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Tras Berlín proliferan los muros de la vergüenza, por Vicky Peláez

Posted in EEUU, Geopolítica, Israel, Opinión, Palestina, Rusia, Ucrania, UE on 18/11/2014 by athelvok

Vicky Peláez

13:02 13/11/2014
Vicky Peláez

Los muros fronterizos son un reflejo del miedo de los pueblos y una forma de hacer geografía que fomente en primer lugar la violencia (Yves Lacoste)

Los actos de conmemoración por el 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín hicieron olvidar por un momento a los europeos, en especial a los alemanes, los estragos de la recesión que está afectando a la Unión Europea (UE) pues estaban contagiados por la euforia del triunfo que terminó con la división de Alemania aquel histórico 9 de noviembre de 1989.

En su discurso de conciliación, la canciller alemana, Angela Merkel, afirmó que “el ser humano puede cambiar el mundo para mejor” y sin violencia. Y que la “experiencia de Berlín envía un mensaje de confianza en que se podrán tumbar también otros muros”.
Lo que evitó decir la líder del partido Unión Demócrata Cristiana (CDU) fue que la unificación de su país y el desmantelamiento del campo socialista no solamente no terminaron con la división del mundo sino lo fragmentaron aún más y uno de los ejecutores principales de este proceso diseñado por EEUU ha sido Alemania.

Llamando a Irak, Siria y Ucrania a derribar los muros, Angela Merkel evitó mencionar que después de la caída del Muro de Berlín el mundo se llenó de vallas y muros y que actualmente Alemania está auspiciando la construcción de un muro como el que hubo en Berlín en la frontera entre Ucrania y Rusia.

Tampoco aclaró que la unificación no fue una integración de iguales sino una absorción voluntaria de la Alemania socialista por la capitalista imponiéndose valores políticos, sociales y económicos occidentales. Fue un proceso difícil, penoso y costoso.

Según un estudio de la Universidad Libre de Berlín, la reunificación ha costado dos millones de millones de euros y hasta ahora no se ha podido erradicar las diferencias económicas entre el este y oeste. El Instituto de Estudios Económicos de Berlín (DIN) publicó hace poco un ensayo donde indicó que en 2005 el índice de desempleo en la Alemania del este era 20, 6 por ciento y actualmente es de 9,1 mientras en el oeste es de 5,8 por ciento. Cada alemán occidental tiene un patrimonio de 183.000 euros mientras que los alemanes del Este disponen en promedio de 67.400 euros por ciudadano.

La razón principal para la construcción del Muro de Berlín en 1961 por la República Democrática de Alemania (RDA) era de orden político ideológico casi igual como la causa de su desmantelamiento 28 años después con un agregado geopolítico.

El 12 de junio de 1987 el presidente Ronald Reagan pronunció ante la puerta del Brandenburgo su ya legendaria frase: “Señor Gorbachov, derribe el muro, señor Gorbachov, abra la puerta”. El ministro de Relaciones Exteriores de la URSS, Eduard Shevardnadze y el presidente Mijaíl Gorbachov ya estaban listos para cumplir lo pactado con Reagan, sin embargo lo impedía hacer el líder de la RDA, Erich Honecker.

En realidad, los primeros ensayos con las “revoluciones a colores” comenzaron en Alemania en forma de un bien organizado descontento popular, desórdenes y una fuga masiva de alemanes. Honecker fue destituido, se refugió en la embajada de Chile, posteriormente fue detenido y exiliado a Chile, país que acogió miles de chilenos para salvarlos de las garras del régimen de Pinochet. Allí murió en 1994.

Después de la caída del Muro de Berlín en 1989 nadie imaginó que la saga de los muros seguiría adelante pero así resultó y en los años posteriores, en diferentes rincones del mundo fueron edificados varios muros llamados por el ex alcalde social demócrata del Berlín Oeste, Willi Brandt, el “Muro de la Vergüenza”.

El presidente Bill Clinton, inspirado en la experiencia de la RDA, decidió aplicarla en los EEUU  y así construyó en 1994 una gigantesca valla sofisticada en la zona de Tijuana para regular el flujo de migrantes indocumentados. En 20 años este muro ha crecido hasta 400 kilómetros abarcando los estados de California, Arizona, Nuevo México y Texas.

Posteriormente en el 2006, el presidente George W. Bush firmó la Ley de la Frontera Segura para la construcción en la frontera con México de un muro más sofisticado de 1.126 kilómetros. El gobierno de Barack Obama puso en marcha este proyecto edificando en el 2013 una valla de 1.078 kilómetros que le costó 2,4 mil millones de dólares, gastando además otros mil millones en el muro virtual. Sin embargo ni estas medidas, ni 22.000 guardias fronterizas han detenido el flujo de los inmigrantes indocumentados que entran a EE.UU. en un promedio de 500.000 personas al año expuestos a todo tipo de peligros en búsqueda de un futuro mejor.

De acuerdo a la Organización Internacional de Migración, 6.000 personas murieron en la frontera México-Estados Unidos desde el año 2000 y, en total, desde 1994  más de 10.000 han muerto. Pero en los últimos 20 años nadie sabe exactamente cuántos seres humanos simplemente desaparecieron en los desiertos fronterizos.

La diferencia con el Muro de Berlín en este aspecto es abismal, pues según el Centro de investigación Histórica de Potsdam, durante los 28 años de existencia del Muro de Berlín unas 136 personas perdieron su vida tratando de refugiarse en la parte oeste de la ciudad.

El otro país aficionado al Muro de la Vergüenza es Israel. La barrera israelí de Cisjordania de 721 kilómetros, de los cuales 409 kilómetros ya están construidos, consiste en un sistema de vallas alambradas y de un muro de hormigón de 7 metros de altura. La barrera está construida de tal forma que según la Autoridad Palestina, “deja a los territorios palestinos como islas flotantes en el mar de las colonias israelíes, algo parecido al queso suizo, por todos sitios agujereado. De esta forma se evita el establecimiento del Estado Palestino”.

Israel justifica la existencia de este muro como una necesidad vital para proteger su población de los ataques terroristas. Sin embargo, la realidad es diferente. Tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania hay abundantes recursos hídricos y energéticos. En la Franja de Gaza existen dos yacimientos de gas que ya está explotando British Gas (BG) para el uso exclusivo de Israel durante 30 años. Su valor es más de cuatro mil millones de dólares.

En Cisjordania están ubicados el Acuífero de la Montaña y el Acuífero del Oeste, siendo el último el más importante en la región cuya capacidad es de 36 millones de metros cúbicos. Mientras Israel consume el 90 por ciento de su capacidad, a los palestinos les toca menos de un 10 por ciento. De acuerdo a la Organización Mundial de Salud (OMS), la cantidad mínima para el consumo humano debe ser de 100 litros por habitante al día. Resulta que los palestinos, dueños de acuíferos consumen entre 30 a 78 litros por persona al día, mientras que los habitantes de Israel disfrutan de 350 litros.

Las razones geoeconómicas están detrás de la construcción por Marruecos de un muro de 2.720 kilómetros en Sahara Occidental en cuyo territorio están ubicadas las minas fosfatos más grandes del mundo. También la fachada atlántica de Sahara occidental se considera una de las regiones más ricas del planeta en pesca. Si agregamos sus posibles yacimientos de petróleo estaría claro las razones de la valla que edificó Marruecos con la anuencia de las grandes potencias.

A medida que el neoliberalismo avanza se incrementa cada vez la posibilidad de crear unos nuevos muros utilizando diferentes pretextos según la imaginación de los gobernantes. El presidente Poroshenko de Ucrania sueña con construir un nuevo Muro de Berlín en la frontera con Rusia con el dinero de Alemania dizque para protegerse del “imperialismo de Putin”. Por otro lado las autoridades locales de Eslovaquia han edificado 14 muros para aislar a los barrios gitanos.

Al paso que vamos  se aleja más el día de un mundo sin fronteras y sin muros de la vergüenza.

RIANovosti

Del “Plan Yinon” al “Esquema Yaalon”: balcanización de Libia, Irak y Siria, según Israel, por Alfredo Jalife-Rahme

Posted in Alfredo Jalife-Rahme, África, EEUU, Geopolítica, Irak, Irán, Israel, Occidente, Opinión, OTAN, Palestina, Próximo Oriente, Terrorismo, Turquía, UE on 28/10/2014 by athelvok

 

Durante su gira de cinco días a Estados Unidos (EU), el ministro de Defensa israelí, Moshe Yaalon, sentenció, en Morning Edition, con Steve Inskeep, de NPR (http://goo.gl/Tmkg8R), que las fronteras de Medio Oriente están encaminadas a cambiar definitivamente (sic).

Yaalon sigue al pie de la letra las balcanizaciones del Plan Yinon, anterior funcionario de la cancillería israelí (http://goo.gl/iDMcgN): Las fronteras ya cambiaron cuando Siria no puede ser unificada por su presidente, Bashar Assad, quien controla solamente 25 por ciento del territorio, contencioso con el que Israel tendrá que lidiar. ¡Pobrecitos!

Para el juicio paleobíblico de Yaalon existen países con historia diferente y otros cuyas fronteras fueron trazadas artificialmente por Francia y Gran Bretaña (GB), en referencia a los acuerdos Sykes-Picot de 1916 para repartirse el féretro del Imperio Otomano.

Moshe Yaalon expectora perogrulladas perentorias: Egipto seguirá siendo Egipto, pero “Libia fue una nueva creación, una creación occidental como resultado de la Primera Guerra Mundial. Siria, Irak lo mismo –estados-nación artificiales (¡supersic!)– y lo que vemos ahora es el colapso de la idea occidental”.

¿A poco el nuevo Israel no es una creación de los banqueros esclavistas Rothschild y el bufete de abogados de Lloyd George, quien luego sería premier de GB?

Tras su incrustación y su ulterior persecución en Rusia en 1883, todavía en 1903 el sionismo errante titubeaba con la implantación artificial de asentamientos exógenos en países de la anglósfera: Canadá, Australia, África oriental, la parte sudoccidental de Texas (¡supersic!), Angola y Uganda (http://goo.gl/Bc1m7a).

¿No habrá ya conseguido el sionismo financierista –más letal que su irredentismo territorial– incorporar a los citados países de la anglósfera en su totalidad en el siglo XXI, mediante la desregulación de la globalización bancaria?

En otra entrevista con Charlie Rose (http://goo.gl/p0pEbh), Yaalon arremetió contra el presidente turco Erdogan, a quien denostó como conocido seguidor de la Hermandad Musulmana.

El rotativo israelí Haaretz comenta que Yaalon no discutió si las fronteras de Israel, que también (sic) fueron determinadas por las potencias occidentales después de la Primera Guerra Mundial, cambiarían (http://goo.gl/wGpQXT).

Yaalon espeta otras injurias racistas contra los palestinos, llegando hasta el ultraje de su transferencia étnica. El periplo de Yaalon a EU fue para apaciguar los ánimos con el equipo Obama tras las afrentas tóxicas de Naftali Bennett –líder del partido religioso fundamentalista de ultraderecha The Jewish Home–, contra John Kerry, secretario de Estado, quien conectó el ascenso del Estado Islámico (EI) a la falta de resolución del conflicto palestino-israelí (http://goo.gl/JVhNST). Antes, Kerry había fulminado que Israel es casi un Estado-paria. ¿Casi?

Haaretz expone que Yaalon fue humillado (sic) públicamente por EU, que le negó entrevistarse con altos funcionarios del equipo Obama: el vicepresidente Joe Biden, Kerry y la consejera de Seguridad Nacional, Susan Rice” (http://goo.gl/zILvfi).

En una usual convergencia, la revista The Economist –propiedad con The Financial Times, del Grupo Pearson, que controla el mayor banco de inversiones del mundo BlackRock que dirige el israelí-estadunidense Larry Fink (http://goo.gl/usqFkh)– sentencia que la mayor parte de los 3 millones de refugiados sirios contemplan la pérdida de su país (http://goo.gl/Z07VKh).

El gobierno de Bashar Assad controla 25 por ciento de Siria y la mayor parte del restante se encuentra en manos de los yihadistas del Califato del EI (cuya capital es la ciudad de Raqqa hoy controlada por la trasnacional mercenaria de encapuchados teledirigidos), mientras una relativa pequeña porción del territorio al noreste está aún en manos de los kurdos-sirios en la frontera de Turquía –cuyo símbolo se ha vuelto la ciudad-mártir de Kobani, donde quizá el EI haya lanzado armas químicas (http://goo.gl/JtZf3z), lo cual es extrañamente ocultado por la maquinaria de propaganda negra de EU e Israel (la mendaz Hasbara).

Foto

John Kerry, jefe de la diplomacia estadunidense, el martes pasado a su llegada a Berlín. Foto Reuters

Existen otros enclaves en Alepo, afuera de Damasco, y en las alturas del Golán (donde Israel juega la carta de Al-Nusra) en manos de la bizarra coalición cocinada por Occidente: Ejército Libre (sic) de Siria/Al-Nusra/Al-Qaeda/yihadistas del EI.

El esquema balcanizador de los israelíes Yinon y Yaalon progresa vertiginosamente gracias a la entelequia del califato del EI, cuyos tentáculos emergen en el Maghreb (la parte occidental y norafricana del mundo árabe) para su balcanización (http://goo.gl/11U8ny) y cuyo paradigma es Libia.

¿Constituyen los yihadistas del EI la navaja de mantequilla para cercenar exquisita y selectivamente al mundo árabe, de acuerdo con los esquemas de los funcionarios israelíes Yinon y Yaalon, cuyos alcances llegan hasta Yemen (http://goo.gl/HldhRp)?

A una inocencia de pensamiento lineal, no apta para los artilugios israelí-anglosajones, asombraría que los aviones de EU se equivocaron en la entrega de armas destinadas a los asediados kurdos-sirios en Kobani que acabaron en manos de los yihadistas del EI (http://goo.gl/1qjqNL). Yeah, yeah!

Nadie conoce mejor la perfidia de los esquemas balcanizadores –desde la dupla Yinon/Yaalon pasando por los yihadistas del EI hasta los geoestrategas de EU (la fórmula Brzezinski/Rice/Peters/Clark/Wright (http://goo.gl/7F8Sp9)– que el recio presidente turco Erdogan –con su propia agenda en relación con los kurdos (apoyados por Israel y la OTAN) que constituyen entre 15 y 25 por ciento de Turquía al borde de la implosión–, quien ha fustigado a los nuevos Lawrence de Arabia (http://goo.gl/HZctGM), añejo espía de GB, máxima experta en balcanizaciones.

Israel prepara su enésima guerra contra Hezbolá en Libano al borde de la implosión, mientras a una escala estratégicamente superior, la convergencia balcanizadora de todo el arsenal propagandístico de Tel Aviv es propalada por el centro MERI (http://goo.gl/JyNDTW) –con sede en Washington y fundado por Yigal Carmon, espía militar israelí, y Meyrav Wurmser, amazona del Hudson Institute vinculada al partido fundamentalista sionista Likud –que plantea cuatro ejes del nuevo orden (sic) en Medio Oriente a conveniencia unilateral del Gran Israel, gracias al avance fulgurante de los yihadistas del EI: 1) contencioso nuclear de Irán (sin derecho a poseer bombas nucleares en contraste con los elegidos celestiales de Israel); 2) conflicto árabe-israelí (congelado); 3) proceso (sic) turco-kurdo (¿implosión de Turquía y expansión del Gran Kurdistán?), y 4) conflicto chiíta-sunnita (¿prolongar teológicamente una nueva Guerra de 30 años?).

Por estética, dejo de lado la gravísima acusación del presidente Putin de que EU (¡supersic!) promueve el terrorismo con su financiamiento a los yihadistas del EI (http://goo.gl/cZZbJL ).

¿La balcanización del gran Medio Oriente y su nuevo orden se finca en los planes de la dupla israelí Yinon/Yaalon ensamblados con la fórmula Brzezinski/Rice/Peters/Clark/Wright y el intrépido avance selectivo de sus polichinelas yijadistas?

LaJornada

Geopolítica de la guerra contra Siria y de la guerra contra Daesh, por Thierry Meyssan

Posted in África, China, EEUU, Geopolítica, Irak, Israel, Occidente, Opinión, OTAN, Próximo Oriente, Rusia, Siria, Terrorismo, Thierry Meyssan, Turquía, UE on 24/10/2014 by athelvok

En este nuevo y original análisis, Thierry Meyssan expone las causas geopolíticas del fracaso de la guerra contra Siria y los verdaderos objetivos de la supuesta guerra contra el Emirato Islámico. Este artículo resulta especialmente importante para quien aspire a entender el panorama de las relaciones internacionales en este momento y la cristalización de los conflictos en el Levante (Irak, Siria y Líbano).

| Damasco (Siria) | 21 de octubre de 2014
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Las tres crisis en el seno de
la coalición estadounidense

En este momento estamos viendo la tercera crisis que tiene lugar en el bando de los agresores desde el inicio de la guerra contra Siria.

- En junio de 2012, durante la conferencia Ginebra I, que debía iniciar el regreso a la paz y organizar una nueva repartición del Medio Oriente entre Estados Unidos y Rusia, Francia –donde Francois Hollande acababa de ganar la elección presidencial– planteó una interpretación restrictiva del comunicado final de aquel encuentro. Y después organizó la reanudación de la guerra, con la complicidad de Israel y Turquía y con el apoyo de la secretaria de Estado Hillary Clinton y del director de la CIA David Petraeus.

- Cuando el presidente Barack Obama sacó del juego a Hillary Clinton y David Petraeus, Turquía, junto con Israel y Francia, organizó el ataque químico en las afueras de Damasco, atribuyéndolo a Siria. Pero Estados Unidos se negó a dejarse arrastrar a una guerra punitiva.

- En una sesión secreta del Congreso realizada en enero de 2014, Estados Unidos impuso la aprobación del financiamiento y la entrega de armamento a Daesh [1], grupo yihadista al que se le asignó la misión de invadir la parte sunnita de Irak y la parte de Siria donde viven los kurdos. El objetivo era dividir esos dos grandes Estados. Francia y Turquía armaron entonces al grupo representante de al-Qaeda en Siria (el Frente al-Nusra) para que atacara a Daesh y lograr así que Estados Unidos volviera al plan inicial de la coalición. Al-Qaeda y Daesh se reconciliaron en mayo de 2014, como resultado de un llamado de Ayman al-Zawahiri en ese sentido, y actualmente Francia y Turquía siguen sin sumarse a los bombardeos de la coalición estadounidense.

En general, en la coalición de los llamados «Amigos de Siria», que en julio de 2012 contaba «un centenar de Estados y organizaciones internacionales», hoy sólo quedan 11 países. Por su parte, la coalición formada contra Daesh cuenta oficialmente «más de 60 Estados», pero lo que estos tienen en común es tan poca cosa que la lista se mantiene en secreto.

Intereses muy diferentes

La coalición se compone en realidad de numerosos Estados que persiguen cada uno sus propios objetivos muy específicos, al extremo que no logran ponerse de acuerdo sobre un objetivo común. Podemos distinguir 4 fuerzas:

- Estados Unidos quiere controlar los hidrocarburos de la región. En el año 2000, el National Energy Policy Development Group (NEPDG) presidido por Dick Cheney había identificado –gracias a imágenes satelitales y datos provenientes de prospecciones– las reservas mundiales de hidrocarburos y había observado las inmensas reservas de gas existentes en Siria. Durante el golpe de Estado militar que se produjo en Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001 [2], Washington decidió atacar sucesivamente 8 países (Afganistán, Irak, Libia, Líbano y Siria, así como Sudán, Somalia e Irán) para apoderarse de sus riquezas naturales. El estado mayor estadounidense adoptó entonces el plan de rediseño del «Medio Oriente ampliado», que también incluye el desmantelamiento de Turquía y Arabia Saudita, y el Departamento de Estado creó al año siguiente su departamento MENA para organizar las «primaveras árabes».

- Israel defiende sus propios intereses nacionales: a corto plazo el Estado hebreo prosigue su campaña de expansión territorial. Simultáneamente y sin esperar a controlar todo el espacio entre los dos ríos (el Nilo y el Éufrates) Israel también espera controlar todo el conjunto de la actividad económica de la zona, incluyendo –por supuesto– los hidrocarburos. Para garantizar su propia protección en esta era de misiles, Israel espera simultáneamente hacerse del control de una zona de seguridad a lo largo de su frontera (en este momento, ha expulsado a los cascos azules de la frontera del Golán, reemplazándolos por al-Qaeda) y neutralizar por otra parte los ejércitos de Egipto y de Siria sorprendiéndolos de revés (despliegue de los misiles Patriot de la OTAN en Turquía y creación de un Kurdistán en Irak y así como de Sudán del Sur).

- Francia y Turquía persiguen el sueño de la restauración de sus respectivos imperios. Francia espera obtener un mandato sobre Siria, o al menos sobre una parte de ese país. Para eso creó el Ejército Sirio Libre y le entregó la bandera verde, blanca y negra con las tres estrellas utilizada en tiempos del mandato francés en Siria. Mientras tanto, Turquía espera restaurar el Imperio otomano. Desde septiembre de 2012, Ankara designó un wali encargado de administrar lo que ya consideraba una provincia. Los proyectos de Turquía y Francia son incompatibles dado que el Imperio otomano había admitido que algunas de sus provincias fueran administradas con otras potencias coloniales.

- Para terminar, Arabia Saudita y Qatar saben que sólo pueden lograr sobrevivir poniéndose al servicio de Estados Unidos y combatiendo los regímenes laicos, cuyo único representante en la región es precisamente la República Árabe Siria.

Evolución de la coalición

Esas 4 fuerzas sólo lograron colaborar entre sí durante la primera parte de la guerra –desde febrero de 2011 hasta junio de 2012. Se trataba, en efecto, de una estrategia de 4ª generación: varios grupos de fuerzas especiales organizaban incidentes y emboscadas aquí y allá, mientras que las televisiones atlantistas y de los países del Golfo iban creando la imagen de una dictadura alauita que reprimía una revolución democrática. Las sumas invertidas y la cantidad de soldados desplegados no eran gran cosa y cada uno de los participantes creía que después del derrocamiento de la República Árabe Siria podría arreglárselas para sacar el mayor provecho a expensas de las otras fuerzas.

Sin embargo, a principios de 2012, la población siria comenzó a dudar de las televisiones que aseguraban que el presidente Bachar al-Assad era un torturador de niños y que el derrocamiento de la República Árabe Siria daría paso a un régimen confesional al estilo libanés. El asedio impuesto a los takfiristas del emirato islámico de Baba Amro ya se veía como el preludio del fracaso de la operación. Francia negoció entonces una salida de la crisis y la liberación de los oficiales franceses que habían caído prisioneros. Estados Unidos y Rusia negociaron para tomar los lugares del Reino Unido y de Francia y repartirse toda la región, como Londres y París lo habían hecho en 1916 con los acuerdos Sykes-Picot.

Y desde aquel momento nada ha funcionado bien en el seno de la coalición. Sus sucesivos fracasos indican que no puede ganar.

En julio de 2012, Francia celebraba con bombo y platillo en París la reunión más importante de la coalición y reanudaba la guerra. El discurso del presidente francés Francois Hollande había sido redactado en inglés, probablemente por los israelíes, y traducido al francés para que lo leyera el presidente de Francia. La secretaria de Estado Hillary Clinton y el embajador estadounidense Robert S. Ford (formado por John Negroponte [3]) emprendían la mayor guerra secreta de la historia. Al igual que en Nicaragua, ejércitos privados reclutaban mercenarios y los enviaban a Siria. Pero esta vez los mercenarios contaban con una formación ideológica cuyo objetivo eran la creación y entrenamiento de las hordas de yihadistas. El Pentágono perdía el control de las operaciones, control que pasó a manos del Departamento de Estado y la CIA. El costo de la guerra ya alcanzaba proporciones colosales. Pero ese costo no lo asumieron Estados Unidos, Francia ni Turquía sino Arabia Saudita y Qatar.

Según la prensa atlantista y los medios de las monarquías del Golfo, algunos miles de extranjeros acudieron así en ayuda de la «revolución democrática siria».

Pero en Siria «la revolución democrática» no aparecía por ningún lado. Lo que sí podía verse eran grupos de fanáticos que gritaban eslóganes como «¡Revolución pacífica: los cristianos a Beirut, los alauitas al hueco!» [4] y «¡No al Hezbollah! ¡No a Irán! ¡Queremos un presidente temeroso de Dios!» [5]. Según el Ejército Árabe Sirio, a Siria llegaron no algunos miles sino 250 000 yihadistas entre julio de 2012 y julio de 2014.

Sin embargo, al día siguiente de su reelección, Barack Obama obligaba al general David Petraeus a renunciar a su cargo como director de la CIA y descartaba mantener a Hillary Clinton como miembro de su nueva administración. Así que, a inicios de 2013, la coalición se reducía prácticamente a Francia y Turquía mientras que Estados Unidos hacía lo menos posible. Por supuesto, era el momento que el Ejército Árabe Sirio esperaba para iniciar su inexorable reconquista del territorio.

En Siria, Francois Hollande y Recep Tayyip Erdogan, Hillary Clinton y David Petraeus pretendían derrocar la república laica e imponer un régimen sunnita, que habría estado bajo la administración directa de Turquía pero que incluiría altos funcionarios franceses, un modelo heredado del final del siglo XIX pero que no presentaba interés de ningún tipo para Estados Unidos.

Barack Obama y sus dos secretarios de Defensa Leon Panetta y Chuck Hagel, abrigan una visión política radicalmente distinta. Panetta fue miembro de la Comisión Baker-Hamilton y Obama fue electo en función del programa de esa comisión. Según ellos, Estados Unidos no es ni debe ser una potencia colonial en el sentido mediterráneo del término. O sea, Estados Unidos no debe plantearse el control de un territorio mediante la instalación de colonos. En relación con lo que se obtuvo, el experimento de la administración Bush resultó extremadamente costoso y por lo tanto es algo que no debe repetirse.

Después de que Turquía y Francia trataran de empujar Estados Unidos a emprender una gran campaña de bombardeos contra Siria con la puesta en escena del ataque químico del verano de 2013, la Casa Blanca y el Pentágono decidieron retomar la iniciativa. Así que en enero de 2014, la Casa Blanca y el Pentágono convocaron el Congreso de Estados Unidos en una reunión secreta y lo obligaron a votar una ley secreta que aprobaba un plan para dividir Irak en 3 Estados así como la secesión de la zona kurda de Siria. Para ello decidieron financiar y armar un grupo yihadista capaz de hacer lo que las fuerzas armadas de Estados Unidos no pueden hacer porque el derecho internacional no lo permite: una limpieza étnica.

Barack Obama y sus ejércitos no se plantean el rediseño del «Medio Oriente ampliado» como un objetivo en sí sino únicamente como una manera de controlar los recursos naturales. Y utilizan un concepto clásico: el principio de «divide y vencerás», no para crearse puestos de reyes y presidentes en nuevos Estados sino para proseguir con la política que Estados Unidos ha venido aplicando desde los tiempos de la administración de Jimmy Carter.

En su discurso sobre el Estado de la Unión pronunciado el 23 de enero de 1980, el entonces presidente Jimmy Carter planteaba la doctrina que lleva su nombre: Estados Unidos considera que los hidrocarburos del Golfo son indispensables para su economía y que por lo tanto le pertenecen. Así que cualquier forma de poner en duda ese axioma será considerada «un acto contra los intereses vitales de los Estados Unidos de América y ese acto será rechazado con todos los medios necesarios, incluyendo el uso de la fuerza militar». Con el tiempo, Washington se ha dotado del instrumento necesario para aplicar esa política –el CentCom– y ha extendido su zona vedada hasta el Cuerno de África.

A partir de lo anterior, la actual campaña de bombardeos de la coalición ya no tiene nada que ver con la voluntad inicial de derrocar la República Árabe Siria. Tampoco tiene relación alguna con la supuesta «guerra contra el terrorismo». Sólo busca defender los intereses económicos exclusivos de Estados Unidos, incluso en caso de que eso implique la creación de nuevos Estados aunque no obligatoriamente recurriendo a ello.

En este momento, unos cuantos aviones de Arabia Saudita y Qatar prestan al Pentágono una ayuda puramente simbólica, pero ni Francia ni Turquía lo están haciendo. El propio Pentágono dice haber realizado más de 4 000 misiones aéreas en las que habrían muerto sólo un poco más de 300 combatientes del Emirato Islámico. Si nos atenemos al discurso oficial, eso representa más de 13 misiones aéreas y ni se sabe cuántas bombas y misiles para matar un solo yihadista. Se trataría entonces de la campaña aérea más costosa y más ineficaz de toda la Historia. Pero si tenemos en cuenta el razonamiento anterior, el ataque de Daesh contra Irak corresponde a una manipulación de los precios del petróleo que ha hecho caer los precios del barril de crudo en un 25% (de 115 dólares a 83 dólares el barril). Nuri al-Maliki, el primer ministro iraquí democráticamente electo que vendía a China la mitad del petróleo iraquí, fue súbitamente vilipendiado y derrocado. Daesh y el gobierno regional del Kurdistán iraquí redujeron por sí mismos su robo de petróleo y sus exportaciones de crudo en alrededor del 70%. El conjunto de las instalaciones petroleras utilizadas por las compañías chinas simplemente fueron destruidas. De hecho, el petróleo iraquí y el petróleo sirio ya no están ahora al alcance de los compradores chinos… pero volvieron al mercado internacional controlado por Estados Unidos.

La actual campaña de bombardeos aéreos es, en definitiva, una aplicación directa de la «doctrina Carter» y una advertencia al presidente chino Xi Jinping, quien actualmente intenta concluir una serie de contratos bilaterales destinados a garantizar el aprovisionamiento de su país sin pasar por el mercado petrolero internacional.

Prever el futuro

Como resultado de este análisis, podemos concluir que:

- En el actual periodo, Estados Unidos únicamente está dispuesto a aceptar guerras que tengan como objetivo la defensa de su propio interés estratégico en controlar el mercado internacional del petróleo. Por consiguiente, podría entrar en guerra contra China pero no contra Rusia.

- Francia y Turquía nunca lograrán realizar sus sueños de recolonización. Francia debería reflexionar sobre el papel que el AfriCom le ha asignado en África. Podrá seguir interviniendo en todos los Estados que tratan de acercarse a China (Costa de Marfil, Mali y la República Centroafricana) y reinstaurar el orden «occidental» pero nunca logrará restaurar su imperio colonial. Turquía también deberia bajar el tono. Aunque el presidente Erdogan lograra concretar una alianza contranatura entre la Hermandad Musulmana y los oficiales kemalistas turcos, de todas maneras tendría que renunciar a sus ambiciones neootomanas. Y tendría que recordar sobre todo que, como miembro de la OTAN, Turquía está mucho más expuesta que otros países a ser víctima de un golpe de Estado proestadounidense, como ya sucedió en Grecia en tiempos de Georgios Papandreu y en la propia Turquía en tiempos de Bulent Ecevit.

- Arabia Saudita y Qatar nunca lograrán recuperar los miles de millones de dólares que invirtieron tratando de derrocar la República Árabe Siria. Peor aún, es probable que tengan que pagar parte de la reconstrucción de ese república laica. La familia reinante en Arabia Saudita tendrá que seguir plegándose a los intereses económicos de Estados Unidos, pero debería evitar seguir metiéndose en guerras de gran envergadura y tener en cuenta que en cualquier momento Washington puede decidir dividir el país que los Saud consideran de su propiedad.

- Israel puede abrigar la esperanza de seguir jugando por debajo de la mesa a provocar a mediano plazo la división de Irak en 3 Estados diferentes. Así obtendría la creación de un Kurdistán iraquí comparable al Sudán del Sur que ya creó anteriormente. Pero es poco probable que pueda incorporar de inmediato el norte de Siria a ese «Kurdistán». Es también poco probable que logre expulsar a la FINUL del sur del Líbano y reemplazarla por al-Qaeda, como ya hizo con los cascos azules que garantizaban la separación entre las fuerzas israelíes y sirias en la frontera siria. Pero, a lo largo de 66 años, Israel se ha acostumbrado a tratar siempre de ir más lejos y a menudo ha logrado avanzar siempre un poco más. Israel es, en realidad, el único ganador de la guerra contra Siria en el seno de la coalición. No sólo ha debilitado por un buen rato a su vecino sirio sino que además logró obligarlo a renunciar a su arsenal químico. Por lo tanto, Israel es actualmente el único país del mundo que dispone oficialmente tanto de un arsenal atómico perfeccionado como de un arsenal químico y biológico.

- Irak ya está divido de facto entre Estados diferentes. Uno de ellos, el Califato proclamado por el Emirato Islámico, nunca podrá obtener el reconocimiento de la comunidad internacional. En cambio, no hay a la vista razones que parezcan impedir la secesión del Kurdistán, aparte de lo difícil que resultará explicar cómo fue que logró expandir su territorio en un 40%, apoderándose además de los campos petrolíferos de Kirkuk. El califato podría ir cediendo poco a poco su lugar a un Estado sunnita, probablemente gobernado por individuos que «abandonarían» Daesh oficialmente. Se trataría entonces de un proceso comparable al de Libia, donde los ex combatientes de al-Qaeda fueron aupados al poder sin que nadie protestara por ello.

- Siria volverá paulatinamente a la paz y habrá de dedicarse a su larga reconstrucción. Para ello se volverá hacia las empresas chinas, pero mantendrá a Pekín al margen de sus hidrocarburos. Para reconstruir su industria del petróleo y explotar sus reservas de gas, Siria tendrá que volverse hacia las empresas rusas. El tema de los oleoductos o gasoductos que podrían transitar por su territorio dependerá del apoyo que puede encontrar en Irán y Rusia.

- El Líbano seguirá viviendo bajo la amenaza de Daesh, que nunca obtendrá más papel que el de grupo terrorista. Los yihadistas sólo serán la herramienta necesaria para prolongar un poco más el congelamiento del funcionamiento político de un país que sigue hundiéndose en la anarquía.

- Para terminar, Rusia y China deberían intervenir urgentemente contra Daesh, en Irak, Siria y Líbano, no por compasión hacia las poblaciones locales sino porque Estados Unidos utilizará próximamente contra ellas ese grupo yihadista –también denominado como Emirato Islámico. Aunque está bajo las órdenes del príncipe saudita Abdul Rahman –el hombre que pone el dinero– y del autoproclamado califa Ibrahim, Daesh ya cuenta en este momento con georgianos –todos miembros de los servicios secretos de Georgia– que fungen como sus principales oficiales y con algunos chinos de lengua turca. El ministro georgiano de Defensa incluso reconoció, antes de corregir esas declaraciones, la existencia en Georgia de campos de entrenamiento de yihadistas. Si Moscú y Pekín no se deciden pronto, tendrán que acabar enfrentando a Daesh en el Cáucaso, en el valle de Ferghana y en la región china de Xinjiang.

[1] Daesh es el acrónimo árabe del grupo yihadista inicialmente llamado Emirato o Estado Islámico en Irak y el Levante y actualmente conocido como Emirato Islámico. Nota de la Red Voltaire.

[2] «Trece años después del 11 de Septiembre, persiste la ceguera», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 12 de septiembre de 2014.

[3] John Dimitri Negroponte fue embajador de Estados Unidos en Honduras en los años 1980. Desde ese puesto «diplomático», Negroponte dirigió la guerra sucia contra el gobierno sandinista de Nicaragua, lo cual incluyó la creación, entrenamiento, armamento y financiamiento de las bandas de los llamados «Contras». En 2001, la administración de George W. Bush lo nombró embajador en la ONU, inmediatamente después de los atentados del 11 de septiembre. En abril de 2004, esa misma administración lo nombró embajador en Irak, a raíz de la invasión atlantista y del derrocamiento de Sadam Husein. Para más información sobre este tenebroso personaje, ver el documental en 3 partes El Embajador, del realizador noruego Erling Borgen, disponible en YouTube.

[4] «Revolución pacífica» sólo significaba que no se haría daño a los sunnitas.

[5] Al inicio de la crisis y la guerra contra Siria, el Hezbollah no estaba presente en ese país pero la República Árabe Siria respaldaba militarmente al Hezbollah en su lucha contra el agresor israelí. Por lo tanto, el objetivo de la operación atlantista no era sacar al Hezbollah de Siria sino poner fin al apoyo de Siria a la Resistencia libanesa.

RedVoltaire

¿Logrará Washington concretar la limpieza étnica en el norte de Siria?, por Thierry Meyssan

Posted in EEUU, Geopolítica, Irak, Israel, Occidente, Opinión, OTAN, Próximo Oriente, Siria, Terrorismo, Thierry Meyssan, Turquía on 15/10/2014 by athelvok

Lo que está sucediendo en Kobane y en los alrededores de esa ciudad siria, donde más de 300 000 kurdos de Siria corren el riesgo de ser exterminados por el Emirato Islámico, demuestra definitivamente el doble juego de la OTAN. Mientras el comandante en jefe de la coalición estadounidense dice luchar contra del Emirato Islámico, un país miembro de la OTAN –Turquía– garantiza ayuda militar y asistencia médica a esa organización yihadista, impide la huida de los civiles de Kobane y bloquea en territorio turco a los combatientes del PKK que quieren ayudarlos.

| Damasco (Siria) | 14 de octubre de 2014
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En el teatro antiguo, los espectadores conocían de antemano el trágico final de la obra que estaban viendo. Cegados por los dioses, los personajes traducían en actos lo que decían rechazar. Pero el coro revelaba a los espectadores los proyectos del Destino.

La tragedia que hoy se desarrolla en Kobane (en árabe, Ain al-Arab) fue escrita para tener como desenlace el genocidio anunciado de 300 000 kurdos de Siria. El Emirato Islámico ya controla varios barrios de la ciudad y numerosas localidades de sus alrededores y si el Ejército Árabe Sirio no logra romper las líneas de esa organización yihadista… los kurdos serán masacrados.

Los combatientes del PYG (partido autonomista kurdo que respalda la preservación de la República Árabe Siria) han asumido la defensa de la población kurda. Pero Turquía ha sellado su frontera, de manera que los civiles no pueden huir entrando en territorio turco ni los refuerzos del PKK (partido independentista kurdo en Turquía vinculado al PYG) tampoco pueden pasar la frontera turca para ayudar a la población kurda de Siria.

A la cabeza de los combatientes kurdos que se baten en Kobane está Mahmud Barkhodan y su segundo al mando es la combatiente Narin Afrine, cuyo verdadero nombre es Mayssa Abdo. La noticia de que una mujer funge como segundo al mando de los combatientes kurdos en Kobane sembró el pánico entre los hombres del Emirato Islámico, convencidos de que la muerte a manos de una mujer les cerraría las puertas del paraíso.

Ante la encarnizada resistencia de los kurdos sirios de Kobane, el Emirato Islámico ha trasladado a Siria el grueso de sus fuerzas.

Según nuestro análisis, ya publicado en estas columnas y ampliamente divulgado a través de numerosas emisiones de radio y televisión en América Latina, Rusia y en el mundo musulmán, el Emirato Islámico fue creado por Estados Unidos para realizar una limpieza étnica destinada a rediseñar la región. Cualquiera puede comprobar en este momento que las operaciones militares de Estados Unidos desmienten el discurso mediático de Washington, cuyas acciones están favoreciendo al Emirato Islámico en vez de dañarlo.

La coalición formada por Estados Unidos ha llevado a cabo 6 oleadas de bombardeos sobre Kobane. Pero no ha bombardeado nunca las posiciones del Emirato Islámico ni le ha causado bajas. Lo que sí está haciendo la coalición, más al sur y al oeste de Kobane, es mantener a raya a las fuerzas del Ejército Árabe Sirio, impidiéndoles abrir la brecha que salvaría a la población de esa región.

El gobierno regional del Kurdistán iraquí (proisraelí) mantiene desde hace tiempo graves divergencias con los kurdos de Siria y actualmente se niega a ayudarlos, pasividad que justifica afirmando que no tiene acceso directo al territorio sirio.

Por su parte, Turquía, país miembro de la OTAN, se niega a prestar ayuda a la población en peligro de ser masacrada y exige que los kurdos sirios renuncien antes a su estatus autonómico en Siria y que se unan a la guerra de la OTAN contra la República Árabe Siria y contra su presidente electo, Bachar al-Assad.

Según los combatientes del PYG, Turquía está haciendo diariamente entregas de armamento al Emirato Islámico y además acoge a los yihadistas heridos en los hospitales turcos mientras que el propio PYG encuentra enormes obstáculos para enviar sus heridos a Turquía y proporcionarles allí la atención médica que necesitan.

En Turquía, el grupúsculo islamista Hur Dava Partisi –queantes se hacía llamar “Hezbollah”, precisamente para confundirse con la Resistencia libanesa– ha entrado en guerra contra el PKK, partido kurdo mayoritario entre los kurdos de Turquía. El Huda-Par –que es el nombre abreviado del Hur Dava Partisi– cuenta con el apoyo encubierto del AKP del presidente turco Recep Tayyip Erdogan para luchar simultáneamente contra el independentismo kurdo y respaldar a la Hermandad Musulmana.

El 30 de agosto, un líder del Emirato Islámico llamado Hikmet y dos de sus guardaespaldas fueron abatidos por el PKK en Estambul, donde estaban residiendo invitados por el Huda-Par y bajo la protección de la policía turca.

En un texto enviado telefónicamente, el PKK instruyó a sus militantes para que procedan a la eliminación física de todos los miembros del Huda-Par, acusados de estar trabajando para el gobierno turco y ayudando al Emirato Islámico.

Haciendo una comparación con la masacre perpetrada en 1995 en la ciudad yugoslava de Srebrenica, el emisario especial de la ONU para Siria, Steffan de Mistura, estimó el 10 de octubre de 2014 que Turquía será responsable tanto de la posible caída de Kobane como en caso de que la población de esa ciudad sea víctima de un genocidio y exigió que Turquía abra su frontera, pedido que ha caído en oídos sordos.

El jefe de la coalición estadounidense, general John Allen, también exigió públicamente que Turquía abra su frontera y que impida que llegue a cometerse un genocidio contra los kurdos de Kobane. Pero el poco caso de Turquía a ese reclamo no parece haber dañado las relaciones de Washington con Ankara sino más bien todo lo contrario.

El nuevo ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, ha declarado que su país no intervendrá mientras la coalición formada por Estados Unidos no decida imponer una zona de exclusión aérea en el norte de Siria y adoptar como objetivo el derrocamiento de la República Árabe Siria.

Por el momento, el parlamento turco ha autorizado su gobierno a combatir tanto contra el Emirato Islámico como contra el PKK.

Al recibir en París a su nuevo homólogo turco, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, apoyó la idea de imponer una «zona de seguridad» en el norte de Siria, sin precisar exactamente lo que quería decir con ello, pero resaltando que estaba de acuerdo con Turquía.

Francia, otro país miembro de la OTAN, entrega armas directamente al gobierno regional separatista del Kurdistán iraquí, sin haber sido autorizado para ello por el gobierno central de Irak. Y ese gobierno regional del Kurdistán iraquí extendió su territorio en un 40% en un avance coordinado con la ofensiva del Emirato Islámico, que a su vez se apoderaba de la zona árabe sunnita iraquí. Durante los años anteriores, Francia había dado apoyo político al PKK turco (prosirio), pero el hecho es que está aportando ayuda militar al gobierno regional del Kurdistán iraquí (proisraelí).

En este momento, el espacio aéreo del norte de Siria está de hecho bajo control de la coalición encabezada por Estados Unidos. El Emirato Islámico dispone de aviones (varios MiG robados a Siria y algunos F-15 de los que se apoderó en Irak) pero cuenta con muy pocos pilotos y personal técnico capaces de utilizarlos. La creación de una zona de exclusión aérea bajo control de la OTAN en territorio sirio, aparte de ser una violación flagrante del derecho internacional, no tendría por lo tanto ninguna consecuencia para los combates que actualmente se desarrollan.

La idea de la crear una zona de exclusión aérea en Siria ha sido promovida por Israel, que ve en ella una manera de desmembrar ese país árabe, siguiendo el modelo que se aplicó en Irak de 1991 a 2003, favoreciendo al gobierno regional del actual Kurdistán iraquí. Pero la única comparación realmente válida es la que habría que hacer con la zona tapón impuesta en 1983, durante la guerra civil libanesa. En aquel entonces, la medida fue interpretada como una evidente recolonización del Líbano y acabó en fiasco, después de la eliminación física de 300 soldados estadounidenses y franceses.

En Turquía, el PKK intensifica las manifestaciones para obligar el gobierno de Erdogan a abrir nuevamente la frontera. La represión policial turca contra esas manifestaciones ya arroja un saldo de al menos 32 muertos.

Ahora, la única pregunta válida es saber cuánto tiempo más podrán resistir solos los kurdos sirios ante los yihadistas armados y financiados por Estados Unidos gracias al voto del Congreso estadounidense en su sesión secreta de enero de 2014. En otras palabras, ¿cuándo lograrán Estados Unidos y sus aliados que sus protegidos del Emirato Islámico terminen la limpieza étnica emprendida en el norte de Siria?

España, ¿el sustituto de Rusia para distribuir gas a Europa?, por Nazanín Armanian

Posted in África, Economía, EEUU, Estafa, Europa, Gas esquisto, Geopolítica, Irán, Israel, Occidente, Opinión, Rusia, Turquía, UE on 14/10/2014 by athelvok

14 oct 2014

La decisión del Gobierno español de autorizar el almacenaje del Gas Natural Licuado (GNL)  a las plantas regasificadoras, tirando de la Ley de Medidas Urgentes, y pretender convertir el país en el proveedor alternativo a Rusia para  Europa es más que  una reacción eufórica por haber sacado tajada de su excedente temporal de GNL, gracias a la caída de la demanda por la crisis económica.  “Mejorar la seguridad energética y prevenir  una posible crisis de combustible fósil” son intenciones secundarias de esta iniciativa si tenemos en cuenta el contexto en el que se ha tomado dicha decisión:

A nivel internacional, España así ejecuta las directrices dictadas por Washington, que bajo el pretexto de “reducir la dependencia gasística de Europa a Rusia”, trata de debilitar a Moscú como potencia mundial, aunque este propósito perjudique a millones de ciudadanos europeos y también rusos y desencadene más guerras. Madrid es consciente de que los principales beneficiarios de la “guerra del gas”  serán los promotores de la “Iniciativa Global de Gas de Esquisto” de EEUU, quienes buscan mercados para vender su combustible extraído de rocas. De hecho, España ya ha firmado contratos con varias empresas de Texas y Luisiana para la compra de este producto durante los próximos 25 años.

A nivel regional, España intenta ganar un peso estratégico ante los socios europeos convirtiéndose en la principal ruta de tránsito y distribución de gas, o lo que es lo mismo, convertirse en la Turquía del eje África-Europa. Quizás justamente por eso convendría a las autoridades estudiar bien los pros y los contras de jugar este papel. Los conflictos étnico-nacionales y regionales más de una vez han hecho volar los gaseoductos turcos, afectando al suministro de gas y petróleo de sus clientes. También le ha pasado factura su asociación estratégica con EEUU: durante la guerra entre Rusia y Georgia de 2008, Moscú puso nuevos controles sobre las importaciones turcas por haber permitido el paso de los barcos militares estadounidenses al Mar Negro para ayudar a los rebeldes chechenos, causándole importantes pérdidas económicas.

A nivel nacional, la red de regasificadoras españolas, que desde la crisis están trabajando con el 30% menos de su capacidad,  será de este modo “rescatada” con una sustancial inyección de subvenciones estatales y europeas, sin que el precio del gas baje para los consumidores pequeños. La Unión Europea  ha destinado 750 millones de euros para la construcción de las redes de la Interconexión Energética Europea.

Barreras en el camino

Sin embargo, y debido a una serie de variables, España difícilmente podrá sustituir a Rusia en el mercado europeo, ni siquiera será capaz de garantizar el suministro del 10% de los flujos de Rusia a Europa Occidental, o sea los 9.10 millones de metros cúbicos de gas al año que promete. Pues, al no ser productor de gas, dependería de la llegada del “Oro azul” de los siguientes países para llenar sus depósitos y revenderlo:

*EEUU: además del incierto futuro del uso del método contaminante del fracking para extraer gas esquisto, y a pesar de que las compañías españolas prometen recibir a partir de 2019  cerca de 1,5 millones de toneladas del GNL estadounidense al año, el fin de la ampliación del Canal de Panamá en 2016, permitirá a Washington  ofrecer su GNL a precios más altos a Asia (Japón, Corea, India, entre otros) y dejar en papel mojado sus contratos con los españoles.

*Argelia, el principal suministrador de gas a España, ha ido disminuyendo su producción año tras año. El proyecto firmado por Argelia, Nigeria y Níger en 2009 para la construcción del gaseoducto trans-sahariano —llamado NIGAL y con una extensión de 4000 km—, que transportaría el gas nigeriano atravesando la franja del Sahel y el desierto del Sáhara hasta llegar a la red de gasoductos transmediterráneos, se puso en marcha el año pasado y nadie sabe cuándo el gas podrá fluir por sus conductos.

Punto-y-seguido-mapa

Pero, ¿Nigeria no es el mismo país inseguro donde operan los terroristas de Buko Haram, los talibanes africanos? ¿O es que EEUU utilizó la campaña sensacionalista de rescate de las niñas secuestradas para enviar sus militares y crear una base de operaciones estratégicas en el principal productor de petróleo de alta calidad de África? Por cierto, las niñas siguen secuestradas (y violadas), aunque ya nadie piensa salvarlas:  AFRICOM, comando de EEUU para África, ha cumplido con su objetivo: podrá tener presencia en este país estratégico, realizar tareas como expulsar a China del mercado energético nigeriano y luchar contra las fuerzas progresistas nigerianas que denuncian las catástrofes medioambientales provocadas por las petroleras.

Argelia, además, padece una inestabilidad política crónica y es objetivo del terrorismo, los dos males que dificultan nuevas inversiones de las compañías  extranjeras. Ubicado en un entorno conflictivo (desde  Libia y Mali hasta Túnez) donde operan los grupos armados religiosos y los ejércitos occidentales, Argelia puede ser arrastrada a la guerra, tanto civil como regional. El reciente ataque de los islamistas a la planta gasista de In Amenas y Tiguenturin —cerca de la frontera libia—, en la que mataron a 43 de sus empleados, obligó a la petrolera noruega Statoil y la británica BP parar sus actividades durante meses.

*España tampoco podrá contar con las principales reservas mundiales de  gas como Irán (acorralado por Israel y EEUU, que le han impedido construir varios gaseoductos para suministrar gas a Europa o a Asia Oriental), Qatar (involucrado en las guerras de  Irak, Siria y Libia, y estando del lado de los terroristas), o Turkmenistán, que después de que China, Rusia e Irán en una jugada magistral compraran su gas para los próximos 25 años, han dejado el  gaseoducto Nabucco  —que iba a unir el Caspio a Europa— sin gas que transportar; por lo que España ni con las actuales necesidades de los clientes tendría un volumen suficiente del GNL para exportar.

A dichos problemas,  se añaden:

1. Los años que tardaría España en construir terminales de redistribución del gas tanto por tubería como el gas licuado por barco. Solo hay que mirar cómo los problemas entre España y Francia han retrasado la finalización del gasoducto Midcat.

2. La rentabilidad de la recarga —recoger el gas,  almacenarlo, y enviarlo—, y también para los clientes europeos del GNL, quienes para usarlo, deberán volver a convertirlo en gas “no líquido”.

3. Las respuestas de Moscú a esta “ofensa” ¿o alguien ha pensado que se quedaría con los brazos cruzados mirando cómo le quitan el pan y el poder? ¿Sabían que Rusia es el principal proveedor del uranio enriquecido de los 132 reactores nucleares europeos?

El suministro de energía, debe contar con una fuente diversificada, ser fiable y rentable.  De modo, que ante la dificultad de incrementar las fuentes alternativas de suministro, los clientes o deben bajar su nivel de consumo de energía fósil, o en  vez de complicarse la vida con costosos proyectos inviables o lanzarse a destructivas guerras para una nueva reconfiguración del mapa energético, fortalezcan las vías diplomáticas para resolver los problemas entre Estados y restablezcan el concepto de “convivencia pacífica” en las relaciones internacionales, si no quieren congelarse este invierno y los siguientes sin el gas ruso.

Público

Stratfor hace apología de la guerra, por Alfredo Jalife-Rahme

Posted in Alfredo Jalife-Rahme, China, EEUU, Geopolítica, Irak, Israel, Occidente, Opinión, OTAN, Rusia on 08/10/2014 by athelvok

 

Foto

El cuerpo del sargento Andrew T. Weathers, fallecido en acción en Afganistán, es recibido en la Base Dover de la Fuerza Aérea, el pasado 4 de octubre. Foto Ap

Robert Kaplan –miembro del Consejo de Política del Pentágono y anterior asesor del secretario de Defensa Robert Gates– emprende en Stratfor la apología de la guerra:¿Por qué la guerra es buena? (http://goo.gl/nJ51oQ).

Desde 2005, Kaplan –anterior soldado del ejército de Israel catapultado a principal analista de geopolítica del portal texano-israelí Stratfor– aboga por la guerra contra China: el escenario Kaplan (http://goo.gl/pSP2TU).

Hace dos años el ex soldado israelí Kaplan vaticinó la anarquía que viene en Colombia y Venezuela (http://goo.gl/znGtRu).

Un día antes de la apologética bélica de Stratfor/Kaplan, en forma coincidente, el locuaz subsecretario del Pentágono Robert Work amenazó con una guerra contra Rusia y China (http://goo.gl/86YdMQ) ante el muy influyente CFR (http://goo.gl/kxRXdx), donde sentenció que no recordaba ningún lugar en el que Estados Unidos no haya respondido militarmente, por lo que tampoco le preocupaba (sic) la tercera guerra mundial, ya que ambos países definitivamente creen que el actual orden mundial, según lo establecido en los recientes 70 años, debe cambiar.

El balcanizador de lo ajeno Kaplan sustenta su apología de la guerra en el polémico libro que saldrá mañana del historiador británico Ian Morris, de Cambridge, luego de la Universidad de Chicago y ahora de Stanford: ¡Guerra!, ¿para qué sirve?, conflicto y progreso de la civilización desde los primates hasta los robots (http://goo.gl/7y1pSm).

El controvertido Morris es un supremacista WASP (protestante blanco anglosajón) al que delata su libro muy sesgado de hace cuatro años Por qué Occidente reina… por ahora (http://goo.gl/tmdjkB ), que le valió elogios ditirámbicos de la revista neoliberal The Economist y una revisión supina del historiador también británico Niall Ferguson, panegirista de los banqueros esclavistas Rothschild y del financiero israelí-alemán Siegmund Warburg, cuyo banco familiar se inició en Venecia en el siglo XVI. La obra El mercader de Venecia del genial Shakespeare, donde brilla el repelente Shylock, fue escrita a finales del mismo siglo. ¿Shylock habrá sido una referencia a los Warburg?

Destaca en Morris/Kaplan/Stratfor la conectividad financierista bélica con la distorsión onanista de la historia.

La hermenéutica singular de Kaplan cita sin rubor a Morris: librando guerras, la gente ha creado más y mayores sociedades organizadas que han reducido el riesgo de que sus miembros mueran violentamente. Compara discrónicamente sin asepsia la Edad de Piedra, cuando existía un 20 por ciento de probabilidad de morir violentamente a manos de otros seres humanos, con el siglo XX –con todo y sus trincheras, aun con Hitler, Hiroshima, el terrorismo y una panoplia de guerras del Tercer Mundo (sic)–, cuando existe solamente (sic) 1% o 2% de probabilidad de morir violentamente.

Al sesgadísimo Kaplan se le pasan por alto todas las guerras de sus aliados Estados Unidos/Gran Bretaña (desde el siglo XVI)/Israel durante todo el siglo XX e inicios del siglo XXI, como también oculta la otra bomba atómica arrojada por Estados Unidos en Nagasaki y los infanticidios de Israel en Gaza.

A juicio de Morris, citado por su hermeneuta Kaplan, hay que agradecer a Estados Unidos y a su sociedad compleja y productiva, proveniente de la planificación de sus conflictos armados, ser el globocop: el policía mundial. Thanks a lot USA!

Lo interesante aquí no es desmenuzar la desinformación histórica, las distorsiones sofistas y las elucubraciones bizantinas de Morris/Kaplan, sino entender la intoxicación hollywoodense de Stratfor con el fin de preparar a las trasnacionales israelí-anglosajonas y a la muy ingenua opinión publica de Estados Unidos para una nueva guerra, quizá con la vieja fórmula de los banqueros Warburg/Rothschild (en orden cronológico dinástico) para prevalecer financieramente sobre el resto del mundo catalogado de inferior (ideología straussiana).

Los circuitos israelí-anglosajones desde los neoconservadores straussianos hasta la revista Commentary (fundada por American Jewish Committee) de Norman Podhoretz han anunciado ideológicamente desde hace 10 años la cuarta (¡supersic!) guerra mundial, antes de la detonación de la tercera (http://goo.gl/QA3n7s).

Kaplan abulta los sofismas de Morris, quien explora varios escenarios para las guerras futuras, desde las insurgencias de guerrillas, pasando por los guerreros robóticos hasta los misiles en el espacio y lo considera optimista (supersic!), creyendo que la humanidad, después de milenios de guerra, puede alcanzar un punto de culminación, en el que el número de humanos muertos por otros humanos continúa descendiendo dramáticamente (¡supersic!).

Vulgar sofisma de Morris propalado por Kaplan: ambos peroran sobre guerras futuras, pero con una disminución de muertes civiles, lo cual es totalmente mendaz y falaz en términos absolutos, más que en términos relativos, cuando no son comparables las poblaciones de la Edad Media ni sus estructuras con las del siglo XXI.

A diferencia de las guerras anteriores, hoy quienes menos mueren son los soldados en los frentes de batalla, cuando los civiles se convirtieron en la carne de cañón de los ejércitos de Estados Unidos/GB/Israel: desde Irak, pasando por Gaza (que naturalmente omite el ex soldado israelí Kaplan), hasta Afganistán.

Las muertes de los soldados invasores/ocupantes israelí-anglosajones han sido menores a los civiles autóctonos diezmados, sin contar la masiva destrucción económica y financiera ajena.

Avanza la seudocivilización israelí-anglosajona cuando Las guerras de Siria y Ucrania elevaron las cotizaciones de defensa de EU a niveles récord, según Richard Clough, de Bloomberg News (http://goo.gl/4mI497), a mi juicio, gracias a la bursatilización de la Yihad en las plazas financieristas de Wall Street y la City en Londres, donde brilla el quinteto bélico Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon, General Dynamics y Boeing.

El quinteto bélico de Estados Unidos recibió contratos federales el año pasado por 105 mil millones de dólares y se calcula una demanda de equipo y armas militares por otros 66 mil millones de dólares, gracias al montaje hollywoodense de los yihadistas del Estado Islámico, con quienes confesó haberse reunido el pugnaz cuan mendaz senador John McCain, en un memorable lapsus linguae freudiano a una televisora: el primer califa de la Yihad bélico-financierista (http://goo.gl/m2CRuO).

La tercera guerra mundial de Estados Unidos, que no le preocupa al subsecretario del Pentágono Robert Work, perturba a los aludidos Rusia y China, quienes también toman sus providencias.

Sergey Glazyev, consejero del presidente Putin, aborda La amenaza de guerra y la respuesta rusa (http://goo.gl/SSO27d).

Glazyev se enfoca en la crisis financierista del dólar y sus Shylocks emblemáticos, y propone crear una coalición de fuerzas sanas (sic) que aboguen por la estabilidad, una coalición global antiguerra con un plan positivo para arreglar la arquitectura internacional financiera y económica con principios de beneficios mutuos, equidad y respeto a la soberanía nacional.

¿Se podrá ejercer la soberanía ante un insaciable globocop: el nuevo leviatán?

LaJornada

Informe de Red Roja: Antes de que el material altamente inflamable acumulado empiece a arder y más allá de las elecciones, lo esencial es preparar el parto de lo nuevo

Posted in BRICS, China, Economía, Educación, EEUU, Estafa, Europa, Geopolítica, Irán, Israel, Manipulación, Occidente, Opinión, OTAN, Palestina, Próximo Oriente, Qatar, Rusia, Sanidad, Siria, Terrorismo, Ucrania, UE on 02/10/2014 by athelvok

Informe político de Red Roja (Octubre 2014)

 

I. El fin de las ilusiones. Una nueva recesión avanza, especialmente en las economías centrales.

La realidad vuelve a contradecir, esta vez con más intensidad que las precedentes, las previsiones de organismos internacionales (FMI, OCDE; Comisión Europea.. etc), de los gobiernos y de los gabinetes de análisis – convenientemente subvencionados – que anunciaban crecimientos sostenidos en las principales economías occidentales, y especialmente de las europeas, para 2014. Se hicieron profecías sobre un supuesto principio del fin de la crisis que carecían de cualquier fundamento, como Red Roja y cada vez más analistas serios vienen diciendo. Tales oráculos obedecían – y obedecen – a la ilusión de que transmitiendo “confianza a los mercados” éstos pudieran protagonizar el ansiado comienzo del despegue económico y a intentar vender el humo de que las políticas de ajustes, privatizaciones, recortes salariales y contrarreformas laborales sirven para impulsar el crecimiento y no sólo, como sucede, para aumentar el poder, el patrimonio y la renta de la plutocracia europea.

Esos vaticinios sistemáticamente equivocados, responden a objetivos centrales en el marco de la lucha de clases: impedir que la clase obrera sea consciente de las contradicciones irresolubles del capitalismo en crisis y que comprenda la inutilidad de sueños reformistas – con viejos o nuevos ropajes políticos – para así mantener encandilados a unos pueblos que cada vez están menos dispuestos a soportar la aniquilación de sus vidas.

Los avances en el PIB que se registraron en 2013 en la Tríada imperialista (EE.UU., UE y Japón) se debieron básicamente a la puesta en circulación de dinero público barato, prácticamente sin intereses, procedente de sus bancos centrales. Como señalan algunos analistas: los gobiernos de las grandes potencias “financian por decreto la marcha del capitalismo mundial”[i]. Inyectan grandes masas de dinero que no se invierten en la esfera productiva, poco rentable, y se emplean en la compra de bonos del tesoro a intereses mucho más altos, con lo que generan “buenas noticias”, porque el aumento de la demanda tiende a bajar la prima de riesgo.

Este “crecimiento” no sólo es absolutamente artificial y caduco, sino que contribuye a intensificar la superacumulación general de capital. Los bancos centrales están inoculando dinero a la economía para que no colapse y sustituyendo a la banca privada que no da créditos porque está ocupada en asegurar su liquidez y, sobre todo, porque no ve negocio alguno en hacerlo. No hay crecimiento productivo pero si grandes cantidades de dinero circulante, con lo que los negocios especulativos están asegurados y también cada vez más nuevas burbujas financieras.

Los datos económicos del primer semestre de 2014 han derribado todos los delirios.

La situación económica de la UE ha llevado a Paul Krugman (premio Nóbel de Economía 2008) a decir que “Europa huele a desesperación” y que sus condiciones son peores que en la Depresión de 1930. En 2013, el PIB de la UE tuvo un valor negativo del 0,2%. En 2014 tras un leve aumento del 0,2% en el primer trimestre cayó al 0% el segundo. El pronóstico era de un crecimiento del 1,2% para este año.

Los resultados de las principales economías de la zona euro son aún más demoledores:

  • Para Alemania, la “locomotora europea” los cálculos hablaban de un crecimiento en 2014 del 1,8%. La realidad es que creció un 0,8% en el primer trimestre y cayó a menos 0,2% en el segundo.
  • Francia tuvo un crecimiento 0 en los primeros trimestres de 2014. El Gobierno ha rebajado a la mitad sus perspectivas de crecimiento (del 1 al 0,5%) y ha anunciado que no cumplirá los objetivos de déficit en 2014, a pesar de mantener unos recortes del gasto público de 50.000 millones de euros.
  • Italia, que contrajo su crecimiento en 2013 en un 1,9%, cayó un 0,1% en el primer trimestre de 2014 y un 0,2% en el segundo, entrando en franca recesión. Los vaticinios de un crecimiento para 2014 de un 0,6% se han esfumado, así como el cumplimiento del objetivo de déficit del 2,6%, que se calcula que llegue al 3%. Las presiones de la Comisión Europea sobre el Gobierno Renzi arrecian señalando la urgencia de que acometa “reformas estructurales”, es decir, nuevas contrarreformas laborales y aún más drásticas reducciones del gasto público.

En conjunto, el desempleo en la Eurozona crece de forma continuada desde hace dos años y alcanza la cifra récord de 19,2 millones de personas, de las que casi la tercera parte son aportadas por el Estado español.

Fuera de la Eurozona, el crecimiento de Gran Bretaña empieza a tener signos de estancamiento tras registrar aumentos del 3,2% en tasa interanual. No obstante es la economía europea con mayores aumentos del PIB. Las cifras macroeconómicas, que -por ahora – preservan al Reino Unido de la caída en la recesión, ocultan el brutal aumento de las desigualdades sociales que, por cierto, es uno de los principales pilares del auge del independentismo en Escocia. Efectivamente, datos recientes dan cuenta de que cinco familias acumulan más riqueza que 12,6 millones de personas, mientras el 95% de la población ha visto reducidos sus ingresos en el 12% desde 2003 y millones se hunden en la miseria. De ahí que el crecimiento espectacular en los últimos dos años de las personas partidarias de la independencia – pese a no ser mayoría en el referéndum – esté directamente relacionado con la crisis y con la oposición a las políticas británicas de recortes y privatizaciones, especialmente en lo referente a la sanidad

El PIB de EE.UU. creció en 2013 un tímido 1,9% y mientras se pronosticaba un aumento para 2014 del 2,9%, lo que hizo fue retroceder en esa misma cantidad en el primer trimestre, mientras en el segundo avanzó un 1%.

El PIB de Japón, que preveía un crecimiento del 1,2% para este año, se ha desplomado cayendo un 7,1% en tasa interanual, mayor que el sufrido en 2011 con ocasión del terremoto y el tsunami. La producción industrial sufre el mayor retroceso desde hace tres años y, sobre todo, se desploma el consumo privado (menos 19,2%) tras un aumento en abril del IVA para intentar reducir su voluminosa deuda pública que alcanza los 7,29 billones de euros (el 245% de su PIB).

Así mismo el crecimiento económico de los BRICS se debilita a pesar de seguir en cifras positivas – excepto Brasil – reflejando el retroceso en la economía mundial. Destaca el crecimiento de China superior al 7% y el de India, más de un 4%. El crecimiento de Rusia se frena con aumentos del PIB entorno al 2%, mientras que Brasil acaba de entrar en recesión, tras dos caídas sucesivas en el primer y segundo trimestre de 2014 (-0,2 y -0,6%).

No obstante, lo más destacado en relación con estos países en el plano económico es la decisión de coordinar sus economías e independizarlas de los grandes centros de poder imperial como el Banco Mundial o el FMI. La reciente decisión de crear un Nuevo Banco de Desarrollo con una dotación de 100.000 millones de dólares es la última expresión de la pérdida de influencia económica del imperialismo estadounidense – y del europeo – y de la progresiva debilidad del dólar, así como de la decidida voluntad de los “países emergentes” de construir nuevos espacios de soberanía. El comienzo de las obras del gigantesco gasoducto ruso-chino “Fuerza de Siberia”, así como los recientes acuerdos entre ambas potencias para incrementar los intercambios en materia de telecomunicaciones y de alta tecnología y así disminuir su dependencia tecnológica de EE.UU., caminan en el mismo sentido.

En síntesis, las mayores economías mundiales, excepto China, tienen un crecimiento mínimo o están ya en franca depresión. Todo ello, insistimos, cuando hasta hace pocos meses se prometía el principio del fin de la crisis económica.

El pasado 4 de septiembre el BCE se ha visto obligado a adoptar el enésimo paquete de medidas como la bajada de tipos a ras de suelo (0,05%) o la subasta de liquidez para la banca privada por valor de 400.000 millones de euros, a cambio de compromisos de abrir el crédito. Confirmando lo que venimos diciendo, la demanda ha sido la mitad de la prevista, mientras el presidente del BCE anuncia que “el crecimiento en la UE ha perdido impulso”.

Como señalábamos al principio: financiación por decreto, añadiendo más capital al ya sobreacumulado para huir de la temida deflación e inyección de enormes masas de dinero a los bancos privados que continúan sin ofrecer crédito –más preocupadas por “demostrar liquidez” y salir airosos de una dura competencia interbancaria estatal e internacional que está lejos de haberse resuelto-; y, lo que es más grave, con unas empresas que siguen sin demandar ese crédito. En resumen, medidas monetarias que suponen una huida hacia adelante y que son, como decía el mismísimo Keynes, “la mejor medida del miedo en la economía”.

Patéticas contorsiones para intentar mantener la llama de la esperanza en unas masas proletarizadas, cada vez más desesperadas, que desde Grecia a los propios EE.UU, protagonizan estallidos que reflejan el ascenso de la tensión social.

En los países de la Eurozona, mientras, se extiende la percepción de que las políticas de los diferentes gobiernos son esencialmente las mismas, independientemente de su color político como muestran los ejemplos clamorosos de Francia y de Italia. El avance electoral de partidos fascistas es el resultado también de la persistente debilidad de la izquierda institucional. Su incapacidad para constituirse en referente político del creciente malestar social que pasa inevitablemente por defender programas que planteen el No Pago de la Deuda y la salida del Euro y de la UE, determinan que en el conjunto de Europa la siniestra sombra de las banderas fascistas esté cada vez más cerca.

II. Política internacional. Agudización de las contradicciones interimperialistas entre EE.UU/Alemania

La economía capitalista se desmorona, al tiempo que su lógica interna autodestructiva avanza imparable. El objetivo prioritario del aumento de beneficios en un escenario de crisis general sin salidas intensifica la lucha sin cuartel entre las grandes potencias por el incremento de la competitividad – que se nutre casi exclusivamente de la caída de los salarios y de las condiciones laborales – y del enfrentamiento feroz por conseguir materias primas baratas que refuerza el saqueo y la destrucción de países por la vía militar.

La confrontación entre los intereses de EE.UU y Alemania – hegemónica en la UE – como grandes potencias data de hace más de un siglo y no ha hecho más que intensificarse con la crisis.

EE.UU. avanza hacia la decadencia económica y la destrucción de los mínimos vitales en su propio territorio con un incremento notable de la agitación social, mientras el dólar ve cada vez más amenazado su liderazgo en las transacciones internacionales.

Al mismo tiempo se multiplican las intervenciones militares y los preparativos de confrontación a gran escala con Rusia y China.

Es así como en una enloquecida huida hacia delante para asegurar su hegemonía mundial de la única forma posible – la militar – se disparan los gastos en defensa, que a su vez comprometen el presupuesto público y engordan la mayor deuda del mundo. Las intervenciones militares de EE.UU que van asolando países uno tras otro, en realidad, no responden sólo a objetivos de saqueo de materias primas, sino a evitar que su principal competidor – Alemania – acceda a esos mercados.

Como venimos diciendo, EE.UU. tiene necesidad de desestabilizar la situación política internacional, incluida por supuesto la económica. Y sus objetivos políticos principales no son sólo debilitar a sus enemigos más reconocidos, sino impedir que sus aliados – la UE y especialmente Alemania – crezcan de forma autónoma aumentando así la pérdida de hegemonía estadounidense en la escena internacional incluso en su tradicional campo aliado.

Las tensiones en el seno de la OTAN por el reparto de las cargas son crecientes. La crisis galopante no permite a los estados de la UE aumentar sus gastos en defensa, al tiempo que los intereses confrontados les hacen reacios a acompañar a EE.UU. en sus aventuras militares[i]. Los bombardeos sobre el Estado Islámico para Iraq y Levante (EIIL), ejecutados por EE.UU. y sus lacayos árabes de Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes, con el apoyo puntual de Francia, es buen ejemplo de cómo los aliados de la OTAN miran para otro lado.

Ante el espectáculo de manipulación informativa con el que nos asedian, es preciso afirmar que la “guerra global” proclamada por EE.UU. contra el nuevo “enemigo número 1” -criatura a la que han contribuido a construir y armar, al tiempo que juega el papel de confuso banderín de enganche para una parte del sentimiento antiimperialista del complejo mosaico político árabe – es una cortina de humo.

En este sentido, apuntemos de momento (es un asunto pendiente de analizar con más detalle y precisión) que el ataque militar de EE.UU. y sus satélites árabes al EIIL en territorio sirio, que se anuncia largo, tiene como finalidad principal debilitar al Gobierno de Damasco. El objetivo es revertir la victoria gubernamental sobre “los rebeldes moderados”, también armados por la UE y EE.UU. y actualmente en franca desbandada. Así mismo, se trata de un paso más en la escalada de su enfrentamiento con Rusia, de la que dan cuenta las protestas de Moscú y Teherán ante esos bombardeos en Siria.

El caso de Irán es un caso paradigmático de la sorda confrontación interimperialista. Mientras EE.UU. e Israel apostaron por la destrucción de Irán mediante el bloqueo económico y estuvieron al borde de la intervención militar directa, importantes empresas alemanas apuestan decididamente por el incremento de las relaciones comerciales con el país persa. Alemania presiona para disminuir las sanciones, mientras la Cámara Alemana de Industria y Comercio calcula que, en ese escenario, las exportaciones podrían pasar rápidamente de los 1.850 millones de euros en 2013 a los 10.000 millones. Alemania habría ganado así a EE.UU. el importante mercado iraní, país con el que este último apenas tiene relaciones económicas desde 1979.

Alemania, al tiempo que tiene su economía mucho menos endeudada que la de EE.UU, mantiene status de segunda potencia exportadora mundial – desde 2010 por detrás de China – y confronta con los intereses geoestratégicos norteamericanos, que a su vez resultan imprescindibles para el imperialismo alemán.

Un ejemplo reciente es el caso de China. Mientras EE.UU. avanza en el cerco marítimo al gigante asiático, en el mes de julio Merkel – acompañada de directivos de Siemens, Volkswagen, Lufthansa, etc. firmó acuerdos comerciales por valor de varias decenas de miles de millones de euros y significativamente llegó a importantes acuerdos de colaboración sobre “ciberespionaje”.

Por su parte, la política europea del imperialismo alemán, desde Bismarck, ha centrado su estrategia de dominio en el debilitamiento y la división de las potencias próximas. Tras la caída de la URSS, Alemania es el único estado que se unifica, los demás se dividen; división directamente vinculada a la influencia de las fundaciones políticas alemanas, especialmente de la Fundación Friederick Ebert, vinculada al partido socialdemócrata.

Checoslovaquia fue dividida tras la ocupación nazi de 1938 y así permaneció hasta 1945. En 1993 la división se produjo “pacíficamente” tras una simple votación parlamentaria, tras la generosa financiación de los partidos políticos de la derecha nacionalista, especialmente en Eslovaquia.

La voladura de la República Federal de Yugoslavia fue menos “pacífica” como es bien sabido. Sólo recordar que Alemania y el Vaticano fueron los primeros estados en reconocer a la Croacia independiente y que ha sido ampliamente documentado el apoyo económico y militar alemán a los nazis croatas herederos de los “ustachis” y, en general el protagonismo teutón en la destrucción de Yugoslavia[ii].

Mención aparte merecen en esta escalada de tensión las presiones de EE.UU. sobre la UE para la adopción de sanciones contra Rusia, con el pretexto de Ucrania, y que ha sido calificada con acierto por James Petras de “sodomización”. Mientras EE.UU. instiga tanto las guerras económicas como la escalada militar -como ha sucedido en todos los grandes conflictos anteriores intereuropeos– gana la partida en varios sentidos: exhibe su hegemonía militar doblegando los intereses europeos y final y perversamente forzándolos a pedir “auxilio” –petición que puede escondernos las verdaderas diferencias de fondo- al tiempo que debilita a sus competidores económicos, especialmente a Alemania.

Los datos son concluyentes: “Las exportaciones industriales de Alemania a Rusia llegan a 36 mil millones de euros; hay 20 mil millones de euros en inversiones anuales; y más de 400.000 trabajadores alemanes están empleados en empresas que exportan a Rusia. Las ventas en algunos sectores se han reducido un 15% desde junio de 2014.[…] Las exportaciones alemanas de productos cárnicos a Rusia son el 21% de las realizadas a países fuera de la UE y el 15% en el sector de los lácteos[iii]”.

Y no se trata sólo de Alemania. Todas las economías de la UE se están viendo seriamente afectadas, mientras las sanciones adoptadas por Obama contra Rusia apenas tiene repercusión sobre la economía de EE.UU.

El enfrentamiento de intereses se ha exacerbado. Las medidas adoptadas por UE – y la correspondiente respuesta de Rusia – están cayendo como un boomerang sobre una UE, y especialmente sobre Alemania, que ve precipitarse con ellas la recesión a la que está abocada.

En este escenario y para no incurrir en errores vale la pena recordar que no hay ningún milagro alemán. Sus hasta ahora comparativamente buenos resultados económicos han sido expresión del incremento implacable de la explotación de su clase obrera[iv]. Sus aumentos de productividad han sido el resultado de duras contrarreformas laborales y de la entrada masiva de mano de obra cualificada y barata procedente de los países del Este. Como señala Costas Lapavitsas: “durante las dos últimas décadas, la economía más poderosa de la Eurozona ha generado los menores incrementos en los costes laborales nominales, mientras que sus trabajadores han perdido sistemáticamente parte de la producción. La Unión Económica y Monetaria ha supuesto un auténtico calvario para los trabajadores alemanes”[v]

El papel de la poderosa Federación Alemana de Sindicatos y de la CES – de la que forman parte UGT y CC.OO. – en la cooperación con la patronal en la destrucción de condiciones laborales y en el debilitamiento de la clase obrera ha sido determinante.

III. La resistencia popular del Donbass rompeolas de la lucha antifascista y antiimperialista[vi].

Es indudable el papel protagónico de la UE, dirigida por Alemania, en el golpe de Estado que instauró en Kiev un gobierno de oligarcas con participación directa de organizaciones fascistas en ministerios claves. La autodenominada “comunidad internacional” – financiando generosamente revoluciones de colores – perseguía la entrada de Ucrania en la UE, mientras se preparaba su incorporación de facto a la OTAN; todo ello con el doble objetivo de enfrentarla a Rusia y de controlar sus gaseoductos y oleoductos y sus yacimientos energéticos y mineros, situados sobre todo en el Este de Ucrania .

Con lo que no contaban era con la organización y la fuerza del pueblo de Donbáss estructurado en un frente antifascista y contrario a la integración en la UE y en la OTAN.

Las mentiras mediáticas construidas por EE.UU. acerca de una “invasión rusa” pretendían – al igual que sucedió con las “armas de destrucción masiva” de Iraq – allanar el camino a una intervención armada y ocultar que es el pueblo del este de Ucrania el protagonista de la brillantes derrotas infligidas al fascismo y a la plutocracia dispuesta a vender el país.

El frágil acuerdo de alto el fuego de primeros de septiembre refleja el progresivo fortalecimiento militar de la resistencia popular que, efectivamente, estaba adosando sobre el terreno considerables derrotas al régimen fascista de Kiev. Pero no podemos dejar de alertar de que las prisas de Putin por el acuerdo, justo cuando la Resistencia estaba avanzando, vienen a expresar además el miedo de la oligarquía rusa a un acelerado proceso de lucha de clases en el seno del movimiento popular de Novorossia. En este, si bien partía de posiciones políticas tan respetuosas con la propiedad privada como exigía el apoyo de determinados e influyentes oligarcas locales y que se reflejaron en la primera constitución, avanzan las posiciones que expresan también en el plano militar los intereses de la clase obrera que es la que nutre mayoritariamente las filas de la Resistencia.

Los más de dos mil muertos, las decenas de miles de heridos y sus pueblos arrasados exigen de las organizaciones coherentemente revolucionarias toda nuestra solidaridad internacionalista.

Red Roja, al tiempo que saluda calurosamente la presencia de brigadistas del estado español en Novorossia, se compromete a implicarse en el desarrollo y/o creación de Comités de Solidaridad con el Donbáss en todos los lugares posibles, desde los que ofrecer cauce al sentimiento antifascista profundamente arraigado en la juventud y a la solidaridad material con un pueblo en lucha y al que se le ha destruido todo.

IV. El Estado español.

IV.1. Mentiras macroeconómicas oficiales

El guión diseñado por el PP mediante el que pretende sostener la ilusión de una reactivación económica capaz de ir poco a poco resolviendo los gravísimos problemas que afectan a millones de personas hace aguas por todas partes.

La actualización del Programa de Estabilidad para 2014 – 2017[vii] destinado a la Comisión Europea y que contiene los escenarios macroeconómicos en los que se fundamentan los presupuestos de ingresos y de gastos de las Administraciones Públicas (AA.PP.) para ese periodo, fue aprobado en Consejo de Ministros el 27 de abril y su validez ha durado menos de 4 meses. Se hizo en base a unos datos de crecimiento en el conjunto de las principales economías – que si bien ya eran mínimos – se han venido abajo.

También se basaba en un crecimiento del PIB del Estado español (el 0,4% en el primer trimestre de 2014 y el 0,6% en el segundo) que en opinión de muchos expertos es producto de manipulaciones contables. Sobre estos mínimos aumentos se ha edificado todo un cuento de la lechera que va a desaparecer con toda probabilidad barrido por el hundimiento de las mayores economías de la UE, principales compradoras de los productos que exporta el estado español; a lo que hay que añadir los retrocesos de EE.UU. y Japón.

En el ámbito interno el escenario de la “recuperación” lo sitúa dicho Plan en “la creación de empleo, la mejora de expectativas tanto de consumidores como de empresas, la moderación de precios y salarios, la mejora gradual de condiciones financieras para hogares y sociedades tras el proceso de saneamiento financiero, y el mantenimiento de un fuerte dinamismo del sector exportador”[viii].

Los supuestos crecimientos previstos por el Gobierno para los mercados españoles de exportación, el sector sobre el que se depositaban las mayores esperanzas en el Programa de Estabilidad eran del 4% y del 5,3 % para 2014 y 2015 respectivamente. Los datos reales dan cuenta de crecimientos muy inferiores, el 0,5% en el primer semestre de 2014. Todo ello antes del impacto de las medidas restrictivas impuestas por Rusia como respuesta a las sanciones de la UE. Al respecto, aunque aún es difícil de valorar, sólo las empresas de alimentación calculan en más de 800 millones de euros las pérdidas directas e indirectas del sector. La quema de banderas de la UE por parte de agricultores aragoneses simboliza bien a quién se hace responsable del desastre.

Al final del Plan se analizan posibles “escenarios de riesgo” del que destacamos el relativo a los efectos – ya más que probables – de una caída del 4% en la demanda de exportación. En ese caso, la previsión es de una caída del PIB anual entre 2014 y 2017 del 0,4% y del empleo en los mismos porcentajes. Es decir la instalación indefinida en la recesión y aumento del paro.

Algo semejante ocurre con “la mejora gradual de las condiciones financieras”.

La tergiversación sistemática de los datos sobre el éxito que supone la bajada de los intereses de la Deuda por la disminución de la prima de riesgo oculta que la cuantía total pagada es mayor porque aumenta la cantidad total de deuda, que como es sabido, se espera que llegue al 100% del PIB a finales de este año. Se dice literalmente: “Los gastos destinados a la función “Deuda Pública” se incrementaron en 2014 un 43,4% de manera que su peso alcanza el 18,9% del PIB”[ix]. Es decir, en torno a los 200.000 millones de euros y muy cerca de la mitad del monto total de los Presupuestos Generales del Estado.

IV.2. Verdades vitales. El juego de trileros de la “creación de empleo”

La mentira más importante es que el paro está disminuyendo y se están creando puestos de trabajo. Este asunto es de capital importancia cuando, entre 2007 y 2013, el 55% del desempleo generado en toda la Eurozona (que desde hace dos años añade un récord a otro en cuanto a la destrucción de puestos de trabajo) se localiza en el Estado español.

La medida que utiliza la EPA (Encuesta de Población Activa) para considerar a una persona desempleada es que no haya trabajado al menos una hora al día la semana anterior y que esté buscando trabajo. Con estos criterios, que son un insulto a la inteligencia y a la vida del pueblo trabajador, la EPA del primer trimestre de 2014 reflejaba que casi dos millones de hogares tienen a todos sus miembros en paro, de los que la mitad tienen hijos menores a su cargo.

Es decir, si ha desistido de buscarlo o ha trabajado una hora en una semana, ya se considera que la persona está ocupada aunque – obviamente -sus ingresos no sirvan para atender sus necesidades mínimas de superviviencia.

Pero, aún con esos criterios, si se incluyera a las personas que ya no buscan porque no tienen esperanza alguna de conseguir trabajo, la cifra de parados sería de 7.013.678 personas y no de 5.622.860 como dice la EPA.

Pero, en cualquier caso, ¿es cierto que se crea empleo?. La respuesta rotunda es no. La medida real, cuando la precariedad es la regla, no debiera ser el número de contratos, sino el volumen total de horas trabajadas. En el segundo trimestre de 2014 el total de horas trabajadas ha caído un 0.7% interanual, lo que representa una reducción de 97.650 puestos de trabajo a tiempo completo (suponiendo que la jornada media es de 40 horas semanales). Este dato incontestable se refleja también la caída del número de horas cotizadas a la Seguridad Social en el mismo periodo que coexiste con el pregonado aumento del número de personas cotizantes. Por otra parte, el descenso del volumen total del tiempo de trabajo no es coherente con un aumento del PIB del 0,6% como el exhibido por el Gobierno, que sería el resultado de artificios contables, o como mucho, flor de un día.[x]

Los datos anteriores reflejan un crecimiento sin precedentes de los contratos a tiempo parcial que han alcanzado el máximo histórico del 15,8%con cerca de la cuarta parte del total de contratos por debajo de las 30 horas semanales (del 14,9% en 2008 se ha pasado al 22,85 en 2014). Y todo ello gracias a las sucesivas reformas laborales del PSOE y del PP.

Mientras tanto, se destruyen puestos de trabajo a tiempo completo, sobre todo de empleo público. Los datos son concluyentes: sólo el 6,43% de los diez millones y medio de contratos realizados en los 8 primeros meses de 2014 son indefinidos y de jornada completa. La destrucción de empleo público, según datos oficiales reflejados en el Programa citado, continúa con una “tasa media de caída anual del 5,6%”, con una reducción de alrededor de 400.000 asalariados públicos en el conjunto de las Administraciones Públicas del Estado.

Ese es el secreto del “milagro” de la creación de empleo con tasas mínimas de crecimiento económico: artilugios contables y millones de trabajadoras y trabajadores esclavos con salarios estrictamente de hambre.

Lo único cierto de los análisis del Gobierno es la continuada “moderación salarial” lograda con la ayuda inestimable de los “agentes sociales”. Mientras ha aumentado la tasa de productividad por ocupado en un 2,3% en el último año, el Coste Laboral Unitario (CLU) retrocedió en 2013 un 1,6%, que se añade al retroceso del 3% que sufrió en 2012. La causa de tales “éxitos” según el propio Gobierno son las sucesivas reformas laborales y en especial la que impuso el R.D. 3/2012 que permitió abaratar brutalmente los despidos, extender los contratos a tiempo parcial, disminuir salarios y aumentar la inaplicación de los convenios.

El resultado es que mientras que la masa salarial no ha dejado de reducirse cada año desde el inicio de la crisis (la caída de este valor entre 2008 y 2013 ha sido del 13.4% en términos nominales), el excedente bruto de explotación, ha ido creciendo en términos nominales desde el año 2011, hasta el punto de que en 2013 ya había recuperado el valor máximo histórico alcanzado en 2008[xi].

El gráfico que reproducimos, tomado de la revista Marxismo Crítico y que procede de Eurostat[xii] refleja el aumento brutal de las desigualdades sociales en el Estado español, precisamente desde el comienzo de la crisis que ha golpeado sobre todo a la clase trabajadora con menos ingresos.

Relación entre la parte del ingreso total percibido por el 20% con mayor renta (quintil superior) y el 20% con ingresos más bajos (quintil inferior). Años 2008-2012

La situación más lacerante es que cada vez más trabajadores y trabajadoras pierden la prestación por desempleo. Son el 42% de todos los parados, según datos oficiales. Por eso el Gobierno exhibe como un logro que el gasto en protección a las personas paradas haya disminuido en un 18,7% y la cuantía media por persona haya caído un 8%.

Bajo estas frías cifras se oculta el drama diario de la pobreza, los desahucios, la desnutrición infantil y las muertes evitables por insuficiencia de recursos sanitarios, etc. Todo ello se expresa en el espectacular aumento de la Tasa de Suicidio en el Estado español, +11,3% en 2012 sobre la Tasa de 2011, que es ya la primera causa de muerte en varones de entre 25 y 34 años, según los últimos datos ofrecidos por el INE[xiii].

Aún así mientras este Gobierno y los anteriores del PSOE, aprobaron una rebaja tras otra de las cotizaciones de la patronal y emplearon el dinero de la Seguridad Social para comprar Deuda Pública (24.651 millones de euros desde 2012) el ejecutivo de Rajoy proyecta reducir el gasto en el seguro de paro para 2015 en 6.000 millones de euros.

IV.3. Una nueva desfiscalización de las rentas del capital

El infame saqueo de la clase obrera para transferir lo robado a la burguesía realizado por gobiernos del PSOE y del PP desde principios de la década de los 90 se traduce en que la población asalariada soporte más del 80% de la carga fiscal. El 90% de la recaudación del IRPF procede de las rentas salariales, que son así mismo quienes soportan el IVA y demás impuestos sobre el consumo. Un dato resume el escándalo: la renta media declarada por la población asalariada y pensionista es de 19.265 euros y la que procede de “actividades económicas privadas” 8.137 euros.

Sobre el fraude fiscal de las grandes fortunas y los principales empresarios, la evasión masiva de capital a paraísos fiscales, las SICAV y todo el escándalo de la defraudación masiva de los más ricos, el Gobierno ha aprobado una nueva vuelta de tuerca en la desfiscalización de las rentas del capital. Lo hace, claro está, para “incentivar la creación de empleo”.

Llamamos la atención de que esta reciente reforma fiscal, que prevé una importante bajada de los ingresos por impuestos que gravan directamente la riqueza, se produce en un escenario de medidas férreas para la reducción del déficit y la deuda. En otras palabras, lo que dejan de pagar los más ricos, lo pagará sin duda alguna el pueblo trabajador en salarios, pensiones y gastos sociales.

Las nuevas medidas, junto a algunas migajas para las rentas más bajas de camuflaje, reducen los tipos máximos en el IRPF del 52% actual al 47% y los tipos nominales del Impuesto de Sociedades del 30 al 25%.

Por ambos conceptos se prevé una reducción de ingresos de 9.000 millones de euros en los próximos dos años. Por el contrario por el aumento del IVA se ingresarán más de 3.000 millones de euros en 2014 y solo por el incremento del IVA en los productos sanitarios del 10 al 21%, se prevé un aumento de la recaudación de 264 millones de euros en 2015.

IV.4. ¿Qué se quiere decir con privatizaciones?

No se trata sólo de las cifras descomunales de dinero público que vayan a parar a empresas privadas y que en el caso de la sanidad pública del Estado alcanza los 7.200 millones de euros anuales.

Lo más importante es que hay una política deliberada de destrucción de los sistemas sociales públicos para favorecer el negocio privado. Lo público y lo privado no son conceptos aislados. Constituyen un par dialéctico: la debilidad de uno es la fortaleza de otro. Y la mejor manera de desarrollar lo privado es conseguir que las decisiones políticas de las diferentes administraciones vayan dirigidas a financiarlo con fondos públicos y a degradar los servicios públicos.

Con palabras claras: el objetivo que persiguen las Administraciones Públicas es que los sistemas públicos ofrezcan peores servicios y más caros (los copagos sirven directamente a este objetivo) para favorecer la competencia privada.

Por ejemplo, según datos del último informe del Ministerio de Sanidad[xiv] la inversión pública cayó en 3.903 millones de euros desde 2009 a 2012. En este periodo el gasto en sanidad de las familias aumentó en 2.159 millones de euros (11,5%).

En diferentes apartados de la Actualización del Programa de Estabilidad 2014-2017 aparece un objetivo, definido en términos de la jerga económico administrativa para camuflar el objetivo de destrucción del sistema público a mayor gloria del negocio privado, que se define cómo “el esfuerzo por estabilizar la ratio sobre el PIB de la formación bruta de capital fijo pública, que ya había experimentado un notable retroceso en los últimos años, y que tan importante resulta como fuente de economías de escala y eficiencias en el sector privado”[xv]

IV.5. Datos oficiales sobre la transferencia de fondos públicos a manos privadas.

Finalmente, el Programa de Estabilidad que analizamos da cuenta de los “Pasivos contingentes”, es decir, de los avales concedidos por la Administración General del Estado a 31 de marzo de 2014. Aunque somos conscientes de que estos datos reflejan sólo una pequeña parte de la realidad de la Deuda Pública, los reproducimos por su evidente interés:

Plan de Acción concertada a países de la Zona Euro: 32.853 millones de euros

Fondo de Titulación del Déficit del Sistema Eléctrico: 22.504 millones de euros.

Emisiones de la Facilidad Europea de Estabilización Financiera: 34.668 millones de euros.

Fondos para Financiacion de PYMEs: 1.727 millones de euros.

Emisiones del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) 5.795 millones de euros.

Emisiones de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb)): 48.391 millones de euros.

Avales a entidades no clasificadas: 584 millones de euros.

Es decir la Deuda oficial reconocida por transferencia de dinero público al capital privado, asciende a 146.523 millones de euros[xvi]

IV.6. ¿Qué nos espera?

Con estas perspectivas tan halagüeñas de crecimiento que, supuestamente, deberían reflejarse en un aumento de los ingresos fiscales como consecuencia de una mayor actividad económica (el Gobierno prevé un crecimiento del 1,2 % del PIB en 2014 y un 1,8% en 2015) el Gobierno ha anunciado que va a reducir el gasto público en 2015 en un 3,2%, unos 32.000 millones de euros (equivalente aproximadamente la mitad del gasto sanitario público de todo el Estado.

Si el crecimiento es menor en 2014 y en 2015 (como es más que probable) y hay que cumplir a costa de lo que sea (de la sanidad, de la educación, del seguro de paro, de las pensiones, es decir, de nuestra vida) con los objetivos de reducción de déficit y de deuda, los recortes que se avecinan van a ser descomunales.

La aplicación de la Ley 2/2012[xvii] ha supuesto que seis CC.AA., Aragón, Castilla La Mancha, Navarra, Cataluña, Murcia y Valencia hayan debido presentar un Plan Económico y Financiero extraordinario para asegurar el cumplimiento de los objetivos de déficit y de deuda en 2014 y 1015, sobrepasados en 2013. Si no los alcanzan se pondrán en marcha las medidas coercitivas – multa por valor del 0,2% del PIB nominal de su territorio- previstas en el artículo 25 de la citada Ley e incluso la disolución de gobiernos municipales o autonómicos por incumplimiento de obligaciones constitucionales, que son las establecidas en el artículo 135 de la Constitución Española reformado por PP y PSOE en agosto de 2011.

Pero no hay que engañarse. Aún si las cosas fueran mejor y hubiera crecimiento económico de ninguna manera aumentaría el gasto público. Aquí hay que volver también al artº 135 de la CE, al TSCG y a la Ley 2/2012. Estas normas establecen que, bajo la amenaza de cuantiosas multas, todas las Administraciones Públicas deben destinar los dividendos obtenidos por el hipotético mayor crecimiento económico a la reducción de la deuda[xviii].

Para cerrar el círculo de la prioridad absoluta del pago de las deudas de las AA.PP. a la empresa privada, el 20 de diciembre de 2013 se aprobó la Ley Orgánica 9/2013[xix] que extiende las medidas previstas en la Ley 2/2012 al control de la deuda de las AA.PP. con proveedores. Si el pago de la deuda con empresas supera el máximo de 30 días, se ponen en marcha medidas que puedes llegar hasta la retención de recursos de las mismas. Es decir, el pago de la Deuda, el cumplimiento de los objetivos de déficit y, ahora, el pago a proveedores, se constituye en prioridad absoluta, por delante de la satisfacción de las necesidades de la población y del cumplimiento de las propias competencias asumidas por las AA.PP.

Los resultados son demoledores. Desde el 1 de enero de 2012 al 31 de diciembre de 2013 el conjunto de las CC.AA redujo el gasto público en sanidad y educación en más de 10.000 millones de euros. Sólo en 2013 las CC.AA redujeron el gasto público total en más de 7.000 millones de euros, de los que más de un tercio corresponden a disminuciones en el gasto de personal (reducción de salarios + reducción de personal).

Las medidas puestas en marcha por el Rel Decreto Ley 20/2012 de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y el fomento de la competitividad establecen “la reducción de las cuantías máximas de las prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar, una minoración de las cuantías correspondientes al Nivel Mínimo de protección garantizado y la demora hasta 2015 de la incorporación al Sistema de Dependencia de nuevos dependientes moderados”. En consecuencia se ha reducido el Presupuesto del IMSERSO en 2014 con respecto a 2013 en un 48,6%.

El crédito destinado a los subsidios por incapacidad temporal ha disminuido en un 16,3%. Las pensiones no contributivas de la Seguridad Social descienden un 12,5%[xx].

La lista es interminable, pero no acaba aquí. Esta prevista la reducción del consumo público desde 2014 a 1017 (menos 3% del PIB, 3.000 millones euros, el recorte en gasto de los asalariados públicos (menos 1,7% del PIB) y de otros consumos de las AA.PP. (1,2% del PIB), la reducción de prestaciones sociales (1,1 del PIB) o la ya mencionada disminución del gasto en prestaciones por desempleo en 6.000 millones de euros.

IV.7 “Las medidas van en la dirección correcta pero son insuficientes”.

Esa frasecita la repiten como loros los portavoces, ya sean del FMI, de la OCDE o de la UE. Vamos bien, pero hay que profundizar las reformas estructurales, léase más contrarreformas laborales, y las políticas de ajuste.

El Programa de Estabilidad que analizamos establece que “el consumo final de todas las AA. PP. se mantendrá en tasa negativas hasta 2017, en consonancia con la imprescindible corrección del déficit excesivo”[xxi].

En conjunto, la reducción prevista en el gasto por “protección social” es del 7,5% del PIB y la reducción del gasto en sanidad supondrá una disminución de su peso en el PIB del 13,2%.

¿Cómo prevén conseguirlo?

Como el citado programa anunciaba, el Consejo de Política Fiscal y Financiera trabaja ya sobre 255 medidas[xxii] que le han propuesto las diferentes Comunidades Autónomas, sobre todo para la reducción del gasto en sanidad y educación. No hace falta insistir en que el objetivo de tales medidas es cumplir con los objetivos de déficit y de deuda marcados por la UE.

Las medidas más importantes que se barajan, que sin ninguna duda los diferentes gobiernos están decididos a aplicar, y cuyos plazos sólo dependen de convocatorias electorales las relacionamos a continuación:

  1. SanidadCopago por asistencia a consulta médica y urgencias, por prótesis, transporte sanitario, medicamentos de uso hospitalario, por el hecho de hacer una receta, por “servicios de hostelería” en hospitales o por tratamientos hospitalarios de larga instancia. Incrementar la aportación del usuario, pensionistas y activos en el copago de medicamentos. Excluir la financiación de determinadas prestaciones hasta ahora consideradas básicas para todo el Estado. Supresión de las ayudas por consumo eléctrico en terapias domiciliarias (respiratorias, diálisis, etc). Alquiler instalaciones públicas a la privada, cobro por aparcamientos en hospitales.

Desgravación fiscal para quienes tengan aseguradoras privadas (curiosamente esta medida es un recorte…pero para los ingresos).

  1. Educación. Retrasar la edad de jubilación del profesorado. Incremento del número de alumnos por profesor en un 10%, cese de funcionarios docentes e interinos durante el verano, disminuir becas (dice “ajustar”) para comedor y libros, disminución ayudas a ayuntamientos para mantenimiento edificios escolares, grados de tres años, tasas universitarias ajustadas a equilibrio presupuestario (pago 100% del gasto).
  2. Medidas generales empleados públicos. Ampliación jornada laboral a 40 horas, eliminación días libre disposición, 24 y 31 de diciembre laborables, reducción pagas julio y septiembre, ..etc.

V. La única propuesta política posible: No Pagar su Deuda y salir del Euro y la UE

Hasta aquí una pálida muestra de en qué consisten las políticas de “austeridad”: saqueo de las masas proletarizadas para pagar con dinero público las deudas privadas socializadas. En definitiva, una enorme transferencia de rentas de la clase obrera a la burguesía. Ésta, insaciable – y mientras incrementa sin tasa el reparto de dividendos y los salarios astronómicos de sus directivos, exige cada vez más “moderación salarial”, bajar los impuestos que gravan el capital y el gasto en Seguridad Social de la patronal, “para crear empleo”.

Los abrumadores datos aquí reflejados revelan un hecho incontestable:es imposible cualquier mejora en las condiciones de vida y de trabajo que no pase por salir del Euro y de la UE.

Al mismo tiempo la exigencia de derogación de la Reforma Constitucional de 2011, del Tratado de Estabilidad de la Eurozona, y de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera 2/2012, permite establecer una línea de demarcación clara entre la izquierda y la derecha, independientemente del nombre de las siglas. Más aún, esa denuncia debe explicar con claridad la inutilidad de votar a cualquier opción política que no plantee claramente el No Pago de la Deuda y la consecuente salida de la Unión Monetaria y de la UE; porque dentro no hay margen de maniobra alguno y porque las medidas previstas en la Ley 2/2012 van destinadas a eliminar a cualquier fuerza política que cometa el “delito” de priorizar las políticas sociales por encima de cualquier otra partida de gasto.

Estas tres normas muestran con nitidez cuál es la política del capital y la de sus gobiernos – y la que pretende ocultar la izquierda pactista. Sin embargo sabemos que la aplicación práctica de las leyes, así como las sentencias de los tribunales, dependen de algo tan dinámico, como la correlación de fuerzas, en definitiva de la lucha de clases.

La lucha contra ambas leyes y la intensificación del combate contra la Constitución de 1978 arranca la máscara de capitalismo humanizado de la UE mostrando su feroz rostro imperialista y desvela la engañifa de la consigna de “la vuelta del Estado de Bienestar”. En definitiva permite, paso a paso y desde lo concreto, que cada vez más gente compruebe que no hay salida en el capitalismo y vayamos acumulando las fuerzas necesarias para destruirlo

VI. CONCLUSIÓN POLÍTICA: DE CRISIS Y ESTAFAS

(o cómo más bien la estafa acecha en las puertas de salida)

Decía Lenin que para los cambios revolucionarios no basta con que los de abajo no aguanten más, sino que los de arriba ya no puedan dominar como hasta entonces. Nos hemos atrevido a añadir: “y cuando los de abajo se dan cuenta de esas debilidades”. Mucho más en situaciones de crisis general tan profunda como hemos documentado.

1. La crisis general del capitalismo no es una estafa, sino una realidad que se amplía cada vez más.

Hablar de estafa da a entender que todo es producto de una maquinación del gobierno de turno. Atribuye así un dominio de la situación exagerado a quienes tenemos que derribar y alimenta la falta de confianza en las propias fuerzas, en la lucha que realmente hay que afrontar.

Lo cierto es que estamos ante una crisis sistémica e internacional, sin parangón, de largo alcance en el tiempo pasado… y en su persistencia futura. El “pánico en Europa” del que habla Krugman se debe a que la plutocracia no sabe, no ya cómo poner a andar la economía productiva, sino evitar su derrumbe. Sólo son capaces de adoptar medidas monetarias que según Keynes son el mejor indicador del miedo en la economía. No se trata de una estafa, sino de la mayor crisis que ha conocido el capitalismo, sin final previsible. Los anuncios de “salida de la crisis” disputan titulares con los de más “entradas”… Los datos de la UE y de las principales economías mundiales anuncian una tercera recesión.

2. Decadencia económica de EE.UU, incremento de la agresividad militar e intensificación de las contradicciones interimperialistas.

A la persistencia de los factores estrictamente macro-económicos que auguran que la crisis estructural del capitalismo no encuentra salida, se le suma un factor de primera magnitud en la escena internacional: la necesidad imperiosa de la primera potencia imperial de desestabilizar la situación mundial, incluso para no dejar que sus aliados de la Guerra Fría quieran ir por su cuenta y riesgo.

Cada vez se reconoce más que EEUU lleva décadas incendiando aquí y allá , incluso contra las prioridades de agenda euroalemanas, que no les van a la zaga en intenciones imperiales pero si que van con retraso en poder materializarlas sin que se les disloque su penosamente trabajado “euro-modelo expansionista”. La necesidad interna de EEUU de desestabilizar permanentemente se constituye así en factor de primer orden. Este país no busca tanto extender de forma clásica dominios económicos como mantenerse artificialmente como primer dominador con toda la cuota de parasitismo económico-financiero que ello conlleva a expensas, como decimos, de sus propios aliados. Y para eso sólo le queda salpicar de belicismo activo todo lo que pueda cocerse a su espalda en las relaciones internacionales. Pues bien, si los capitalistas no controlan sus propias crisis y estallidos estructurales, ¿qué decir de la validez de sus previsiones cuando todo se mezcla con una situación geoestratégica (literalmente) explosiva y otra vez con la guerra a las puertas mismas de la Unión Europea, en esta ocasión, con un contrincante ruso decididamente más duro de pelar que lo fue, por ejemplo, Serbia?

3. La resistencia popular armada cosecha victorias frente al imperialismo y al sionismo.

La estela de victorias que inició la resistencia libanesa en el verano de 2006 propinando al sionismo la primera derrota de manos árabes, ha tenido continuidad en Gaza y, últimamente en Ucrania. También el Gobierno sirio, con el apoyo de Hezbolah está arrinconando a un poderoso ejército mercenario, entrenado y armado por EE.UU, Gran bretaña y Francia, entre otros países de la UE.

Los recientes comunicados de Red Roja sobre Gaza[xxiii] y Ucrania[xxiv] reflejan la posición de la organización de respaldo inequívoco a la resistencia armada del pueblo que se levanta contra el imperialismo, el fascismo y el sionismo, más allá de la composición política de la misma, que en todo caso, es nítidamente antiimperialista.

Destacamos en este informe, no sólo la legitimidad de su lucha, sino su capacidad política y militar, que les ha permitido – frente a enemigos con armamento y ejércitos muchísimo más poderosos que son capaces de aniquilar a miles de personas de la población civil, destruir su moral de combate e infringirles serias derrotas.

4. Estado español: crisis política, estafas del reformismo e ilusiones electorales.

En el Estado español, además de las desastrosas consecuencias sobre el pueblo trabajador, la crisis se refleja con especial incidencia en el ámbito político, incluido el cuestionamiento a nivel de masas del propio poder. En este terreno las voluntades, y hasta el factor sorpresa, juegan un papel relativamente mayor. También las responsabilidades son superiores. Pues aquí que tenemos definidas las estafas políticas sobre las que hay que alertar en la brega por salir de verdad de esta crisis real.

Al fin y al cabo era lógico que esta crisis global tuviera una especial incidencia política en nuestro marco estatal. Pues tampoco hace tanto tiempo que se fraguó la Estafa (con mayúscula): la de la Transición. Una estafa que se hizo para principalmente cargarse lo que ha sido el último ciclo de movilización política de masas, en búsqueda de una verdadera ruptura democrática tras el agotamiento del franquismo. Hemos escrito suficientemente sobre todo lo que actualmente se está poniendo en solfa: la propia monarquía, el bipartidismo, y ya también el “Café para todos” de las autonomías, ese invento del suarismo para conculcar el anhelo histórico del derecho de autodeterminación.

Dentro del tinglado que montaron surgen fuertes disensiones y desconfianzas internas después de décadas de idilio. Nadie quiere perder los sillones y las parcelas de poder mafiosamente ganadas. A algunos se las dio en herencia casi genética el Dictador. Otros, más a la “izquierda”, en pago por cercenar la posibilidad de una verdadera ruptura democrática consiguieron puestos de alto nivel en consejos de administración y comisariados europeos. Hasta el “ala sindical”, por tanto pactismo antiobrero, obtuvo su recompensa en otros menestERES.

Pues bien, es la crisis la que también hace que se publique lo que se repartieron en secreto. De nuevo –como en tiempos de los GAL cuando los que venían del franquismo querían también gobernar la “democracia postfranquista”– surge no la corrupción (indisociable a todos ellos), sino el arma de la acusación de corrupción. Entonces lo hacían para ver quiéngobernaba Madrid. Ahora (caso Pujol) la sacan para ver hasta dónde gobierna Madrid. Por supuesto que, de nuevo, con el mejor Lenin, no vamos a lamentar que le saquen las vergüenzas al molt honorable.

Compartimos con nuestros compañeros y compañeras de clase en las naciones sin estado del Estado español que los límites de la degradación burguesa no conocen fronteras. Como tampoco “los recortes”. Pero no vamos a reírles la gracia a quienes conocían (y coprotagonizaban) desde hace treinta años estas prácticas nada honorables. Seguiremos reclamando con efecto retroactivo lo que negó la farsa de la Traisición: el derecho a la autodeterminación y a la independencia. Incluso sabemos que la persistencia en esa reivindicación obra a favor del objetivo prioritario de sacar a toda esta caterva del poder. Por eso el 11 de septiembre y el 9 de noviembre abans que res sabrem ser companys.

Ciertamente la crisis económica ha agotado a una Transición que venía viciada desde su origen. Pero, precisamente, si queremos neutralizar intentos de reeditar estafas y farsas, toca advertir que no habrá revolución verdadera en este país que se limite a superar aquella Transición por agotamiento y no por lo que de traición por parte de una izquierda político-sindical bien “apoltronada” ha supuesto. En cualquier caso, tanta es la convicción gubernamental del papel que en toda esta degradación ha jugado una crisis económica que ellos no controlan, que sueñan con que nos creamos que la crisis va quedando atrás y ello ayude a “recentrar” a una serie de sectores sociales “recortados” en la esperanza de que no pierdan la confianza en volver al redil del “bienestar y seguridad perdidos”. Y así es como desde hace meses andan en una estrategia comunicativa de hacer ver que no está lejos la salida del túnel.

En este contexto, y volviendo al “ruedo nacional”, cobran aún menos credibilidad las previsiones del Gobierno. En realidad, ni siquiera confía él mismo en que se le crea como necesita. De ahí que se preste raudo a legislar para su particular parcela de mafia política. Así, aceleran una ley electoral municipal que prolongue el poder de los suyos –incluso asumiendo el daño colateral de que los nacionalismos más enemigos salgan favorecidos– dando por descontado que por aquellos lares tienen poco futuro “partidista”. Calculan que la “unión a la izquierda”, demasiado llena de contradicciones organizativas internas y de poses varias, no está para coaliciones previas a las elecciones. Y al fin y al cabo, los del PP, con su apuesta de imposición dictatorial en cuestiones como “la catalana”, no son precisamente los que más daños electorales relativos van a recoger en ámbitos donde, como decimos, dan por descontada su condición de minoría. Resultado: para la periferia perdida, imposición del “interés de estado” por encima de derechos y elecciones en el mejor espíritu de la transición pactada; para el resto, ingeniería electoral para desterrar sorpresas que pudieran incluso deparar eventuales presiones populares que se tomasen en serio eso de que sí se puede cambiar las cosas. Sea como fuere, es importante aprender de la historia y en línea con lo que apuntábamos al principio, no pensar que lo tienen todo previsto y calculado.

Ya en lo que se refiere a la fase actual del ciclo popular de movilización que ha traído la crisis, partimos de que esta fase está muy modulada por la apuesta política electoral de una parte importante de la protesta social, que se concreta en Podemos. Cuando hablamos de parte importante, somos conscientes del peso político sobredimensionado que cobran lo que hemos dado en llamar “sectores intermedios” ante la ausencia de un movimiento obrero organizado y la incapacidad actual de la línea revolucionaria por el socialismo de liderar la “movilización anticrisis”.

En este escenario hemos establecido que la optimización de nuestra necesaria intervención no puede hacerse de forma inmediatista sin tener en cuenta las ulteriores batallas políticas que previsiblemente nos depararán la guerra social que el capitalismo ha declarado y considerando en todo momento, además, el contexto geoestratégico y la propia experiencia histórica.

Por ello alertamos contra las falsas salidas reformistas –aún más falsas si tenemos en cuenta la naturaleza de la crisis y la verdadera historia del “bienestar perdido”– y contra esas maneras falsas de salir, como la electoralista que pone todas las esperanzas en el voto. Y no lo hacemos de forma alegre y ligera por puro purismo ideológico. Tampoco lo haremos de forma esquemática y sectaria, analizando sólo a los actores en juego por la calidad y rigor de lo que dicen.

Bien sabemos que la crisis estructural capitalista nos llega cuando aún el movimiento revolucionario por el socialismo es tributario de su propia crisis histórica. Ello afecta al propio lenguaje y explica incluso que muchas personas de buena intención sueñen con emular (de forma mecánica y forzada, eso sí) procesos bolivarianos “alejados de la ortodoxia” que, al fin y al cabo, hasta enfrentan al yanqui desde “revoluciones ciudadanas y no de manual”.

En cualquier caso, nos importa más saber que la realidad es más “ortodoxa” de lo que parece. Y que la crisis es tan profunda que cualquier persistencia en exigir lo que antes se tenía, por nimio que parezca, es motivo de inestabilidad. El propio reformismo pierde así su base hasta el punto de que se ve obligado a vestirse de alas radicales para reivindicar lo que hasta ayer nuestro ciudadano-enemigo de clase tenía a bien concederle sin tanto aspaviento.

5. La intervención de la línea revolucionaria en el movimiento popular.

Ante tantas crisis, extrañas y propias, lo esencial es intervenir claramente desde nuestra independencia de clase, pero teniendo en cuenta que la clara ausencia de nuestra clase como sujeto autónomo nos hace resaltar la importancia que hoy toma la propia práctica de la lucha como fuente de experiencia para unas masas que buscan un tanto desordenadamente la salida. En este sentido, comprobamos crecientemente cómo a partir de la asunción de la línea de demarcación del No Pago de la Deuda se abren camino la necesidad imperiosa de la salida de las instituciones euroalemanas y hasta la expropiación bancaria. Y, en pura lógica, mucha gente vota convencida de que “no bastará votar para botarlos”.

Ante la persistencia de la crisis y de la movilización (en cualquiera de sus aspectos) es de prever una degradación del propio sistema político y una fuerte tendencia a una fascistización de hecho del mismo en un escenario de antagonización de las luchas y de agresión imperialista. Máxime, cuando vivimos prácticamente en el centro del mismo sistema, con una crisis que es internacional y unos estados viejos que no dudarán en actuar de forma “anticuada y ortodoxa”, de manual si se quiere, sin respeto de fronteras ni legalidades. Y lo harán con mayor impunidad en la medida en que remarquen que nuestra resistenciade clase organizada sea menor. Y ésta será más débil cuanto mayor sea nuestra ilusión ciudadanista, hija de una revolución democrático burguesa, esta sí, realmente anticuada y decimonónica que hace tiempo que la burguesía respeta menos que nadie.

Acompañaremos las experiencias de lucha de la gente sin esconder nuestras convicciones revolucionarias, que, desde luego, no consisten en recitar frases revolucionarias, sino en intervenir en la realidad tal como es, claro, pero estableciendo lemas y consignas que impulsen y eleven las luchas de masas en su camino de toma y mantenimiento revolucionarios del poder. Ello implica necesariamente contribuir en el presente a crear un poder popular concreto que vaya estableciendo solidaridades ytomando la solución por su mano ante los problemas más acuciantes de la gente.

Partimos de la base de que la organización y la unidad es la única fuerza que el pueblo trabajador puede oponer a estas salvajes políticas que, sin duda, este Gobierno o los que vengan van a intentar aplicar. Es preciso insistir en lo que cada vez más gente intuye: Echar a este Gobierno es necesario, pero no suficiente. Cualquier otro, del color que sea, se verá constreñido a llevarlas a cabo por una Unión Europea que representa férreamente a los intereses de la gran banca alemana y española.

El fortalecimiento y la ampliación de la lucha popular necesita la creación de Comités de poder popular de barrio y de pueblo en los que estén presentes organizaciones de jóvenes, la lucha contra los desahucios, contra la privatización de la sanidad y la educación, asociaciones de vecinos, etc.

En ellos debe conjugarse la más amplia democracia con la eficacia y la capacidad de organizar y dirigir las movilizaciones.

Todas las luchas concretas, por parciales que sean, son importantes y pueden – como en Gamonal – ir mucho más allá de la reivindicación inicial y plantear el tema del poder del pueblo. La nueva lucha que el barrio burgalés ha iniciado otra vez revela el incremento en el nivel de conciencia y de organización conseguido. Para ello es vital que todo colectivo en lucha cuente con la participación y la solidaridad del resto.

En el plano político el No al pago de la Deuda, la salida del Euro y de la UE son objetivos generales imprescindiblespara que las luchas parciales se integren en un combate común y sin el cual cualquier reivindicación carece de credibilidad. Las Marchas de la Dignidad han señalado el camino.

 


[ii] Uno de los trabajos más documentados y rigurosos sobre la materia es: “El juego de la mentira. Las grandes potencias, Yugoslavia, la OTAN y las próximas guerras” – Michel Collon 1998

[iv] En cuanto a la evolución de los salarios reales desde el año 2000, Alemania ocupa uno de los últimos lugares en el UE.http://library.fes.de/pdf-files/id-moe/09326.pdf

 

[v] Lapavitsas, Cosatas (2013). Crisis en la Eurozona. Capitán Swing. Pag 33

 

[vi] Una reciente valoración política de la situación en Ucrania puede consultarse en:http://redroja.net/index.php/comunicados/2549-los-llaman-prorrusos-son-antifascistas

[viii] Programa de Estabilidad. Pag. 20

[ix] Programa de Estabilidad. Pág. 59

[x] http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia-social/epa-empleo-y-marihuana/20140902093631106745.html

[xi] Por excedente bruto de explotación se entiende, a grandes rasgos, como la porción de los ingresos derivados de la producción que se obtiene por el factor “capital”.

[xii] http://www.economiacritica.net/?p=3389

[xiii] http://www.alansaludmental.com/2014/02/03/suicidios-espa%C3%B1a-estad%C3%ADsticas-ine-2014/

[xiv] http://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/sisInfSanSNS/pdf/SCSprincipalesResultados.pdf

[xv] .Programa de estabilidad. Pág 41

[xvi] Programa de estabilidad, Pag, 84

[xviii] Ley Orgánica 2/2012 de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Artículo 32.https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2012-5730

[xx] Programa de Estabilidad. Pág 37

[xxi] Programa de Estabilidad. Pág. 23

[xxiv] http://redroja.net/index.php/comunicados/2549-los-llaman-prorrusos-son-antifascistas

Insurgente

Vasos Comunicantes

De cómo unas cosas tienen relación con otras.