmentado y tecnológico” en lugar de apostar por un enfoque global, integral o universal porque así “son muchas las empresas que pueden lucrarse con ese modelo”. Este “es el motivo por el que resulta necesario restarle calidad a la Atención Primaria (AP) cuya esencia es, precisamente, la atención integral –señala-. Para forzar a la gente a que contrate seguros privados que, por cierto, en esta época terrible de crisis, es el único sector de los seguros que ha aumentado sus beneficios”.

Para Ruiz-Giménez, “la siguiente fase es que la contratación de este tipo de seguros te los puedas desgravar fiscalmente”, advierte. “Algo que, además de mostrar cuál es la intención de los responsables políticos, también implica que cada vez lo público ingrese menos y, por tanto, se sigan reduciendo las partidas destinadas al sistema sanitario público lo que, a su vez, contribuirá a seguir aumentando el negocio de las empresas privadas. Esto es lo que está detrás de toda la estrategia de ataque contra la Sanidad”, afirma.

La relevancia de la Atención Primaria

Según los estudios realizados en los últimos años, los sistemas de salud cuyo núcleo reside en la AP, basados en la promoción de salud y con un sistema coordinado con la atención especializada, son los más eficientes económicamente y los que mejores resultados de salud consiguen. A pesar de ello, el presupuesto que le dedica la Comunidad de Madrid al funcionamiento de sus alrededor de 300 centros de salud no llega al 14%, algo más de 700 millones de euros. “Del resto, la mayor partida se la lleva atención especializada de segundo nivel, luego está la farmacia y después la salud pública y el porcentaje que se va a los conciertos”, explica Ruiz-Giménez.

Tal y como cuenta este médico, la relevancia del trabajo en la Atención Primaria pasa por que, “aparte de hacer un abordaje de la enfermedad que tenga un paciente, los llamados problemas biomédicos, también tratamos su entorno global, lo biopsicosocial. Intentamos hacer mucha labor de promoción de salud y educarlo para que se sepa mantener sano”. Además, en los centros de salud se hace un “seguimiento longitudinal del enfermo; aparte de ser accesible, de atender a todos los habitantes de una determinada zona a lo largo de toda su vida, tiene la ventaja de poder coordinarse con el segundo nivel asistencial para abordar todos los problemas de esa persona”.

Sin embargo, y a pesar de que este fue el modelo que se quiso potenciar en España a partir de la entrada en vigor del “RD 137/1984 de 11 de enero, sobre estructuras básicas de salud”, Ruiz-Giménez denuncia que “no se ha potenciado para darle la relevancia que debería tener. Es ahora, 30 años más tarde, cuando se empieza a escuchar lo que se conoce como estrategia de la cronicidad”. Se refiere a que la Organización Mundial de la Salud hace tiempo que ha reconocido que los modelos que atienden de forma fragmentada a los pacientes, “con mucha tecnología y altos grados de especialización han demostrado tener un mayor gasto económico y peores resultados en cuanto a la salud que aquellos que tienen un abordaje más global basados en la Atención Primaria, la estrategia de la cronicidad”, cuenta. “Lo ideal sería que la Primaria tuviera un peso fundamental, pero la realidad es que no lo tiene ni en los presupuestos, ni en el respaldo de las políticas públicas, ni en la consideración que en el conjunto del sistema sanitario debería de tener”.

Recortes en Atención Primaria

Según los datos obtenidos en el Cuarto Informe del Observatorio Madrileño de la Salud, publicado en junio de 2014, la Comunidad de Madrid ha perdido, aproximadamente, a 7.500 profesionales de la salud desde 2009. Del total, 4.000 de estos puestos de trabajo se destruyeron durante el pasado año. “El problema –matiza Juan Luis Ruiz-Giménez- es que no está diferenciado cuántos pertenecen a AP y cuántos a atención especializada. Cifras oficiales de cada sector, no se tienen. El despido de personal se ha llevado de forma muy opaca”.

El segundo capítulo de los presupuestos que se ha visto fuertemente reducido ha sido el relativo a las vacantes y las suplencias. “En los tres últimos años, sobre todo en 2012, el recorte del presupuesto ha oscilado entre el 50% y el 75%, dependiendo de qué centro fuera, de su tamaño, de la plantilla que tuviera y en qué condiciones se encontrara”, explica Ruiz-Giménez. En la práctica, esto significa que los equipos de cada centro se tienen que cubrir entre ellos, que aparece una sobrecarga de trabajo, aumentan las agendas y, por tanto, se reduce el tiempo que se le destina a cada paciente.

De hecho, según una noticia publicada en RedaccionMedica.com el pasado 4 de agosto, cada médico de Primaria atiende casi a 200 personas más de las recomendadas. Los recortes de personal, sumados a los que se han notado en los materiales y el mantenimiento de cada centro, capítulo que ha sufrido entre un 60% y un 70% de reducción en los presupuestos, han terminado notándolos los pacientes. “Aunque las encuestas de satisfacción hay que mirarlas con cuidado porque están preparadas para que el resultado sea alto –cuenta Ruiz-, se está viendo un deterioro en la satisfacción y que cada vez hay más personas que se quejan del menoscabo que han sufrido la Atención Primaria y la especializada”.

Este deterioro se percibe, especialmente, en el aumento en las listas de espera y, con ellas, el de las derivaciones. Según los datos obtenidos por el Observatorio Madrileño de la Salud, desde 2004 hasta 2013, las listas de espera quirúrgicas aumentaron un 51,55%, “con la particularidad de que el 50,2% de ellos son personas que han rechazado la derivación a un centro privado”. Respecto a la Atención Primaria, aunque el máximo recomendado para dar cita es de dos días, el 45% de las citas con el médico general, el 37% de las consultas de enfermería y el 31% de las técnicas, superan este tiempo.

Junto con las listas de espera, también se ha ido incrementando el porcentaje de derivaciones a centros privados. Según denuncia el Observatorio Madrileño de la Salud, en noviembre de 2013 ya se derivaban el 58,7% de las intervenciones y el 67,4% de las pruebas diagnósticas. De hecho, el porcentaje de gasto sanitario destinado a los conciertos sanitarios en Madrid es del 8,5% mientras que la media de las Comunidades Autónomas se sitúa en el 7,61%. Todo ello mientras, según el Observatorio, se infrautiliza el rendimiento de los recursos de los centros públicos. Y ponen como ejemplo que “el número de resonancias magnéticas por equipo de un centro público es un 36% menor que el de un centro privado, lo que provoca que el 17,4% de estas pruebas se deriven a la privada”.

Mutuas y altas laborales

Al incremento de contratación de seguros particulares y de derivaciones a centros privados hay que sumarle el papel protagónico que se le quiere dar a las mutuas en lo relativo a las bajas por enfermedad de los trabajadores. “La Ley de Mutuas de la Seguridad Social –señala Ruiz-Giménez- pretende darle un peso cada vez mayor a las mutuas patronales, o lo que es lo mismo, a las empresas, en la asistencia sanitaria. Se ha conseguido frenar un poco, pero ha dejado ver cuál es la intención del Gobierno”.

Uno de los argumentos para tomar esta decisión pasa por el presunto abuso que de las bajas hacen los trabajadores y que consienten los profesionales sanitarios. “Es una excusa, igual que lo fue lo del turismo sanitario para retirarle la tarjeta a los inmigrantes en situación irregular. Siempre puede haber algún caso, pero la inmensa mayoría de los profesionales sanitarios hacen su trabajo como corresponde”, rebate Ruiz-Giménez. Aunque considera que hay una cuestión fundamental: “Si en lugar de recortar en sanidad y provocar un aumento de las listas de espera, hubieran gestionado los recursos como se debe, una baja, en lugar de ser de un año, podría ser de cuatro meses. Lo que está claro es que hasta que un paciente no esté sano no puede ir a trabajar. Por tanto, ¿quién es el responsable de que la baja se prolongue tanto tiempo?”, pregunta.

“Y este es un problema que las mutuas patronales no van a poder solucionar porque los tiempos de espera son los que son”, matiza. Además, dado que los trabajadores de las mutuas no tienen ninguna relación con el paciente, lo que hacen es basarse en estándares. “Por ejemplo, si te das un golpe en la muñeca y se te inflama, son cuatro días. Si te rompes un ligamento, ocho. Y estos baremos los hacen sin tener en cuenta a la persona, sin saber si tiene otros problemas que pueden agravar su situación. Y si por darlo de alta antes de tiempo se convierte en un enfermo crónico y tienen que echarlo, pues lo echan. Así de fácil. Porque su objetivo es que la partida de la Seguridad Social que se destina a las bajas se disminuya”.

Los profesionales sanitarios se rebelan

El menoscabo de la calidad de la sanidad que las diferentes decisiones políticas y los recortes han generado se ha traducido en un hartazgo para muchos de los profesionales sanitarios que los ha llevado a rebelarse. Por un lado, respecto al contrato programa que establece los objetivos de los médicos para el año siguiente y sus consecuentes incentivos. “Alrededor de 90 de los 300 centros de salud de Madrid se negaron a firmar ese contrato el año pasado como forma de protesta por el conflicto que hubo con la Marea Blanca”, cuenta Ruiz-Giménez. “Ahora la Conserjería ha advertido que, como no quisimos firmarlo, es posible que nos quedemos sin cobrarlo”.

Por otro lado, está la participación ciudadana como medio de control de los centros sanitarios, ya sea en la Atención Primaria o en la especializada. “Esto estaba establecido en Madrid por ley desde que entró en vigor el RD 137/1984”, recuerda Ruiz-Giménez. “Ahí se especificaba que todos los centros de salud tenían que tener Consejos de Salud, que eran órganos de participación de la ciudadanía en el funcionamiento de los servicios sanitarios”. Esto significa que dos o tres profesionales sanitarios en representación del centro tenían que reunirse mensual o bimensualmente con representantes de la ciudadanía (asociaciones de vecinos, colectivos de AMPA, asociaciones de enfermos) para hablar sobre qué problemas había, enseñar la memoria del centro, los incentivos anuales, y realizar acciones de salud comunitaria de prevención.

Pero en 2011 la Comunidad de Madrid modificó el Real Decreto mediante una ley de acompañamiento y eliminó los Consejos de Salud por considerar que se gastaba mucho dinero en organizarlos. “Que no se gasta nada, porque nos reuníamos cada mes o cada dos meses en el centro de salud para hablar, no sé qué gasto puede conllevar esto”, plantea Ruiz-Giménez. Si bien es cierto que también reconoce que no era una práctica habitual en la mayoría de los centros, también lo es que los que sí lo llevaban a cabo “hemos tomado una postura desobediente”. En el centro de salud donde trabaja, Vicente Soldevilla (Puente de Vallecas), “le hicimos saber a nuestra dirección asistencial que no estábamos dispuestos a perder nuestro lugar de encuentro con los ciudadanos. Por medio de la Plataforma Sureste de Defensa de la Sanidad Pública, presionamos para que se constituyeran mesas de participación, que equivalen a los Consejos pero sin una normativa que lo apoye. Y así lo seguimos haciendo todos los meses”, cuenta.

Finalmente está la exclusión del sistema sanitario de un buen número de personas que se produjo con la entrada en vigor del Real Decreto 16/2012 en septiembre de ese año. “Ante esta situación, que a algunos ciudadanos nos pareció un insulto, algo no solamente inmoral, sino ilegal porque rompió el consenso al que había llegado la ciudadanía con el sector profesional, nos rebelamos y empezamos a desobedecer”, explica Ruiz-Giménez. Junto con el colectivo Yo Sí Sanidad Universal, “estudiamos la normativa para ver por dónde podíamos luchar contra ella. Vimos que hay tres casos de excepciones, urgencias, mujeres embarazadas y menores de 18 años. Con esto empezamos a hacer un manual de acompañamiento donde explicábamos a los compañeros y a la ciudadanía qué podían hacer para seguir siendo atendidos en su centro de salud”, recuerda.

Sin embargo, esta postura activa no se corresponde con la mayoría de sus compañeros de profesión. La Sociedad Madrileña de Medicina de Familia, hizo una encuesta entre los profesionales de Atención Primaria para conocer su percepción sobre el impacto que había tenido el Real Decreto 16/2012  entre junio y noviembre de 2013. A pesar de que el 80% estaba en contra de la reforma, solamente el 30% se declaraba como objetor de conciencia. “Del resto, hay un porcentaje significativo que no se niega a atender a las personas que se supone que ya no tienen derecho a la sanidad, pero que tampoco se preocupa por vigilar que puedan acceder en el sistema informático”, explica Ruiz-Giménez.

“Como verás, todo este plan de recortes que ha habido en España, no solo en el sistema sanitario, sino en todos los ámbitos relacionados con los derechos sociales, va orientado a menoscabar el Estado de bienestar.”, argumenta. “Siempre he creído que hay que mirar el plan de austeridad en su conjunto para poder entender qué objetivo esconde. Pero en el caso de la Sanidad, está claro que detrás de estos ataques a la Primaria y a la atención especializada se esconde una intención de favorecer, como te decía antes, a las empresas privadas: las aseguradoras, las mutuas patronales y toda la industria relacionada con la tecnología sanitaria”, concluye.

LaMarea

 

Artículos anteriores:

La nueva estrategia privatizadora en Madrid (1): Hospital Ramón y Cajal de Madrid

La nueva estrategia privatizadora en Madrid (2): Hospital Clínico

La nueva estrategia privatizadora en Madrid (3): Hospital La Paz

 

Claudia Zulaika, recién llegada de Liberia: ‘Nadie me ha hecho ningún control’

Posted in Sanidad, Sociedad on 10/08/2014 by athelvok

Claudia Zulaika, recién llegada de Liberia: 'Nadie me ha hecho ningún control'

 

Llegué hace dos días a España de Monrovia (Liberia) y nadie me ha hecho ningún tipo de control, ni siquiera me tomaron la temperatura. Tampoco me facilitaron un número de seguimiento por si estuviera incubando el virus ni se preocuparon de darme instrucciones». Claudia Zulaika, profesional junior en la sección de Infraestructuras y Servicios Sociales de la Unión Europea, contaba ayer, en el aeropuerto de Madrid, lo que vivió al desembarcar en nuestro país tras su viaje a Monrovia, una de las ciudades africanas con más casos de ébola.

“Esperábamos algún tipo de revisión. Todos los pasajeros nos quedamos muy sorprendidos y algo asustados“, detallaba Zulaika, que tachaba de imprudencia semejante falta de control. “Hemos visto de primera mano lo tremendísima que es esta enfermedad. No vemos imposible, por desgracia, que pueda llegar a España o a cualquier parte del mundo“.

Zulaika, que aboga por tomar medidas aunque se peque de extremismo, cree que hay una falta de conciencia de la gravedad de este problema que aflora de manera letal en esta región africana: “Los medios están empezando a hacerse eco de esta coyuntura, aunque llevamos varios meses en una situación bastante complicada”.

Fruto de estas carencias es el caso del hermano Miguel Pajares, que se infectó debido a que las primeras pruebas que se hicieron en el hospital donde trabajaba dieron negativo. Terminaran transmitiéndose unos a otros el virus al ignorar que estaban contagiados. “Por desgracia los medios llegaron demasiado tarde, cuando Patrick Sawyer (el director del centro) ya había contraído la enfermedad”, contaba Zulaika.

No se olvida del resto de compañeros religiosos, algunos de ellos también con ébola, que aún permanecen en Monrovia. “Es muy difícil explicar a la gente porque nosotros siendo blancos nos podemos ir y ‘escapar’, y ellos tienen que quedarse allí. Es bastante injusto”, confesaba, esperanzada en que esta situación sea un toque de atención para que el mundo se vuelque con ellos.

Esta española también recordaba el “terrible” panorama que vislumbró nada más llegar a Monrovia: una economía que hacía aguas y enfermos desesperados sin poder acceder a ningún centro de salud ya que la mayoría estaban desbordados: “Es un país que de por sí tenía una atención sanitaria limitada. Con esto han quedado diezmados… tocan a 0,0008 médicos por habitante“.

Zulaika no ha llegado a hacerse ningún examen que descarte si está infectada, aunque el no haber tenido contacto directo con afectados por el virus se reducen mucho las posibilidades. En Liberia, realizarse esta prueba es muy complejo, no sólo por la falta de recursos sino también porque tardan días en dar los resultados.

No obstante, los protocolos establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) sólo exigen, en las personas que han mantenido un contacto estrecho con un afectado por ébola, una vigilancia activa supervisada por un centro sanitario durante los 21 días posteriores a la última fecha de exposición posible a la infección. En ese tiempo, deberá tomarse cada 12 horas la temperatura para que, si llega a los 38º C, puedan avisar a la persona responsable de su seguimiento. Quienes sólo hayan tenido un contacto casual no requieren de esta supervisión y son ellos, de forma individual, los que se tomarán la temperatura.

Aunque Zulaika entiende el miedo que puede llegar a tener la sociedad española, no quiere alarmar. Afirmó que sólo existe peligro cuando hay contacto físico directo con fluidos de personas con ébola, algo que es muy difícil que suceda.

Fuente: http://www.elmundo.es/internacional/2014/08/07/53e3d1ac22601d3b168b458c.html?cid=SMBOSO25301&s_kw=twitter

Leído en Insurgente

La nueva estrategia privatizadora en Madrid (3): Hospital La Paz

Posted in Estafa, Sanidad, Sociedad on 06/08/2014 by athelvok

La nueva estrategia privatizadora en Madrid (3): Hospital La Paz
Hospital Universitario La Paz de Madrid.
04 de agosto de 2014
11:58

MADRID//  “El hospital de La Paz cada año tiene menos camas operativas, lo que repercute en el colapso de las urgencias y en la lista de espera de los pacientes”, denunciaron el pasado 22 de junio la AME (Asociación Madrileña de Enfermería), la Coordinadora Fuencarral por lo PúblicoPATUSALUD (Plataforma Asamblearia de trabajadores y Usuarios por la Salud), la Plataforma de trabajadores del Hospital La Paz y la Asociación El Defensor del Paciente mediante un comunicado conjunto. Y es que hablar de los problemas que está teniendo este centro hospitalario desde hace varios meses  supone, inevitablemente, referirse al servicio de Urgencias.

Tal y como explicaron varios trabajadores de este hospital a La Marea, “las urgencias siempre han estado llenas, pero últimamente se están abarrotando debido a las derivaciones que se hacen desde el Infanta Sofía, de San Sebastián”, dicen en referencia a uno de los hospitales públicos que abrió Esperanza Aguirre en el año 2008. “En teoría iban a servir para desatascar a los grandes hospitales de la capital, pero en la práctica no ha ocurrido así. Ellos no tienen muchas especialdades o no las manejan al 100%, por lo que derivan mucho a La Paz y las urgencias del hospital siguen colapsadas”, continúan.

Además de la saturación de este servicio, provocado por la falta de camas y de personal, según afirman estos trabajadores “las Urgencias tendrían que estar equipadas con material suficiente para atender a los pacientes que lleguen. Pero ese material se va deteriorando o se pierde”. Un ejemplo de ello es que a muchas de las personas que llegan al centro para ser atendidas de urgencia tienen que recolocarlas en sillones, sillas de ruedas o camillas aunque no sean lugares adecuados para ello. “Las camillas no tienen las garantías adecuadas, no se frenan correctamente, si tienes un paciente desorientado o agitado hay que ponerle una sujeción como prevención para que no se caiga y eso no puedes hacerlo en una camilla o en un sillón”, lamentan.

Además, un paciente permanece en estas condiciones hasta que hay un hueco libre para reubicarlo como se merece. “Aunque uno necesite una cama, a lo mejor puede estar un día entero sentado en un sillón o en una camilla hasta que puede meter en una cama, que pueden ser dos o 48 horas. No hay un flujo bueno de circulación de pacientes porque están estancados en las urgencias. Y eso supone que vayas acumulando pacientes durante muchas horas o incluso días, mientras siguen llegando más personas”, denuncian.

Las quejas realizadas por parte del personal de este hospital para denunciar los problemas que sufre, especialmente, el servicio de Urgencias no son nuevas. Ya en abril de este año, la AME envió a los juzgados de guardia de la capital un escrito en el que denunciaron una serie de deficiencias en el servicio de Urgencias de La Paz que, aseveraron, ya se venían notando desde 2013. A pesar de que la dirección del centro lo negó, la Asociación Madrileña de Enfermería quiso elevar su protesta a los juzgados porque “en caso de que ocurriera algo”, los ayudaría a certificar que ya habían advertido de los riesgos que corrían los pacientes.

Este tipo de denuncias fueron sucediéndose durante los meses posteriores. Cuando el pasado 22 de junio varias asociaciones emitieron el comunicado conjunto mediante el que denunciaban el desmantelamiento de La Paz, también advertían las consecuencias que esta situación podía tener. Según afirmaron, ha habido un aumento de la lista de espera “en cirugía, en la primera consulta al especialista y en pruebas diagnósticas”. Esto, junto con “la no asistencia sanitaria a inmigrantes en atención primaria” desde la entrada en vigor del Real Decreto 16/2012, hace que los pacientes acudan más a urgencias, lo que produce el colapso, la sobrecarga de trabajo y la falta de condiciones óptimas denunciadas por los compañeros de este servicio”, y favorece las derivaciones a los centros privados.

Apenas un mes después, el 17 de julio, el viceconsejero de la Conserjería de Sanidad, Javier Maldonado, acudió al pleno de la Asamblea de Madrid  a petición del grupo socialista,para explicar los problemas que estaban denunciando los trabajadores de La Paz. Maldonado negó que tal situación fuera real y afirmó que este servicio era modélico y que funcionaba adecuadamente “pese a los inevitables picos estacionales que puedan darse”. Estos picos, según han explicado algunos profesionales del centro a este diario, “son esos días raros en los que hay pocas urgencias. Lo habitual es estar todo el día y todos los días con mucha afluencia, ya que la media que atendemos son unas 350 personas diariamente”.

A pesar de las declaraciones de Javier Maldonado, los días 30 y 31 de julio se produjeron dos nuevas denuncias. La primera, por parte de la Asociación El Defensor del Paciente, en la que insistían en la saturación de este servicio. Según los datos que les había cedido el personal de Enfermería, el 29 de julio varias salas casi duplicaban su aforo mientras había otras 40 personas pendientes de ingreso. Unos datos que la dirección de La Paz negó al aseverar que la asistencia hospitalaria de todos los pacientes que acuden al servicio de Urgencias estaba garantizada durante todo el año y que, dado que la plantilla se ajusta a las necesidades del centro “los pacientes son tratados correctamente y de forma segura”.

Sin embargo, al día siguiente, la AME volvió a hacer pública otra denuncia con nuevos problemas derivados de la gestión del hospital. Según declaró a ElBoletin.com la presidenta de esta asociación, Victoria Trujillo, “si un paciente ingresado en alguno de los hospitales satélite es enviado a La Paz porque no tienen medios para atenderlo, el ingreso de ese paciente no se registra, por lo que esos pacientes no existen como ingresados en La Paz y nadie sabe dónde están”. Una afirmación que ilustraron con el ejemplo de un paciente a quien su familia tardó 48 horas en encontrar, tras ser trasladado a este centro desde el Carlos III, porque en La Paz nadie había registrado su ingreso.

La sala 4 de Urgencias de este centro es la de traumatología, donde actualmente también se atiende a los pacientes que derivan del hospital de Cantoblanco y del Carlos III. Según cuentan desde La Paz, “estos son los pacientes que no se registran, que constan como que están en Cantoblanco o Carlos III, con la consiguiente problemática legal”. Además, aunque no aparecer en el censo de urgencias, “esos pacientes necesitan tratamientos farmacológicos, curas, aseos… Es decir, el personal de enfermería tiene que atender al paciente, aunque no se registre en ningún sitio”. Un problema que, según la AME, supone “irregularidad inaceptable que dificulta la petición de pruebas diagnósticas, dietas, la localización por parte de familiares, y supone una ocultación de datos no sabemos con qué objetivo”.

Urgencias, la punta del iceberg

A pesar de que la mayoría de las denuncias se centran en la caótica situación que se vive en Urgencias, no es el único servicio del hospital en el que tienen problemas. “los recursos humanos de todo el hospital en general se han reducido muchísimo”, cuentan algunos de sus trabajadores. “Hay plantas en las que en los turnos de tarde y, sobre todo, de noche, donde solamente hay un auxiliar para 25 o 30 pacientes y en otras, en esos mismos horarios, han llegado a dejar a una sola enfermera también para toda una planta”.

Dos ejemplos de ello son la de Ginecología y la de Otorrino. En ocasiones, una enfermera de Ginecología ha tenido que atender sola a las 15 pacientes de puerperio “que son 15 mamás con sus 15 bebés, que, aunque no constan como registrados, también necesitan cuidados”. En la de Otorrino “todos los fines de semana por las tardes hay un solo enfermero”. Según advierten, si bien es una planta relativamente tranquila, “en el momento en el que pase algo, el resto de los pacientes se quedan vendidos. Si, por ejemplo, hubiera alguien al que haya que aspirarle porque tenga secreciones en la tráquea -si no lo haces se pone azul porque no le llega bien el oxígeno- el resto de los pacientes se quedan sin atender porque hay personal para ocuparse de ellos”.

El hecho de que una sola persona tenga que ocuparse de atender a las personas de toda una planta provoca que su cuidado se resienta. “En oncología, por ejemplo, un enfermero no puede tener el mismo ratio de pacientes que el que trabaje en otra planta porque trata a pacientes con quimio, con un estado muy delicado que requiere un cuidado especial tanto físico como emocial y de forma constante, del mismo modo que su familia también necesita que se le dé muchísimo apoyo”, cuenta uno de los trabajadores de La Paz. “La atención al paciente no consiste solamente en tomarle las constantes, hacerle curas, etc. Necesitas un tiempo para estar con él y con su familia, además de lo meramente técnico. Pero como te exprimen tanto terminas mecanizando tu trabajo. Así, es normal que los pacientes, a veces, se quejen de que las enfermeras o los auxiliares ni les han mirado a la cara”.

Problemas y soluciones

Detrás de todos los problemas que asolan, no solamente al hospital de La Paz, sino a la mayoría de los centros hospitalarios públicos de Madrid, están los recortes en los presupuestos que elabora anualmente la Conserjería de Sanidad. Tal y como explican los trabajadores de La Paz, esto es algo que “se ha notado especialmente en los últimos tres años. Por lo que nos cuentan, ya que no conocemos los datos exactos, el dinero que nos asignan no da para contratar al personal ni comprar recursos, y cuando van a concursos tienen que tirar por las empresas que ofrecen material más barato y, por tanto, de peor calidad. Todo ello viene de decisiones políticas, no médicas. Pero mientras los trabajadores y los vecinos a los que les corresponde que se les atienda en este hospital lo sigan permitiendo, la situación no va a cambiar”, advierten.

Una de las posibles formas de solucionar este asunto, “si no hubiera posibilidad de aumentar el presupuesto”, podría ser la de cambiar la política de gestión de este dinero. En la Comunidad de Madrid, cada hospital tiene una partida presupuestaria que se le asigna en función de la población que tiene que atender. El hospital, a su vez, lo destina a las diferentes áreas del centro en función de sus necesidades. “El problema que ha existido siempre, y que ahora persiste, es que si sobra de un servicio no puedes ni meterlo en otro, ni guardarlo para el año siguiente. O lo gastas o se le devuelve a la Comunidad cuando termine el año. Es decir que si una sección logra ahorrar y otra no, en lugar de aprovechar esos recursos que ya te habían asignado, se pierden”, cuentan.

Para revertir la situación, los trabajadores de La Paz que hablaron con La Marea apuntaron en dos direcciones. Por un lado, un cambio en la actitud de los cargos intermedios (como jefes de celadores o supervisores de enfermería) así como de la de los gestores del centro. “Deberían recorrer el hospital para ver los problemas que hay y en qué condiciones trabajan los profesionales del centro y se atiende a los pacientes”, dice uno de ellos. “Hablamos de los cargos porque los de gerencia y dirección médica siguen inamovibles, aunque ellos también tendrían que conocer todos los servicios. Pero no solo no lo hacen sino que encima, en los comunicados de prensa que publica el hospital, niegan que haya problemas”.

Esta propuesta podría convertirse en realidad, por ejemplo, si la actitud que hasta el momento ha demostrado las personas que ocupan la dirección y subdirección de Enfermería desde finales de 2013, lo emularan otros cargos de responsabilidad de La Paz. “El nuevo equipo entiende que hay problemas en el hospital pero son conscientes de que solucionarlo lleva su tiempo y que es muy difícil llevar a cabo ciertas medidas. Y también están un poco atados, bien por la gerencia del hospital, bien por la Conserjería y no pueden hacer todo lo que les gustaría. Pero lo que sí se ha notado es que ese cambio que se ha producido de personal ha sido mejor”, reconocen.

Según su parecer, lo más grave es que “la Sanidad esté ligada a la política; no puede ser que el puesto de gerencia de un hospital sea de libre designación por parte de la Conserjería, ni que el gerente se dedique solamente a gestionar el dinero del centro como si fuera una empresa cualquiera porque no lo es”, aseveran. “Además, el gerente cuenta con dos subgerentes que también podrían ayudarlo a conocer cómo funciona el centro o qué necesidades tiene, se podrían repartir las tareas perfectamente. No es ni siquiera pedir más dinero; la actitud hace mucho. Si los trabajadores ven que desde los cargos de dirección quieren trabajar para solucionar los problemas del hospital, aun con el poco dinero con el que contamos, el ambiente y la predisposición de todos, ya de por sí, mejorarían mucho”.

Por otro lado, está la actitud de los pacientes. “Normalmente se quejan a la persona que está a pie de cama: el enfermero, el auxiliar… Pero no van más allá. No hay tantas reclamaciones registradas como quejas que los trabajadores pueden escuchar a lo largo del día. Sin embargo, hacer esas reclamaciones por escrito ayudaría a que se percibieran de manera más clara los problemas que tiene el centro”.

Esto lo dicen porque, según han comprobado en alguna ocasión, “al final, muchas veces la gerencia lo reduce a que son historias que se monta un determinado número de trabajadores de los centros y que protestan para poder tener mejores condiciones laborales”. El problema de que los pacientes no dejen por escrito sus quejas es que “si preguntas en La Paz cuántas reclamaciones hay y te dicen que 10.000, pero que en el Ramón y Cajal hay 20.000, se genera la sensación de que no hay tantas. Además, tampoco se tiene en cuenta que en este hospital se registran las reclamaciones escritas por un lado y las verbales por otro. Y las verbales son las más fáciles de disimular porque se pueden registrar o no”, advierten.

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