Rosalía Mera: Cofundadora de Inditex, propietaria del 6,99% de sus acciones1 y presidenta de la Fundación Paideia

Artículos de Opinión | Umberto Hernández Pacheco | 08-10-2012 |

Una de las mujeres más ricas de España se implica en la integración laboral de la juventud a través de un programa de estancias transnacionales en tanto “la jornada habitual del 68% de las obreras ocupadas en factorías proveedoras de Inditex es de entre 45 y 54 horas y la del 30% supera las 55 horas semanales de forma habitual. Además, el 62% de las obreras aseguran que las puntas de trabajo con más carga laboral de lo habitual se repiten con mucha frecuencia2“.

¿Exitosa emprendedora caracterizada por su conciencia social y filantropía o un ejemplo más del actual triunfador capitalista? No estaría de más plantearnos esta cuestión cuando, en las últimas décadas, tanto las grandes corporaciones económicas como los sujetos que las representan han hecho gala de un mensaje de solidaridad que no acaba de corresponder con su proceder.

Sirva de ejemplo, Nestlé. Una empresa que es sinónimo de calidad y confianza para muchos ciudadanos occidentales. Por un lado, sus representantes impulsan, entre la población más desfavorecida del África negra, el consumo de leche infantil en polvo en detrimento de la leche materna pese a saber que, una vez en sus casas, las madres deberán recurrir a aguas sucias y contaminadas, convirtiendo el alimento de sus hijos en un veneno que, en muchos casos, acabará con la muerte innecesaria de un bebé que podría haber sido alimentado con leche materna3. Por el otro, ofrece una imagen de implicación con los problemas de su entorno mediante campañas y proyectos como los Premios Nestlé Caja Roja de la Solidaridad.

El mismo proceder podemos observar en las entidades financieras, empeñadas en lavar su imagen con campañas de ayuda social que los medios de comunicación de masas divulgan ampliamente. Todos asistimos a las campañas publicitarias de inserción de personas discapacitadas de La Obra Social de La Caixa. Aunque tampoco nos es desconocida la faceta más inhumana de La Caixa: los desahucios de familias que no han podido hacer frente a los pagos de su hipoteca y que, después de pagar miles de euros durante años para acabar perdiendo su casa, deben cargar con el peso de una deuda que, en muchos casos, nunca podrán levantar. Tal vez, menos repercusión pública se le da a la implicación de CaixaBank en la inversión armamentística4. Así que, sí, La Caixa hace obra social, pero también La Caixa es Mordor5.

Ayer, Rosalía Mera fue entrevistada en el programa Hoy por hoy de la Cadena Ser por Pepa Bueno, quien la presentó como un persona implicada con los problemas actuales de la sociedad y una mujer de firmes convicciones feministas. Se destacó la labor que la señora Mera desarrolla, en calidad de presidenta de la Fundación Paideia, para favorecer la integración de jóvenes en riesgo de exclusión, lo cual es loable y, como tal, le debe ser reconocido y alabado. Sin embargo, junto con la faceta filantrópica de Rosalía Mera convive su faceta de empresaria propietaria del 6,99% de los activos de Inditex, que lo suyo le rentarán y, en esa misma proporción, la convierten en responsable de los métodos de producción de su empresa.

En este sentido, podríamos exponer brevemente la situación de las trabajadoras de los talleres de confección de Tánger que alimentan la producción de Inditex. En su código de conducta, Inditex establece que a todo trabajador de su cadena de suministro se le deberá respetar una jornada máxima semanal de 48 horas a las que, esporádicamente, se le podrán sumar 12 horas extraordinarias. ¡Lo cual, ya está bien! ¡Que estamos hablando de 60 horas semanales¡ ¡Y todo esto por una cantidad que en poco supera el salario mínimo interprofesional marroquí! La gran feminista Rosalía Mera, a quien, según ella misma afirmó en la Cadena Ser, no le parece solución para incrementar los ingresos del Estado subir los impuestos a las grandes fortunas, quizá debería plantearse si el código de conducta de su empresa no coquetea con la semiesclavitud de la mujeres marroquíes. Y tengan en cuenta que esto es la teoría. La realidad, como relata el informe La moda española en Tánger: trabajo y supervivencia de las obreras de la confección, publicado por Setem, parece algo menos “bella“.

Rosalía Mera no acude a la radio a hacer públicos los datos de la cadena de producción de Inditex. En cambio, sí lo hace para decir que a los jóvenes españoles de hoy en día “les falta la pelea dura… haberse confrontado con los otros… y ganárselo de abajo arriba”. Es probable que pase por alto que, quizá, si su empresa renunciase a la deslocalización de la producción para aumentar beneficios a costa de mano de obra barata6 y, laboralmente, menos protegida, el elevado índice de paro juvenil en España podría verse reducido. En todo caso, seguro que el retorno a España de las cadenas productivas de empresas como Inditex no tendría como consecuencia una subida del desempleo. Sin embargo, pese a que sus beneficios semestrales a nivel mundial se han incrementado en un 32% , Inditex acaba de anunciar una reserva de 31 millones de euros para reducir plantilla en España7.

Quizá deberíamos plantearnos si alguien que cobra beneficios por poseer casi el 7% de una empresa que factura 7293 millones de euros en seis meses está en condiciones de eludir toda responsabilidad sobre las condiciones en las que se obtiene ese capital. Quizá deberíamos plantearnos si Rosalía Mera, pese a sus innegables buenas obras, no está desatendiendo la responsabilidad de una empresa de la que es accionista, de una corporación que parece no supervisar el cumplimiento de su propio código de conducta, ya de por sí abusivo. Quizá, deberíamos plantearnos si es casual que el Grupo Prisa divulgue la cara Paideia de Inditex un día antes de que El País publique la noticia sobre el plan de ajuste en España de la corporación erigida por Amancio Ortega y Rosalía Mera. Y, por último, quizá deberíamos plantearnos nuestra responsabilidad como consumidores antes de visitar las tiendas de Zara, Zara Home, Massimo Dutti, Pull&Bear, Stradivarius, Bershka, Oysho, Uterqüe y Tempe.

1. http://inditex.labolsavirtual.com/accionistas-inditex.html.

2. La moda española en Tánger: trabajo y supervivencia de las obreras de la confección Setem). Otros informes de interés: La ropa tóxica de Disney (Greenpeace), Más por menos: el trabajo precario de las mujeres en las cadenas de producción globalizadas (Intermón Oxfam) o Moda que aprieta: la precariedad de las trabajadoras de la confección y la responsabilidad social de las empresas (Intermón Oxfam).

3. Jean Ziegler, El imperio de la vergüenza, Madrid, 2006.

4. Inversiones que son la bomba: negocios de la Banca con empresas españolas armamento (Setem, 2012) y Negocios sucios: bancos españoles que financian armas (Setem, 2011).

5. Véase el discurso de Ada Colau en la gala del premio Català del Any 2012 en www.afectadosporlahipotecamadrid.es

6. http://ethic.es/2011/08/inditex-implicada-en-un-escandalo-de-esclavitud-en-brasil/

7. El País, 29 de septiembre de 2012.

Fuente: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article42332

 

Y por si no ha quedado claro, aquí hay más información: http://laredaccion.org/?p=6485

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: