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Indígenas americanos alertan sobre la destrucción de la Madre Tierra

Posted in Censura, Estafa, Fracking, Gas esquisto, Medio ambiente, Monsanto, Opinión, Transgénicos on 07/12/2013 by athelvok

 

Vicky Peláez

Vicky Peláez

17:28 06/12/2013
Columna semanal de Vicky Peláez

La tierra no pertenece al hombre, es el hombre que pertenece a la tierra (sabiduría indígena).

Hay eventos internacionales que la prensa globalizada trata de silenciar o simplemente ocultar para que no trasciendan y no perjudiquen la agenda de las transnacionales, a las que el escritor Eduardo Galeano bautizó como “el club internacional de banqueros y guerreros”. Todo esto en su empeño de controlar no solamente la vida humana sino la de la naturaleza. Así pasó desapercibida la V Cumbre Continental celebrada recientemente en el resguardo La María, en Cauca, Colombia, la tierra de la comunidad nasa, donde unos 4,000 representantes indígenas  del continente americano articularon propuestas en defensa de la Madre Tierra y expresaron su rechazo al modelo económico neoliberal imperante.

Los líderes de más de 40 etnias, entre ellas embera, wayúus, guaraníes, mapuches, araucos, machiguengas exigieron un alto a la firma de Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) y Tratados de Libre Comercio (TLC) que establecen políticas de entrega de los recursos  naturales y crean regulaciones que permiten el saqueo de bienes y conocimientos de los pueblos. Las comunidades indígenas están preocupadas por la decisión de cuatro países latinoamericanos: Chile, Colombia, México y Perú para firmar el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP en sus siglas en inglés) junto con Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Vietnam, Malasia, Singapur y Brunei.

El TPP, que se negocia a puerta cerrada por iniciativa del gobierno de Barack Obama, es bautizado popularmente como “el Caballo de Troya Corporativo” o “NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte: EE.UU., Canadá y México) a Base de Esteroides” pues impone los intereses de las transnacionales sobre los intereses nacionales de los países firmantes. Por supuesto que todo esto se presenta bajo la cobertura del más alto nivel del mercado libre, que sin embargo, de acuerdo a sus creadores, duplicaría las exportaciones norteamericanas, acomodaría las leyes del medio ambiente de los países firmantes a los intereses de las corporaciones y cambiaría patrones de la seguridad alimentaria.

También las multinacionales se harán cargo del Seguro Social, de Fondos de Jubilación y del Seguro Médico, limitando el uso de la medicina genérica entre muchos otros rubros, como lo muestra el ejemplo de Guatemala. Después de firmar este país el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica (CAFTA) se prohibió el uso de la medicina genérica subiendo en seguida el costo de medicamentos en 20 por ciento. Una de las causas del golpe de Estado en Honduras en 2009 fue precisamente la decisión del presidente depuesto Manuel Zelaya de firmar el convenio con Cuba para abaratar el costo de los medicamentos. Los cuatro mil representantes indígenas reunidos dieron su rotundo NO a estas prácticas y exhortaron a sus gobiernos  preservar la soberanía de sus países haciendo un alto a la firma de tratados de libre comercio.

Los participantes de la Cumbre Continental rechazaron enérgicamente el uso de los cultivos transgénicos por la transnacional Monsanto en los territorios indígenas del continente y demandaron derogar la Resolución 9.70 en Colombia del TLC con Estados Unidos. Esta ley prohíbe el uso de semillas naturales por los agricultores y los obliga utilizar solamente “semillas certificadas”, es decir los 14 millones de campesinos colombianos deben usar exclusivamente las semillas transgénicas que son semillas estériles de Monsanto, Cargill, DuPont, Dow Chemical Co. y de algunas otras corporaciones. De acuerdo al gurú de la gastronomía y alimentación, Carlo Petrini, actualmente “el 80 por ciento de las semillas en el mundo pertenecen a sólo cinco multinacionales”. Según este especialista, cuando la industria tenga el control total sobre la producción ya no existirá el campesino ni agricultor.

Los indígenas latinoamericanos, igual como todos los hombres de conciencia se oponen a los intentos de las corporaciones multinacionales de convertir la naturaleza en una mercancía pues la ven desde afuera, como lo presenta Eduardo Galeano, mientras que “las culturas indígenas la ven desde adentro”, como parte inseparable de su propia existencia. Se dan perfecta cuenta que el actual sistema globalizado está creando condiciones para la destrucción del medio ambiente y como lo sustenta Carlo Petrini, produce un desperdicio que nunca antes en la historia de la humanidad se había visto, no respeta tradiciones, destruye poblaciones y roba el futuro”.

No es ningún secreto, según este especialista, que “en los últimos 20 años se han usado más químicos que los que se habían utilizado en los 120 años anteriores”. Lo que les preocupa a los indígenas latinoamericanos reunidos en Colombia es el modelo depredador y de explotación irracional que “ha puesto en riesgo la vida y la vigencia de todos los seres del planeta”. Las recientes críticas del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de Naciones Unidas (ONU) al gobierno argentino confirman las preocupaciones expresadas en la Cumbre. Resulta que los desmontes, agro tóxicos, soja transgénica y minería a cielo abierto “han forzado a los pueblos indígenas a dejar sus territorios”, además, el uso de pesticidas químicos ha afectado negativamente la salud de estas comunidades”, sostiene este informe, concluyendo que el actual modelo agropecuario atenta contra la agricultura indígena.

Todo esto es harto conocido por los pueblos indígenas que estaban advirtiendo desde hace décadas el daño irreparable que produce la explotación depredadora, que no está sujeta a ningún control, a la Madre Tierra y a toda la naturaleza. La agricultura industrial y la política económica extractivista impuestas por el neoliberalismo para obtener el máximo de las ganancias hacen gran daño al medio ambiente y debilitan la agricultura campesina. A la vez la existencia de las leyes antiterroristas en la mayoría de los países latinoamericanos, desde Honduras a Argentina permite al agro negocio y los desalojos de pueblos nativos de su tierra ancestral, lo que representa una clara violación de los derechos humanos. 

Los representantes de los indígenas exigieron también la cancelación de las concesiones mineras, que actualmente abarcan numerosos territorios indígenas, en todo el Continente y poner un alto a la lotización petrolera y minera en sus territorios. En el Perú, por ejemplo, el 72 por ciento de la Amazonía ha sido lotizado para más de 30 corporaciones multinacionales de gas y petróleo, siendo la mayoría de los Estados Unidos, la Unión Europea y China, en las zonas más ricas en especies de mamíferos, aves y anfibios. Lo trágico es que 58 de las 64 lotizaciones autorizadas por los gobiernos de Alejandro Toledo (2001-2006) y de Alan García (2006-2011) se encuentran en tierras de las comunidades campesinas e indígenas. Lo mismo está pasando en Brasil, Ecuador, Colombia y Bolivia donde las exploraciones de petróleo y gas ponen en riesgo a uno de los bosques más biodiversos y prístinos del planeta.

Los proyectos de extracción de gas de esquisto en América Latina (shale), siguiendo el ejemplo de los Estados Unidos y la Unión Europea, representan un nuevo peligro para la naturaleza porque contaminaría las fuentes subterráneas de agua dulce y afectarían las generaciones futuras. Ya está probado que la extracción de gas natural de las formaciones geológicas llamadas esquistos gasíferos mediante la fracturación hidráulica (FH) contamina el medio ambiente. De acuerdo a los estudios científicos, cada pozo FH requiere entre 4 a 30 millones de agua y entre 80 a 300 toneladas de químicos como benceno, tolueno, etilbenceno y xileno que son cancerígenos.

Todos estos problemas se reflejaron en la declaración final de la V Cumbre del Continente que decidió declarar el 12 de octubre Día de la Resistencia Continental “contra el capitalismo extractivista y el saqueo de los bienes naturales por la gran minería, la explotación petrolera, el gas y los megaproyectos”. A la vez exigieron a las Naciones Unidas aprobar una Declaración Universal de los Derechos de la Pachamama (Madre Tierra) para poder defender y protegerla a lo largo y ancho del Abya Yala (Continente Americano).

Reza una oración indígena maya: “Oh Gran Creador, Corazón del Cielo, Corazón de la Tierra, nuestra Madre: Danos vida, mucha vida y una existencia útil, para que nuestros pueblos encuentren la paz en todas las naciones del mundo”. 

RIANovosti

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La lucha mundial contra Monsanto, por Vicky Peláez

Posted in Economía, Manipulación, Medio ambiente, Monsanto, Opinión, Transgénicos on 23/10/2013 by athelvok

Vicky Peláez

Vicky Peláez

12:06 23/10/2013
Columna semanal por Vicky Peláez

Cuando un lobo se empeña en tener la razón, pobres corderos (Esopo)

En vísperas de la celebración del Día Mundial de la Alimentación el 16 de octubre pasado, en más de 500 ciudades de 52 países se realizaron manifestaciones contra Monsanto  la tenebrosa transnacional de la biotecnología y de los alimentos genéticamente modificados. Los miles y miles de manifestantes pidieron al mundo boicotear la acción “depredadora” de Monsanto porque ha introducido distintos tipos de transgénicos en el mercado globalizado, que según expertos, son dañinos para la salud humana, representando una amenaza para para “la salud, la fertilidad y la longevidad”.

En realidad, Monsanto no es la única corporación que aspira lograr el monopolio del suministro de alimentos en nuestro planeta. Son varias corporaciones biotecnológicas y agroquímicas que forman el poderoso grupo CropLife America y entre ellas se destacan: Monsanto, DuPont, Dow AgroSciences LLC, Syngenta, Bayer, Basf, Río Tinto, Mendel, Ceres, Evogene. Fue precisamente este grupo que mandó la carta de protesta a la esposa del presidente Obama, Michelle Obama cuando ella plantó su jardín orgánico libre de pesticidas y organismos genéticamente modificados (GMO). Ahora pueden estar tranquilos porque la crisis económica y la reciente paralización temporal del gobierno norteamericano hizo marchitar el jardín de la señora Obama.

En este conjunto Monsato, la multinacional de Biotecnología Química y Agrícola con  sede en Creve Coeur, Missouri es la más poderosa de todas en términos políticos, económicos y financieros. Es la más famosa por sus semillas transgénicas y herbecidas como Roundup (RR) a base de glisofato para eliminación de hierbas y arbustos. Actualmente esta corporación que comenzó como una pequeña compañía química en 1901, se transformó en un gigante biotecnológico del Siglo XXI ganando en 2012 13,5 mil millones de dólares. Está operando en 68 países del mundo sembrando semillas GMO en más de 114 millones de hectáreas y de ellas 61 millones en los Estados Unidos. En este país controla el 40 por ciento de las tierras cultivables.

Fue precisamente Monsanto uno de los productores del Agente Naranja que fue rociado masivamente durante la guerra de Vietnam en una operación Ranch Hand entre 1961 a 1971. Según la Cruz Roja vietnamita, un millón de personas quedaron discapacitados y más de 500,000 niños nacieron con defectos por el uso de este defoliante. El Agente Naranja que fue aplicado con el pretexto de proteger vidas de los soldados norteamericanos hizo sus estragos en sus propios soldados quienes en 1984 hicieron una demanda colectiva en el Tribunal del Distrito Este de Nueva York. A pesar de que el Tribunal no encontró culpables, se acordó que las siete compañías productores del Agente Naranja (Monsanto, Diamond Shamrock Corporation, Dow Chemical Company, Hercules Inc., TH Agricultural y Nutrition Company, Thompson Chemical Corporation y Uniroyal Inc.) pagaran 180 millones de dólares a los veteranos estadounidenses de la guerra en Vietnam y a sus familiares. Se calcula que más de 600.000 veteranos norteamericanos fueron afectados por este defoliante y miles de sus hijos nacieron con leucemia.

Pero todo esto pertenece a la historia y ya nadie quiere acordarse de la tragedia de aquella guerra. Hasta el Tribunal Supremo norteamericano declaró en 2004 que las compañías productoras no eran responsables del uso del Agente Naranja. Sin embargo, la realidad que vive el mundo actualmente es mucho más siniestra comparando con el pasado, pues estamos frente a un proceso cuando una corporación multinacional Monsanto aspira apoderarse de la producción y distribución de alimentos en el mundo entero usando su tecnología del GMO. De acuerdo al reciente estudio de la Food and Wáter Watch, el 93 por ciento de los productos de la soya en el mercado norteamericano y el 80 por ciento de los de maíz contienen GMO producidos por Monsanto que tiene más de 1.676 patentes de semillas. Actualmente esta multinacional controla más del 90 por ciento del mercado mundial de semillas transgénicas lo que constituye un monopolio industrial sin precedentes, y un 60 por ciento del mercado global de semillas comerciales.

Este éxito de Monsanto no se debe solamente a su habilidad de crear productos rentables sino a sus conexiones políticas, mediáticas y a su persistente trabajo de cabildeo. Según el Center for Responsive Politics, Monsanto gastó más de 4 mil millones de dólares desde 1990 para las campañas electorales dando apoyo a los políticos para promover sus intereses. La mayoría de sus ejecutivos, de acuerdo a la publicación Global Research, son excongresistas y altos exfuncionarios de diferentes departamentos del gobierno Federal norteamericano. Tiene a su disposición incondicional a los medios de comunicación que día a día están tratando de convencer a la opinión pública de la ventaja del uso productos que contengan GMO. Y para dar solidez a los escribanos a sueldo utiliza estudios favorables de seis universidades estadounidenses subvencionados por la multinacional: Arizona State University, St. Louis University, University of Missouri, Cornell University, Washington University in St. Louis y South Dakota State University.

Ahora los profesores a su disposición crearon un nuevo pretexto para la promoción de las semillas GMO. Un reciente informe del ETC Group  como Monsanto, Bayer, BASF, DuPont, Syngenta, Dow, Mendel, Ceres, y Evogene están patentando las semillas con genes que resisten el estrés del medio ambiente (sequía, variaciones extremas de temperatura etc.). Según la campaña publicitaria de estos gigantes bioquímicos, “solamente esta tecnología de GMO es capaz de neutralizar los efectos del calentamiento global y el hambre en el futuro no tal lejano”. En realidad, es un nuevo pretexto para aumentar el poder corporativo sobre la alimentación, controlar los precios, terminar con la investigación independiente y acabar con la tradición milenaria de los agricultores de intercambiar las semillas. Ahora la Monsanto y la BASF están invirtiendo 1,5 mil millones de dólares para crear este tipo de semillas.

Su laboratorio es África donde estas dos multinacionales se aliaron con la Fundación Bill y Melinda Gates para promover la supuesta “Revolución Verde” en el continente. Lo curioso que el multimillonario Bill Gates que es presentado por la prensa globalizada como un generoso filántropo, compró 500.000 acciones de la Monsanto por 23 millones de dólares. Los africanos hubieran debido estudiar los “resultados” de las “revoluciones verdes” que promovió la Fundación Rockefeller en América Latina en los años 1960 y 1970. Pero el proceso ya está en marcha con el consentimiento y participación de los gobiernos de Kenia, Tanzania, Uganda y África del Sur apoyado por 47 millones de dólares donados por la Fundación de Bill Gates.

América Latina también ha estado en mira de la Monsanto desde los años 1990. El modelo de agroindustria con el uso de las semillas GMO se impuso en todos los países del Mercosur y también en Bolivia para la producción de soja, maíz y algodón transgénicos. Actualmente el 57 por ciento de la tierra cultivable en la provincia de Buenos Aires está sembrado con semillas GMO y regado con glifosato desde una avioneta. En Paraguay, después del golpe de Estado en 2012 contra el presidente legítimamente elegido, Fernando Lugo, la Monsanto junto con Cargill encontraron un paraíso para sus semillas transgénicas. Actualmente están construyendo una fábrica de semillas transgénicas, convirtiéndose este país en el tercer laboratorio de Monsanto después de Argentina y Brasil.

Actualmente en Argentina, de acuerdo al periodista Federico Larsen, el 97 por ciento de la soja producida es transgénica y también el país liberó el uso de la hormona recombinante bobina BST Posilac producida por Monsanto que aumenta la producción lechera en las vacas en un 25 por ciento, pero que está prohibida en la mayoría de los países del mundo por demostrarse científicamente que Posilac favorece al desarrollo del cáncer de mama en las mujeres. Sin embargo la misma presidenta Cristina Fernández declaró hace poco que “La inversión de Monsanto es importantísima y va a ayudar a la concreción de nuestro plan, tanto agroalimentario 2020, como nuestro plan también industrial”. Parece nadie está prestando a tención a los estudios de varios especialistas que llegaron a la conclusión que a este paso la tierra en Argentina y Brasil dejarían de ser productivas en unos 50 años.

Parece que a las transnacionales o muchos gobiernos de turno no les interesa el futuro. Por eso firman las leyes como la reciente Ley de Protección de Monsanto en los Estados Unidos que protege a la transnacional de todos los juicios relacionados a la producción y venta de semillas GMO o la Ley Monsanto en México aprobada en 2005 por la mayoría de los congresistas ni siquiera ser leída dando la luz verde a la corporación biotecnológica en su país. El mismo camino está tomando Ucrania teniendo las tierras más fértiles de Europa. Felizmente existen raras excepciones, como la iniciativa del presidente del Perú, Ollanta Humala que logró que el congreso aprobara en 2011 una moratoria de 10 años al cultivo y la importación de transgénicos en el país con el “fin de proteger la biodiversidad, la agricultura nacional y la salud pública”.

También la multinacional Monsanto decidió retirar las solicitudes para el cultivo de nuevos transgénicos en la Unión Europea ante las protestas y resistencia de varios gobiernos y grupos ecologistas de usar estas semillas que impactan negativamente sobre la salud. Sin embargo las plantaciones de cultivos transgénicos siguen en España, Portugal, República Checa y Polonia. En Rusia el presidente Putin dio un grito de alerta por las intenciones de la Monsanto de instalarse en su país. Pero tendrá que luchar contra los oligarcas rusos para los cuales la patria no es un lugar donde uno nace sino donde se gana dinero, igualmente contra las leyes rusas aprobadas en la época de Yeltsin y que impiden la  prohibición de los productos transgénicos.

Hace unos diez años Monsanto trató de ingresar a Cuba pero ellos anunciaron que serían el laboratorio mundial para los productos orgánicos y no llegaron a ningún acuerdo. Ahora Rusia tiene mejor oportunidad y las condiciones para convertirse en el centro de cultivos orgánicos por no estar contaminada su agricultura con las semillas GMO y por tener 40 millones de hectáreas de tierra no expuesta durante muchos años al uso de los químicos. De acuerdo a los expertos, para 2020 Rusia podría abastecer el mercado mundial con 15 por ciento de los productos orgánicos si es que los agricultores reciben el apoyo del gobierno.

Las posibilidades de poner freno a las intenciones de las multinacionales biotecnológicas de establecer el control corporativo sobre alimentación existen. Sólo se necesita la voluntad de los pueblos de desprenderse del individualismo implantado por el neoliberalismo, y retornar a la premisa de Aristóteles según la cual los humanos somos hombres sociales y políticos y no podemos vivir fuera de la sociedad. Pero vivir en la sociedad necesariamente implica acciones colectivas a través de los cuales podríamos imponernos a cualquier transnacional, como lo están haciendo actualmente los habitantes de Malvinas Argentinas a 14 kilómetros de Córdoba, Argentina oponiéndose Asamblea de Vecinos Lucha por la Vida a Monsanto. En 2012, las Madres de Ituzaingó, un barrio de Córdoba ganaron por primera vez un juicio contra Monsanto.

Esto demuestra que la unión, solidaridad y la voluntad colectiva son armas poderosas del pueblo que lucha por su bienestar y sus ideales.

Fuente: http://sp.ria.ru/opinion_analysis/20131023/158379185.html

Una entrevista que no le va a gustar a los que dicen que los transgénicos no son dañinos

Posted in Enfermedad, Manipulación, Medio ambiente, Monsanto, Opinión, Transgénicos on 23/10/2013 by athelvok

Thierry Vrain.

 

Thierry Vrain, cuestiona el dogma de que las plantas transgénicas producen proteínas iguales a las naturales y además un punto clave: el mito triunfalista y falso de que se ha descifrado todo el código genético. El Dr. Thierry Vrain es biólogo del suelo y científico genético, trabajó en el Ministerio de Agricultura de Canadá durante 30 años. Fue designado portavoz de  seguridad de los cultivos transgénicos. Desde que se retiró hace 10 años, después de reconocer las pruebas científicas que antes ignoraban los promotores de la Industria Biotecnológica y las Agencias de regulación del Gobierno, el Dr. Vrain ha cambiado su posición y ahora  advierte de los peligros de los transgénicos.

Tsiporah Grignon: ¿Se produjo algún acontecimiento crucial para que cambiase su posición sobre los transgénicos?

Dr. Thierry Vrain: Como científico que trabajaba para el Gobierno, yo no cuestionaba el status quo ni los dogmas. Hacía mi trabajo y fui la persona designada por el Instituto para tranquilizar al público, de modo que estaba muy ocupado. Cuando me jubilé, mi esposa y yo comenzamos a cultivar una granja ecológica, y fue cuando empecé a descubrir nuevas cosas sobre la biología del suelo, algo que nunca me habían enseñado en la escuela de posgrado. Al no estar en nómina, pude leer diferentes fuentes y mirar la Ingeniería Genética desde otro punto de vista. Así fue como me di cuenta de que los transgénicos no eran ni perfectos ni pintaban un mundo de color rosa.

Tsiporah Grignon: Es asombroso que la gente no cuestione la idea de alterar el ADN. Cuando Monsanto y otras empresas afirman que un organismo modificado genéticamente es sustancialmente equivalente a la planta convencional, no dejo de pensar en lo ilógico de esto, porque cuando se altera el ADN, la planta entera se altera. No es lo mismo, y ciertamente no es algo natural.

Dr. Thierry Vrain: Eso depende de su visión del mundo. Como científico, cuando se añade el gen de una bacteria a una planta o un gen vegetal a un pez, o un gen humano al maíz, o se cultivan 10.000 hectáreas de maíz para producir insulina, lo considero un progreso. Así que si una planta tiene un gen bacteriano, todavía se parece mucho a una planta de tomate. Mucho se podría decir sobre el sabor de ese tomate, pero es fácil creer en la equivalencia sustancial.

Tsiporah Grignon: ¿Qué piensa de las afirmaciones de la Industria Biotecnológica al decir que tiene respuesta a la alimentación en el mundo, con el aumento del rendimiento de los cultivos y la disminución en el uso de pesticidas y herbicidas, y la disminución en los costes?

Dr. Thierry Vrain: Charles Benbrook (Corrección de GMWatch: debe referirse al Dr. Doug Gurian-Sherman), jefe de la Unión de Científicos Preocupados de California, que elaboró las estadísticas de la USDA para comprobar el aumento de los rendimientos, y descubrió que no hay aumento en el rendimiento, y de hecho, hay una ligera disminución, ya que algunos cultivos transgénicos no son tan buenos como los cultivos convencionales. El uso de herbicidas está aumentando. Los agricultores también están preocupados por la aparición de malezas resistentes a esta tecnología. Los herbicidas usados en los cultivos transgénicos resultan inútiles cuando las malas hierbas se vuelven resistentes. Esto ya fue predicho hace 25 años. Lo mismo ocurrió con la resistencia de los insectos. […] Ahora se anima a los agricultores a rociar insecticidas en los cultivos BT para que los insectos no se hagan resistentes a la tecnología de la Ingeniería Genética… ¡Es una locura!

Tsiporah Grignon: Como biólogo del suelo, ¿cuáles son los efectos de los cultivos transgénicos en el suelo?

Dr. Thierry Vrain: Roundup (el herbicida de Monsanto) es un quelante, de modo que retiene el manganeso, el magnesio y algunos otras minerales, así que la planta, básicamente, se muere de hambre. Es posible que también se las prive de otras sustancias necesarias, pero no creo que esté documentado.

Tsiporah Grignon: ¿Ha leído la investigación del Prof. Huber sobre el glifosato, el principal ingrediente activo del herbicida Roundup de Monsanto?

Dr. Thierry Vrain: Don Huber estudió el efecto de Roundup en la disminución de los nutrientes en la planta. Pasé un tiempo con él hace dos años, así que estoy bastante familiarizado con lo que ha escrito. Es interesante constatar el efecto de la planta modificada genéticamente en el suelo. La planta modificada genéticamente es una planta con un nuevo gen que se ha insertado en algún lugar y por lo general con un gen que la dota de un nuevo rasgo, por ejemplo, un gen bacteriano que produce una proteína que mata a las orugas. Pero se trata de un proceso aleatorio. Usted necesita una forma de insertar ese gen en la planta. Y hasta hace poco, la manera de hacerlo era insertar otro gen, un gen resistente a los antibióticos, por lo general genes bacterianos. Y ese gen de resistencia a los antibióticos se encuentra en el genoma, por tanto en las raíces, de modo que puede ir al suelo, y ser recogido por la bacterias del suelo. Hay una publicación en China, de la Universidad de Sichuan, en la que los investigadores demuestran que todos los ríos de donde se cogió agua contenían genes de resistencia a los antibióticos, que con toda probabilidad provenían de las plantas transgénicas cercanas.

Tsiporah Grignon: ¿Qué descubrió el Proyecto del Genoma Humano?

Dr. Thierry Vrai: En todas las células de todos los organismos vivos se encuentran los tres principales tipos de moléculas: hidratos de carbono, que se producen por fotosíntesis en las plantas gracias a la radiación solar, los lípidos y las proteínas. Los hidratos de carbono y los lípidos no se mueven, sino que se asientan en un lugar. Las proteínas hacen el trabajo porque se desplazan. Cada molécula de proteína se puede mover, y de ese movimiento se puede obtener algo. Esa molécula puede provocar una reacción en otras moléculas y afectar a la célula. Eso es lo que hacen las proteínas. Las proteínas son las que dan vida, porque la vida es movimiento. Así que cuando se quiere diseñar una planta, lo que realmente se está haciendo es Ingeniería de una proteína, para que esa proteína haga algo nuevo en la planta, tales como la resistencia a herbicidas o a los insectos.
El Proyecto Genoma Humano finalizó en 2002. Se tardaron 10 años en obtener la secuencia de todo el genoma de una persona. Todo el genoma está descifrado *(ver mas adelante su propio cuestionamiento de esta afirmación triunfalista). Fue algo muy importante, ya que las funcionen del cuerpo humano son mantenidas por cerca de 100.000 proteínas. Ya se conocía desde la década de 1940 que el ADN sintetiza proteínas, y la hipótesis de esa década era que cada gen sintetizaba una determinada proteína. Así que si tenemos 100.000 proteínas en nuestro cuerpo, deberíamos tener 100.000 genes o más. Pero cuando se completó el Proyecto del Genoma Humano, nos dimos cuenta de que sólo teníamos 20.000 genes en nuestro cuerpo. ¿Y 20.000 genes pueden producir 100.000 proteínas? Las matemáticas no cuadran y eso es a lo que me refiero. De hecho, en 2002, el dogma de una gen una proteína se terminó, y se vio que las cosas no funcionan de esa manera.
Lo que hemos descubierto es que el genoma de cualquier organismo vivo es un ecosistema mucho más complejo, en el que el 5% codifica las proteínas. El otro 95% del ADN no tenemos ni idea de cómo funciona.
Cuando estaba en la Universidad, y cuando más tarde fui Ingeniero Genético, se le denominó ADN basura. Cuando un Ingeniero Genético pone un gen extraño en una planta, ese gen va a producir una proteína, gen que puede ir a cualquier parte de la planta, ya que no hay control sobre ello. Puede ir a cualquier parte del genoma, a cualquier parte del cromosoma. Y ese gen está ahora bajo una secuencia reguladora que no estaba regulada naturalmente con anterioridad.
Hay un buen número de estudios que muestran ahora que las plantas transgénicas producen unas proteínas que son muy diferentes de las proteínas que se esperaban, llamadas proteínas anormales. Esas proteínas pueden funcionar como proteínas que matan las orugas, por ejemplo, pero puede que no. Son proteínas diferentes, y esas diferencias no se han estudiado. El dogma sería: usted inserta un gen y obtiene la proteína que desea. Tanto es así, que las agencias de regulación, cuando quieren poner a prueba la seguridad de los cultivos transgénicos, todo lo que necesitan es mostrar que la proteína que se insertó en la planta es segura, pero no prueban la nueva proteína que en realidad se ha creado en la planta.

Tsiporah Grignon: Entonces, estas secuencias no deseadas ni siquiera se observan, se ignoran por completo.

Dr. Thierry Vrain: Totalmente.

Tsiporah Grignon: Entonces, ¿cómo se puede decir que los transgénicos son seguros?

Dr. Thierry Vrain: Antes de que finalizase el Proyecto Genoma Humano, un gen una proteína, esa era la teoría. Los científicos pensaban que simplemente se cogía un gen de una bacteria y se ponía en otra bacteria, y así se obtenía la proteína deseada. De ahí que se considerase sustancialmente equivalente.

Tsiporah Grignon: ¿Se han ignorado los resultados del Proyecto Genoma Humano?

Dr. Thierry Vrain: Creo que las consecuencias del Proyecto Genoma Humano son convenientemente ignoradas. Tan pronto como se empiece a cuestionar esto, que puede haber más proteínas en la planta que las deseadas, usted coge los reglamentos de la FDA, que son muy claros: si usted pone en el mercado algo que no es sustancialmente equivalente, algo que es diferente, algo que tiene una nueva proteína o proteínas algo diferentes, o los nutrientes son diferentes, entonces de modo automático se deben hacer estudios. Desde 1996, ha renunciado por completo a esta responsabilidad, diciendo que son sustancialmente equivalentes, alegando que no hay diferencias, de modo que las empresas ni siquiera tienen que hacer prueba alguna de seguridad.

Tsiporah Grignon: En el documental “El mundo según Monsanto” [1] se expusieron las puertas giratorias entre la Industria Biotecnológica y los Gobiernos.

Thierry Vrain: He leído que al Dr. Shiv Chopra le ofrecieron un millón de dólares a cambio de que cerrase los ojos en el asunto de la hormona de crecimiento bovino recombinante (RGBH), pero se negó y fue despedido por no callarse. (Nota del editor de GMWatcfh: Los doctores Shiv Chopra, Margaret Haydon y Gérard Lambert fueron los científicos despedidos del Servicio de Salud de Canadá por insubordinación en el año 2004, después de haber manifestado públicamente serias reservas sobre la aprobación de estos productos al creer que se producirían daños en la cadena alimentaria y eso iba a repercutir en la salud de las personas. Tiene previstas el Dr. Vrain una serie de conferencias por Canadá con el Dr. Chopra, actualmente en fase de planificación, pero que seguramente sean en la segunda quincena de noviembre).

Tsiporah Grignon: ¿Sigue en contacto con alguno de sus colegas de de Ingeniería Genética y son conscientes de su giro?

Thierry Vrain: No, y uno se da cuenta ahora cómo los científicos ignoran las principales fuentes de información.

Tsiporah Grignon: ¿Cómo pueden los científicos actuar de forma independiente cuando su sueldo depende de apoyar o no un determinado punto de vista?

Thierry Vrain: Cuando empecé hace 30 años, trabajé como asistente técnico en un laboratorio y con un presupuesto muy escaso, y básicamente consistía en trabajo de laboratorio y en la publicación del mayor número posible de artículos. En aquella época decíamos: publicar o perecer. Pero hace 25 años, la cosa cambió. Cuando empecé no se permitía el patrocinio de las Corporaciones. No se podía acudir a Monsanto y decir: “¿Está usted interesado en que haga un trabajo para usted en mi laboratorio a cambio de una pequeña subvención?”. Pero hace 25 años, eso se permitió y alentó la financiación por parte de las empresas. Cuanto más interesada estuviese la Industria en el proyecto, más dinero entraba. Eso quería decir que se estaba haciendo un buen trabajo, de modo que con los fondos adicionales el Gobierno no tenía que aportar fondos para el laboratorio. Y poco a poco se convirtió en algo normal, y había grandes cantidades de dinero para la Biología molecular. Otros se quejaron de que todo el dinero iba hacia la Biología molecular en los años 80 y principios de los noventa. No sólo eso, si se realizaba un buen proyecto los resultados se podían patentar. Así que de publicar o perecer pasamos a patentar y hacerse rico.
Ahora muchos científicos reciben subvenciones de las empresas de Biotecnología. Cuando se consigue una subvención de un millón de dólares, se tienen cinco estudiantes de posgrado, tres doctores y un gran laboratorio, ahora es usted un gran profesor porque tiene un laboratorio enorme y mucho dinero que fluye. Pero si publicase resultados que no fuesen aceptables para empresas como Monsanto, las ayudas de las Corporaciones se iban a cortar.

Tsiporah Grignon: He leído en “Semillas de la decepción” sobre la inserción aleatoria de genes, ya que no hay forma de ser preciso, lo que usted ya ha confirmado anteriormente. Entonces, ¿por qué los científicos afirman que alteran genéticamente con precisión la naturaleza?

Thierry Vrain: Por dinero. Es muy importante para las empresas de Biotecnología acallar los estudios que no confirman su línea corporativa o cuestionan la seguridad. Pero aún es más sencillo. La mayoría de los inversores en las empresas de Biotecnología lo que quieren es ganar dinero… eso es lo fundamental. Si pueden llegar muy lejos con las ventas, ¿por qué no hacerlo?

Tsiporah Grignon: ¿Se siguen saliendo con la suya?

Thierry Vrain: Se siguen saliendo con la suya. Usted puede cuestionar lo que hacen, usted puede intentar evitar los transgénicos, y quizás estemos desgastando un poco a estos gigantes. Pero en realidad, con toda franqueza, ya que no tienen vergüenza, compran Tribunales, Gobiernos y Parlamentarios.

Tsiporah Grignon: Pero no dominan absolutamente todo, por ejemplo en Europa, donde hay una fuerte resistencia.

Thierry Vrain: No, no dominan toda Europa, pero seguro que lo intentarán. Son cinco los países en todo el mundo que acaparan la totalidad de los cultivos transgénicos: India, Argentina, Canadá, Estados Unidos. Y quizás un par de ellos más, y son 20 los países que no exigen el etiquetado por la presencia de transgénicos en los alimentos y no imponen ningún tipo de restricciones. Si se etiquetase no habría más transgénicos, porque la gente no los quiere.

Tsiporah Grignon: En Canadá estamos luchando por detener la alfalfa transgénica o la manzana que no se oscurece.

Thierry Vrain: La manzana que no se oscurece comenzó a desarrollarse en mi laboratorio, en Summerland. Alguien tuvo la brillante idea de cómo podíamos ganar dinero. Estábamos en el país de la manzanas, así que ¿qué tal si silenciábamos el gen que oscurece las manzanas y conservan su aspecto? Sin embargo, los productores están en contra de ella y los productores ecológicos están en pie de guerra.

Tsiporah Grignon: Usted ha hecho referencia a un estudio de 120 páginas titulado “Mitos y Verdades sobre los transgénicos”, que fue hecho público en junio de 2012.

Thierry Brain: Es un documento que fue elaborado por Ingenieros de genética, Dr. Michael Antoniou y el Dr. John Fagan con Claire Robinson, periodista de investigación. Consiste en una recopilación de artículos e informes de los Gobiernos, la mayoría de los cuales cuestionan la seguridad de los transgénicos. Fue publicado en junio, por lo que el estudio de Séralini todavía no había aparecido. Representa una gran cantidad de trabajo, la mayoría realizado por laboratorios independientes de Europa, y se asegura que los cultivos transgénicos no pueden dan mayor rendimiento. Entra en lo que yo denomino contaminación genética; los cultivos transgénicos liberan su polen y los genes al medio ambiente, ya se trate de bacterias u otras plantas.

Tsiporah Grignon: Si tiene genes Terminator, ¿polinizan?

Thierry Vrain: Los genes Terminator forman parte de una tecnología de interferencia en la que las semillas o el polen se vuelven no fértiles.

Tsiporah Grignon: O sea, ¿que es posible transmitir la infertilidad?

Thierry Vrain: Sí, lo es. Este es el motivo por el que muchas personas están preocupadas. Imagínese si usted tiene un campo de maíz con el gen de la infertilidad y se extiende por toda la superficie agrícola y se transmite a otros cultivos.

Tsiporah Grignon: En otras palabras, el polen de una planta Terminator puede convertir a otra planta también en Terminator… ¿Eso podría ser el fin de la vida en la Tierra tal y como la conocemos?

Thierry Vrain: Ese fue el motivo por el que se detuvo a Monsanto, que quería probarlas y comercializarlas. Los cultivos transgénicos están patentados, de modo que las empresas no quieren que la gente tenga sus propias semillas, los agricultores las suelen guardar, ya que el titular de la patente pierde dinero. Usted tiene que comprar las semillas año tras año. Al ser las semillas estériles, nadie conserva estas semillas. Estamos hablando de hambre… otra locura. Pero Monsanto ha adquirido la tecnología Terminator y puede volver a intentarlo.

Tsiporah Grignon: La gente interesada en alimentos de calidad y en su cultivo, ¿tiene esperanzas?

Thierry Vrain: Mi esposa tiene un herbolario… porque creemos que una dieta saludable es muy importante. Existe una conexión entre lo que comemos y lo que somos. Si vas a la tiende y compras la comida más barata llena de calorías pero con pocos nutrientes, entonces va a enfermar.

Conclusión

Esta conversación con un antiguo informante de los transgénicos fue muy aleccionadora. Ahora conocemos verdades incómodas sobre los transgénicos y las empresas de Biotecnología, que se benefician de ellos. En esta entrevista, nos enteramos de que la Ingeniería Genética es muy imprecisa, carece de pruebas de seguridad, que los cultivos transgénicos contaminan otros cultivos, y la forma en que el mundo científico se pudre por el dinero. El Dr. Thierry Vrain cambió y ahora es un agricultor ecológico. Se dio cuenta de que la forma de alimentar al mundo es la de crear y apoyar las explotaciones sostenibles, trabajando conforme a la naturaleza.
Es nuestro deber detener este crimen biotecnológico contra la naturaleza. Infórmese y participe. No estamos solos. Millones de personas están llamadas a participar en el Día Mundial de Acción contra los transgénicos en más de 600 ciudades de todo el mundo el próximo 12 de octubre. Es el mayor evento en la historia para oponerse a la empresas de Biotecnología: Más información en: http://www.march-against-monsanto.com

El Dr. Thierry Vrain es un ex científico genético del Departamento de Agricultura de Canadá, durante 30 años; el Dr. Chopra es un científico que trabajo en el Servicio de Salud de Canadá durante 35 años, un protector incansable de los alimentos en todo el mundo.

Fuente: http://www.insurgente.org/index.php/mas-noticias/ecologia/item/7961-una-entrevista-que-no-le-va-a-gustar-a-los-que-dicen-que-los-transg%C3%A9nicos-no-son-da%C3%B1inos

El origen de los alimentos (con dibujos animados)

Posted in Corrupción, Economía, Enfermedad, Manipulación, Medio ambiente, Monsanto, Tecnología, Transgénicos, Vídeo on 21/10/2013 by athelvok

Vídeo interesante sobre la agroindutria empresarial, la manipulación genética de los alimentos o cómo afecta negativamente el pesticida en la tierra y en el campesino. Aproximadamente, a partir del minuto 8, se ve la imagen en negro, pero el audio se sigue oyendo. Luego, por el minuto 14 vuelve a verse la imagen.

(¡No te lo pierdas!): Dos tomates y dos destinos

Posted in Manipulación, Monsanto, Transgénicos on 13/09/2013 by athelvok

(¡Difúndelo!) Monsanto y Obama en guerra química contra la Naturaleza

Posted in Armamento, Ciencia, Economía, EEUU, Enfermedad, Estafa, Manipulación, Medio ambiente, Monsanto, Narcotráfico, Política, Sociedad, Tecnología, Transgénicos on 06/09/2013 by athelvok

  • Escrito por 
  • Viernes, 06 Septiembre 2013 08:55

Juan Luis Berterretche

Al decidir una agresión militar a Siria, los aliados imperialistas la justifican en la supuesta utilización de armas químicas por el gobierno de Asad. Sudamérica hace más de una década que soporta un ataque de guerra química contra sus territorios por Monsanto y sus compinches. Y primero con Bush junior y luego por Obama, con la anuencia y complicidad indudable de los gobiernos de USA.

En 2010 Obama realizó un viraje en la política de desarrollo agrario en USA y en su orientación en ese sector hacia el mercado externo. El nombramiento del hombre de Monsanto, Islam Siddiqui en dicho año como Jefe de Negociaciones Agrícolas del ministerio de agricultura fue el hecho clave que marcó esa mudanza. De la “ayuda alimentaria”, imponiendo el exceso de producción agrícola estadounidense en el extranjero por medio del dumping /1, cambió para el eslogan de “seguridad alimentaria” que no era otra cosa que la imposición de los organismos genéticamente modificados (OGMs) y sus pesticidas, bajo la falsa promesa de mejorar la producción de alimentos en el extranjero. En realidad el cambio de estrategia de Obama fue la sustitución de las bolsas de trigo, arroz y maíz exportadas a precio de dumping contra los agricultores locales de países que cayeron dentro de sus sesgados Tratados de Libre Comercio, por bolsas de pesticidas, fertilizantes y semillas genéticamente modificadas. Una verdadera agresión global contra el planeta y su población /2.

Estados Unidos no brinda ni promueve ninguna clase de “seguridad alimentaria”. La mayor parte de los alimentos del mundo no los produce la agro-industria. 1500 millones de agricultores familiares producen en pequeña escala más del 70% de los alimentos del planeta. Originan gran parte de lo que consumen con limitados excedentes, por lo general comercializados o canjeados en pequeños mercados. Esa es la realidad de grandes regiones en la India y China con más de 2/3 de la población mundial y también del continente africano, regiones donde el insumo más importante es el estiércol de los animales. El problema del hambre no se debe a los bajos rendimientos de la agricultura familiar. El mundo cuenta con 7 mil millones de personas y produce alimentos suficientes para 9 mil millones. Sin embargo en la actualidad hay en el mundo más de mil millones de hambrientos (más de 50 millones solo en Estados Unidos). Al mismo tiempo, hay más de mil millones de personas con sobrepeso, muchos de los cuales son obesos y sufren de enfermedades relacionadas con una dieta de alimentos industrializados que puede ser tan mortal como el hambre. El hambre y la obesidad no son el resultado de los bajos rendimientos agrícolas, se derivan de la producción excesiva de alimentos tóxicos, del enorme desperdicio de alimentos en la comercialización e industrialización, de la escasez de alimentos orgánicos saludables en los países dominados por la agro-industria, y de la injusticia que rige la propiedad de las tierras agrícolas y la desigualdad en como los alimentos se distribuyen en el capitalismo.

Con la falsa política de “seguridad alimentaria” se completaba el panorama de la estrategia global estadounidense del gobierno Obama. Esta política agrícola es complementaria de la “guerra al terrorismo” que extendió la intervención militar estadounidense abierta o encubierta a casi un centenar de países, la “guerra contra las drogas” que proporcionó a la DEA el dominio del tráfico internacional de sustancias adictivas y la conducción de la economía por hombres de Wall Street que desataron una gran crisis económica-social mundial -iniciada en 2007-2008 y aún vigente- con la que subordinaron la economía planetaria la capital financiero internacional. A la “guerra al terrorismo” y la “guerra contra las drogas” se sumó “la guerra química contra la naturaleza”.

Fracaso transitorio de la ofensiva transgénica en Europa

La falsa “seguridad alimentaria” de los transgénicos y agro-tóxicos pasa desde hace meses en Europa por serias dificultades. En junio de este año Monsanto había anunciado en Alemania que ya no estaban haciendo trabajo de promoción de cultivos en el continente y que no buscaban nuevas aprobaciones para plantas modificadas genéticamente. Esto es debido a que la oposición a sus semillas biotecnológicas en muchos países sigue siendo alta. “Hemos llegado a la conclusión de que esto no tiene una amplia aceptación por el momento”, declaró a la prensa la portavoz de Monsanto en Alemania, Ursula Lüttmer-Ouazane /3.

El anuncio de junio fue preparatorio de una decisión trascendente para la salud europea. La transnacional de “biotecnologías” -y otros agro-tóxicos- anunció, el 17 de julio pasado, que retira todas las solicitudes de permiso depositadas en la Comisión Europea para cultivar maíz, soja y remolacha azucarera genéticamente modificados. Sólo pretende renovar la autorización para el cultivo de maíz tipo MON810, aunque varios estados miembros como Francia, Alemania e Italia, lo han prohibido en el ámbito nacional, tras las iniciativas ciudadanas en su contra. Monsanto advirtió que no pretende abandonar la comercialización en la UE de las semillas tradicionales. Esto último con Ucrania como principal objetivo.

En 2012, el grupo químico alemán BASF desistió de sus intentos transgénicos en el continente, desplazando su central de biotecnología vegetal a Estados Unidos, aceptando que la ingeniería genética está fuertemente contestada en Europa.

Es que, en setiembre de 2012, al hacerse por primera vez un estudio no controlado por la industria de semillas transgénicas, el científico Gilles-Eric Seralini de la Universidad de Caen y su equipo, publicaron una investigación que demostraba que las ratas alimentadas con una dieta que contenía NK603 (una variedad de semillas de maíz modificadas genéticamente para tolerar las dosis del herbicida Roundup) o a las que se dio agua que contenía niveles de este producto químico permitido en USA, murieron precozmente antes que las que siguieron una dieta sin estos elementos. Además, las hembras bajo dieta genéticamente modificada desarrollaron tumores mamarios y los machos daños severos en hígados y riñones. El estudio, publicado en la revista ’Food and Chemical Toxicology’, debió hacerse en absoluta clandestinidad, ya que las multinacionales propietarias de las semillas alteradas genéticamente dominan un lobby que tiene sus tentáculos tanto en las Universidades, y centros de investigación, como en los ministerios de agricultura y las instituciones gubernamentales que liberan las autorizaciones estatales -y continentales en el caso de la Unión Europea- para las “dañinas novedades” de la biotecnología. Las comprobaciones de Seralini provocaron una conmoción en la opinión pública europea. A pesar de la inmediata ofensiva dispendiosa de “publicidad” en los medios, del lobby de Monsanto, BASF, Du Pont, Syngenta, Bayer, etc. para tratar de desacreditar la investigación, la reprobación de los transgénicos caló hondo.

El portavoz corporativo de Monsanto, Thomas Helscher, afirmó que la compañía quiere dejar claro que sólo buscará una penetración de mercado de sus cultivos biotecnológicos en áreas que entreguen un amplio apoyo. “Vamos a vender las semillas modificadas genéticamente sólo donde gocen de un amplio respaldo por parte de los agricultores, de un amplio apoyo político y de un sistema regulatorio en funcionamiento”, comentó Helscher a Reuters /4. “Hasta donde estamos convencidos, esto sólo se aplica a unos pocos países en Europa hoy, principalmente España y Portugal”, agregó. El 30 de julio pasado Greenpeace informaba que la superficie actual cultivada en España con transgénicos es de alrededor de 140 mil hectáreas -según el Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente-, lo que supone un aumento del 20% respecto a la superficie destinada en 2012. Tanto el gobierno socialdemócrata anterior como el actual de Rajoy, están a contramano de las decisiones europeas. No es difícil deducir que el lobby transgénico ha “lubricado” los engranajes de aprobación de sus productos, en un gobierno probadamente corrupto del Partido Popular.

¿Financial Times ecologista?

El principal periódico europeo del capital financiero, el británico Financial Times, editorializó el 21 de julio, que Europa tiene razón en ser cuidadosa con relación a las plantaciones transgénicas. En el texto titulado “Semillas de la duda” el medio en su versión electrónica recuerda que, aunque raros en Europa, los cultivos transgénicos representan cerca del 90% de todo el maíz, algodón y soja plantado en USA, donde mostraron que las ventajas productivas de las tecnologías son transitorias. Y agregan “Insectos están desenvolviendo nuevas formas de vencer las defensas artificiales de las plantaciones transgénicas. Las plantas transgénicas se expandieron y de igual forma los herbicidas a los cuales ellas fueron programadas para tolerar, lo que condujo al surgimiento de plantas invasoras también resistentes. Eso ha forzado a muchos agricultores a retomar los antiguos métodos para control de hierbas que ellos creían estar evitando cuando compraron las carísimas semillas transgénicas.”

El Financial Times también cuestiona las promesas de Monsanto de controlar la resistencia de las nuevas plantas invasoras con nuevas semillas transgénicas. “Monsanto acostumbraba argumentar que era improbable que sus semillas transgénicas originales llevasen al desarrollo de plantas con resistencia al herbicida, hasta que las nuevas “invasoras” probaron lo contrario. Científicos están corriendo el riesgo de entrar en una corrida armamentista contra la naturaleza, por la cual los agricultores serán forzados a pagar sin recibir a cambio ningún beneficio a largo plazo”. Que es lo que ya está pasando en Rio Grande do Sul, por ejemplo.

FT concluye su editorial diciendo que al evitar los cultivos transgénicos Europa renuncia a ganancias que USA disfruta desde los años 90’.”Si eso impide daños ecológicos que podrían comprometer de manera permanente la productividad agrícola, será un pequeño precio a pagar.”

En verdad las afirmaciones de Financial Times no son grandes novedades para los ecologistas latinoamericanos que vienen advirtiendo con los mismos argumentos hace más de una década.

Alertas

Es indudable que las declaraciones de los ejecutivos de Monsanto y el editorial de Financial Times son una consecuencia directa de la intensa actividad ambientalista y, en especial, de la Marcha Mundial del 25 de mayo 2013 contra Monsanto en 41 países del planeta. En las dos regiones donde se realizaron más manifestaciones fueron en USA y en los países europeos. En total hubo más de 400 marchas en distintas ciudades de todos los continentes. Este tipo de respuestas es lo único efectivo contra las multinacionales de los transgénicos y agro-tóxicos, porque conmueve la opinión pública y presiona sobre la clase política y las élites de los países.

Pero, como alerta el activista Gary Cameron no hay que confiar en las declaraciones de los inventores del Agente Naranja /5 y otros múltiples venenos. Y ejemplifica que en 1999 Monsanto hizo una oferta pública a la compañía de Mississippi, Delta & Pine Land para la adquisición de su patente sobre una nueva técnica de organismos genéticamente modificados (OGMs) radical, conocida oficialmente como GURTS (Tecnología de restricción de uso genético) popularmente conocida como la tecnología Terminator. Se trataba de una planta que “se suicida”, después de una sola cosecha, obligando a los agricultores a volver cada año a Monsanto para comprar nuevas semillas sin importar el precio o disponibilidad. La mala imagen de Terminator amenazó con descarrilar todo el proyecto de transgénicos aún incipiente. Gordon Conway, presidente de la Fundación Rockefeller, patrocinadora financiera de los transgénicos, convenció a la junta directiva de Monsanto de retirarse -por el momento- de las negociaciones con el fin de limitar los daños. Monsanto anunció entonces que no compraría la tecnología Terminator. Las ONG anti-OGMs lo consideraron una gran victoria y nada se supo durante siete años hasta que, sin alardes, en 2006 Monsanto anunció que estaba adquiriendo patentes Terminator. Con esta maniobra de postergación transitoria Monsanto logró desmontar la lucha ecologista contra Terminator /6.

Lo mismo puede pasar en la actualidad después de estos anuncios de Monsanto de retiro de solicitudes de permiso para sus OGMs en Europa. Al parecer de algunos investigadores, la multinacional a partir de ahora va a inscribir su ofensiva transgénica dentro de las negociaciones en curso sobre el Tratado de Libre Comercio entre USA y la UE /7. Por eso es que el presidente Barack Obama designó a Islam Siddiqui como jefe de las negociaciones agrícolas del tratado en curso. Cuando Obama lo nombró en su staff del ministerio agrícola en 2010, 98 organizaciones estadounidenses que representan a las familias de agricultores, trabajadores agrícolas, pescadores y la agricultura sostenible, el medio ambiente, los consumidores, la lucha contra el hambre y otros grupos, expresaron su oposición enviando una carta a los senadores del Congreso para que no aprobaran el nombramiento de ese “hombre de Monsanto” porque “él favorece sistemáticamente los intereses agro-industriales”…”sobre los intereses de los consumidores, el medio ambiente y la salud pública”. Afirmaban que la nominación de Siddiqui debilita gravemente la credibilidad de la administración Obama en la promoción de los sistemas locales de alimentos más saludables y sostenibles y que su nominación también envía la pésima señal al resto del mundo que Estados Unidos planea continuar por el camino fallido de altos insumos y alto consumo energético en la agro-industria mediante la promoción de pesticidas tóxicos, la biotecnología de semillas infames y acuerdos comerciales desleales con las naciones que se oponen a esta estrategia. Es que Siddiqui, entre 2001 y 2008 representó en Europa como lobbysta registrado a CropLife America, -cuyos miembros incluyen Monsanto, Syngenta, DuPont y Dow-, una asociación industrial de productores de pesticidas y productos transgénicos /8.

Inmunidad legal para Monsanto

Monsanto es tan consciente que sus productos afectan el equilibrio ambiental y la biodiversidad así como provocan cáncer y otras múltiples enfermedades, que usó al jefe de su bancada en el Congreso, el senador Roy Blunt, republicano por el estado de Missouri -donde tiene su sede Monsanto- y principal receptor de financiamiento de campañas electorales de la multinacional, para introducir en la Ley de Gastos de USA un texto que exime a Monsanto de ser demandado por los daños que sus cultivos y productos químicos causen. Llamada por los opositores de Ley de Protección de Monsanto, fue votada por el Congreso y luego firmada como ley por el Presidente Obama, a pesar de cientos de miles de peticiones de protesta para no hacerlo. Tanto Monsanto como otros proveedores de OMGs pasaron a tener inmunidad legal frente a los perjuicios que causen a la población estadounidense. Los tribunales federales no tienen ningún poder para detener su propagación, uso o venta. La única otra corporación de los Estados Unidos que goza de esa inmunidad legal indignante son los fabricantes de vacunas farmacéuticas. El guerrerista Premio Nobel de la Paz, asociado a Monsanto y otras transnacionales del sector, otorga inmunidad legal a la guerra química contra la naturaleza en su propio país e impulsa una agresión similar contra Sudamérica.

Notas

1) Se denomina dumping cuando un industrial lanza un producto con precio por debajo del costo real de producción, para arruinar a la competencia y monopolizar el mercado. O, en el comercio exterior, un país exporta productos con precios por debajo del costo de producción para eliminar los competidores extranjeros. El ejemplo más destacado del dumping agrícola lo realizó USA a México. El ingreso de granos y carne de USA a México con precios de dumping –debajo de los costos de producción– provocó en los productores mexicanos una pérdida de ingresos por 12 mil 800 millones de dólares entre 1997 y 2005 (mil 500 millones de dólares en promedio anual). Los productores de maíz fueron por mucho los más afectados, con quebrantos por 6 mil 600 millones de dólares, lo que condujo a la ruina y pérdida de sus tierras a muchos de ellos. El dumping de USA a México se desarrolló protegido por la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Los productos agrícolas recibían subsidios en USA y eran apoyados allí con políticas que fomentaban la sobre producción.www.jornada.unam.mx/2010/09/18/proc…

2) Dupont, Monsanto y Obama versus agricultores familiares del mundo. Freedom Food, 11 07 2010. http://foodfreedom.wordpress.com/20…

3) Global Research, 04 06 2013 http://www.globalresearch.ca/the-mo…

4) Stop Monsanto (España) 31 05 2013 http://stop-monsanto.es/2013/05/31/…

5) El Agente Naranja fue uno de los desfoliantes utilizados por los militares de USA como parte de su programa de guerra química durante su ofensiva contra Vietnam (1961-1971). Las florestas fueron fumigadas para desfoliarlas y tornar al enemigo visible y los campos fueron envenenados para que el vietcong no tuviese que comer. Vietnam estima que 400 000 personas fueron asesinadas o mutiladas con las fumigaciones. En las áreas pulverizadas se multiplicó por diez el número de nacimientos de niños con anomalías físicas y genéticas. 500 000 niños fueron afectados como resultado de su uso. La Cruz Roja de Vietnam calcula que hasta 1 millón de personas son discapacitadas o tienen problemas de salud debido al Agente Naranja. Hoy el propio Departament of Veterans Affairs de Estados Unidos asume que una cierta cantidad de enfermedades que afectan a sus veteranos de la guerra de Vietnam provienen de la exposición al Agente Naranja y otros herbicidas. Lo que les da derecho a recibir compensaciones por enfermedad o prestaciones de supervivencia. Son alrededor de dos decenas de enfermedades graves: varios tipos de cánceres respiratorios, múltiples enfermedades de la piel; leucemias, mielomas, linfomas (como la enfermedad de Hodgkin) y sarcomas; parkinson y varios tipos de neuropatías. http://www.publichealth.va.gov/expo…

6) Gary Cameron. Juego de engaño de Monsanto sobre los transgénicos en Europa. Stop Monsanto. 06 06 2013. http://stop-monsanto.es/2013/06/06/…

7) Marianne Falck, Hans Leyendecker e Silvia Liebrich. O lado mais sujo da Monsanto. Outras Palavras. http://outraspalavras.net/destaques…

8) Gary Ruskin. Obama nombra como negociador agrícola a un hombre de Monsanto. Global Research, 05 de abril 2010 http://www.globalresearch.ca/obama-…

http://www.argenpress.info/2013/08

Leído en http://www.insurgente.org/index.php/mas-noticias/ultimas-noticias/item/7155-monsanto-y-obama-en-guerra-qu%C3%ADmica-contra-la-naturaleza

¿Cómo funciona la industria agroalimentaria?

Posted in Economía, Estafa, Manipulación, Medio ambiente, Monsanto, Opinión, Sociedad, Transgénicos on 20/08/2013 by athelvok
Vasos Comunicantes

De cómo unas cosas tienen relación con otras.