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Informe de Red Roja: Antes de que el material altamente inflamable acumulado empiece a arder y más allá de las elecciones, lo esencial es preparar el parto de lo nuevo

Posted in BRICS, China, Economía, Educación, EEUU, Estafa, Europa, Geopolítica, Irán, Israel, Manipulación, Occidente, Opinión, OTAN, Palestina, Próximo Oriente, Qatar, Rusia, Sanidad, Siria, Terrorismo, Ucrania, UE on 02/10/2014 by athelvok

Informe político de Red Roja (Octubre 2014)

 

I. El fin de las ilusiones. Una nueva recesión avanza, especialmente en las economías centrales.

La realidad vuelve a contradecir, esta vez con más intensidad que las precedentes, las previsiones de organismos internacionales (FMI, OCDE; Comisión Europea.. etc), de los gobiernos y de los gabinetes de análisis – convenientemente subvencionados – que anunciaban crecimientos sostenidos en las principales economías occidentales, y especialmente de las europeas, para 2014. Se hicieron profecías sobre un supuesto principio del fin de la crisis que carecían de cualquier fundamento, como Red Roja y cada vez más analistas serios vienen diciendo. Tales oráculos obedecían – y obedecen – a la ilusión de que transmitiendo “confianza a los mercados” éstos pudieran protagonizar el ansiado comienzo del despegue económico y a intentar vender el humo de que las políticas de ajustes, privatizaciones, recortes salariales y contrarreformas laborales sirven para impulsar el crecimiento y no sólo, como sucede, para aumentar el poder, el patrimonio y la renta de la plutocracia europea.

Esos vaticinios sistemáticamente equivocados, responden a objetivos centrales en el marco de la lucha de clases: impedir que la clase obrera sea consciente de las contradicciones irresolubles del capitalismo en crisis y que comprenda la inutilidad de sueños reformistas – con viejos o nuevos ropajes políticos – para así mantener encandilados a unos pueblos que cada vez están menos dispuestos a soportar la aniquilación de sus vidas.

Los avances en el PIB que se registraron en 2013 en la Tríada imperialista (EE.UU., UE y Japón) se debieron básicamente a la puesta en circulación de dinero público barato, prácticamente sin intereses, procedente de sus bancos centrales. Como señalan algunos analistas: los gobiernos de las grandes potencias “financian por decreto la marcha del capitalismo mundial”[i]. Inyectan grandes masas de dinero que no se invierten en la esfera productiva, poco rentable, y se emplean en la compra de bonos del tesoro a intereses mucho más altos, con lo que generan “buenas noticias”, porque el aumento de la demanda tiende a bajar la prima de riesgo.

Este “crecimiento” no sólo es absolutamente artificial y caduco, sino que contribuye a intensificar la superacumulación general de capital. Los bancos centrales están inoculando dinero a la economía para que no colapse y sustituyendo a la banca privada que no da créditos porque está ocupada en asegurar su liquidez y, sobre todo, porque no ve negocio alguno en hacerlo. No hay crecimiento productivo pero si grandes cantidades de dinero circulante, con lo que los negocios especulativos están asegurados y también cada vez más nuevas burbujas financieras.

Los datos económicos del primer semestre de 2014 han derribado todos los delirios.

La situación económica de la UE ha llevado a Paul Krugman (premio Nóbel de Economía 2008) a decir que “Europa huele a desesperación” y que sus condiciones son peores que en la Depresión de 1930. En 2013, el PIB de la UE tuvo un valor negativo del 0,2%. En 2014 tras un leve aumento del 0,2% en el primer trimestre cayó al 0% el segundo. El pronóstico era de un crecimiento del 1,2% para este año.

Los resultados de las principales economías de la zona euro son aún más demoledores:

  • Para Alemania, la “locomotora europea” los cálculos hablaban de un crecimiento en 2014 del 1,8%. La realidad es que creció un 0,8% en el primer trimestre y cayó a menos 0,2% en el segundo.
  • Francia tuvo un crecimiento 0 en los primeros trimestres de 2014. El Gobierno ha rebajado a la mitad sus perspectivas de crecimiento (del 1 al 0,5%) y ha anunciado que no cumplirá los objetivos de déficit en 2014, a pesar de mantener unos recortes del gasto público de 50.000 millones de euros.
  • Italia, que contrajo su crecimiento en 2013 en un 1,9%, cayó un 0,1% en el primer trimestre de 2014 y un 0,2% en el segundo, entrando en franca recesión. Los vaticinios de un crecimiento para 2014 de un 0,6% se han esfumado, así como el cumplimiento del objetivo de déficit del 2,6%, que se calcula que llegue al 3%. Las presiones de la Comisión Europea sobre el Gobierno Renzi arrecian señalando la urgencia de que acometa “reformas estructurales”, es decir, nuevas contrarreformas laborales y aún más drásticas reducciones del gasto público.

En conjunto, el desempleo en la Eurozona crece de forma continuada desde hace dos años y alcanza la cifra récord de 19,2 millones de personas, de las que casi la tercera parte son aportadas por el Estado español.

Fuera de la Eurozona, el crecimiento de Gran Bretaña empieza a tener signos de estancamiento tras registrar aumentos del 3,2% en tasa interanual. No obstante es la economía europea con mayores aumentos del PIB. Las cifras macroeconómicas, que -por ahora – preservan al Reino Unido de la caída en la recesión, ocultan el brutal aumento de las desigualdades sociales que, por cierto, es uno de los principales pilares del auge del independentismo en Escocia. Efectivamente, datos recientes dan cuenta de que cinco familias acumulan más riqueza que 12,6 millones de personas, mientras el 95% de la población ha visto reducidos sus ingresos en el 12% desde 2003 y millones se hunden en la miseria. De ahí que el crecimiento espectacular en los últimos dos años de las personas partidarias de la independencia – pese a no ser mayoría en el referéndum – esté directamente relacionado con la crisis y con la oposición a las políticas británicas de recortes y privatizaciones, especialmente en lo referente a la sanidad

El PIB de EE.UU. creció en 2013 un tímido 1,9% y mientras se pronosticaba un aumento para 2014 del 2,9%, lo que hizo fue retroceder en esa misma cantidad en el primer trimestre, mientras en el segundo avanzó un 1%.

El PIB de Japón, que preveía un crecimiento del 1,2% para este año, se ha desplomado cayendo un 7,1% en tasa interanual, mayor que el sufrido en 2011 con ocasión del terremoto y el tsunami. La producción industrial sufre el mayor retroceso desde hace tres años y, sobre todo, se desploma el consumo privado (menos 19,2%) tras un aumento en abril del IVA para intentar reducir su voluminosa deuda pública que alcanza los 7,29 billones de euros (el 245% de su PIB).

Así mismo el crecimiento económico de los BRICS se debilita a pesar de seguir en cifras positivas – excepto Brasil – reflejando el retroceso en la economía mundial. Destaca el crecimiento de China superior al 7% y el de India, más de un 4%. El crecimiento de Rusia se frena con aumentos del PIB entorno al 2%, mientras que Brasil acaba de entrar en recesión, tras dos caídas sucesivas en el primer y segundo trimestre de 2014 (-0,2 y -0,6%).

No obstante, lo más destacado en relación con estos países en el plano económico es la decisión de coordinar sus economías e independizarlas de los grandes centros de poder imperial como el Banco Mundial o el FMI. La reciente decisión de crear un Nuevo Banco de Desarrollo con una dotación de 100.000 millones de dólares es la última expresión de la pérdida de influencia económica del imperialismo estadounidense – y del europeo – y de la progresiva debilidad del dólar, así como de la decidida voluntad de los “países emergentes” de construir nuevos espacios de soberanía. El comienzo de las obras del gigantesco gasoducto ruso-chino “Fuerza de Siberia”, así como los recientes acuerdos entre ambas potencias para incrementar los intercambios en materia de telecomunicaciones y de alta tecnología y así disminuir su dependencia tecnológica de EE.UU., caminan en el mismo sentido.

En síntesis, las mayores economías mundiales, excepto China, tienen un crecimiento mínimo o están ya en franca depresión. Todo ello, insistimos, cuando hasta hace pocos meses se prometía el principio del fin de la crisis económica.

El pasado 4 de septiembre el BCE se ha visto obligado a adoptar el enésimo paquete de medidas como la bajada de tipos a ras de suelo (0,05%) o la subasta de liquidez para la banca privada por valor de 400.000 millones de euros, a cambio de compromisos de abrir el crédito. Confirmando lo que venimos diciendo, la demanda ha sido la mitad de la prevista, mientras el presidente del BCE anuncia que “el crecimiento en la UE ha perdido impulso”.

Como señalábamos al principio: financiación por decreto, añadiendo más capital al ya sobreacumulado para huir de la temida deflación e inyección de enormes masas de dinero a los bancos privados que continúan sin ofrecer crédito –más preocupadas por “demostrar liquidez” y salir airosos de una dura competencia interbancaria estatal e internacional que está lejos de haberse resuelto-; y, lo que es más grave, con unas empresas que siguen sin demandar ese crédito. En resumen, medidas monetarias que suponen una huida hacia adelante y que son, como decía el mismísimo Keynes, “la mejor medida del miedo en la economía”.

Patéticas contorsiones para intentar mantener la llama de la esperanza en unas masas proletarizadas, cada vez más desesperadas, que desde Grecia a los propios EE.UU, protagonizan estallidos que reflejan el ascenso de la tensión social.

En los países de la Eurozona, mientras, se extiende la percepción de que las políticas de los diferentes gobiernos son esencialmente las mismas, independientemente de su color político como muestran los ejemplos clamorosos de Francia y de Italia. El avance electoral de partidos fascistas es el resultado también de la persistente debilidad de la izquierda institucional. Su incapacidad para constituirse en referente político del creciente malestar social que pasa inevitablemente por defender programas que planteen el No Pago de la Deuda y la salida del Euro y de la UE, determinan que en el conjunto de Europa la siniestra sombra de las banderas fascistas esté cada vez más cerca.

II. Política internacional. Agudización de las contradicciones interimperialistas entre EE.UU/Alemania

La economía capitalista se desmorona, al tiempo que su lógica interna autodestructiva avanza imparable. El objetivo prioritario del aumento de beneficios en un escenario de crisis general sin salidas intensifica la lucha sin cuartel entre las grandes potencias por el incremento de la competitividad – que se nutre casi exclusivamente de la caída de los salarios y de las condiciones laborales – y del enfrentamiento feroz por conseguir materias primas baratas que refuerza el saqueo y la destrucción de países por la vía militar.

La confrontación entre los intereses de EE.UU y Alemania – hegemónica en la UE – como grandes potencias data de hace más de un siglo y no ha hecho más que intensificarse con la crisis.

EE.UU. avanza hacia la decadencia económica y la destrucción de los mínimos vitales en su propio territorio con un incremento notable de la agitación social, mientras el dólar ve cada vez más amenazado su liderazgo en las transacciones internacionales.

Al mismo tiempo se multiplican las intervenciones militares y los preparativos de confrontación a gran escala con Rusia y China.

Es así como en una enloquecida huida hacia delante para asegurar su hegemonía mundial de la única forma posible – la militar – se disparan los gastos en defensa, que a su vez comprometen el presupuesto público y engordan la mayor deuda del mundo. Las intervenciones militares de EE.UU que van asolando países uno tras otro, en realidad, no responden sólo a objetivos de saqueo de materias primas, sino a evitar que su principal competidor – Alemania – acceda a esos mercados.

Como venimos diciendo, EE.UU. tiene necesidad de desestabilizar la situación política internacional, incluida por supuesto la económica. Y sus objetivos políticos principales no son sólo debilitar a sus enemigos más reconocidos, sino impedir que sus aliados – la UE y especialmente Alemania – crezcan de forma autónoma aumentando así la pérdida de hegemonía estadounidense en la escena internacional incluso en su tradicional campo aliado.

Las tensiones en el seno de la OTAN por el reparto de las cargas son crecientes. La crisis galopante no permite a los estados de la UE aumentar sus gastos en defensa, al tiempo que los intereses confrontados les hacen reacios a acompañar a EE.UU. en sus aventuras militares[i]. Los bombardeos sobre el Estado Islámico para Iraq y Levante (EIIL), ejecutados por EE.UU. y sus lacayos árabes de Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes, con el apoyo puntual de Francia, es buen ejemplo de cómo los aliados de la OTAN miran para otro lado.

Ante el espectáculo de manipulación informativa con el que nos asedian, es preciso afirmar que la “guerra global” proclamada por EE.UU. contra el nuevo “enemigo número 1” -criatura a la que han contribuido a construir y armar, al tiempo que juega el papel de confuso banderín de enganche para una parte del sentimiento antiimperialista del complejo mosaico político árabe – es una cortina de humo.

En este sentido, apuntemos de momento (es un asunto pendiente de analizar con más detalle y precisión) que el ataque militar de EE.UU. y sus satélites árabes al EIIL en territorio sirio, que se anuncia largo, tiene como finalidad principal debilitar al Gobierno de Damasco. El objetivo es revertir la victoria gubernamental sobre “los rebeldes moderados”, también armados por la UE y EE.UU. y actualmente en franca desbandada. Así mismo, se trata de un paso más en la escalada de su enfrentamiento con Rusia, de la que dan cuenta las protestas de Moscú y Teherán ante esos bombardeos en Siria.

El caso de Irán es un caso paradigmático de la sorda confrontación interimperialista. Mientras EE.UU. e Israel apostaron por la destrucción de Irán mediante el bloqueo económico y estuvieron al borde de la intervención militar directa, importantes empresas alemanas apuestan decididamente por el incremento de las relaciones comerciales con el país persa. Alemania presiona para disminuir las sanciones, mientras la Cámara Alemana de Industria y Comercio calcula que, en ese escenario, las exportaciones podrían pasar rápidamente de los 1.850 millones de euros en 2013 a los 10.000 millones. Alemania habría ganado así a EE.UU. el importante mercado iraní, país con el que este último apenas tiene relaciones económicas desde 1979.

Alemania, al tiempo que tiene su economía mucho menos endeudada que la de EE.UU, mantiene status de segunda potencia exportadora mundial – desde 2010 por detrás de China – y confronta con los intereses geoestratégicos norteamericanos, que a su vez resultan imprescindibles para el imperialismo alemán.

Un ejemplo reciente es el caso de China. Mientras EE.UU. avanza en el cerco marítimo al gigante asiático, en el mes de julio Merkel – acompañada de directivos de Siemens, Volkswagen, Lufthansa, etc. firmó acuerdos comerciales por valor de varias decenas de miles de millones de euros y significativamente llegó a importantes acuerdos de colaboración sobre “ciberespionaje”.

Por su parte, la política europea del imperialismo alemán, desde Bismarck, ha centrado su estrategia de dominio en el debilitamiento y la división de las potencias próximas. Tras la caída de la URSS, Alemania es el único estado que se unifica, los demás se dividen; división directamente vinculada a la influencia de las fundaciones políticas alemanas, especialmente de la Fundación Friederick Ebert, vinculada al partido socialdemócrata.

Checoslovaquia fue dividida tras la ocupación nazi de 1938 y así permaneció hasta 1945. En 1993 la división se produjo “pacíficamente” tras una simple votación parlamentaria, tras la generosa financiación de los partidos políticos de la derecha nacionalista, especialmente en Eslovaquia.

La voladura de la República Federal de Yugoslavia fue menos “pacífica” como es bien sabido. Sólo recordar que Alemania y el Vaticano fueron los primeros estados en reconocer a la Croacia independiente y que ha sido ampliamente documentado el apoyo económico y militar alemán a los nazis croatas herederos de los “ustachis” y, en general el protagonismo teutón en la destrucción de Yugoslavia[ii].

Mención aparte merecen en esta escalada de tensión las presiones de EE.UU. sobre la UE para la adopción de sanciones contra Rusia, con el pretexto de Ucrania, y que ha sido calificada con acierto por James Petras de “sodomización”. Mientras EE.UU. instiga tanto las guerras económicas como la escalada militar -como ha sucedido en todos los grandes conflictos anteriores intereuropeos– gana la partida en varios sentidos: exhibe su hegemonía militar doblegando los intereses europeos y final y perversamente forzándolos a pedir “auxilio” –petición que puede escondernos las verdaderas diferencias de fondo- al tiempo que debilita a sus competidores económicos, especialmente a Alemania.

Los datos son concluyentes: “Las exportaciones industriales de Alemania a Rusia llegan a 36 mil millones de euros; hay 20 mil millones de euros en inversiones anuales; y más de 400.000 trabajadores alemanes están empleados en empresas que exportan a Rusia. Las ventas en algunos sectores se han reducido un 15% desde junio de 2014.[…] Las exportaciones alemanas de productos cárnicos a Rusia son el 21% de las realizadas a países fuera de la UE y el 15% en el sector de los lácteos[iii]”.

Y no se trata sólo de Alemania. Todas las economías de la UE se están viendo seriamente afectadas, mientras las sanciones adoptadas por Obama contra Rusia apenas tiene repercusión sobre la economía de EE.UU.

El enfrentamiento de intereses se ha exacerbado. Las medidas adoptadas por UE – y la correspondiente respuesta de Rusia – están cayendo como un boomerang sobre una UE, y especialmente sobre Alemania, que ve precipitarse con ellas la recesión a la que está abocada.

En este escenario y para no incurrir en errores vale la pena recordar que no hay ningún milagro alemán. Sus hasta ahora comparativamente buenos resultados económicos han sido expresión del incremento implacable de la explotación de su clase obrera[iv]. Sus aumentos de productividad han sido el resultado de duras contrarreformas laborales y de la entrada masiva de mano de obra cualificada y barata procedente de los países del Este. Como señala Costas Lapavitsas: “durante las dos últimas décadas, la economía más poderosa de la Eurozona ha generado los menores incrementos en los costes laborales nominales, mientras que sus trabajadores han perdido sistemáticamente parte de la producción. La Unión Económica y Monetaria ha supuesto un auténtico calvario para los trabajadores alemanes”[v]

El papel de la poderosa Federación Alemana de Sindicatos y de la CES – de la que forman parte UGT y CC.OO. – en la cooperación con la patronal en la destrucción de condiciones laborales y en el debilitamiento de la clase obrera ha sido determinante.

III. La resistencia popular del Donbass rompeolas de la lucha antifascista y antiimperialista[vi].

Es indudable el papel protagónico de la UE, dirigida por Alemania, en el golpe de Estado que instauró en Kiev un gobierno de oligarcas con participación directa de organizaciones fascistas en ministerios claves. La autodenominada “comunidad internacional” – financiando generosamente revoluciones de colores – perseguía la entrada de Ucrania en la UE, mientras se preparaba su incorporación de facto a la OTAN; todo ello con el doble objetivo de enfrentarla a Rusia y de controlar sus gaseoductos y oleoductos y sus yacimientos energéticos y mineros, situados sobre todo en el Este de Ucrania .

Con lo que no contaban era con la organización y la fuerza del pueblo de Donbáss estructurado en un frente antifascista y contrario a la integración en la UE y en la OTAN.

Las mentiras mediáticas construidas por EE.UU. acerca de una “invasión rusa” pretendían – al igual que sucedió con las “armas de destrucción masiva” de Iraq – allanar el camino a una intervención armada y ocultar que es el pueblo del este de Ucrania el protagonista de la brillantes derrotas infligidas al fascismo y a la plutocracia dispuesta a vender el país.

El frágil acuerdo de alto el fuego de primeros de septiembre refleja el progresivo fortalecimiento militar de la resistencia popular que, efectivamente, estaba adosando sobre el terreno considerables derrotas al régimen fascista de Kiev. Pero no podemos dejar de alertar de que las prisas de Putin por el acuerdo, justo cuando la Resistencia estaba avanzando, vienen a expresar además el miedo de la oligarquía rusa a un acelerado proceso de lucha de clases en el seno del movimiento popular de Novorossia. En este, si bien partía de posiciones políticas tan respetuosas con la propiedad privada como exigía el apoyo de determinados e influyentes oligarcas locales y que se reflejaron en la primera constitución, avanzan las posiciones que expresan también en el plano militar los intereses de la clase obrera que es la que nutre mayoritariamente las filas de la Resistencia.

Los más de dos mil muertos, las decenas de miles de heridos y sus pueblos arrasados exigen de las organizaciones coherentemente revolucionarias toda nuestra solidaridad internacionalista.

Red Roja, al tiempo que saluda calurosamente la presencia de brigadistas del estado español en Novorossia, se compromete a implicarse en el desarrollo y/o creación de Comités de Solidaridad con el Donbáss en todos los lugares posibles, desde los que ofrecer cauce al sentimiento antifascista profundamente arraigado en la juventud y a la solidaridad material con un pueblo en lucha y al que se le ha destruido todo.

IV. El Estado español.

IV.1. Mentiras macroeconómicas oficiales

El guión diseñado por el PP mediante el que pretende sostener la ilusión de una reactivación económica capaz de ir poco a poco resolviendo los gravísimos problemas que afectan a millones de personas hace aguas por todas partes.

La actualización del Programa de Estabilidad para 2014 – 2017[vii] destinado a la Comisión Europea y que contiene los escenarios macroeconómicos en los que se fundamentan los presupuestos de ingresos y de gastos de las Administraciones Públicas (AA.PP.) para ese periodo, fue aprobado en Consejo de Ministros el 27 de abril y su validez ha durado menos de 4 meses. Se hizo en base a unos datos de crecimiento en el conjunto de las principales economías – que si bien ya eran mínimos – se han venido abajo.

También se basaba en un crecimiento del PIB del Estado español (el 0,4% en el primer trimestre de 2014 y el 0,6% en el segundo) que en opinión de muchos expertos es producto de manipulaciones contables. Sobre estos mínimos aumentos se ha edificado todo un cuento de la lechera que va a desaparecer con toda probabilidad barrido por el hundimiento de las mayores economías de la UE, principales compradoras de los productos que exporta el estado español; a lo que hay que añadir los retrocesos de EE.UU. y Japón.

En el ámbito interno el escenario de la “recuperación” lo sitúa dicho Plan en “la creación de empleo, la mejora de expectativas tanto de consumidores como de empresas, la moderación de precios y salarios, la mejora gradual de condiciones financieras para hogares y sociedades tras el proceso de saneamiento financiero, y el mantenimiento de un fuerte dinamismo del sector exportador”[viii].

Los supuestos crecimientos previstos por el Gobierno para los mercados españoles de exportación, el sector sobre el que se depositaban las mayores esperanzas en el Programa de Estabilidad eran del 4% y del 5,3 % para 2014 y 2015 respectivamente. Los datos reales dan cuenta de crecimientos muy inferiores, el 0,5% en el primer semestre de 2014. Todo ello antes del impacto de las medidas restrictivas impuestas por Rusia como respuesta a las sanciones de la UE. Al respecto, aunque aún es difícil de valorar, sólo las empresas de alimentación calculan en más de 800 millones de euros las pérdidas directas e indirectas del sector. La quema de banderas de la UE por parte de agricultores aragoneses simboliza bien a quién se hace responsable del desastre.

Al final del Plan se analizan posibles “escenarios de riesgo” del que destacamos el relativo a los efectos – ya más que probables – de una caída del 4% en la demanda de exportación. En ese caso, la previsión es de una caída del PIB anual entre 2014 y 2017 del 0,4% y del empleo en los mismos porcentajes. Es decir la instalación indefinida en la recesión y aumento del paro.

Algo semejante ocurre con “la mejora gradual de las condiciones financieras”.

La tergiversación sistemática de los datos sobre el éxito que supone la bajada de los intereses de la Deuda por la disminución de la prima de riesgo oculta que la cuantía total pagada es mayor porque aumenta la cantidad total de deuda, que como es sabido, se espera que llegue al 100% del PIB a finales de este año. Se dice literalmente: “Los gastos destinados a la función “Deuda Pública” se incrementaron en 2014 un 43,4% de manera que su peso alcanza el 18,9% del PIB”[ix]. Es decir, en torno a los 200.000 millones de euros y muy cerca de la mitad del monto total de los Presupuestos Generales del Estado.

IV.2. Verdades vitales. El juego de trileros de la “creación de empleo”

La mentira más importante es que el paro está disminuyendo y se están creando puestos de trabajo. Este asunto es de capital importancia cuando, entre 2007 y 2013, el 55% del desempleo generado en toda la Eurozona (que desde hace dos años añade un récord a otro en cuanto a la destrucción de puestos de trabajo) se localiza en el Estado español.

La medida que utiliza la EPA (Encuesta de Población Activa) para considerar a una persona desempleada es que no haya trabajado al menos una hora al día la semana anterior y que esté buscando trabajo. Con estos criterios, que son un insulto a la inteligencia y a la vida del pueblo trabajador, la EPA del primer trimestre de 2014 reflejaba que casi dos millones de hogares tienen a todos sus miembros en paro, de los que la mitad tienen hijos menores a su cargo.

Es decir, si ha desistido de buscarlo o ha trabajado una hora en una semana, ya se considera que la persona está ocupada aunque – obviamente -sus ingresos no sirvan para atender sus necesidades mínimas de superviviencia.

Pero, aún con esos criterios, si se incluyera a las personas que ya no buscan porque no tienen esperanza alguna de conseguir trabajo, la cifra de parados sería de 7.013.678 personas y no de 5.622.860 como dice la EPA.

Pero, en cualquier caso, ¿es cierto que se crea empleo?. La respuesta rotunda es no. La medida real, cuando la precariedad es la regla, no debiera ser el número de contratos, sino el volumen total de horas trabajadas. En el segundo trimestre de 2014 el total de horas trabajadas ha caído un 0.7% interanual, lo que representa una reducción de 97.650 puestos de trabajo a tiempo completo (suponiendo que la jornada media es de 40 horas semanales). Este dato incontestable se refleja también la caída del número de horas cotizadas a la Seguridad Social en el mismo periodo que coexiste con el pregonado aumento del número de personas cotizantes. Por otra parte, el descenso del volumen total del tiempo de trabajo no es coherente con un aumento del PIB del 0,6% como el exhibido por el Gobierno, que sería el resultado de artificios contables, o como mucho, flor de un día.[x]

Los datos anteriores reflejan un crecimiento sin precedentes de los contratos a tiempo parcial que han alcanzado el máximo histórico del 15,8%con cerca de la cuarta parte del total de contratos por debajo de las 30 horas semanales (del 14,9% en 2008 se ha pasado al 22,85 en 2014). Y todo ello gracias a las sucesivas reformas laborales del PSOE y del PP.

Mientras tanto, se destruyen puestos de trabajo a tiempo completo, sobre todo de empleo público. Los datos son concluyentes: sólo el 6,43% de los diez millones y medio de contratos realizados en los 8 primeros meses de 2014 son indefinidos y de jornada completa. La destrucción de empleo público, según datos oficiales reflejados en el Programa citado, continúa con una “tasa media de caída anual del 5,6%”, con una reducción de alrededor de 400.000 asalariados públicos en el conjunto de las Administraciones Públicas del Estado.

Ese es el secreto del “milagro” de la creación de empleo con tasas mínimas de crecimiento económico: artilugios contables y millones de trabajadoras y trabajadores esclavos con salarios estrictamente de hambre.

Lo único cierto de los análisis del Gobierno es la continuada “moderación salarial” lograda con la ayuda inestimable de los “agentes sociales”. Mientras ha aumentado la tasa de productividad por ocupado en un 2,3% en el último año, el Coste Laboral Unitario (CLU) retrocedió en 2013 un 1,6%, que se añade al retroceso del 3% que sufrió en 2012. La causa de tales “éxitos” según el propio Gobierno son las sucesivas reformas laborales y en especial la que impuso el R.D. 3/2012 que permitió abaratar brutalmente los despidos, extender los contratos a tiempo parcial, disminuir salarios y aumentar la inaplicación de los convenios.

El resultado es que mientras que la masa salarial no ha dejado de reducirse cada año desde el inicio de la crisis (la caída de este valor entre 2008 y 2013 ha sido del 13.4% en términos nominales), el excedente bruto de explotación, ha ido creciendo en términos nominales desde el año 2011, hasta el punto de que en 2013 ya había recuperado el valor máximo histórico alcanzado en 2008[xi].

El gráfico que reproducimos, tomado de la revista Marxismo Crítico y que procede de Eurostat[xii] refleja el aumento brutal de las desigualdades sociales en el Estado español, precisamente desde el comienzo de la crisis que ha golpeado sobre todo a la clase trabajadora con menos ingresos.

Relación entre la parte del ingreso total percibido por el 20% con mayor renta (quintil superior) y el 20% con ingresos más bajos (quintil inferior). Años 2008-2012

La situación más lacerante es que cada vez más trabajadores y trabajadoras pierden la prestación por desempleo. Son el 42% de todos los parados, según datos oficiales. Por eso el Gobierno exhibe como un logro que el gasto en protección a las personas paradas haya disminuido en un 18,7% y la cuantía media por persona haya caído un 8%.

Bajo estas frías cifras se oculta el drama diario de la pobreza, los desahucios, la desnutrición infantil y las muertes evitables por insuficiencia de recursos sanitarios, etc. Todo ello se expresa en el espectacular aumento de la Tasa de Suicidio en el Estado español, +11,3% en 2012 sobre la Tasa de 2011, que es ya la primera causa de muerte en varones de entre 25 y 34 años, según los últimos datos ofrecidos por el INE[xiii].

Aún así mientras este Gobierno y los anteriores del PSOE, aprobaron una rebaja tras otra de las cotizaciones de la patronal y emplearon el dinero de la Seguridad Social para comprar Deuda Pública (24.651 millones de euros desde 2012) el ejecutivo de Rajoy proyecta reducir el gasto en el seguro de paro para 2015 en 6.000 millones de euros.

IV.3. Una nueva desfiscalización de las rentas del capital

El infame saqueo de la clase obrera para transferir lo robado a la burguesía realizado por gobiernos del PSOE y del PP desde principios de la década de los 90 se traduce en que la población asalariada soporte más del 80% de la carga fiscal. El 90% de la recaudación del IRPF procede de las rentas salariales, que son así mismo quienes soportan el IVA y demás impuestos sobre el consumo. Un dato resume el escándalo: la renta media declarada por la población asalariada y pensionista es de 19.265 euros y la que procede de “actividades económicas privadas” 8.137 euros.

Sobre el fraude fiscal de las grandes fortunas y los principales empresarios, la evasión masiva de capital a paraísos fiscales, las SICAV y todo el escándalo de la defraudación masiva de los más ricos, el Gobierno ha aprobado una nueva vuelta de tuerca en la desfiscalización de las rentas del capital. Lo hace, claro está, para “incentivar la creación de empleo”.

Llamamos la atención de que esta reciente reforma fiscal, que prevé una importante bajada de los ingresos por impuestos que gravan directamente la riqueza, se produce en un escenario de medidas férreas para la reducción del déficit y la deuda. En otras palabras, lo que dejan de pagar los más ricos, lo pagará sin duda alguna el pueblo trabajador en salarios, pensiones y gastos sociales.

Las nuevas medidas, junto a algunas migajas para las rentas más bajas de camuflaje, reducen los tipos máximos en el IRPF del 52% actual al 47% y los tipos nominales del Impuesto de Sociedades del 30 al 25%.

Por ambos conceptos se prevé una reducción de ingresos de 9.000 millones de euros en los próximos dos años. Por el contrario por el aumento del IVA se ingresarán más de 3.000 millones de euros en 2014 y solo por el incremento del IVA en los productos sanitarios del 10 al 21%, se prevé un aumento de la recaudación de 264 millones de euros en 2015.

IV.4. ¿Qué se quiere decir con privatizaciones?

No se trata sólo de las cifras descomunales de dinero público que vayan a parar a empresas privadas y que en el caso de la sanidad pública del Estado alcanza los 7.200 millones de euros anuales.

Lo más importante es que hay una política deliberada de destrucción de los sistemas sociales públicos para favorecer el negocio privado. Lo público y lo privado no son conceptos aislados. Constituyen un par dialéctico: la debilidad de uno es la fortaleza de otro. Y la mejor manera de desarrollar lo privado es conseguir que las decisiones políticas de las diferentes administraciones vayan dirigidas a financiarlo con fondos públicos y a degradar los servicios públicos.

Con palabras claras: el objetivo que persiguen las Administraciones Públicas es que los sistemas públicos ofrezcan peores servicios y más caros (los copagos sirven directamente a este objetivo) para favorecer la competencia privada.

Por ejemplo, según datos del último informe del Ministerio de Sanidad[xiv] la inversión pública cayó en 3.903 millones de euros desde 2009 a 2012. En este periodo el gasto en sanidad de las familias aumentó en 2.159 millones de euros (11,5%).

En diferentes apartados de la Actualización del Programa de Estabilidad 2014-2017 aparece un objetivo, definido en términos de la jerga económico administrativa para camuflar el objetivo de destrucción del sistema público a mayor gloria del negocio privado, que se define cómo “el esfuerzo por estabilizar la ratio sobre el PIB de la formación bruta de capital fijo pública, que ya había experimentado un notable retroceso en los últimos años, y que tan importante resulta como fuente de economías de escala y eficiencias en el sector privado”[xv]

IV.5. Datos oficiales sobre la transferencia de fondos públicos a manos privadas.

Finalmente, el Programa de Estabilidad que analizamos da cuenta de los “Pasivos contingentes”, es decir, de los avales concedidos por la Administración General del Estado a 31 de marzo de 2014. Aunque somos conscientes de que estos datos reflejan sólo una pequeña parte de la realidad de la Deuda Pública, los reproducimos por su evidente interés:

Plan de Acción concertada a países de la Zona Euro: 32.853 millones de euros

Fondo de Titulación del Déficit del Sistema Eléctrico: 22.504 millones de euros.

Emisiones de la Facilidad Europea de Estabilización Financiera: 34.668 millones de euros.

Fondos para Financiacion de PYMEs: 1.727 millones de euros.

Emisiones del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) 5.795 millones de euros.

Emisiones de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb)): 48.391 millones de euros.

Avales a entidades no clasificadas: 584 millones de euros.

Es decir la Deuda oficial reconocida por transferencia de dinero público al capital privado, asciende a 146.523 millones de euros[xvi]

IV.6. ¿Qué nos espera?

Con estas perspectivas tan halagüeñas de crecimiento que, supuestamente, deberían reflejarse en un aumento de los ingresos fiscales como consecuencia de una mayor actividad económica (el Gobierno prevé un crecimiento del 1,2 % del PIB en 2014 y un 1,8% en 2015) el Gobierno ha anunciado que va a reducir el gasto público en 2015 en un 3,2%, unos 32.000 millones de euros (equivalente aproximadamente la mitad del gasto sanitario público de todo el Estado.

Si el crecimiento es menor en 2014 y en 2015 (como es más que probable) y hay que cumplir a costa de lo que sea (de la sanidad, de la educación, del seguro de paro, de las pensiones, es decir, de nuestra vida) con los objetivos de reducción de déficit y de deuda, los recortes que se avecinan van a ser descomunales.

La aplicación de la Ley 2/2012[xvii] ha supuesto que seis CC.AA., Aragón, Castilla La Mancha, Navarra, Cataluña, Murcia y Valencia hayan debido presentar un Plan Económico y Financiero extraordinario para asegurar el cumplimiento de los objetivos de déficit y de deuda en 2014 y 1015, sobrepasados en 2013. Si no los alcanzan se pondrán en marcha las medidas coercitivas – multa por valor del 0,2% del PIB nominal de su territorio- previstas en el artículo 25 de la citada Ley e incluso la disolución de gobiernos municipales o autonómicos por incumplimiento de obligaciones constitucionales, que son las establecidas en el artículo 135 de la Constitución Española reformado por PP y PSOE en agosto de 2011.

Pero no hay que engañarse. Aún si las cosas fueran mejor y hubiera crecimiento económico de ninguna manera aumentaría el gasto público. Aquí hay que volver también al artº 135 de la CE, al TSCG y a la Ley 2/2012. Estas normas establecen que, bajo la amenaza de cuantiosas multas, todas las Administraciones Públicas deben destinar los dividendos obtenidos por el hipotético mayor crecimiento económico a la reducción de la deuda[xviii].

Para cerrar el círculo de la prioridad absoluta del pago de las deudas de las AA.PP. a la empresa privada, el 20 de diciembre de 2013 se aprobó la Ley Orgánica 9/2013[xix] que extiende las medidas previstas en la Ley 2/2012 al control de la deuda de las AA.PP. con proveedores. Si el pago de la deuda con empresas supera el máximo de 30 días, se ponen en marcha medidas que puedes llegar hasta la retención de recursos de las mismas. Es decir, el pago de la Deuda, el cumplimiento de los objetivos de déficit y, ahora, el pago a proveedores, se constituye en prioridad absoluta, por delante de la satisfacción de las necesidades de la población y del cumplimiento de las propias competencias asumidas por las AA.PP.

Los resultados son demoledores. Desde el 1 de enero de 2012 al 31 de diciembre de 2013 el conjunto de las CC.AA redujo el gasto público en sanidad y educación en más de 10.000 millones de euros. Sólo en 2013 las CC.AA redujeron el gasto público total en más de 7.000 millones de euros, de los que más de un tercio corresponden a disminuciones en el gasto de personal (reducción de salarios + reducción de personal).

Las medidas puestas en marcha por el Rel Decreto Ley 20/2012 de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y el fomento de la competitividad establecen “la reducción de las cuantías máximas de las prestaciones económicas para cuidados en el entorno familiar, una minoración de las cuantías correspondientes al Nivel Mínimo de protección garantizado y la demora hasta 2015 de la incorporación al Sistema de Dependencia de nuevos dependientes moderados”. En consecuencia se ha reducido el Presupuesto del IMSERSO en 2014 con respecto a 2013 en un 48,6%.

El crédito destinado a los subsidios por incapacidad temporal ha disminuido en un 16,3%. Las pensiones no contributivas de la Seguridad Social descienden un 12,5%[xx].

La lista es interminable, pero no acaba aquí. Esta prevista la reducción del consumo público desde 2014 a 1017 (menos 3% del PIB, 3.000 millones euros, el recorte en gasto de los asalariados públicos (menos 1,7% del PIB) y de otros consumos de las AA.PP. (1,2% del PIB), la reducción de prestaciones sociales (1,1 del PIB) o la ya mencionada disminución del gasto en prestaciones por desempleo en 6.000 millones de euros.

IV.7 “Las medidas van en la dirección correcta pero son insuficientes”.

Esa frasecita la repiten como loros los portavoces, ya sean del FMI, de la OCDE o de la UE. Vamos bien, pero hay que profundizar las reformas estructurales, léase más contrarreformas laborales, y las políticas de ajuste.

El Programa de Estabilidad que analizamos establece que “el consumo final de todas las AA. PP. se mantendrá en tasa negativas hasta 2017, en consonancia con la imprescindible corrección del déficit excesivo”[xxi].

En conjunto, la reducción prevista en el gasto por “protección social” es del 7,5% del PIB y la reducción del gasto en sanidad supondrá una disminución de su peso en el PIB del 13,2%.

¿Cómo prevén conseguirlo?

Como el citado programa anunciaba, el Consejo de Política Fiscal y Financiera trabaja ya sobre 255 medidas[xxii] que le han propuesto las diferentes Comunidades Autónomas, sobre todo para la reducción del gasto en sanidad y educación. No hace falta insistir en que el objetivo de tales medidas es cumplir con los objetivos de déficit y de deuda marcados por la UE.

Las medidas más importantes que se barajan, que sin ninguna duda los diferentes gobiernos están decididos a aplicar, y cuyos plazos sólo dependen de convocatorias electorales las relacionamos a continuación:

  1. SanidadCopago por asistencia a consulta médica y urgencias, por prótesis, transporte sanitario, medicamentos de uso hospitalario, por el hecho de hacer una receta, por “servicios de hostelería” en hospitales o por tratamientos hospitalarios de larga instancia. Incrementar la aportación del usuario, pensionistas y activos en el copago de medicamentos. Excluir la financiación de determinadas prestaciones hasta ahora consideradas básicas para todo el Estado. Supresión de las ayudas por consumo eléctrico en terapias domiciliarias (respiratorias, diálisis, etc). Alquiler instalaciones públicas a la privada, cobro por aparcamientos en hospitales.

Desgravación fiscal para quienes tengan aseguradoras privadas (curiosamente esta medida es un recorte…pero para los ingresos).

  1. Educación. Retrasar la edad de jubilación del profesorado. Incremento del número de alumnos por profesor en un 10%, cese de funcionarios docentes e interinos durante el verano, disminuir becas (dice “ajustar”) para comedor y libros, disminución ayudas a ayuntamientos para mantenimiento edificios escolares, grados de tres años, tasas universitarias ajustadas a equilibrio presupuestario (pago 100% del gasto).
  2. Medidas generales empleados públicos. Ampliación jornada laboral a 40 horas, eliminación días libre disposición, 24 y 31 de diciembre laborables, reducción pagas julio y septiembre, ..etc.

V. La única propuesta política posible: No Pagar su Deuda y salir del Euro y la UE

Hasta aquí una pálida muestra de en qué consisten las políticas de “austeridad”: saqueo de las masas proletarizadas para pagar con dinero público las deudas privadas socializadas. En definitiva, una enorme transferencia de rentas de la clase obrera a la burguesía. Ésta, insaciable – y mientras incrementa sin tasa el reparto de dividendos y los salarios astronómicos de sus directivos, exige cada vez más “moderación salarial”, bajar los impuestos que gravan el capital y el gasto en Seguridad Social de la patronal, “para crear empleo”.

Los abrumadores datos aquí reflejados revelan un hecho incontestable:es imposible cualquier mejora en las condiciones de vida y de trabajo que no pase por salir del Euro y de la UE.

Al mismo tiempo la exigencia de derogación de la Reforma Constitucional de 2011, del Tratado de Estabilidad de la Eurozona, y de la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera 2/2012, permite establecer una línea de demarcación clara entre la izquierda y la derecha, independientemente del nombre de las siglas. Más aún, esa denuncia debe explicar con claridad la inutilidad de votar a cualquier opción política que no plantee claramente el No Pago de la Deuda y la consecuente salida de la Unión Monetaria y de la UE; porque dentro no hay margen de maniobra alguno y porque las medidas previstas en la Ley 2/2012 van destinadas a eliminar a cualquier fuerza política que cometa el “delito” de priorizar las políticas sociales por encima de cualquier otra partida de gasto.

Estas tres normas muestran con nitidez cuál es la política del capital y la de sus gobiernos – y la que pretende ocultar la izquierda pactista. Sin embargo sabemos que la aplicación práctica de las leyes, así como las sentencias de los tribunales, dependen de algo tan dinámico, como la correlación de fuerzas, en definitiva de la lucha de clases.

La lucha contra ambas leyes y la intensificación del combate contra la Constitución de 1978 arranca la máscara de capitalismo humanizado de la UE mostrando su feroz rostro imperialista y desvela la engañifa de la consigna de “la vuelta del Estado de Bienestar”. En definitiva permite, paso a paso y desde lo concreto, que cada vez más gente compruebe que no hay salida en el capitalismo y vayamos acumulando las fuerzas necesarias para destruirlo

VI. CONCLUSIÓN POLÍTICA: DE CRISIS Y ESTAFAS

(o cómo más bien la estafa acecha en las puertas de salida)

Decía Lenin que para los cambios revolucionarios no basta con que los de abajo no aguanten más, sino que los de arriba ya no puedan dominar como hasta entonces. Nos hemos atrevido a añadir: “y cuando los de abajo se dan cuenta de esas debilidades”. Mucho más en situaciones de crisis general tan profunda como hemos documentado.

1. La crisis general del capitalismo no es una estafa, sino una realidad que se amplía cada vez más.

Hablar de estafa da a entender que todo es producto de una maquinación del gobierno de turno. Atribuye así un dominio de la situación exagerado a quienes tenemos que derribar y alimenta la falta de confianza en las propias fuerzas, en la lucha que realmente hay que afrontar.

Lo cierto es que estamos ante una crisis sistémica e internacional, sin parangón, de largo alcance en el tiempo pasado… y en su persistencia futura. El “pánico en Europa” del que habla Krugman se debe a que la plutocracia no sabe, no ya cómo poner a andar la economía productiva, sino evitar su derrumbe. Sólo son capaces de adoptar medidas monetarias que según Keynes son el mejor indicador del miedo en la economía. No se trata de una estafa, sino de la mayor crisis que ha conocido el capitalismo, sin final previsible. Los anuncios de “salida de la crisis” disputan titulares con los de más “entradas”… Los datos de la UE y de las principales economías mundiales anuncian una tercera recesión.

2. Decadencia económica de EE.UU, incremento de la agresividad militar e intensificación de las contradicciones interimperialistas.

A la persistencia de los factores estrictamente macro-económicos que auguran que la crisis estructural del capitalismo no encuentra salida, se le suma un factor de primera magnitud en la escena internacional: la necesidad imperiosa de la primera potencia imperial de desestabilizar la situación mundial, incluso para no dejar que sus aliados de la Guerra Fría quieran ir por su cuenta y riesgo.

Cada vez se reconoce más que EEUU lleva décadas incendiando aquí y allá , incluso contra las prioridades de agenda euroalemanas, que no les van a la zaga en intenciones imperiales pero si que van con retraso en poder materializarlas sin que se les disloque su penosamente trabajado “euro-modelo expansionista”. La necesidad interna de EEUU de desestabilizar permanentemente se constituye así en factor de primer orden. Este país no busca tanto extender de forma clásica dominios económicos como mantenerse artificialmente como primer dominador con toda la cuota de parasitismo económico-financiero que ello conlleva a expensas, como decimos, de sus propios aliados. Y para eso sólo le queda salpicar de belicismo activo todo lo que pueda cocerse a su espalda en las relaciones internacionales. Pues bien, si los capitalistas no controlan sus propias crisis y estallidos estructurales, ¿qué decir de la validez de sus previsiones cuando todo se mezcla con una situación geoestratégica (literalmente) explosiva y otra vez con la guerra a las puertas mismas de la Unión Europea, en esta ocasión, con un contrincante ruso decididamente más duro de pelar que lo fue, por ejemplo, Serbia?

3. La resistencia popular armada cosecha victorias frente al imperialismo y al sionismo.

La estela de victorias que inició la resistencia libanesa en el verano de 2006 propinando al sionismo la primera derrota de manos árabes, ha tenido continuidad en Gaza y, últimamente en Ucrania. También el Gobierno sirio, con el apoyo de Hezbolah está arrinconando a un poderoso ejército mercenario, entrenado y armado por EE.UU, Gran bretaña y Francia, entre otros países de la UE.

Los recientes comunicados de Red Roja sobre Gaza[xxiii] y Ucrania[xxiv] reflejan la posición de la organización de respaldo inequívoco a la resistencia armada del pueblo que se levanta contra el imperialismo, el fascismo y el sionismo, más allá de la composición política de la misma, que en todo caso, es nítidamente antiimperialista.

Destacamos en este informe, no sólo la legitimidad de su lucha, sino su capacidad política y militar, que les ha permitido – frente a enemigos con armamento y ejércitos muchísimo más poderosos que son capaces de aniquilar a miles de personas de la población civil, destruir su moral de combate e infringirles serias derrotas.

4. Estado español: crisis política, estafas del reformismo e ilusiones electorales.

En el Estado español, además de las desastrosas consecuencias sobre el pueblo trabajador, la crisis se refleja con especial incidencia en el ámbito político, incluido el cuestionamiento a nivel de masas del propio poder. En este terreno las voluntades, y hasta el factor sorpresa, juegan un papel relativamente mayor. También las responsabilidades son superiores. Pues aquí que tenemos definidas las estafas políticas sobre las que hay que alertar en la brega por salir de verdad de esta crisis real.

Al fin y al cabo era lógico que esta crisis global tuviera una especial incidencia política en nuestro marco estatal. Pues tampoco hace tanto tiempo que se fraguó la Estafa (con mayúscula): la de la Transición. Una estafa que se hizo para principalmente cargarse lo que ha sido el último ciclo de movilización política de masas, en búsqueda de una verdadera ruptura democrática tras el agotamiento del franquismo. Hemos escrito suficientemente sobre todo lo que actualmente se está poniendo en solfa: la propia monarquía, el bipartidismo, y ya también el “Café para todos” de las autonomías, ese invento del suarismo para conculcar el anhelo histórico del derecho de autodeterminación.

Dentro del tinglado que montaron surgen fuertes disensiones y desconfianzas internas después de décadas de idilio. Nadie quiere perder los sillones y las parcelas de poder mafiosamente ganadas. A algunos se las dio en herencia casi genética el Dictador. Otros, más a la “izquierda”, en pago por cercenar la posibilidad de una verdadera ruptura democrática consiguieron puestos de alto nivel en consejos de administración y comisariados europeos. Hasta el “ala sindical”, por tanto pactismo antiobrero, obtuvo su recompensa en otros menestERES.

Pues bien, es la crisis la que también hace que se publique lo que se repartieron en secreto. De nuevo –como en tiempos de los GAL cuando los que venían del franquismo querían también gobernar la “democracia postfranquista”– surge no la corrupción (indisociable a todos ellos), sino el arma de la acusación de corrupción. Entonces lo hacían para ver quiéngobernaba Madrid. Ahora (caso Pujol) la sacan para ver hasta dónde gobierna Madrid. Por supuesto que, de nuevo, con el mejor Lenin, no vamos a lamentar que le saquen las vergüenzas al molt honorable.

Compartimos con nuestros compañeros y compañeras de clase en las naciones sin estado del Estado español que los límites de la degradación burguesa no conocen fronteras. Como tampoco “los recortes”. Pero no vamos a reírles la gracia a quienes conocían (y coprotagonizaban) desde hace treinta años estas prácticas nada honorables. Seguiremos reclamando con efecto retroactivo lo que negó la farsa de la Traisición: el derecho a la autodeterminación y a la independencia. Incluso sabemos que la persistencia en esa reivindicación obra a favor del objetivo prioritario de sacar a toda esta caterva del poder. Por eso el 11 de septiembre y el 9 de noviembre abans que res sabrem ser companys.

Ciertamente la crisis económica ha agotado a una Transición que venía viciada desde su origen. Pero, precisamente, si queremos neutralizar intentos de reeditar estafas y farsas, toca advertir que no habrá revolución verdadera en este país que se limite a superar aquella Transición por agotamiento y no por lo que de traición por parte de una izquierda político-sindical bien “apoltronada” ha supuesto. En cualquier caso, tanta es la convicción gubernamental del papel que en toda esta degradación ha jugado una crisis económica que ellos no controlan, que sueñan con que nos creamos que la crisis va quedando atrás y ello ayude a “recentrar” a una serie de sectores sociales “recortados” en la esperanza de que no pierdan la confianza en volver al redil del “bienestar y seguridad perdidos”. Y así es como desde hace meses andan en una estrategia comunicativa de hacer ver que no está lejos la salida del túnel.

En este contexto, y volviendo al “ruedo nacional”, cobran aún menos credibilidad las previsiones del Gobierno. En realidad, ni siquiera confía él mismo en que se le crea como necesita. De ahí que se preste raudo a legislar para su particular parcela de mafia política. Así, aceleran una ley electoral municipal que prolongue el poder de los suyos –incluso asumiendo el daño colateral de que los nacionalismos más enemigos salgan favorecidos– dando por descontado que por aquellos lares tienen poco futuro “partidista”. Calculan que la “unión a la izquierda”, demasiado llena de contradicciones organizativas internas y de poses varias, no está para coaliciones previas a las elecciones. Y al fin y al cabo, los del PP, con su apuesta de imposición dictatorial en cuestiones como “la catalana”, no son precisamente los que más daños electorales relativos van a recoger en ámbitos donde, como decimos, dan por descontada su condición de minoría. Resultado: para la periferia perdida, imposición del “interés de estado” por encima de derechos y elecciones en el mejor espíritu de la transición pactada; para el resto, ingeniería electoral para desterrar sorpresas que pudieran incluso deparar eventuales presiones populares que se tomasen en serio eso de que sí se puede cambiar las cosas. Sea como fuere, es importante aprender de la historia y en línea con lo que apuntábamos al principio, no pensar que lo tienen todo previsto y calculado.

Ya en lo que se refiere a la fase actual del ciclo popular de movilización que ha traído la crisis, partimos de que esta fase está muy modulada por la apuesta política electoral de una parte importante de la protesta social, que se concreta en Podemos. Cuando hablamos de parte importante, somos conscientes del peso político sobredimensionado que cobran lo que hemos dado en llamar “sectores intermedios” ante la ausencia de un movimiento obrero organizado y la incapacidad actual de la línea revolucionaria por el socialismo de liderar la “movilización anticrisis”.

En este escenario hemos establecido que la optimización de nuestra necesaria intervención no puede hacerse de forma inmediatista sin tener en cuenta las ulteriores batallas políticas que previsiblemente nos depararán la guerra social que el capitalismo ha declarado y considerando en todo momento, además, el contexto geoestratégico y la propia experiencia histórica.

Por ello alertamos contra las falsas salidas reformistas –aún más falsas si tenemos en cuenta la naturaleza de la crisis y la verdadera historia del “bienestar perdido”– y contra esas maneras falsas de salir, como la electoralista que pone todas las esperanzas en el voto. Y no lo hacemos de forma alegre y ligera por puro purismo ideológico. Tampoco lo haremos de forma esquemática y sectaria, analizando sólo a los actores en juego por la calidad y rigor de lo que dicen.

Bien sabemos que la crisis estructural capitalista nos llega cuando aún el movimiento revolucionario por el socialismo es tributario de su propia crisis histórica. Ello afecta al propio lenguaje y explica incluso que muchas personas de buena intención sueñen con emular (de forma mecánica y forzada, eso sí) procesos bolivarianos “alejados de la ortodoxia” que, al fin y al cabo, hasta enfrentan al yanqui desde “revoluciones ciudadanas y no de manual”.

En cualquier caso, nos importa más saber que la realidad es más “ortodoxa” de lo que parece. Y que la crisis es tan profunda que cualquier persistencia en exigir lo que antes se tenía, por nimio que parezca, es motivo de inestabilidad. El propio reformismo pierde así su base hasta el punto de que se ve obligado a vestirse de alas radicales para reivindicar lo que hasta ayer nuestro ciudadano-enemigo de clase tenía a bien concederle sin tanto aspaviento.

5. La intervención de la línea revolucionaria en el movimiento popular.

Ante tantas crisis, extrañas y propias, lo esencial es intervenir claramente desde nuestra independencia de clase, pero teniendo en cuenta que la clara ausencia de nuestra clase como sujeto autónomo nos hace resaltar la importancia que hoy toma la propia práctica de la lucha como fuente de experiencia para unas masas que buscan un tanto desordenadamente la salida. En este sentido, comprobamos crecientemente cómo a partir de la asunción de la línea de demarcación del No Pago de la Deuda se abren camino la necesidad imperiosa de la salida de las instituciones euroalemanas y hasta la expropiación bancaria. Y, en pura lógica, mucha gente vota convencida de que “no bastará votar para botarlos”.

Ante la persistencia de la crisis y de la movilización (en cualquiera de sus aspectos) es de prever una degradación del propio sistema político y una fuerte tendencia a una fascistización de hecho del mismo en un escenario de antagonización de las luchas y de agresión imperialista. Máxime, cuando vivimos prácticamente en el centro del mismo sistema, con una crisis que es internacional y unos estados viejos que no dudarán en actuar de forma “anticuada y ortodoxa”, de manual si se quiere, sin respeto de fronteras ni legalidades. Y lo harán con mayor impunidad en la medida en que remarquen que nuestra resistenciade clase organizada sea menor. Y ésta será más débil cuanto mayor sea nuestra ilusión ciudadanista, hija de una revolución democrático burguesa, esta sí, realmente anticuada y decimonónica que hace tiempo que la burguesía respeta menos que nadie.

Acompañaremos las experiencias de lucha de la gente sin esconder nuestras convicciones revolucionarias, que, desde luego, no consisten en recitar frases revolucionarias, sino en intervenir en la realidad tal como es, claro, pero estableciendo lemas y consignas que impulsen y eleven las luchas de masas en su camino de toma y mantenimiento revolucionarios del poder. Ello implica necesariamente contribuir en el presente a crear un poder popular concreto que vaya estableciendo solidaridades ytomando la solución por su mano ante los problemas más acuciantes de la gente.

Partimos de la base de que la organización y la unidad es la única fuerza que el pueblo trabajador puede oponer a estas salvajes políticas que, sin duda, este Gobierno o los que vengan van a intentar aplicar. Es preciso insistir en lo que cada vez más gente intuye: Echar a este Gobierno es necesario, pero no suficiente. Cualquier otro, del color que sea, se verá constreñido a llevarlas a cabo por una Unión Europea que representa férreamente a los intereses de la gran banca alemana y española.

El fortalecimiento y la ampliación de la lucha popular necesita la creación de Comités de poder popular de barrio y de pueblo en los que estén presentes organizaciones de jóvenes, la lucha contra los desahucios, contra la privatización de la sanidad y la educación, asociaciones de vecinos, etc.

En ellos debe conjugarse la más amplia democracia con la eficacia y la capacidad de organizar y dirigir las movilizaciones.

Todas las luchas concretas, por parciales que sean, son importantes y pueden – como en Gamonal – ir mucho más allá de la reivindicación inicial y plantear el tema del poder del pueblo. La nueva lucha que el barrio burgalés ha iniciado otra vez revela el incremento en el nivel de conciencia y de organización conseguido. Para ello es vital que todo colectivo en lucha cuente con la participación y la solidaridad del resto.

En el plano político el No al pago de la Deuda, la salida del Euro y de la UE son objetivos generales imprescindiblespara que las luchas parciales se integren en un combate común y sin el cual cualquier reivindicación carece de credibilidad. Las Marchas de la Dignidad han señalado el camino.

 


[ii] Uno de los trabajos más documentados y rigurosos sobre la materia es: “El juego de la mentira. Las grandes potencias, Yugoslavia, la OTAN y las próximas guerras” – Michel Collon 1998

[iv] En cuanto a la evolución de los salarios reales desde el año 2000, Alemania ocupa uno de los últimos lugares en el UE.http://library.fes.de/pdf-files/id-moe/09326.pdf

 

[v] Lapavitsas, Cosatas (2013). Crisis en la Eurozona. Capitán Swing. Pag 33

 

[vi] Una reciente valoración política de la situación en Ucrania puede consultarse en:http://redroja.net/index.php/comunicados/2549-los-llaman-prorrusos-son-antifascistas

[viii] Programa de Estabilidad. Pag. 20

[ix] Programa de Estabilidad. Pág. 59

[x] http://www.nuevatribuna.es/articulo/economia-social/epa-empleo-y-marihuana/20140902093631106745.html

[xi] Por excedente bruto de explotación se entiende, a grandes rasgos, como la porción de los ingresos derivados de la producción que se obtiene por el factor “capital”.

[xii] http://www.economiacritica.net/?p=3389

[xiii] http://www.alansaludmental.com/2014/02/03/suicidios-espa%C3%B1a-estad%C3%ADsticas-ine-2014/

[xiv] http://www.msssi.gob.es/estadEstudios/estadisticas/sisInfSanSNS/pdf/SCSprincipalesResultados.pdf

[xv] .Programa de estabilidad. Pág 41

[xvi] Programa de estabilidad, Pag, 84

[xviii] Ley Orgánica 2/2012 de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera. Artículo 32.https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2012-5730

[xx] Programa de Estabilidad. Pág 37

[xxi] Programa de Estabilidad. Pág. 23

[xxiv] http://redroja.net/index.php/comunicados/2549-los-llaman-prorrusos-son-antifascistas

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Volverán los oscuros libros de texto de tu mochila su peso a colgar

Posted in Educación, Manipulación, Sociedad on 16/09/2014 by athelvok

El mercado de libros de texto es un claro ejemplo de oligopolio.

 

 

| 12 Septiembre 2014 – 12:55 h.

Cada mes de septiembre, con motivo del comienzo del curso escolar, afloran diversas polémicas relativas a los libros de texto. Las más publicitadas son las referidas a su precio y a su peso. Pocas veces se habla de la posible conveniencia de su pura y simple desaparición: de hecho hay colegios que prescinden de este material. Ni siquiera los padres y madres de la CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos) -de la católica CONCAPA mejor no hablar- los ponen en cuestión. A lo sumo se propone que los paguemos entre todos, vía impuestos, lo que garantizaría la gratuidad de la enseñanza en sus niveles obligatorios y, de paso, el asentamiento definitivo de un material curricular cuyo uso, como trataré de explicar, es más que discutible.

El mercado de libros de texto es un claro ejemplo de oligopolio. La Iglesia católica -en educación es imposible no tropezar con esta arcaica institución- con Bruño, Edelvives, SM y Edebé; el grupo Hachette Livre (propietario de Anaya) y PRISA (propietario de Santillana) copan este mercado. Y, apunte adicional, nuestro capitalismo castizo depende enormemente del BOE y eso explica que la sede de casi todas estas editoriales esté en Madrid. De hecho, la edición de libros de texto y de libros oficiales es lo que explica la leve mayor producción editorial de Madrid con respecto a Barcelona. Recientemente el líder de Podemos se quejaba de que no podía hablarse de democracia en una sociedad en la que unas pocas empresas monopolizan la información: lo mismo sucede con la “información” que suministramos a nuestros escolares.

Por si esto no fuera poco, además de los libros de texto, el consumidor ha de adquirir para-libros de texto (normalmente editados por la mismas editoriales de libros de texto): diccionarios de lengua castellana -y, si es el caso, de la cooficial-, de inglés, de segundo idioma extranjero; libros de lectura (a veces, versiones infantilizadas de obras literarias). Sobre los diccionarios debo decir que desde que el de la Real Academia está en la red, o desde que existen maravillas como wordreference.com, mis dos estantes de diccionarios duermen el sueño de los justos. En un mundo como el actual, ¿qué razones pueden explicar que haya que comprar diccionarios escolares?

Sobre el peso tan solo apuntaré el marcado contraste en cómo esta sociedad hace lo posible por aligerar los maletines de los altos profesionales (ahí están los Steve Jobs de turno devanándose los sesos para conseguir portátiles tan finos que puedan deslizarse debajo de una puerta) mientras que nuestros colegiales (a veces, más bien sus padres o sus abuelos) cargan con pesadas mochilas o las arrastran (haciendo que la entrada de los colegios se asemeje a una terminal de aeropuerto en horas punta). Reconozco que algunas editoriales se han apiadado de los sufridos consumidores y han dividido cada libro de texto en tres partes: una para cada trimestre.

Los libros de texto constituyen un material un tanto peculiar. Se trata de libros estacionales, rasgo que comparten con los que se entregan por fascículos. Salvo grandes esfuerzos por parte del consumidor, solo se pueden comprar desde poco antes del comienzo de curso -cada vez es más frecuente que las grandes superficies comerciales den la tabarra con su compra ya desde el mes de junio- hasta el mes de septiembre u octubre. Es más, ni siquiera las bibliotecas los clasifican si es que siquiera los recepcionan. Rara cosa esta: los libros que utilizan los menores para formarse son difícilmente accesibles para el resto de los ciudadanos (salvo, claro está, que tengan hijos en edad escolar). La cosa parece clara: quien quiera saber algo sobre, por ejemplo, el sexenio revolucionario, seguramente no consultará sobre el tema en un libro de texto.

Quizás lo más grave es que se trata de libros que tampoco interesan a la comunidad científica. Los investigadores de materias que se imparten en la educación preuniversitaria no suelen preocuparse por cuáles sean los contenidos con que se forma a los menores en sus áreas de investigación. Esto es gravísimo: significa que son libros que se salvan de ser analizados. Esto no ocurre en otras áreas. Nadie se imagina que una novela no sea objeto de algún comentario en alguno de los muchos medios de comunicación de que disponemos. Y si nos vamos a la investigación científica, uno de los criterios fundamentales para que un libro sea valorado en las peticiones de tramos de investigación del profesorado universitario es que sea objeto de recensiones por otros miembros de su comunidad científica. Con más frecuencia de la deseada, también en la universidad algunos libros se utilizan al modo de los libros de texto. La diferencia es que, en este caso, no son libros estacionales y lo habitual es que se puedan adquirir en librerías y estén disponibles en las bibliotecas. Recuerdo el caso de un libro que publicó un profesor sobre estructura social el cual cayó en manos de otro profesional de la materia, quien dedicó una ponderada y dura crítica a esta obra en la principal revista científica de su área. De este modo, toda la comunidad científica tiene la posibilidad de saber que la calidad de tal libro es, como poco, dudosa.

Esta ausencia de mirada crítica permite que pasen incongruencias como las de este libro de texto de cuarto de la ESO (J. A. Martínez, F. Muñoz y M.A. Carrión, Lengua Castellana y Literatura, Madrid, Akal, 2008). En un momento dado, los autores se ven en la tesitura de decir algo sobre los principales poetas de la generación del 27. Esto es lo que escriben sobre Gerardo Diego.

Gerardo Diego (1896-1987). Su extensa obra poética se caracteriza por su variedad formal y temática. En ella conviven el vanguardismo ultraísta y creacionista, el neopopularismo, el gongorismo y los moldes clásicos. Algunos títulos son Imagen, Manual de espumas, Fábula de Equis y Zeda, Alondra de verdad, etc. (p. 268).

No solo es que la jerga sea incomprensible, sino que en ningún lado del libro se explica qué sean el vanguardismo ultraísta o el neopopularismo. Si alguien se toma la molestia de consultar la Wikipedia podrá fácilmente comprender tal jerigonza. Poco más adelante el libro ha de bregar con los innumerables literatos de hoy en día lo que le fuerza a caer en el mayor de los ridículos telegráficos.

José María Merino conjuga en sus relatos el gusto por narrar con la experimentación técnica: Novela de Andrés Choz, El caldero de oro, La orilla oscura,… (p. 333).

La pregunta que uno se puede hacer es qué sentido tiene esto. Si se tratara de preparar unas oposiciones para notaría, cabría entenderse. Pero, si lo que se pretende es crear un público lector, parece que no vamos por buen camino.

Por fortuna, a veces, especialistas como Álex Grijelmo denuncian este mundo absurdo. En una entrevista con Juan Cruz (El País, 24 de septiembre de 2006) con motivo de la presentación de su libro La gramática descomplejizada (Taurus, Madrid, 2006), indicaba que en los textos de secundaria uno puede tropezarse con estos horrores:

El complemento predicativo es un sintagma adjetivo que complementa a los verbos predicativos y concuerda en género y número con el sintagma nominal.

El complemento de régimen verbal es un sintagma preposicional que se forma mediante la preposición que exige el verbo y un sintagma nominal.

Incluso, asignaturas recientes como es el caso de la Economía cuenta con libros de texto con igual pretensión abstrusa. He aquí un ejemplo tomado de un texto de Economía de la editorial Edebé (p. 67) para primer curso de bachiller:

El equilibrio del consumidor es el punto de tangencia de la curva de indiferencia más alta posible con la línea de restricción presupuestaria, dónde el consumidor alcanza la máxima satisfacción.

Todo ello para decir que  uno compra lo que más le gusta o le interesa siempre y cuando tenga dinero.

Los libros de texto no suelen invitar a ser trascendidos. Lo que en ellos se plantea aparece como una suerte de verdad revelada, indiscutible y fáctica donde no caben más puntos de vista que los de sus autores. En estas condiciones es poco frecuente el uso de bibliografías que inciten a ir más allá, a poner en duda lo que se dice en ellos. Por mucho que pudiera pesar a las editoriales de libros de texto, libros y libres son palabras casi homónimas. Un libro que no incite a la libertad debería ser puesto en duda.

NuevaTribuna

Ni exámenes ni deberes ni libros de texto… Otra escuela que ya es posible

Posted in Educación, Sociedad on 19/08/2014 by athelvok

Las pedagogías diferentes a la escuela tradicional ofrecen alternativas educativas dentro del sistema

Montessori, Waldorf o las escuelas libres trabajan con métodos más centrados en el alumno

Niños mezclados por edades, libertad para seguir sus ritmos o elegir trabajos, algunas de sus características

Sube un 5,4 por ciento el alumnado con necesidad específica que recibe apoyo educativo

Muchas escuelas y métodos prescinden de libros de textos y exámenes en su día a día.

 

Escuelas sin exámenes, con las puertas abiertas para que el alumno entre y salga a voluntad, mezcla de edades en clase… no todo en la vida son libros de texto, pupitres y controles.

En el mundo educativo hay diferentes iniciativas, en el sector público y en el privado, alejadas de las prácticas habituales de la escuela. Proyectos que exploran métodos educativos alternativos, basados en proyectos más o menos científicos, con enfoques muy distintos entre sí. El llamado método Montessori o las escuelas Waldorf son dos de los más conocidos. También hay centenares de escuelas libres por todo el país.

Por diferente que sea su método, todos estos centros están en el sistema educativo y por tanto tienen que cumplir con las exigencias que marca el ministerio de Educación. Pasan las pruebas diagnósticas de primaria, por ejemplo, y lo hacen con buen resultado en general.

Cada uno a su ritmo en Waldorf

En las escuelas Waldorf el alumno y el maestro desarrollan un vínculo muy fuerte. Los tutores acompañan a una misma clase durante seis años, de 1º de Primaria hasta 6º, creando un afecto que Antonio Malagón, fundador y profesor de la Escuela Libre Micael de Madrid, califica de “fundamental”.

Nombrada por el primer lugar en el que se abrió una de estas escuelas (en la fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria de Stuttgart, Alemania, para los hijos de los trabajadores), en 1919, la pedagogía Waldorf fue desarrollada por Rudolf Steiner. El sistema educativo “respeta el proceso madurativo del alumno equilibrando y fomentando su intelecto, su sensibilidad artística y su voluntad, para capacitarlo ante los desafíos de la vida”.

“Realizamos una formación humana muy fuerte”, explica Malagón. Las enseñanzas en los centros Waldorf no salen de los libros de texto, que se emplean a modo de consulta en el mejor de los casos. “Desarrollamos la enseñanza en función del desarrollo de cada niño, tenemos en cuenta la evolución y aplicamos los contenidos de las materias en función de esta evolución”, argumenta.

Esta es la característica que Eva Pradillo apreció más. Cuando conoció el método no lo dudó. La escuela Micael era perfecta para su hijo, que con tres años apenas hablaba. “Me habían dicho que ya iba a ir retrasado siempre”, recuerda hoy esta ex maestra. “Aquí se respetan los ritmos, no se cataloga a los chicos”, razona.

En la Escuela Libre Micael los días se dividen en tres franjas. Las primeras dos horas se dedican a las materias tradicionales. Se trabaja “por inmersión” un tema específico durante tres semanas seguidas. El alumno realiza un trabajo, forma grupos, expone. Es una “experiencia de aprendizaje, lo que aprenden lo están creando para que lo sientan como propio y no como una píldora que se tragan y la escupen en un examen. Se trata de mover la información para recibirla, reelaborarla y asimilarla”, cuenta Malagón. “Nos la tienen que contar y elaborar sus propios libros de texto”, continúa.

La siguiente parte del día, otras dos horas, se dedica a desarrollar lo artístico, un elemento fundamental en todo centro Waldorf. Los estudiantes trabajan la pintura, el teatro, etc. Y la jornada concluye con otras dos horas en las que se trabaja la transformación de la materia en talleres de forja o carpintería, por ejemplo. En este aparatado cada estudiante escoge un proyecto “que permite que la individualidad, el ser único de cada uno, pueda despegar”, según explica Malagón.

Eva Pradillo, madre de Lucas, es consciente de que la pedagogía despierta algunos recelos, fruto de una observación “tradicional” del sistema. “A veces cuesta un poco. La gente cree que es un método sin disciplina, pero no lo es. Simplemente pasa que no se grita”, explica.

Libertad en los centros Montessori

“Si tú entras en una clase Montessori verás a los niños trabajar sin que la maestra tenga que instarles a ello. Llegan, se ponen la bata y a trabajar”, explica Montse Julià, directora del colegio Montessori-Palau de Girona.

Al sistema de enseñanza que elaboró la doctora italiana Maria Montessori a principios del siglo XX se le ha quedado la definición de “método”. Pero es más que eso, defiende Julià. “Es una pedagogía científica, muy profunda. Ella bajó al nivel de aula, garantizando y comprobando que las actividades que se realizan en el aula dan los resultados esperados”, argumenta. ¿En qué consiste?

“Hay tres elementos fundamentales”, comienza Julià. “El primero es ofrecer unas oportunidades y un ambiente preparado que permita a los niños expresarse como ser humano con todas sus tendencias (orden, comunicación, abstracción, pensamiento matemático, conceptualización, imaginación, etc). También es importante que la maestra sea capaz de observar a todos los niños para aprender sus diferencias. Y la formación es importante para conocer las características psicológicas de cada etapa para que pueda ofrecer a los niños experiencias con estos intereses”, enumera. Este es el marco teórico general.

Mónica Manzanera sólo buscaba un colegio para sus hijo mayor por criterios geográficos: que estuviera cerca. Fue entrar en el Montessori-Palau, observar cómo trabajan los niños en el aula de infantil y tomar la decisión. “Me quedé impresionada de cómo estaban, las instalaciones, los materiales…”, cuenta. Su hijo (y la pequeña detrás) serían Montessori.

Bajando al aula, en los centros Montessori los niños se mezclan por edades según su estadio de desarrollo. Entre cero y tres años hay dos grupos se separan según caminen o no. En el siguiente nivel están desde los dos años y medio hasta los seis. En primaria hay dos corrientes: una que defiende que estén todos juntos y otra que opta por dividir en dos subetapas. “Esto permite que los pequeños tengan a los mayores de referencia y los mayores enseñen a los pequeños con sus trabajos. Es más real, más la vida, donde la gente se mezcla sin edades“, valora Julià.

El aula Montessori está llena de materiales para el alumno. La maestra ejerce de guía: dispone un ambiente preparado para que los niños vayan aprendiendo, y otorga cierto margen de maniobra para que el niño escoja los materiales que quiera y realice alguna actividad productiva. La libertad de los alumnos es fundamental. Para escoger y para trabajar tanto tiempo como necesiten. Cuando más mayor es el niño y más tiempo lleva en el ambiente, más libre es para escoger. También tiene más materiales y actividades, de modo que se amplían sus posibilidades.

Aulas y contextos en Amara Berri

Además de estas pedagogías definidas existen muchos centros que desarrollan sus propios métodos. Lo hacen dentro del sistema, adaptados a las exigencias de las normas educativas, aunque cumplan con estos mínimos por otros caminos.

Un ejemplo es la red de centros Amara Berri de Euskadi, que cuenta con su propio sistema educativo desde 1979, impulsado por Loli Anaut. Amara Berri no tiene exámenes, apenas incluye deberes y se articula en torno a contextos de aprendizaje en el aula. Supuso principalmente “cambiar la forma de interpretar a los alumnos”, según Maribi Gorosmendi, jefa de estudios del centro del que salió el sistema. El niño pasa de ser un receptor de conocimientos al eje del aprendizaje. “Lo importante no es lo que aprendan sino la persona“, argumenta Gorosmendi.

El sistema se basa en seis principios que guían el trabajo en el centro: individualización (cada persona trabaja a sus propio nivel y ritmo desde sus capacidades), socialización (somos y actuamos como seres sociales), actividad (mental, que los niños tomen decisiones y sean el motor del sistema de aprendizaje), creatividad, libertad, globalización y normalización.

“La clave son las diferencias metodológicas”, explica la jefa de estudios de Amara Berri. El sistema trabaja con programas de ciclo y mezcla de edades. En cada aula se encuentran alumnos de dos años distintos. “Las diferentes edades en el grupo hace que las relaciones entre ellos sean diferentes. Y un año ejercen el rol de pequeños y otro el de mayores”, expone.

El otro elemento son las aulas. Cada una de las clases está especializada en una materia. Una en lengua, otra en matemáticas, etc. Y a su vez el aula se divide en cuatro contextos o centros de trabajo, especializado cada uno en un área. Por seguir el caso del aula de lengua, dos de los centros de trabajo son la zona de charlas o la de creación literaria.

Los grupos van rotando por las aulas, al contrario de la escuela tradicional donde los que rotan son los maestros. El grupo se divide en cuatro subgrupos (uno por área de trabajo) y cada alumno desarrolla una actividad relacionada con su contexto. “Los niños deciden qué quieren trabajar. Así partimos de sus intereses. Cada actividad tiene su método de trabajo. Les ayuda a ganar autonomía, saber planificar”, ilustra Gorosmendi. Y al final exponen.

Los contextos se mantienen durante todo el ciclo y los niños van rotando por las aulas. “Cada vez que vuelven al contexto acceden con otro bagaje o conocimiento. La segunda exposición será más elaborada porque el niño será más competente”, explica.

Además de estos modelos, más definidos o definibles, hay cientos de escuelas por España que desarrollan sus propias metodologías. Algunas siguen en parte pedagogías como las expuestas, otras cogen elementos de varias para formar un método y las que hay que han creado las suyas propias, como Amara Berri. En muchas de ellas -y en la escuela pública se está haciendo también- prevalece la idea cambiar el concepto tradicional de la escuela y colocar al niño como receptor pasivo del conocimiento sino como centro activo del mismo.

eldiario.es

Se cumplen 50 noches de encierro en el Arcipreste de Hita

Posted in Educación, Estafa, Sociedad on 14/08/2014 by athelvok

Fuenlabrada, 13 de agosto de 2014. La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del colegio público Arcipreste de Hita, en Fuenlabrada, cumplió ayer su 50ª noche de encierro en el centro. Protestan por el cierre, por parte de la Comunidad de Madrid, de dos de las 6 aulas de educación infantil con que contaba el centro hasta ahora. La medida afecta de manera directa a 19 alumnos. De ellos, 13 han sido derivados a otras escuelas y 6 continúan sin plaza asignada.

Jesús González, padre de uno de los alumnos que sigue sin aula para septiembre, asegura que las familias que han aceptado matricular a sus hijos en otras escuelas “lo han hecho por miedo a que en septiembre las alternativas sean aún peores”. Sin embargo, han presentado, aclara González, “un escrito formal a la Comunidad reiterando la solicitud de una plaza en el Arcipreste, en caso de que el aula fuera reabierta”.

De momento, los planes de los afectados, consisten en continuar con el encierro. Otros padres de alumnos, activistas y vecinos solidarios con la causa, se turnan para acompañarles. “Vamos a seguir hasta que haya un aula en este centro”, asegura González, que añade que irán elevando la reivindicación a las instituciones que correspondan, hasta que alguien les escuche. “Somos capaces de llevarlo a Bruselas. De hecho, creo que es más fácil una reunión allí que con Lucía Figar”, comenta.

Desde el AMPA denuncian un trato de favor a la educación concertada. González pone como ejemplo el colegio Alhucema, un privado concertado, “que mantiene dos aulas con una demanda de 38 alumnos, 6 menos que en el Arcipreste”. Sospechan que el objetivo final es “cerrar el colegio dentro de unos años, cuando queden 200 alumnos, diciendo que no hay demanda suficiente”. Denuncian además que se esté incumpliendo el decreto 29/2013, de libertad de elección de centro escolar en la Comunidad de Madrid, que, según González “no se ha respetado ni en un 7% de los casos, con el pretexto de que no es un derecho absoluto. Entonces ¿qué es? ¿Un concurso?”.

Sin respuesta de las instituciones

Representantes del AMPA, del ayuntamiento de Fuenlabrada y el director del Arcipreste de Hita se han reunido en dos ocasiones con el director del área de Educación de la CAM, Alberto González, sin que se haya producido avance alguno en las negociaciones. Jesús González asegura que “no hubo diálogo, sino dos monólogos enfrentados. No atiende a nuestras razones ni a las de los representantes del Ayuntamiento de Fuenlabrada”. Tampoco han obtenido respuesta de la Consejera de educación de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar, a la que envían “una carta diaria solicitándole una reunión, a través de la ventanilla única del ayuntamiento”.

El próximo 2 de septiembre, un día después de que se reinicie el curso escolar, tienen previsto una concentración en Sol, para protestar frente a la presidencia del gobierno regional. “Seguro que Ignacio González nos quiere escuchar, lo que pasa es que como aún no le hemos preguntado…”, concluye, en tono jocoso, el representante de la AMPA.

Disopress

Podemos qué, por Carlos Fernández Liria

Posted in Educación, Estafa, Opinión, Política, Sociedad on 29/06/2014 by athelvok

 

Yo creo que PODEMOS va a gobernar. Por eso, es urgente que tengamos claro qué es lo que tenemos que “poder”. ¿Qué podemos? ¿Podemos acaso lo imposible?

Tras las elecciones europeas escuché entre mis colegas del gremio de filosofía una muy interesante definición de populismo (pues, naturalmente, se veía en lo de PODEMOS una victoria del populismo). El populismo, se decía, es “presentarse a las elecciones prometiendo lo imposible a sabiendas de que es imposible”. Es una definición muy interesante. A mí se me ocurrió una variación inmediata: “llamo populismo a prometer lo imposible a sabiendas de que yo voy a hacer todo lo posible para que sea imposible”. O mejor aún: “a sabiendas de que si yo quiero que sea imposible será imposible, porque aquellos a los que yo voto tienen la sartén por el mango”. En este sentido, el Frente Popular en el 36 habría sido populista: ganó las elecciones prometiendo lo imposible. Para demostrar que era imposible, algunos se movilizaron bastante y montaron una guerra civil y cuarenta años de franquismo. Y así resultó imposible.

No deja de ser curioso, aunque sea anecdótico, que entre los que suelen subscribir esa definición, muchos saben de lo que hablan. Fueron ellos, precisamente, los que, de jóvenes, pidieron lo imposible siguiendo la estela del 68. “Pidamos lo imposible” y “La imaginación al poder” son unas divisas muy juveniles, pero se desgastan pronto con la edad. Pasan los años, y al final, eso suena a populismo.

El caso es que esa vía para desprestigiar a PODEMOS no les va a funcionar. Porque el diagnóstico no puede encajar peor. Ya les gustaría que PODEMOS fuera eso, pero no lo es. En muchos sentidos es más bien lo contrario. Los jóvenes de PODEMOS no han pedido ni piden lo imposible. Yo creo firmemente que el germen de PODEMOS remite a Juventud sin Futuro y después al 15M. Ahora bien, JSF no pedía lo imposible. Todo lo contrario, en cierta forma, sus reivindicaciones sonaban muy conservadoras: se reclamaba el derecho a un trabajo, a una pensión (¡y eran jóvenes!), a una vivienda, a una familia, a poder estudiar en una enseñanza estatal… Se trataba, más bien, de conservar todo aquello que los revolucionarios neoliberales estaban destruyendo, como por ejemplo, los derechos laborales más elementales. Unos jóvenes muy conservadores, por tanto, frente a unos revolucionarios muy poderosos. Ahora son ellos, la casta más rica del planeta, los que piden lo imposible. El 1% de la población mundial pide lo imposible al 99%. Y lo imposible se hace realidad todos los días. Eso lo comprobamos en facebook cotidianamente: no hay forma de distinguir ya las noticias en broma de las noticias de verdad. No aciertas ni una. El sólo hecho de que la estación de metro más emblemática de Madrid se llame Vodafone Sol es un experimento dadaísta irrealizable que, sin embargo, todos los días se hace realidad. La mera existencia de un ser como Cristobal Montoro a mí me parece científicamente imposible. No es posible que estemos gobernados por caricaturas. Pero lo estamos. Viéndolo ahora, uno diría que la existencia de Jose María Aznar es metafísicamente imposible, y, sin embargo, gobernó por dos legislaturas. Vivimos en un imposible cotidiano.

PODEMOS, en cambio, es de lo más normal. Será por eso que sorprende tanto. A mí no es que me sorprenda, es que estoy enamorado. Veo las fotos de las asambleas y de los actos de PODEMOS y veo a un montón de alumnos míos que el curso pasado estaban en primero. Gente de veinte años que, no se sabe cómo, han construido un acontecimiento histórico, seguramente el más importante que ha ocurrido en este país desde la transición. Veo a los muchachos de Juventud Sin Futuro, a los estudiantes que lucharon contra el Plan Bolonia durante diez años de derrotas continuas. Y veo mucho profesor universitario. Muchos alumnos y muchos colegas, sobre todo de la Universidad Complutense. Cuando comenzó a presentarse el Plan Bolonia, en un acto convocado por el rector Carlos Berzosa, yo apunté que la UCM era una ciudad muy poderosa y que si la UCM decía no a Bolonia, muchas otras universidades plantarían cara también. Ahora se ha demostrado que, en efecto, la Universidad tiene mucho poder. En cierta forma -lo ha dicho Jose Luis Villacañas hace poco– esto que ha pasado con PODEMOS puede considerarse una venganza de la Universidad. Más que una venganza, un levantamiento de una Universidad que está harta de ver cómo se toma el pelo a la ciudadanía. Lo que ya pasaba en la lucha contra Bolonia, está pasando ahora a nivel global. Durante años tuvimos que aguantar -como decía Juan José Millás el otro día (…)- el blablabla ininteligible, vacío y ñoño, de las autoridades académicas, vendiéndonos la privatización y mercantilización de la Universidad con un marketing ridículo de frases hechas y tópicos hippieprogres: “una Universidad al servicio de la sociedad” (entiéndase, vendida a las necesidades del mercado), un pomposo “Espacio Europeo Superior para una Economía del Conocimiento” (léase, una reconversión económica de la Universidad para suprimir todos los departamentos que no sirvan a las empresas para aspirar dinero público), “un nuevo modelo educativo de la formación a lo largo de toda la vida” (es decir, el despido libre para todos los que no se acomoden a un reciclaje continuo), “el primado de las prácticas en la enseñanza” (o sea, la formación de un ejército industrial de reserva que está dispuesto a trabajar sin cobrar, sólo para formarse), el “becario en prácticas” (el trabajador que ni sueña con cobrar), el bucólico “modelo educativo del aprendizaje”, frente al caduco “modelo de la enseñanza magistral” (o lo que es lo mismo: la ocasión de desfuncionarizar la enseñanza, amortiguando cátedras y plazas de titular), el diseño flexible y personal -tan divertido y apasionante- del propio itinerario académico (es decir, la supresión de las profesiones protegidas por convenios colectivos), la “movilidad europea” como prioridad (al tiempo que se hace todo lo posible por suprimir las becas Erasmus), y blablabla y blablabla; “no se trata de poner a la Universidad al servicio de las empresas, sino al servicio de la ciudadanía”, decía Gabilondo, cuando era ministro; pura palabrería; y luego muchas mentiras: los másteres tendrán precios públicos (ya se ha visto, sí), las tasas no subirán (idem); promesas y promesas de que lo no rentable tendrá un lugar de honor en la academia (sí: mientras que la financiación pública se condiciona a la previa obtención de financiación privada, en lo que, a la postre, no es si no una forma de financiar proyectos empresariales privados con dinero público, utilizando a la Universidad estatal como un cajero automático que permite a las empresas aspirar los euros de los impuestos y hacerse gratis con todo un ejército de trabajadores -a los que se llama, pomposamente, “becarios de investigación”- pagados con el dinero de los impuestos de otros trabajadores).

Durante diez años de lucha antibolonia, vimos que todo este blablabla, era respondido por estudiantes que lejos de pedir lo imposible (más bien pedían que se les permitieran conservar una Universidad normalita, con sus virtudes y defectos de toda la vida), habían hecho lo que parecía imposible: traducir las ponencias en inglés de las cumbres de la OMC sobre educación, estudiarse los BOEs, los libros blancos, los documentos sobre Universidad de las patronales europeas y del Círculo de empresarios español. Y habían llegado a la conclusión de que se les estaba tomado el pelo. El espectáculo fue patético y grandioso. En todos y cada uno de los debates que -con mucho trabajo- lograron forzarse, las autoridades gubernamentales de educación hacían el ridículo con sus frases hechas y sus palabras vacías de lameculos, mientras que estudiantes de veinte años les sacaban los colores citando profusamente en sus argumentos todos los documentos que esas autoridades, en muchas ocasiones, ¡ni siquiera sabían que habían firmado!

Bien. Muchos de esos estudiantes ahora se han volcado en PODEMOS. Y el fenómeno se está repitiendo pero, esta vez, a nivel de política general. ¿Por qué se piensan en el PSOE o en el PP que PODEMOS ha logrado surgir de este modo de la nada, con unos cuantos miles -y no millones- de euros? Pues por una sencilla razón. Porque la ciudadanía ha escuchado por primera vez argumentos sinceros y llenos de contenido, enfrentándose al ruido ininteligible del bla-bla-bla ininterrumpido de nuestra casta política. Lo dijimos ya mil veces con el asunto de Bolonia. Estudiantes y profesores nos pasamos diez años reclamando tres o cuatro horas de televisión para debatir en público sobre el asunto, convencidos de que no hacía falta más para demostrar que nos estaban estafando. Nunca nos concedieron esa oportunidad. Tras años de una continuada movilización en las calles, tras centenares de detenidos y un buen puñado de heridos, se nos concedió, por fin, la palabra, en un programa que se llamaba 59 segundos. Incluso esos segundos habrían bastado, pero, para entonces, el plan Bolonia ya era una realidad sin marcha atrás.

¿Quién iba a pensar que el mismo fenómeno se iba a repetir a nivel de política global en todo el país, de forma masiva, contundente y victoriosa? El peso de la Universidad en PODEMOS -y muy en especial de la Facultad de Filosofía y de Políticas de la UCM- es innegable. Alumnxs y profesorxs. Y de nuevo se repite el fenómeno: el bla-bla-bla de la casta no tiene nada que hacer frente a los argumentos que PODEMOS ha sacado a la luz. No se resiste una hora seguida de confrontación pública. En esto no es posible agradecer lo suficiente a Pablo Iglesias que durante años se haya dejado la piel discutiendo en solitario con todo tipo de malas bestias. El efecto ha sido incuestionable. Un grandísimo sector de la población ha sabido distinguir muy bien quién les estaba argumentando de verdad y quién les estaba vacilando. Y ese efecto político ha sido una bola de nieve: la población dará la victoria electoral a PODEMOS porque está harta de que la tomen por imbécil.

Volviendo a esa tan interesante definición de populismo. “Presentarse a las elecciones prometiendo lo imposible”. O sea: algunos -y mira por dónde son, sobre todo, los discípulos de Fernando Savater, los sempiternos y autoproclamados defensores de la democracia parlamentaria y el estado de derecho- comienzan por considerar imposible que se cumpla la Ley. Por eso, durante toda una década, su hazmerreir favorito fue Anguita, ese peligroso izquierdista que se limitaba a pedir y pedir que se cumpliera la Constitución. Ahora repiten la jugada con PODEMOS. Porque, PODEMOS, la verdad, tampoco parece que esté pidiendo la Luna. En la mayor parte de los temas -por lo que yo puedo apreciar-, parece que PODEMOS se conformaría con que se cumpliera la Ley. Lo decía Luis Alegre hace unos días. Muchos puntos considerados utópicos en el programa de PODEMOS se pueden financiar con medidas tan insólitas, revolucionarias y radicales como, sencillamente, haciendo que se aplique la Ley. Para lograr la jubilación a los sesenta años, por ejemplo, bastaría con hacer que las 3000 empresas mayores de este país tributaran al tipo que tienen asignado por ley (es decir, al 30 %, cuando ahora logran mediante todo tipo de argucias tributar efectivamente al 3,5 %). ¿Esto es utópico? ¿Es utópico pedir que se cumpla la Ley? Quizás. Pero entonces ¡podían haberlo dicho antes! En lugar de escribir libros y columnas periodísticas cantando las alabanzas del imperio de la Ley, podía haberse advertido que el capitalismo de la sociedad capitalista funciona, sencillamente, al margen de la ley y que pedir cualquier otra cosa es utópico o populista. Que, por tanto, el imperio de la Ley está hecho para vigilar y disciplinar a los pobres, y que no se puede soñar con otra cosa. Si se hubiera dicho bien alto, a lo mejor la población habría sacado sus conclusiones. Se entiende que Emilio Botín o Florentino Pérez no tienen por qué desvelar las reglas del juego que los hace ricos. Pero esos intelectualillos bienintencionados que les hacen el juego sucio en los periódicos y los medios de comunicación, podían tener un poco más de dignidad, la verdad.

En este país –continuaba diciendo Luis alegre-, el fraude fiscal es del 24 % (y el 80 % de ese volumen corresponde a las grandes fortunas). El caso es que, la media europea es del 12 %. ¿Qué pasa? ¿Hace falta un Che Guevara, un Trotsky y un Bakunin? ¿Qué se necesita para hacer realidad esa fantasía utópica, para lograr que la media española de fraude fiscal sea la media europea? No hace falta ninguna revolución descerebrada ni insensata. Hacen falta inspectores de Hacienda. Los datos hablan por sí sólos: en España hay 1 inspector por cada 1958 trabajadores. En Francia, 1 por cada 942, en Alemania, 1 por cada 750. Los inspectores de este país, se quejan de que les faltan recursos. También se han quejado de que han recibido instrucciones de no intervenir. En realidad, los inspectores de Hacienda de este país están furiosos. Son un colectivo desesperado al que no se ha dejado trabajar.

¿Y cuántos colectivos hay en este país deseando poder hacer bien su trabajo? ¿Es una utopía insensata y populista crear las condiciones políticas para que puedan hacerlo? Me consta que hay un ejército de inspectores y subinspectores de Hacienda deseando que les den la orden de inspeccionar de verdad a los que de verdad defraudan. Del mismo modo, no me cabe duda de que hay un ejército de periodistas deseando ser periodistas de verdad, periodistas hartos de que se les obligue a mentir y a ocultar información. ¿Es un disparate utópico crear las condiciones estatales para el ejercicio libre de esa profesión? No, no lo es: bastaría con un sistema de acceso público a la profesión semejante al que siempre se ha practicado en la enseñanza estatal. Los periodistas gozarían así de tanta libertad de cátedra como los profesores (o sea, de mucha). Y entonces, el periodismo podría liberarse de las presiones empresariales y de las presiones gubernamentales. ¿Imposible o utópico? En absoluto: no creo que nadie pueda decir que la enseñanza estatal es gubernamental y lo que es posible para la enseñanza debería ser posible para el periodismo.

Seguro que existe, también, un ejército de peritos contables buscando trabajo que podrían perfectamente asesorar al poder judicial para resolver las demandas de delitos económicos. Y seguro que hay también un ejército de abogados en paro deseando ejercer su profesión para proteger judicialmente en el turno de oficio a los más necesitados y para demandar a los más invulnerables poderosos. Esto no puede ser el mundo al revés. No puede ser que mi amigo Tinito la Calma lleve seis años en la carcel por pasar unos gramos de hachís y resistirse a los malos tratos policiales, al tiempo que millares de bárcenas millonarios se pasean por el mundo como si fueran aforados de sangre azul. No se puede hablar de Estado de Derecho cuando la Justicia no sirve más que para meter en la cárcel a la gente pobre.

¿Y cuantos médicos y médicas, cuántos enfermeros y enfermeras, auxiliares de hospital están deseando poder hacer bien su trabajo? ¿Cuántos profesores y profesoras? ¿Cuántos jueces y juezas harían bien su trabajo si tuvieran más recursos? Son una marea de gente, una marea blanca, verde y negra. ¿Esta es la utopía populista de la que se hablaba? ¿Lograr que la gente que ama su profesión y sabe ejercerla tenga unas condiciones profesionales dignas para poder hacerlo?

¿Y los jóvenes? ¿Es una utopía lograr que los jóvenes mejor formados de la historia de España tengan que emigrar para trabajar de camareros en Alemania o en Laponia? ¿No es esto un increíble despilfarro de capital humano, como suele decirse? ¿Es una utopía lograr que haya profesores y médicos? ¿Es una utopía intentar, por ejemplo, que haya un verdadero turno de abogados de oficio en este país, que funcione con eficacia y dignidad? Quizás sea imposible, pero entonces que no se vuelva hablar jamás de Estado de Derecho ni de Imperio de la Ley. Sin abogados de oficio no puede haber justicia ninguna. Si ellos fallan, falla la Constitución.

Si yo tuviera que resumir en una sola frase el programa de PODEMOS -y creo que no ando desencaminado a la hora de interpretar el clamor popular que les votará-, diría que esa frase es “Que se cumpla la Ley”. ¿Qué Ley? Por mi parte, me conformaría con que se cumpliera cualquier ley, con tal de que fuera una ley. Aspiraría a algo más, desde luego, aspiraría a que las leyes fueran buenas. Pero que se cumplieran las malas leyes ya sería un avance inédito. Para que las empresas tributen un 30 % no hace falta el comunismo, hace falta que se cumpla la ley. Si tributaran sólo un 25 %, según pretenden las nuevas malas reformas legales del PP, sería de todos modos un éxito social inimaginable. Cualquier ley es mejor que la ausencia de ley. Pero es que, además -Anguita tenía toda la razón-, nuestras leyes no son de las peores, sino que son, en realidad, bastante pasables. Si se cumplieran, el resultado sería asombroso.

El clamor popular que -no me cabe duda- dará la victoria a PODEMOS, ha caído en la cuenta de que, en este país, hay toda una casta que, sencillamente, vive fuera de la ley. No es que el rey sea inviolable, es que la mayor parte de las decisiones que determinan nuestra vida cotidiana, casi todas las cosas importantes, se deciden fuera del parlamento, en un espacio sin ley. Las personas normales viven sometidas a la ley. El dinero y sus propietarios viven en un vacío legal, en una franja de inviolabilidad, en un paraíso no sólo fiscal sino también legal. La ley no está hecha para la gente rica. Sólo cuando los ricos se pelean entre sí, ocurre que, a veces, alguno de ellos pasa algun rato por la cárcel. Mientras tanto, las cárceles están, como siempre lo han estado, llenas de pobres.

PODEMOS no se puede reducir a un partido político. Es un movimiento social muy hetergóneo que está pidiendo algo enteramente sensato: que se cumplan las leyes. Luego, a la hora de legislar y hacer leyes mejores, sin duda, surgirán en PODEMOS todo tipo de tendencias, todo tipo de confrontaciones de todos los colores, quizás varios partidos políticos distintos. Pero yo creo, que al final, el verdadero juego democrático de este país se va a jugar en el interior de PODEMOS. Y fuera de PODEMOS no va a quedar más que una oposición golpista, muy poderosa, sin duda, poderosísima, pero golpista. Porque no debemos engañarnos: esa gente no va a permitir así como así que los perroflautas del 15 M se hagan con el pastel que les ha hecho multimillonarios y se dediquen a administrarlo según las legislaciones de un verdadero Estado Social y de Derecho. No, claro que no, no van a mandar a un Tejero al Congreso. Pero recurrirán a otras tácticas, como ya se ha hecho en Grecia. Un gobierno de concentración nacional, un tecnócrata impuesto por la UE, una desestabilización continua con tintes de revolución naranja en las calles, sin descartar juegos más sucios aún. Yo, que Pablo Iglesias, intentaría hacerme con una escolta eficaz, la verdad.

No se puede decir que no sea un programa sensato. Hay que preguntase más bien, qué se quiere decir y qué se quiere defender -incluso a quién se está defendiendo- cuando se lanzan acusaciones de populismo. Hay que poner las cartas sobre la mesa: ¿es populismo pretender que la casta económica y política de este país tenga que cumplir la ley? ¿Era populista Eduardo Galeano cuando en los años setenta diagnosticaba el problema fundamental de América Latina diciendo que, ahí, para “dar libertad al dinero, las dictaduras encarcelan a la gente”? A Latinoamérica le ha costado mucho aprender la lección, muchos años, muchas muertes, muchos torturados y desaparecidos, mucha pobreza. Pero se reaccionó y el continente se ha llenado de esperanza. En Europa estamos ahora frente al mimo problema. Pero sabemos cuál es el antídoto. No es una utopía obligar a los poderosos a cumplir la ley. A veces se consigue. Y el efecto es una bola de nieve que no se detiene. En resumen, que sí se puede. Claro que se puede.

rebelión.org

“El neoliberalismo tomó por asalto a las universidades”: Noam Chomsky

Posted in Educación, Estafa, Manipulación, Opinión on 14/03/2014 by athelvok

El lingüista, filósofo y activista estadounidense habla sobre la manera como el modelo empresarial en el que se inscriben las instituciones de educación superior precariza la calidad de la enseñanza y el aprendizaje.

Por: María Luna Mendoza
"El neoliberalismo tomó por asalto a las universidades": Noam Chomsky

Contratos inestables, profesores temporales, flexibilización laboral, sobrecarga de trabajo, salarios injustos, escasa participación de la comunidad universitaria en la toma de decisiones, aumento de puestos administrativos y burocráticos, autoritarismo y exclusión, jóvenes sometidos a la presión de los créditos y las deudas, cursos superfluos, precios cada vez elevados, estudiantes que se limitan a tomar apuntes y a recitarlos de manera literal a la hora de la evaluación. “Todo esto sucede cuando las universidades se convierten en empresas, como ha venido ocurriendo durante las últimas décadas, cuando el neoliberalismo ha ido tomando por asalto cada una de las dimensiones de la vida”, dijo Noam Chomsky durante una reunión del Sindicato Universitario de Pittsburgh, Estados Unidos, en la que participó vía Skype.

Durante el encuentro, el lingüista, filósofo y activista estadounidense realizó una serie de observaciones sobre la manera como el modelo empresarial en el que tienden a inscribirse las instituciones de educación superior precariza la calidad de la enseñanza y el aprendizaje y reproduce “dinámicas autoritarias” indeseables para las sociedades actuales.

A continuación, algunas de sus apreciaciones:

“La estabilidad laboral de los profesores pende de un hilo”.

 La contratación temporal o por hora cátedra de los profesores es, para Chomsky, la reproducción de la lógica que rige el mundo de los negocios en la actualidad. “Es lo mismo que la contratación de temporales en la industria, aquellos que Wall Mart tilda como ‘asociados’: empleados sin derechos sociales ni cobertura sanitaria”, anotó el filósofo durante el encuentro. “La contratación de trabajadores temporales se ha disparado en el período neoliberal y en la universidad estamos asistiendo al mismo fenómeno”, agregó.

De acuerdo con Chomsky, aquellas universidades que avanzan por la vía empresarial, no hacen sino imponer la precariedad académica como único destino posible de la educación. “Cómo se afecta la calidad cuando los profesores no tienen estabilidad laboral: se convierten en trabajadores temporales, sobrecargados de tareas, con salarios baratos, sometidos a las burocracias administrativas y a los eternos concursos para conseguir una plaza permanente”, señaló.

“Los puestos administrativos y burocráticos en exceso son una suerte de despilfarro económico”

No crece el número de profesores, tampoco lo hace el de estudiantes, pero existe un acelerado aumento de “estratos administrativos y burocráticos dentro de las instituciones de educación superior, un aspecto que resulta bastante familiar a la industria privada”, manifestó el activista. “Los decanos, por ejemplo, se han convertido en todos unos burócratas que necesitan de vicedecanos, asistentes y secretarias”, ejemplificó.

“Los créditos de estudio sirven para adoctrinar a los estudiantes”

“Para el sector empresarial, el activismo estudiantil (feminista, ambientalista, antibelicista, etc.) es la prueba de que los jóvenes no están correctamente adoctrinados”, afirmó Chomsky. A su parecer, uno de los mejores métodos de adoctrinamiento ha sido el de los préstamos con los que los estudiantes financian sus carreras. “La deuda estudiantil es una trampa de la que los jóvenes no podrán salir en mucho tiempo. Los créditos funcionan como una carga que les obliga a alejarse de otros asuntos”, dijo. “Tal vez no surgieron con ese propósito, pero desde luego tienen ese efecto”, precisó.
Otra técnica de adoctrinamiento es, según Chomsky, la ausencia de vínculos profundos entre los docentes y los estudiantes, cuyas relaciones son cada vez más frías y superfluas. “Salones y clases grandes, profesores temporales, educación escasamente personalizada. Es muy similar a lo que uno espera que ocurra en una fábrica, en la que los trabajadores poco o nada tienen que ver en la organización de la producción o en la determinación del funcionamiento de la planta de trabajo, eso es cosa de ejecutivos. Igual sucede con los estudiantes”, aseveró.

“La participación directa de la comunidad universitaria en la toma de decisiones es legítima y útil”

Para el filósofo, en el pasado las cosas eran distintas y en ciertos sentidos mejores, pero distaban mucho de ser perfectas. “Las universidades tradicionales eran por ejemplo, extremadamente jerárquicas, con muy poca participación democrática en la toma de decisiones”. En ese sentido, hizo un llamado de atención sobre la necesidad de ampliar la democracia universitaria. “Debemos promover una institución democrática en la que la comunidad (profesores, estudiantes, personal no docente) participan en la determinación de la naturaleza de la universidad y de su funcionamiento”, manifestó.

“Hace falta enseñar a pensar”

De acuerdo con Chomsky, la educación, de cualquier nivel, debe hacer todo lo posible para que los estudiantes adquieran la capacidad de inquirir, crear, innovar y desafiar. “Queremos profesores y estudiantes comprometidos en actividades que resulten satisfactorias, disfrutables, desafiantes, apasionantes. Yo no creo que sea tan difícil”.

“En un seminario universitario razonable, no esperas que los estudiantes tomen apuntes literales y repitan todo lo que tú digas; lo que esperas es que te digan si te equivocas, o que vengan con nuevas ideas, que abran caminos que no habían sido pensados antes. Eso es lo que es la educación en todos los niveles”, concluyó.

ElEspectador

La próxima batalla del ministro Wert: la reforma de las universidades

Posted in Educación, Estafa, Manipulación, Política on 07/01/2014 by athelvok

 

Aprobada la LOMCE, el próximo objetivo de Educación es la reforma universitaria, que el ministro quiere que esté lista este año

La financiación y la elección de los rectores son dos de los puntos clave de esta nueva legislación

Prado Campos

06/01/2014 – 19:41h

Cartel de "Els Pastorets de Girona". ("Los Pastorcillos de Gerona")

Cartel de “Els Pastorets de Girona”. (“Los Pastorcillos de Gerona”). También sale la verdadera cara de Wert

Con permiso de Montoro y Gallardón, si alguien ha protagonizado las polémicas más agrias dentro del Gobierno en 2013 –patinazos incluidos– ha sido el ministro de Educación, José Ignacio Wert.

El político peor valorado de la historia de la democracia, según los últimos datos del barómetro del CIS, ha cerrado su año más duro con tres huelgas educativas masivas, decenas de protestas en todo el país de la ‘marea verde’ y una LOMCE aprobada con los únicos votos del PP, que, pese a que acaba de entrar en vigor, cuenta ya con voces insumisas. Y más: un tasazo que ha puesto en pie de guerra a la comunidad universitaria y una última revuelta, con rectificación y tirón de orejas de Bruselas incluido, a cuenta de los recortes en las becas Erasmus.

Pero la lista de Wert no acaba aquí. El próximo (y polémico) objetivo del ministro de Educación es la reforma del sistema universitario. La idea es equipararlo al europeo, sobre todo en lo referente a la financiación y a la forma de elegir sus órganos de gobierno.

Sin calendario establecido aún,  Wert ha señalado recientemente que quiere que la reforma esté lista este año. Y no tiene pinta de que el consenso sea un camino fácil, a pesar de que muchos rectores coinciden en la necesidad de mejorar el sistema universitario. Especialmente en cuanto a financiación, y más aún tras los últimos  recortes presupuestarios, el aumento de las tasas y las deudas que les tienen en estado de asfixia.

El problema vendrá en cómo se articulan estos cambios. De momento, los únicos datos que hay sobre la mesa son las recomendaciones del informe que presentó en febrero un Comité de Expertos –en el que ya hubo dos dimisiones–, dirigido por María Teresa Migas, catedrática de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad Complutense de Madrid.

“Estamos realizando grupos de trabajo con los rectores desbrozando el camino de una reforma universitaria y estamos haciendo un gran esfuerzo de aproximación y diálogo con todas las partes. Una vez aprobada la LOMCE, tendremos más energías disponibles para abordar la reforma universitaria tanto en lo que se refiere a gobernanza como a bloqueo de plazas de profesor y a la financiación”, explicaba Wert en una entrevista en  La Razón el pasado mes de noviembre, dejando claro cuáles son los puntos principales de esta reforma.

La financiación

El punto clave es cómo se financiará la reforma, teniendo en cuenta los recortes en los presupuestos autonómicos, a los que se suman varios casos de impagos y deudas. También hay más esfuerzo de las instituciones para becar a los estudiantes e impulsar el mecenazgo tras las subidas de las tasas y los recortes de las ayudas del Gobierno.

El informe de los expertos propone que en torno al 20% o 25% del presupuesto corresponda a un modelo de financiación por objetivos, es decir, en función del número de alumnos, los resultados de I+D o la empleabilidad de los alumnos, así como elevar el gasto público al 3% del PIB (lo recomendado por Europa), cuando el gasto actual no supera el 2%. Además aconseja establecer planes plurianuales para que los centros puedan calcular sus recursos futuros y realizar evaluaciones de calidad externas.

Wert ya dijo en marzo de 2012 que en España existe una “desproporción entre resultados e inversión” porque, pese a contar con “ingentes recursos”, la situación “no se puede calificar como satisfactoria”. En números: “Sólo un tercio de los estudiantes terminan un título sin repetir ningún curso” (la media de la OCDE es del 40%) y la tasa de abandono universitario es del 30%, el doble de la europea. “Si esto lo convertimos en dinero, significa que estamos tirando unos 3.000 millones de euros”, sentenció el ministro.

Universidad, muchas alumnas, pero muy pocas catedráticas

Alumnos universitarios.

“El problema del modelo de financiación autonómico es que hay una gran incertidumbre cada año. Es fundamental que haya un modelo estable y suficiente para que el desarrollo universitario tenga una estabilidad de futuro. Ahora es muy difícil hacer planes, ya no a cinco años, sino a dos”, se queja Fernando Galván, presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Públicas de Madrid (CRUMA) y rector de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).

Por ejemplo, el presupuesto de las seis universidades de Madrid ha bajado más del 20% en los últimos tres años y la Comunidad les debe más de 21 millones en becas y otros 509 millones por el plan de inversiones 2007-2011, que están reclamados por vía judicial. La Complutense, con 221 millones de adeudo, ya ha obtenido dos sentencias favorables para recuperar más de 100,7 millones, aunque hasta octubre había cobrado menos de 40. El resto de las universidades, explica Galván a eldiario.es, cuentan ya con una sentencia favorable del TSJ para cobrar, pero no hay sentencia firme.

La profesora Clara Eugenia Núñez, directora general de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid entre 2004 y 2009, explica que en España la financiación siempre ha sido “incrementalista”. Es decir, que el presupuesto se aumentaba en base al del año anterior. “Pero como entre el 80% y el 90% de los gastos de la universidad son de personal, las que cuentan con una plantilla más envejecida (por encima de los 60 años) tienen un profesorado más caro que las universidades jóvenes”. Esto es porque los sueldos, que también fija el Gobierno, están en función de la antigüedad, sin relación con el número de estudiantes o los resultados en investigación. “Eso es un disparate. Hay que ir a una financiación por objetivos, el que haga bien las cosas tendrá más dinero”.

Las tasas

El llamado tasazo está en el punto de mira de los estudiantes. El ministerio decidió que cada comunidad estableciera sus precios dentro de una horquilla de máximos y mínimos, lo que ha dado lugar a enormes disparidades de precios de los créditos. Madrid, por ejemplo, es la comunidad con las tasas más altas del país, con un aumento del 68% en los dos últimos cursos.

Para el rector de la UAH, “no es normal que el coste de una carrera llegue a triplicarse” de un sitio a otro. “Medicina en Madrid cuesta unos 2.000 euros mientras que en otras comunidades oscila entre 800 y 1.000 euros. Y Derecho va de 1.620 a menos de 600 euros. Por eso debe haber una regulación estatal que otorgue seguridad y no discrimine a los estudiantes y sus familias, y que garantice la financiación de la universidad”.

Núñez, en cambio, opina que las tasas “son muy uniformes en España”, a pesar del reciente cambio normativo. “Debería haber un sistema más diverso, con titulaciones muy baratas y asequibles; y otras caras, en función de la calidad, y con la condición de que el dinero de esos ingresos fuera destinado a la financión de becas para los estudiantes sin recursos que quieran hacer esos estudios caros. Así, el sistema sería más equitativo. La verdadera equidad es que cada uno entre en la titulación para la que está preparado, y un mismo precio no garantiza la equidad”.

La elección de los rectores

Este punto puede convertirse en uno de los más polémicos si se lleva a cabo la recomendación de los expertos, que  proponen la creación de un Consejo de Universidad que se encargue de elegir al rector, entre otros altos cargos, y de elaborar los presupuestos. Recomiendan que este órgano esté compuesto por los miembros que decida el claustro (la mitad), por personas elegidas por la comunidad autónoma (un cuarto) y un último cuarto acordado entre universidad y Gobierno entre personas de prestigio internacional.

Dos de los miembros del propio comité manifestaron que esto podía representar la pérdida de la autonomía de la comunidad universitaria y una injerencia política. Para dilucidarlo, el Gobierno pidió un informe a la Abogacía del Estado. La reforma también abre la puerta a que los rectores puedan ser académicos de cualquier universidad española o internacional. Ahora son del propio centro, elegidos por sufragio entre personal, claustro y alumnos.

“La independencia de las universidades es un mito. No son autónomas porque dependen en un 85% del presupuesto público. Lo que existe es autogobierno. Somos una especie de cooperativa en la que los trabajadores nos autogestionamos y entre todos elegimos a quienes nos gobiernan. Y esto ha quedado claro que es un disparate. Ha dado lugar a universidades sobredimensionadas que no responden a las titulaciones que pide la sociedad, ni por diseño, calidad o investigación”, afirma Clara Eugenia Núñez.

Por esta razón, la visión de Núñez pasa por tomar modelos de éxito ya en marcha para que los gestores universitarios, tanto en su vertiente económica como académica, “sean elegidos al margen de los claustros y que sean responsables, es decir, que se les pueda pedir responsabilidades en el Parlamento autonómico o en las Cortes. Eso sí, no hay que tomar modelos que hemos visto que no funcionan –precisa–. Sería un error repetir lo que hemos visto poniendo a políticos en las cajas de ahorro”.

Los profesores

El Gobierno encamina la reforma hacia una desfuncionarización del profesorado universitario. Propone mantener a los profesores titulados y catedráticos que acceden por concurso (con un sistema similar al actual pero mejorado, ya que actualmente cuenta con una bolsa de más de 5.000 profesores sobrecualificados y acreditados pero que no pueden ocupar su puesto), y huyendo de la endogamia en pos de la excelencia.

También busca mejorar la figura de los contratados por cada universidad según sus propios procesos. Ya hay un 49% de profesores no funcionarios, como marca la ley, pero en su mayoría con contratos temporales, como ayudantes o asociados. Este es otro punto que generó polémica en el comité, donde había reservas sobre si el tipo de contrato estatutario o laboral podía menoscabar la libertad de cátedra. La Abogacía del Estado resolvió que la naturaleza jurídica del contrato no es algo que incida de modo restrictivo en este derecho.

Reordenación de titulaciones y especialización

Que hay muchas titulaciones repetidas y muchos campus es una de las críticas más comunes al sistema universitario. En España hay cerca de un millón y medio de estudiantes de educación superior repartidos por las 79 universidades públicas y privadas, donde se ofrecen –según datos de 2012– 2.541 grados, 3.292 másteres y 1.751 doctorados.

Ante esto, los expertos recomiendan que prime la calidad frente a la cantidad, reordenando las titulaciones y fijando un mínimo de alumnos, y se pase de una universidad generalista a una más especializada a la hora de ofrecer titulaciones, y en la que tengan más peso las alianzas entre centros para que no todas tengan todas las titulaciones ni sean punteras en todo.

“La universidad española adolece de un exceso de generalismo, hacen de todo”, dijo Wert en septiembre en TVE. Y añadió que “introducir elementos en el sistema educativo que fomenten la especialización es una forma de mejorar el sistema”.

“Hay que ir a una optimización de los recursos –señala Núñez–. Tenemos una media de 10-11 alumnos por profesor, que no pasa ni en las mejores universidades del mundo. Es porque tenemos exceso de universidades y titulaciones redundantes, y no se corregirá mientras no se tomen medidas del tipo ‘vamos a dar tanto por estudiante, y usted ajuste sus costes'”.

“La legislación española es demasiado intervencionista y reguladora –matiza–. Hay que hacer leyes más sencillas, con objetivos a cumplir. Necesitamos un sistema diverso y variado para dar respuesta a una sociedad tan diversa y variada como la española. No sirve, por ejemplo, un solo modelo de grados de 4 años para todas las titulaciones. Ese proceso unificador es un lastre tremendo sobre el sistema. El ministerio no puede decidir dónde poner o no una facultad, sino que debe hacerlo la propia universidad, dentro de la legalidad, que es quien da el servicio día a día”.

Galván apunta que hay comunidades, como Castilla y León, donde ya han puesto en marcha acuerdos para reorganizar las titulaciones y que en Madrid se está haciendo en los posgrados. “Entre el 30% y el 40% de los másteres se imparten entre dos, tres e incluso cuatro universidades para rentabilizar los recursos, y está funcionando muy bien”.

eldiario.es

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