Archive for the Enfermedad Category

La epidemia de Ebola

Posted in África, Enfermedad, Historia on 24/10/2014 by athelvok

| 23 de octubre de 2014

El virus de la enfermedad conocida como Ébola fue descubierto en 1976 en el norte de Zaire, cerca de un río que lleva ese nombre. En aquel momento la epidemia mató 280 personas y luego desapareció.

Al parecer, ciertos murciélagos son portadores sanos de esta enfermedad y pueden contaminar tanto a cierto tipo de monos como a los hombres. La transmisión también puede producirse entre portadores humanos a través de la sangre, de la leche materna, de las heces fecales o del vómito e incluso al entrar en contacto con la saliva de un enfermo en estado avanzado. No parece hasta ahora que esta enfermedad pueda transmitirse por vía aérea.

La mortalidad entre los enfermos de ébola es sólo de un 20%. Pero puede dispararse hasta el 90% si los pacientes no reciben una rehidratación correcta o no reciben las transfusiones necesarias, como generalmente sucede en Guinea, Liberia y Sierra Leona. De ahí la importancia de la ayuda que pueden aportar las ONGs, como Médicos Sin Fronteras, o Estados como Cuba.

En los años 1980, el régimen del apartheid entonces imperante en Sudáfrica encargó al doctor Wouter Basson la realización de investigaciones sobre una serie de gérmenes patógenos que al parecer podían ser modificados para que sólo mataran personas de piel negra (Project Coast). Entre esos gérmenes se hallaba el virus del ébola.

En 1988, el ministro de Salud de Zimbabue, Dr. Timothy Stamps, acusó a Sudáfrica de haber realizado, en el marco de su guerra biológica, experimentos con el ébola y con el virus conocido como Marburg a lo largo del río Zambeze.

En 1992, Shoko Ashara, líder la secta Aum Shinrikyo, viajó a Zaire para recoger allí muestras del virus del ébola.

Aparentemente, el doctor Basson destruyó en 1994 los cultivos del virus del ébola que utilizaba en sus investigaciones. Pero lo hizo sin verificación.

El test recomendado por la OMS (Organización Mundial de la Salud) para determinar si un paciente está contaminado con el virus del ébola no verifica si el virus está presente en la sangre del paciente sino que sólo comprueba que sus síntomas coinciden con los síntomas que provoca el virus. El resultado es que un gran número de personas han sido erróneamente consideradas enfermas.

Desde 1976, se han registrado en África unas 30 epidemias de Ébola. Pero ninguna había alcanzado hasta ahora el nivel de la registrada en 1976 (280 víctimas).

Sin embargo, la epidemia surgida este año en África occidental ha matado cerca de 5 000 personas en 10 meses, cifra que está lejos de ser impresionante en comparación con la cantidad de muertes que provocan otras enfermedades, aunque puede calificarse de pandemia.

En septiembre de 2014, Estados Unidos decidió aportar al África occidental una ayuda de carácter masivo contra el Ébola [1]

El 14 de octubre de 2014, al término de una videoconferencia, Barack Obama, Francois Hollande, Angela Merkel, Matteo Renzi y David Cameron calificaron el Ébola como «la más grave urgencia sanitaria de los últimos años».

Lo que ha hecho hasta ahora Estados Unidos es crear un sitio web titulado «Fighting Ébola: A Grand Challenge for Development». Con el pretexto de desplegar material sanitario, el Pentágono envió al oeste de África más de 4 000 soldados del AfriCom, lo cual es sin dudas muy conveniente para los intereses políticos y económicos de Estados Unidos en la región pero no será de mucho efecto contra la enfermedad.

Mientras tanto, Cuba ha enviado más de 500 médicos, enfermeros y técnicos de la salud, lo cual constituye muy ampliamente el mayor esfuerzo realizado hasta ahora por un Estado para aportar ayuda a la población afectada por el virus.

[1] «Ébola, el Pentágono se instala en África», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia), Red Voltaire, 23 de septiembre de 2014.

RedVoltaire

A las heroínas y a los héroes de lo cotidiano: a nuestros trabajadores sanitarios, por Sara Porras

Posted in Enfermedad, Estafa, Opinión, Política, Sanidad, Sociedad on 12/10/2014 by athelvok

12 oct 2014

Sara Porras Sánchez
Coordinadora de Mujeres de IU Comunidad de Madrid @sara_en_madrid

¿Se imaginan Uds. que en su centro de trabajo tuvieran que enfrentarse a una enfermedad contagiosa que, según las personas expertas, tiene una mortalidad de entre el 60 y el 90%? ¿Se imaginan que para hacerlo no tuvieran la formación suficiente ni los medios adecuados? A esto es a lo que se están enfrentando las mujeres y hombres que trabajan en el Hospital Carlos III de Madrid. Un centro amenazado y en proceso de desmantelamiento que en poco tiempo ha sufrido el azote constante de los recortes, visto cómo se han cerrado salas y servicios, entre otras las habitaciones de presión negativa – utilizadas para tratar las enfermedades infecciosas- y que justo hoy, el Presidente – no electo- de la Comunidad de Madrid oficializa su desmantelamiento.

Madrid tiene el terrible honor de ser la primera ciudad europea en la que se registra un contagio de ébola. No fue suficiente para las autoridades del Ministerio de Sanidad que en reiteradas ocasiones se advirtiese de que los hospitales madrileños no cumplían con las medidas necesarias para atender éste tipo de enfermedades. La megalomanía de una Ministra, con problemas para diferenciar entre un coche de gama normal o uno de gama alta, se antepuso ante cualquier otra consideración, incluidas las de la OMS que exige que el nivel de protección de seguridad del hospital sea P4, mientras que el Hospital Carlos III sólo posee el nivel de seguridad P3. La gestión que siguió a este primer contagio fue asimismo vergonzosa, siendo denunciada por las trabajadoras y trabajadores de sanidad la falta de medios, de recursos, de formación y de medidas de protección suficientes.

Hemos visto en muchos de los telediarios – a excepción del de las televisiones públicas- trajes absolutamente deficientes que aislaban las extremidades con cinta aislante, hemos sabido también que no se cumplieron los protocolos en la supervisión de los sanitarios al desvestirse, elemento obligatorio para evitar errores que pongan en riesgo la vida de las personas responsables de cuidar de nuestra salud.

A pesar de los reiterados fallos, de la ausencia de protocolos y equipos suficientes para hacer frente a esta terrible crisis sanitaria, el gobierno del Partido Popular y sus voceros han tenido la ominosa desfachatez de pretender culpar a la auxiliar de enfermería que, recordamos, se presentó voluntaria para atender al religioso repatriado. Cualquier país normal, cualquier gobierno decente, habría puesto en marcha un dispositivo para informar puntualmente a la población sobre la gestión que se hace para evitar riesgos. Cualquier país normal, cualquier gobierno decente habría exigido responsabilidades políticas por la ineptitud de una gestión que ha puesto en riesgo la vida de sus ciudadanos. No nos confundamos, si ahora Teresa está luchando por su vida es consecuencia directa de las decisiones políticas del gobierno, no es una plaga divina, no es algo inevitable.

Las heroínas y los héroes de lo cotidiana, aquellos que se enfrenta día a día a la enfermedad y a la muerte y la transforman en vida están dando hoy, como siempre, un ejemplo de dignidad y de valor. Nuestras trabajadoras sanitarias son, sin duda, una de las mejores muestras de la importancia de los servicios públicos en nuestro país. Por eso no vamos a permitir que se culpe a los trabajadores en un estado en el que si se accidenta el Alvia es culpa del maquinista, si se estrella el avión es culpa del piloto o si descarrila el metro de Valencia es responsabilidad de sus trabajadores. Aquellas que se levantan día a día y cumplen con su deber aun sabiendo que al hacerlo ponen su vida en riesgo es un reflejo de todas las personas dignas que se merecen un gobierno mejor. Que se merecen unas responsables públicas que estén a su altura y que no se merecen a una oligarquía política que no tiene ningún aprecio por su población y que se han enriquecido durante años a costa de nuestro empobrecimiento.

Ojalá cuando se escriba la historia, a estos años los llamen los años del saqueo porque eso significará que las gentes dignas de este país recuperaron el gobierno. La diferencia entre la vida y la muerte son unos servicios públicos que en vez de atendernos por el tamaño de nuestra cuenta corriente, nos atiendan por las necesidades que tenemos. La salud es un problema del conjunto de la población, no se puede tener una sociedad sana sino se garantiza la atención sanitaria de calidad a todas y a todos. Hace mucho que los de arriba decidieron que antes de cualquier otra consideración lo primero era garantizar sus propios intereses, por eso es el momento de ganar. Es el momento de construir una democracia en la que las mayorías sociales decidamos cómo queremos vivir y no un régimen en el que si algo falla no dudará en echarnos la culpa a nosotras.

Hoy Teresa lucha por su vida mientras cientos y miles de trabajadoras y trabajadores sanitarios continúan día a día haciendo su trabajo, cumpliendo con su deber, salvando nuestras vidas y garantizando nuestro bienestar. Ésa es la España que nos merecemos, la de las personas honradas, sin tarjetas black  y con decencia y esa es la España que debemos reconstruir.

A mi padre, enfermero incansable, que me inculcó el amor por el servicio público y que me enseñó que no hay justicia posible si no tenemos garantizado el derecho a la salud para todas y todos.

Público

¿Quién se beneficia del brote de ébola?

Posted in África, Economía, Enfermedad, Manipulación on 05/10/2014 by athelvok

Publicado: 5 oct 2014 | 2:55 GMTÚltima actualización: 5 oct 2014 | 2:55 GMT

El brote de ébola ha causado una serie de perturbaciones en el campo económico e industrial, pero, no obstante, hay algunos que logran beneficiarse de esa enfermedad que sigue cobrándose vidas en África y de manera casi testimonial en otros países.

Los índices bursátiles estadounidenses siguen cayendo debido a los temores que provocó la información sobre el primer caso confirmado del virus del Ébola en el país, publicó la revista ‘Forbes’. Las aerolíneas British Airways, Emirates, Air France, Asky Airlines y Arik Air introdujeron restricciones a la entrada y salida de sus aviones de los países con más casos confirmados de ébola.

Esta medida afectó a las acciones de las compañías de transporte: el índice de aviación NYSE ARCA Airline perdió un 3%, mientras que el índice de transporte de Dow Jones cayó en un 2,5%. Además, el índice de volatilidad, que refleja el nivel de preocupaciones en el mercado, creció más de un 5% este jueves.

Numerosas empresas reducen activamente sus actividades en África debido al brote del virus. En particular, la petrolera estadounidense ExxonMobil ha pospuesto sus planes de perforar en alta mar en Liberia. Las compañías China Union y Arcelor Mittal han suspendido, por su parte, la extracción de mineral de hierro en Liberia y Sierra Leona.

Ganancias en medio del dolor

No obstante, las compañías farmacéuticas que están desarrollando una vacuna contra el virus están entre los que se benefician de la propagación del ébola. En particular, las acciones de la empresa farmacéutica canadiense Tekmira Parmaceuticals se dispararon un 27,7% este 1 de octubre. La semana pasada, la compañía anunció que está trabajando en una vacuna especial destinada a neutralizar el brote actual.

Otras compañías farmacéuticas también registraron el aumento de sus acciones, entre ellas BioCryst Pharmaceuticals (aumento de un 11%), Newlink Genetics (aumento de un 13%) y Sarepta Therapeutics (aumento de un 7%). Las grandes empresas farmacéuticas del mundo, incluida GlaxoSmithKline, también se unieron al desarrollo de una vacuna contra el ébola. El precio de sus acciones se incrementó en un 1,1%, y ahora alcanza los 46,49 dólares.

Tiendas en línea también registran una cierta mejora en sus negocios en el país africano más poblado, Nigeria. Por ejemplo, la cantidad de ventas de la tienda Jumia se ha triplicado, ya que muchos ciudadanos del país tratan de evitar las aglomeraciones en los mercados y compran productos necesarios en línea, escribió la revista ‘The Economist’.

El precio de las acciones del fabricante de ropa de protección Lakeland Industries (LAGO) también ha aumentado en un 30% desde el inicio del brote de ébola en África Occidental, publica ‘El Huffington Post’.

La empresa malasia de guantes de goma Top Glove ha registrado un crecimiento significativo en la demanda de sus productos. Sus acciones han escalado un 10% desde mediados del año.

La crisis del ébola también conduce a las especulaciones en el mercado de futuros del cacao y provoca el aumento rápido de su precio. Según ‘The Wall Street Journal’, Costa de Marfil, que tiene fronteras con Liberia y Guinea, y su vecina Ghana proporcionan el 60% de la producción mundial del cacao. La posible entrada del virus en estos países podría provocar el colapso de la producción del producto.

Según las estadísticas oficiales de la Organización Mundial de Salud, el número total de casos de ébola en África Occidental se estima en 7.178, 3.338 de ellos resultaron mortales.

RT

La mayor montaña tóxica de Europa

Posted in Enfermedad, Medio ambiente, Sociedad, Uncategorized on 14/08/2014 by athelvok

Parecer ser que hay otra razón de más para observar que cualquier organismo administrativo está enquistado y hermetizado ante las reclamaciones de los ciudadanos. En este caso, la emisión y concentración de residuos tóxicos cerca de la ciudad de Huelva. Los órganos responsables se desentienden de todo tipo de atenciones y los controles de seguridad brillan por su ausencia. El resultado es la contaminación de la región y el aumento de casos de enfermos de cáncer.

Devra Davis, epidemióloga: “Los teléfonos móviles se deben tener lejos del cuerpo”

Posted in Enfermedad, Tecnología on 31/05/2014 by athelvok

Antes de comenzar su conferencia, Devra Davis, una de las expertas en prevención del cáncer más reconocidas en el mundo, sostiene un juguete para bebés en sus manos. Es un rasca encías que en la mitad tiene un espacio rectangular en el que encaja perfecto un iPhone.

“¿Para qué necesita un bebé un sonajero en el que pueda llevar su celular? ¿A qué extremos estamos llegando y cómo estamos exponiendo a nuestros niños”, cuestiona.

Davis es una de las científicas que más ha investigado la radiación de los teléfonos celulares y su efecto en la salud. Es doctora en ciencias de la Universidad de Chicago y posdoctora en epidemiología en la Universidad Johns Hopkins. Actualmente da clases en el Instituto de Cáncer de la Universidad de Pittsburg (EE. UU.).

En su reciente libro Disconnect, reconocido por la revista Time como una de sus mejores publicaciones, ofrece evidencia científica sobre los efectos de la radiación de los celulares en las células cerebrales.

Por ejemplo, argumenta que las personas que usan celular por más de 30 minutos al día, en promedio, durante 10 años, tienen un riesgo doble o más alto de contraer cáncer en el cerebro.

También sostiene que niños y jóvenes son los más afectados, debido a que las ondas de telecomunicación se absorben más durante el desarrollo cerebral. La revista IEEE Transactions on Microwave Theory and Techniques comprobó cómo en niños de 5 y 10 años la absorción es más profunda que en adultos.

Estudios realizados por la Escuela de Asuntos Ambientales de la Universidad de Bloomington (EE. UU.) y la Universidad de Campinas (Brasil) han compilado investigaciones que relacionan las radiaciones de baja frecuencia con daños oxidativos en las células, publicados en la revista Oxidants and Antioxidants in Medical Science.

“No tenemos pruebas definitivas de riesgo en relación a muertes, como los tenemos con el tabaco, pero debemos hacer algo por prevenir desde ya a la sociedad”, afirma.

En 2011, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) clasificó las radiaciones electromagnéticas de los teléfonos celulares como posiblemente cancerígenas para los humanos, basada en un aumento del gliobastoma (tipo de cáncer maligno de cerebro).

Sin embargo, otros estudios como el del Instituto de Epidemiología de Copenhague en ese mismo año, que incluyó a 350 mil personas mayores de 30 años, entre las que había usuarios de móviles y otras que nunca habían tenido acceso a los celulares, concluyó que no existe conexión entre las radiaciones y algún tipo de cáncer, según se publicó en la revista British Medical Journal.

En conversación con EL TIEMPO, la investigadora explica cómo actualmente la industria de telecomunicaciones afronta esta polémica y cómo la clave no está en dejar de usar celulares sino en alejarlos del cuerpo. “La distancia es tu amiga”, enfatiza.

¿Son o no nocivos los celulares para la salud?

No hay evidencia científica definitiva de que lo sean o no. Pero he trabajado por más de 35 años en investigación. Esperamos demasiado para actuar en contra del tabaco, del asbesto, de la terapia de reparación de hormonas.

Se demoraron mucho tiempo logrando que las ratas o los perros fumaran para probar que el tabaco sí producía cáncer de pulmón, aun cuando se sabía desde el siglo XIX que era un causante.

Hoy, la mayoría del mundo está usando celulares, en especial los niños, y no hay estándares para su uso. Por eso, mi posición es que aunque no tenemos pruebas definitivas de riesgo en relación a estadísticas de mortalidad, como los tenemos con el tabaco, hay que empezar a prevenir.

Nuestra civilización ha madurado y se ha hecho más sofisticada, como para dejar de insistir en que los muertos son la única prueba que debe existir.

Pero entonces, en relación con los celulares, ¿qué pruebas existen?

En el caso de los celulares sí tenemos evidencia de peligro. Cada estudio que se ha hecho, bien diseñado, con grupos de personas que han utilizado los celulares con frecuencia durante los últimos 10 años o más, y que lo han comparado con gente que no lo ha hecho, han encontrado que hay un riesgo doble o más alto de contraer gliobastoma, incluso cuando el uso ha sido moderado: solo de media hora al día en promedio durante una década. Es algo común, lo que consumen hoy la mayoría de personas.

También tenemos evidencia científica en cultivos de células. Si tomas las células neuronales de un cerebro inmaduro, realmente son muy sensibles a este tipo de radiación; si tomas linfocitos maduros, que son células más viejas, no responden de la misma manera.

Específicamente, ¿cómo afecta la radiación de los celulares a las células del cuerpo?

Hay que ser claros: la radiación ionizante directamente daña los nucleotipos que mantienen al ADN junto, porque rompe estos vínculos. Aunque la radiación de los celulares no hace esto de esa manera, sí causa daño porque interfiere en la resonancia de la célula y debilita las membranas, lo que perturba la regulación de las células.

¿Con qué enfermedades se relaciona la radiación de los celulares?

Se ha encontrado que los hombres que usan teléfonos celulares de 2 a 4 horas al día tienen un 30 por ciento menos de espermatozoides que los que no los usan. Se ha demostrado que aumenta el cáncer de cerebro; también, un tumor en la zona del oído conocido como neuroma acústico, y además se relaciona con un raro tumor en la mejilla conocido como tumor de la parótida. En Israel, uno de cada cinco casos de esta enfermedad se presenta en personas de menos de 20 años.

¿Por qué a esta edad?, ¿cuál es la población más afectada por la radiación de los celulares?

El cerebro en desarrollo absorbe más radiación que el que ya está maduro. Estudios hechos por la industria demuestran mayor absorción de la radiación electromagnética en niños de 5 años, en comparación con los de 10 o un adulto. El doctor Om. P. Gandhi, quien realizó esta investigación, dejó de recibir patrocinio para sus proyectos tras la publicación de esta. Hacemos esfuerzos por cuidar el desarrollo cerebral en los niños; les damos cinturones de seguridad, cascos para cuando montan bicicleta… y jamás les daríamos un trago de whisky o un cigarrillo; ¿entonces, por qué les damos un celular cuando tenemos evidencia? En 2011, la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró la radiación de los celulares una posible causa cancerígena en la misma categoría que el DDT, uno de los plaguicidas más usados en el mundo para el control de mosquitos.

Entonces, según su visión, no se deben usar celulares. ¿O cómo debe ser el uso?

Yo no le estoy diciendo a la gente que no use celulares. Los celulares pueden salvar vidas y han mejorado nuestra habilidad para responder a las emergencias. Pero el 90% de la banda ancha en el mundo lo está utilizando el 10% de la población, y la están empleando para juegos, pornografía y videos. Desde el punto de vista de la industria, es una gran respuesta de consumo, pero tenemos que preguntarnos si esto es realmente lo que necesitamos hacer: ¿es necesario tener al lado de las ventanas de nuestro cuarto una gran antena para que todo el mundo pueda bajar una película? Por ejemplo, en Suiza es imposible vender un celular si no viene con auriculares; lo mismo, en Israel. Los audífonos reducen la exposición. El concepto es simple: la distancia es tu amigo. Sin importar qué tipo de celular que se tenga, no se debe portar en los bolsillos.

En Colombia el debate se concentra en la ubicación de las antenas, más que en el uso de los celulares. ¿Qué efecto tienen estas en la salud?

No es cuestión de que se ubiquen o no las antenas, sino que necesitamos que sean mejor diseñadas. Tendrían que haber más, pero más pequeñas y menos potentes. Por ejemplo, el gobierno Suizo y la industria telefónica, que tiene altos estándares de calidad, tienen de 100 a 1.000 antenas menos que Colombia. El software y el hardware tienen que estar de la mejor calidad y de la forma más segura. Actualmente así no se construyen. El gran problema es la ignorancia.

¿Cuáles son los obstáculos para hacer masiva esta información?

Yo he publicado casi 200 artículos científicos al respecto y 11 libros técnicos, pero no hice ninguna diferencia. Si vamos a cambiar la salud pública, hay que prevenir el cáncer; tenemos que parar de debatir si tenemos o no las pruebas suficientes y empezar a tomar pasos para disminuir nuestra posición. La razón por la que no tenemos casi progreso es porque la gente es ignorante, y mi trabajo es transferir este tema que me tomó siete años comprender. Las personas que instalan esas torres no saben nada de salud; lo que ellos quieren hacer es lograr que la señal sea la más fuerte de todas y hacerse más ricos.

Usted compara los efectos de las tabacaleras con los del sector de telecomunicaciones. ¿Qué opina de los esfuerzos de esta industria?

Creo que esta industria está dividida. Hay quienes me hablan y toman nota de mis advertencias; otros no. Yo doy conferencias en Stanford, en Sillicon Valley, y me pregunto por qué ellos, que son los grandes de la tecnología, no les dan celulares a sus hijos y los envían a las escuelas Waldorf, donde no tienen contacto con los computadores hasta que cumplen 12 años, y por qué no tienen ningún problema en hacer dinero a costa de otros niños.

¿Usted utiliza el celular?

Cuando empecé a escribir de este tema tenía tres. Andaba como un vaquero con dos en cada bolsillo. Era muy entusiasta con las tecnologías, y todavía lo soy. Utilizo celular, pero ahora mi equipo está en mi bolso en modo avión, excepto cuando quiero llamar a alguien. Yo reclamo mi espacio.

Insurgente

Congreso de EU devela las sustancias químicas cancerígenas y contaminantes del fracking, por Jalife-Rahme

Posted in Alfredo Jalife-Rahme, EEUU, Enfermedad, Fracking, Gas esquisto, Medio ambiente, Opinión on 07/05/2014 by athelvok

 

Alfredo Jalife-Rahme
Foto

Protesta contra el fracking ante el Parlamento rumano, en Bucarest, el mes pasado. Foto Reuters

Todo el complejo industrial petrolero/gasero de Estados Unidos se ha volcado en una colosal promoción publicitaria sobre los supuestos efectos benéficos del fracking, susceptible de convertir a ese país en la nueva Arabia Saudita energética del siglo XXI.

La reciente publicación bimestral de Foreign Affairs (mayo/junio 2014), portavoz del muy influyente Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), adopta sin tapujos al polémico fracking como la nueva arma letal energética/geoestratégica de Estados Unidos.

La crítica al tóxico fracking –fracturación hidráulica para extraer grandes cantidades de shale gas (esquisto/lutitas/grisú/pizarra) con inyección masiva de agua y de sustancias químicas secretas– ha provenido primordialmente del sector científico (geólogos, sismólogos, químicos, etcétera), la cual ha quedado confinada al ámbito académico de sus insignes publicaciones, desde la revista Science hasta Proceedings of the National Academy of Sciences , que pecan por carecer de una adecuada difusión en los multimedia controlados por los plutocráticos intereses petroleros/gaseros de Estados Unidos.

La crítica al ominoso fracking ha abarcado la producción de sismos –que niega absurdamente la entreguista Comisión Nacional (sic) de Hidrocarburos del “México neoliberal itamita” controlado por Estados Unidos–, el agotamiento y la contaminación del agua (en medio de la peor sequía de Estados Unidos en los recientes 100 años) y la exacerbación del calentamiento global por la masiva emisión de metano.

Sólo falta(ba) la identificación de la secreta centena de sustancias químicas inyectadas con el agua.

Con un retardo de tres años permea desde la cúpula del Congreso de Estados Unidos el primer reporte sobre un inventario nacional de sustancias químicas usadas por las empresas del fracking.

El punto nodal del desconocimiento de la identidad de las misteriosas sustancias químicas del fracking fue elucidado por un reporte del Comité de Energía y Comercio del Partido Demócrata en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

El comité de marras coloca en la picota la “seguridad (¡supersic!) del fracking”, combinada con el secreto (¡supersic!) sobre las sustancias químicas usadas con los fluidos: “entre 2005 y 2009, las 14 principales empresas de fracking de Estados Unidos usaron más de 2 mil 500 productos que contenían 750 compuestos, de los cuales más de 650 contenían químicos conocidos como carcinógenos (¡supersic!) humanos o enlistados como peligrosos contaminantes de la atmósfera”.

¿Cómo ha de estar la ominosa situación ahora, cinco años después?

El comité fustiga que gran parte de las sustancias químicas pueden ocasionar un riesgo severo a la salud de los humanos o al medio ambiente.

Las trasnacionales petroleras/gaseras como Halliburton y Schlumberger usan productos del fracking que contienen 29 sustancias químicas con tres características: 1) son conocidas como carcinógenos humanos; 2) están reguladas bajo la Enmienda del Agua Potable Segura (SDWA, por sus siglas en inglés) debido a sus riesgos a la salud humana, y 3) están enlistadas como contaminantes de la atmósfera bajo la Enmienda del Aire Puro.

Resulta que en el referido lapso las empresas del fracking usaron 95 productos que contienen 13 diferentes carcinógenos, que incluyen naftaleno, benceno y acrilamida.

Las empresas usaron el mayor volumen de fluidos conteniendo uno o más carcinógenos en Texas, Colorado y Oklahoma.

Tanto Texas como Nuevo México son fronteras con el “México neoliberal itamita”, que ha adoptado al fracking sin miramientos a la salud pública de los ciudadanos de Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua y Sonora, ante la pusilanimidad de sus anodinos gobernadores, secuestrados por el presupuesto federal.

La amplia mayoría de las sustancias químicas supuestamente reguladas por SDWA fueron compuestos conocidos como BTEX: benceno, tolueno, xileno y etilbenceno.

Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, la Agencia Internacional para Investigación del Cáncer y la Agencia de Protección (sic) Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), el benceno es un carcinógeno humano, mientras que la exposición crónica (sic) al tolueno, etilbenceno o xilenos puede también dañar el sistema nervioso central, el hígado y los riñones. ¡Uf!

Las trasnacionales del fracking inyectaron más de 30 millones de galones de combustible diésel o fluidos de fracturación hidráulica que contienen combustible diésel en los yacimientos de 19 estados, cuando en su reporte de 2004 la EPA había sentenciado que “el uso de combustible diésel en los líquidos del fracking constituye la mayor (¡supersic!) amenaza a las fuentes subterráneas de agua potable”, ya que contiene constituyentes tóxicos que incluyen los componentes BTEX.

En el mismo lapso se usaron 595 productos conteniendo 24 diferentes contaminantes de la atmósfera, en los que resaltan el fluoruro de hidrógeno, el plomo y el metanol.

El fluoruro de hidrógeno es altamente corrosivo y es un veneno (sic) sistémico que puede llegar a ser fatal.

El plomo es un metal pesado particularmente dañino al desarrollo neurológico de los niños; además, puede ocasionar problemas de salud en los adultos, que incluyen problemas reproductivos, hipertensión y trastornos nerviosos.

El tóxico metanol es un contaminante de la atmósfera que “ha aparecido más frecuentemente en los productos del fracking”.

Una aberración radica en que “varios componentes químicos de los líquidos de fracking usados por las empresas” fueron listados como secretos comerciales o de propiedad.

Por cierto, el comité de marras solicitó a las trasnacionales del fracking la divulgación y transparencia de sus productos para informar sobre su propiedad/secreto comercial y salieron con una excusa pueril al “carecer de la información de la propiedad de los productos por haber sido comprados ‘fuera de los estantes’ de los proveedores”. Sin comentarios.

Los congresistas dedujeron que “parecía que las empresas del fracking inyectan líquidos que contienen sustancias químicas desconocidas (¡supersic!) de las cuales pudieran tener conocimiento limitado (¡supersic!) sobre los riesgos potenciales a la salud humana y al medio ambiente”. ¿Gozan de patente neoliberal de corso texano?

El perturbador reporte resulta paradójicamente didáctico para los aprendices de brujo, como el “México neoliberal itamita”, que desean experimentar el espejismo de la seudo revolución energética del siglo XXI fraguada por la polémica extracción del shale gas –a mi juicio, una vulgar burbuja financierista de Wall Street–, que atenta contra la biosfera: el espacio donde cohabitan todos los seres vivientes de la creación.

Hasta aquí cualquier país interesado en la salud pública de sus ciudadanos hubiera detenido el tóxico fracking, en espera de sopesar integralmente su costo-beneficio. En bioética, esta actitud prudente es avalada por el principio de precaución.

LaJornada

Fracking: un pozo sin fondo

Posted in Enfermedad, Fracking, Gas esquisto, Medio ambiente on 25/04/2014 by athelvok

Colectivo

Viernes 25 de abril de 2014

[El debate sobre los riesgos sanitarios y medioambientales de nuevas tecnologías de riesgo está cobrando creciente importancia. De entre ellos uno de los importantes, incluido en el propio Estado español, es el referido a la de la fractura hidráulica de gran volumen o “fracking” para obtener combustibles fósiles. A continuación se recoge la presentación de un interesesante informe sobre el tema y se da el enlace para acceder al documento completo]

Un importante acuerdo comercial que se está negociando actualmente entre la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos (EE UU) amenaza la capacidad de los Gobiernos para proteger a las comunidades, a los ciudadanos y las ciudadanas, y el ambiente de nuevas tecnologías de riesgo como el fracking.

La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP en inglés) abarca un gran abanico de temas y sectores, entre los cuales la seguridad alimentaria, los productos transgénicos, los productos químicos tóxicos, los combustibles altamente contaminantes y la protección de datos. Las conversaciones amenazan con mermar o erosionar salvaguardias acordadas democráticamente y establecidas para proteger el ambiente y las personas en beneficio de las ganancias de las grandes empresas.

Las negociaciones favorecerán muy probablemente la protección de las inversiones corporativas por encima de la protección de la ciudadanía y el ambiente, y permitirán que las compañías exijan una indemnización cuando las decisiones de un Gobierno afecten a sus ganancias. Esto podría beneficiar a las compañías que buscan explotar recursos naturales mediante tecnologías peligrosas y cuyas actividades puedan verse afectadas por regulaciones en materia de ambiente o salud.

El fracking –o fractura hidráulica de gran volumen– se utiliza para extraer combustibles fósiles no convencionales de difícil acceso, como gas y el petróleo de esquisto, el gas de arenas compactas y el metano en vetas de carbón. El fracking incrementará la disponibilidad de suministros de gas, confinándonos a la dependencia de combustibles fósiles durante varias décadas.

Cada vez son más las pruebas de los enormes riesgos e impactos sanitarios y ambientales del fracking y esto está generando una extensa oposición pública entre las comunidades, tanto en la UE como en los EE UU.

Este dossier informativo analiza cómo la TTIP podría limitar la capacidad de los Gobiernos para regular el desarrollo y la expansión del fracking. En sus páginas se arguye que la TTIP podría socavar las medidas de los Gobiernos para luchar contra el cambio climático y proteger a la ciudadanía; podría expandir el fracking al acabar con la capacidad de los Gobiernos para controlar la exportación de gas natural y podría significar que los Estados se vean obligados a pagar a las corporaciones cantidades astronómicas en concepto de indemnización por “beneficios perdidos”raíz de la adopción de regulaciones. Finalmente, insta a la UE y los EE UU a excluir los derechos de solución de controversias inversor-Estado de este acuerdo y de otros acuerdos comerciales en fase de preparación, como el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA en inglés) entre la UE y Canadá.

04/2014

El dossier informativo completo está disponible en:

www.tni.org/sites/www.tni.org/files/download/ttip-isds-fracking-briefinges.pdf

Los autores son: Natacha Cingotti (Amigos de la Tierra Europa), Pia Eberhardt (Corporate Europe Observatory), Timothé Feodoroff (Transnational Institute), Antoine Simon (Amigos de la Tierra Europa), Ilana Solomon (Sierra Club). Con la colaboración de: Maxime Combes(ATTAC Francia), Paul de Clerck (Amigos de la Tierra Europa), Peter Fuchs (Powershift), Pietje Vervest (Transnational Institute).

VientoSur

Vasos Comunicantes

De cómo unas cosas tienen relación con otras.